miércoles, 19 de julio de 2017

El Sabadell y la Fundación CAM deberán responder por las cuotas participativas de los minoristas

MADRID.- Banco Sabadell y Fundación Caja Mediterráneo deberán reintegrar las inversiones realizadas por los clientes minoristas que adquirieron cuotas participativas de la extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), después de que el Tribunal Supremo haya declarado su responsabilidad.

La sala de lo Civil del alto tribunal desestima así el recurso de casación interpuesto por Sabadell al considerar que mantiene su legitimación pasiva como sucesor universal de la CAM ya que, tras la fusión, pasó a ser responsable de las obligaciones que la antigua caja pudiera tener frente a terceros.
En concreto, expone que la entidad surgida tras la intervención del Banco de España en junio de 2011, el Banco CAM, asumió el compromiso irrevocable de hacerse cargo internamente de las obligaciones de reembolso que pudieran derivarse de las cuotas participativas.
Ello supuso, asegura la sentencia conocida este miércoles, una asunción de la deuda que se traspasó al Sabadell en 2012, cuando el Fondo de Garantía de Depósitos, que previamente había adquirido el 100 % del capital, vendió la estructura por el precio simbólico de un euro.
Una versión que contrasta con la del recurso del Sabadell, que alegó falta de legitimación porque las cuotas participativas, comercializadas a partir de junio de 2008, no fueron transmitidas en la operación de segregación, por lo que la responsabilidad recaería sobre la Fundación Obra Social.
La sala expone, sin embargo, que las cuotas fueron una fuente de financiación del negocio financiero "realizada por los empleados de la caja como parte de su actividad bancaria", con lo que pasaron a Sabadell, que "se había aprovechado del refuerzo de capital que había supuesto la suscripción de este producto".
Discurso similar para la Fundación CAM, a la que también hace responsable subsidiaria frente a Sabadell "no en su calidad de emisora, sino como sucesora frente a terceros de las obligaciones de la entidad comercializadora" al ser su titular formal. 

Los exdirectivos de la CAM alegan falta de competencias en las actividades sospechosas

MADRID.- Letrados de varios exdirectivos de la antigua Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) alegaron este miércoles la falta de competencia de sus defendidos en la aprobación de las reclasificaciones de créditos y titulizaciones, operaciones que supuestamente habrían permitido generar beneficios artificiales.

Una acusación que refutó el abogado del exdirector de Riesgos Francisco Martínez, considerado por la Fiscalía como cooperador necesario de las irregularidades, quien, si bien admitió que la CAM pudo incurrir en una mala gestión de los riesgos, "ello no colma el delito del que estamos hablando".
Desmarcó así a Martínez tanto de la falsedad contable como de la estafa continuada por los que el Ministerio Público solicita siete años y medio de cárcel, en tanto que "ni procuró, ni ordenó, ni mandó rehabilitar créditos pues carecía de competencias para ello".
Sobre las titulizaciones, relató que éstas se hicieron no para generar falsas ganancias sino "porque la situación era crítica y la liquidez extrema", y sostuvo que los resultados "habrían sido los mismos con ellas que sin ellas".
En términos similares se mostró la defensa del exdirector de Financiación y Gestión de Liquidez Juan Luis Sabater, para quien el fiscal pide un año y dos meses de prisión, cuya participación, dijo, "era perfectamente intercambiable, pues si la mañana en la que se firmaron las titulizaciones no hubiera estado presente, lo habría hecho otra persona".
Por su parte, el abogado del exdirector de Financiación Juan Luis Sabater se refirió a su cliente como un "mero trabajador" que operó "bajo el principio de confianza, sin dolo y con actos neutrales".
La sesión, en la que también intervino la representación de la aseguradora Caser como responsable civil directo, estuvo condicionada por la noticia de la muerte del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, cuyo abogado se encontraba en una sala que, casualmente, fue la misma que condenó al exbanquero a seis años de cárcel por el caso de las tarjetas black con las que la entidad recompensaba a sus consejeros y directivos con dinero opaco al fisco.
Carlos Aguilar, letrado de Banco Sabadell en la presente causa, abandonó la sede al filo de las 11:30 horas tras un receso, visiblemente afectado y a la carrera, escapando de los periodistas presentes en la zona.
Media hora antes, el fallecimiento del que fuera presidente de Caja Madrid, encontrado esta mañana en una finca de la provincia de Córdoba con un disparo en el pecho, se filtraba en la sala, donde los letrados se pasaban unos a otros sus teléfonos móviles con claro gesto de desconcierto.
La jornada ha coincidido además con la publicación de la sentencia en la que el Tribunal Supremo obliga a Banco Sabadell y, subsidiariamente a la Fundación Caja Mediterráneo, a reintegrar las inversiones de los clientes minoristas que adquirieron cuotas participativas de la entidad.
Mañana la sección cuarta de la sala de lo Penal reanudará la lectura de informes precisamente con ambas instituciones en la que se prevé sea la última sesión del juicio contra la excúpula de la CAM, que comenzó el pasado 30 de mayo.
En esta recta final, la Plataforma CAM, grupo de afectados por la quiebra de la caja representados por Diego de Ramón, mostró su malestar e indignación ante el hecho "surrealista" de que el Ministerio Público sólo reclame indemnización a quien compró cuotas entre el 1 de marzo de 2011 y el 22 de julio de ese mismo año, fecha en la que la entidad fue intervenida.

