lunes, 7 de abril de 2008

Las ventas de Marina d'Or se desploman


CASTELLÓN.- La crisis inmobiliaria ha pillado al grupo Marina d'Or pendiente de la aprobación definitiva para la construcción de su nuevo proyecto: la "mayor ciudad de vacaciones de Europa", conocida como Marina d'Or Golf, según publica hoy "El País".

Esta macrourbanización, que se desarrollará sobre una superficie de más de 18 millones de metros cuadrados, estará ubicada entre Oropesa y Cabanes, que viven pendientes de su desarrollo mientras miran, preocupados, los últimos datos aportados por la empresa. El nuevo proyecto cuadruplica al Marina d'Or ya existente en Oropesa.

El grupo ha admitido que durante 2007 las ventas de sus apartamentos en España se han reducido en un 60% y que el freno en el inicio de nuevas obras ya se ha llevado por delante un millar de puestos de trabajo, entre construcción y hostelería.

Oropesa y Cabanes han cambiado mucho desde que, a mediados de los 80, el grupo Marina d'Or comenzó a instalarse en esta zona del litoral castellonense. Un monumento a la uva moscatel recibe a los recién llegados a Oropesa del Mar. Es un homenaje a los viñedos que fueron engullidos por Marina d'Or cuando el pueblo contaba con apenas 2.000 habitantes, tantos como el vecino municipio de Cabanes. Ambos municipios están dirigidos por el PP desde hace tres legislaturas.

Entre los vecinos de Oropesa y Cabanes, muchos de los que se dedicaban hasta hace poco a la agricultura han pasado de preocuparse por las heladas o el granizo a decidir qué coche se compran, adónde van de viaje o en qué obra invierten lo que les ha reportado la venta de sus huertos para urbanizarlos. Ninguno quiere hacer ostentación de sus beneficios pero el parque móvil y las fachadas de las casas de ambos municipios hablan por sí solas.

El complejo ya existente, de 10.000 apartamentos y cinco hoteles, en Oropesa, se ha convertido en referente y motor para los vecinos. El grupo empresarial les invita a visitar el balneario y los hoteles donde son agasajados con meriendas de canapés. Ambos municipios han aumentado su población con la llegada de cientos de inmigrantes que trabajan, o trabajaban, en las obras.

Y, si sale adelante la macrourbanización que el grupo tiene pendiente de aprobación por parte de la Generalitat valenciana, entre ambos pueblos se alcanzará una población de más de 200.000 personas, lo que superaría la actual en la capital de La Plana. Oropesa y Cabanes se preparan para convertirse en ciudades con todas las dotaciones y servicios que esto supone. Pero el momento no lleva al optimismo.

La reducción de la plantilla de Marina d'Or no ha afectado de forma significativa a oropesinos y cabanyuts. Sin embargo, muchos de ellos sí poseen locales comerciales en el complejo y temen que su actividad decaiga. Otros siguen teniendo expectativas sobre unos terrenos que, por ahora, sólo son importantes sobre planos.

"Mi lucha es vuestra lucha", dijo el presidente del grupo, Jesús Ger, ante 200 propietarios del suelo sobre el que está previsto se construya este macroproyecto. Eso fue hace más de un año, cuando Marina d'Or quiso iniciar una campaña de presión para sacar adelante el programa. En cambio, ahora han tenido que diseñar el proyecto para hacer viable la ejecución del plan urbanístico e iniciar las obras en cuanto se aprueben.

El grupo realizará, en primer lugar, los tres campos de golf previstos, situados a apenas tres kilómetros de las instalaciones que Marina d'Or ya tiene consolidadas en Oropesa y con las que puede complementar la oferta al turismo de golf.

En una segunda fase, el grupo apuesta por la construcción de dos de los seis hoteles planeados y algunas de las más de 40.000 viviendas, aunque escogiéndolas según su tipología y la demanda del momento. Pero la incertidumbre sobre lo que pasará con el complejo vacacional y el grupo que lo promueve, que apuesta por sus inversiones en el extranjero, no pasa sólo por el momento que atraviesa el sector inmobiliario.

El presidente de Marina d'Or, Jesús Ger, está acusado de un presunto delito de tráfico de influencias después de que le adjudicaran un desarrollo urbanístico en la zona de expansión del complejo. Además, la fiscalía de Castellón también ha abierto diligencias de investigación debido a que el Ayuntamiento de Cabanes adjudicó a una empresa del grupo el suministro de agua que tenía contratado con otra concesionaria.

De los colchones a rey del ladrillo

Es dueño de una ciudad que vale 6.000 millones de euros. Un rey del ladrillo. Jesús Ger, de 62 años, preside el grupo Marina d'Or y se encuadra en el capítulo de empresarios hechos a sí mismos. Llegó a Castellón procedente de Cataluña y trabajó en un pequeño establecimiento familiar dedicado a la venta de colchones hasta que se sumergió en el negocio inmobiliario.

Entonces, se fijó en Oropesa, un municipio costero en el que aún quedaban decenas de kilómetros de litoral virgen y donde, hace décadas, se barajó la posibilidad de que se instalara el parque que Disney construyó finalmente en París. Aún hoy es poco lo que se conoce de Ger, que sí ha dejado constancia de sus buenas relaciones con los alcaldes de los municipios en los que trabaja, con los que ha viajado a París, Londres y China.

Hace años que es complicado contar las grúas instaladas en un complejo en el que ya hay construidos 10.000 apartamentos. Sin embargo, es evidente que las obras han bajado de ritmo. Los beneficios obtenidos por el grupo que preside en 2006 se elevaron a más de 100 millones de euros. Sin embargo, la empresa ya ha admitido que el resultado de 2007 no se acerca a estas cifras sino que se asemeja más a las obtenidas en 2005, cuando los beneficios fueron de unos 63 millones de euros.

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