lunes, 17 de julio de 2017

Anticorrupción mantiene los cargos contra la excúpula de la CAM por “hacer trampas” contables

MADRID.- El fiscal Anticorrupción Luis Rodríguez Sol ha elevado a definitiva este lunes su petición de penas de cárcel que alcanzan hasta los siete años y medio para los directivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) que se sientan en el banquillo de los acusados por falsear las cuentas de los ejercicios 2010 y primer trimestre de 2011 de manera “intencionada”.

En esta nueva sesión de vista oral que acoge la Audiencia Nacional dedicada a las conclusiones finales, el fiscal del caso ha insistido en que las cuentas no reflejaban la imagen real de la caja murciano-alicantina y que la excúpula reconoció beneficios en los estados financieros de esos ejercicios a través de dos mecanismos: la incorrecta calificación de provisiones y el mecanismo de las titulizaciones.
“Se ha hecho trampas, ustedes han engañado”, ha dicho el fiscal Anticorrupción a los acusados a quienes les han recordado que aunque sus acciones no fueron causa de la quiebra de la CAM, no se trató de un error sino de una actuación intencionada.

Por ello les imputa delitos de falsedad contable en los estados de 2010 y 2011 y estafa continuada y pide que indemnicen de forma solidaria al Banco Sabadell con 20 millones de euros y a los afectados por la compra de cuotas participativas entre marzo y julio de 2011, muchos de ellos personados como acusación en el juicio.

Penas de cárcel

El Ministerio Público pide siete años y medio de cárcel para el exdirector general de la entidad Roberto López Abad, la exdirectora general adjunta Dolores Amorós, el exdirector general de Inversiones y Riesgos Francisco José Martínez y de Planificación y Control Teófilo Sogorb.

Para los exdirectores de Financiación y de Información Financiera Juan Luis Sabater y Salvador Ochoa, respectivamente, solicita 1,2 años de cárcel y para Vicente Soriano (Recursos) diez meses. Exculpa al expresidente de la caja Modesto Crespo que se sientan en el banquillo a petición de las acusaciones.

Rodríguez Sol ha insistido en que como consecuencia de una incorrecta rehabilitación de créditos fallidos y dudosos a normales, los acusados presentaron en 2011 unos resultados que arrojaban beneficios de 65 millones de euros cuando en realidad existían unas pérdidas después de impuestos de 1.136 millones de euros. A esta conclusión llegaron los administradores provisionales nombrados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) tras la intervención del Banco de España en julio de 2011.

Culpables y cómplices

De López Abad ha dicho que, como principal administrador, dio las instrucciones para elaborar los presupuestos “sentando las bases” de lo que pasó en 2011. En concreto se ha referido a un correo electrónico enviado en noviembre de 2010 por el entonces director general en el que instaba a los principales ejecutivos a sacar 300 millones de euros de ganancias de cara al cierre del ejercicio.

El objetivo era facilitar la creación del Sistema de Protección Institucional (SIP) integrado por Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria que diera luz verde al Banco Base, proyecto que finalmente no vio la luz al retirarse el resto de cajas del proyecto ante las dudas de solvencia de la CAM, que acabó vendiéndose al Banco Sabadell por la cantidad simbólica de un euro. Por ello ha considerado al resto de acusados “cómplices” de los hechos que comenzaron a juzgarse el pasado 29 de mayo.

Respecto al papel del supervisor, el representante del Ministerio Fiscal ha dicho que los informes del Banco de España ya reflejaron que la situación de la caja alicantina era “crítica” ante la falta de liquidez y ha respaldado la versión otorgada por los peritos judiciales del mismo que declararon durante el juicio en calidad de testigos.

“No es lo mismo que el beneficio salga porque se han aplicado correctamente las normas contables que porque se han hecho trampas. Lo que no se puede hacer nunca es trampas y una vez hechas explicar que hubiéramos ganado igual. Ustedes han engañado”, ha espetado el fiscal en referencia a la versión de los acusados que insistieron en su declaración en calidad de investigados que el Banco de España les permitió ajustar contra reservas las plusvalías de la cuentas de 2010.

Imagen falsa al inversor

También se ha referido al mecanismo de las titulizaciones como herramienta empleada por la excúpula para maquillar las cuentas y presentar un resultado presupuestado en 2010 superior a los 200 millones de euros. Con esta incorrecta contabilización de préstamos hipotecarios aparentaron una transferencia de riesgos y beneficios que en realidad no se produjo.

En relación a la cuotas participativas Rodríguez Sol ha recordado que se ofreció una imagen falsa al inversor y que se le provocó un perjuicio con la emisión de este producto financiero cuyo valor quedó reducido a cero una vez vendida la caja murciano-alicantina al Banco Sabadell.

Igualmente ha insistido ante el tribunal que preside la magistrada Ángela Murillo, que los acusados cobraron indebidamente beneficios de la entidad quebrada en calidad de planes de pensiones, inventivos o prejubilaciones y que costaron a la caja un desembolso indebido superior a los 20 millones de euros. 

Al respecto ha defendido que la aseguradora Caser es la responsable real “casi sin ningún género de dudas” por la póliza de responsabilidad civil de los exaltos cargos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo.

jueves, 13 de julio de 2017

"Paraísos del toro", de José Luis Benlloch

PACO POVEDA

Hace más de 45 años que comencé a frecuentar con él algunas ferias taurinas como la de San Isidro, Hogueras o San Jaime por no hablar de ganaderos y ganaderías como la de Apolinar Soriano, en Cuenca, gracias a Joaquín colega en Ingeniería, y alguna otra en Andalucía, y a su impecable 'Mini' para tirar millas. 

Eran años de estudiantes universitarios en Madrid y José Luis Benlloch, hijo de ganadero de reses no bravas en su Valencia natal (Benaguacil-Líria), ya había debutado en la granadina Armilla, según acredita un cartel, como novillero sin caballos, antes de ingresar en la Facultad de Económicas de la Universidad de Valencia proveniente del colegio de los Jesuitas. 

Cuento todo ésto para centrar al autor de un libro que no necesita quizá ser tan contextualizado por conocido de sobra en el mundo del periodismo taurino internacional, incluso antes de editar y dirigir la revista 'Aplausos', hasta el punto de que en aquellos tiempos de alumnos de Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense llegaba a exasperar - entre corrida y corrida de la feria madrileña- a la prima de un ministro del actual Gobierno cuando le decía que tenía trapío y ella  no lo entendía como un piropo sino como cosa propia de reses bravas.

Precisamente eso aborda el libro 'Paraísos del toro', editado por la Diputación de Valencia y que ya ha sido presentado en varios foros taurinos de diversas ciudades con tradición y afición a la Fiesta, justo en un momento de serias dudas sobre su futuro, y cuyo centro siempre he pensado que era mucho más el toro de lidia que el torero. Creo que debo coincidir con el autor sin ponerme de acuerdo aunque lo poco que creo saber de la tauromaquia ha sido por la cantidad de faenas taurinas de las que he disfrutado a su lado. 

Ahora que los animalistas dicen que salen en defensa del toro, este fondo literario salido en esencia de decenas de reportajes periodístico-taurinos en ganaderías castellanas, andaluzas y levantinas realizados por el autor a lo largo de toda su trayectoria profesional de quien ha hecho del periodismo y el toreo su vida, aborda aspectos que son casi condición 'sine quanon' para que cuando un toro salga a la plaza sea bravo y dé juego en todos los tercios. Para entendernos, 'Paraísos del toro' habla fundamentalmente del llamado rey del toreo en su hábitat natural. Y porque como dice el autor, "más allá del ruedo también hay gloria".

Benlloch ha hecho desde 1972 crónica y crítica taurina en 'Levante', 'Las Provincias', Canal 9, Radio Nou, Hoja del Lunes de Valencia, Cadena SER y brevemente en el diario 'Nueva Andalucía', de Sevilla, al comienzo de su condición de redactor. Y quizá ese paso por el sur matizó su visión levantina de la Fiesta y sirvió para acercarlo mucho más a su protagonista principal, que luego ha podido admirar durante años en La Maestranza, Las Ventas ó el coso de la calle Játiva. No hay feria taurina de postín que no haya frecuentado el autor del libro ni hierro al que no le haya ido tomando la medida incluso después de encastes que han mejorado genéticamente al bóvido como mucho más idóneo para su lidia.

Para esta obra de 400 páginas dedicada a Elisa, la mujer de su vida ahora más que nunca, Pepín (apelativo por el que lo nombramos desde siempre sus amigos de Molés al Soro y de los Montoliú a Ponce pasando por 'El Juli', Manzanares o los Rivera hasta decenas de personajes taurinos como El Litri) ha seleccionado sus múltiples experiencias en ganaderías, digamos de autor y variadas, como Fuente Ymbro, Los Derramadores, conde de Mayalde, Daniel Ruíz, Laurentino Carrascosa, Antonio Gavira o Ramón Sánchez y Gerardo Ortega, entre otras, para hacer pivotar este libro escrito con paciencia y dedicación en su retiro de las afueras de Valencia gracias al ánimo de algunos de sus amigos de la profesión y otros de dentro del mágico mundo llegado de Creta al sur de Francia y la Península Ibérica como sabia destreza artística del mundo clásico, empeñado en demostrar en tres secuencias la superioridad de la razón sobre la fuerza. Que no es otra cosa que el arte por el que este autor ha dedicado dos tercios de su vida y en lo que consiste nuestra Fiesta Nacional.

Tanta querencia por la Fiesta le hicieron a Benlloch inaugurar la crónica taurina en llengua valenciá como una innovación por el que cientos de aficionados de la Comunidad Valenciana le identifican y le recuerdan con cariño. Era un forma de acercar el lenguaje taurino a una cultura no menos española y, además, muy enraizada con este animal bravo en decenas de festejos de infinidad de pueblos de esta región, lo que justifica por otra parte el compromiso editor de la Diputación de Valencia como institución que apuesta por una tradición secular en la España mediterránea de más al este.

Dice Benlloch que supo desde el primer día el libro que quería escribir porque lo tuvo siempre en la cabeza. Y, desde luego, no sería para dogmatizar sobre el toreo sino desde el amplio espacio del parar, mandar y templar. Que quería algo más relacionado con el universo donde se enamoró definitivamente de ese mundo, pretendiendo sacar a la luz, sin desvelarlos, los secretos de los ganaderos, hasta comprender que no sabía tanto de toros como pensaba porque, en realidad, "de toros saben muy pocos". Pero, sobre todo, intentar recuperar para el libro las leyendas más hermosas.

'Paraísos del toro' es el zumo destilado de un periodista a lo largo de 40 años de dedicación intensa y extensa a una parcela periodística que no tiene nada de fácil hasta para los que creen que entienden de todo es esta profesión nuestra. Es la gran consecuencia de un conocimiento mucho más que superficial, diría que hasta filosófico, para poder detectar, identificar, vivir y analizar las esencias más ocultas de una entrega de tanta gente diversa por necesaria para que haya espectáculo.

Bien presentado, el autor confiesa salvar con el libro todo aquello que le gustó y sobre lo que no pudo extenderse. También confiesa que cuenta aspectos hasta ahora inéditos para que por estas páginas desfilen también soñadores, figuras, pícaros, terratenientes y hasta tiesos en algo que compendian toda una lectura apasionante sobre esta antropología y sociología tan especial como es el mundo del toro a través de la pluma de quien también pertenece por derecho a lo que él mismo bautiza como 'la aristocracia de lo bravo'.


Ficha del libro:

Autor: Benlloch Rausell, José Luis
Título: Paraísos del toro
Edición: Primera, 2015
Lugar: Valencia
Editorial: Hechizo Media S.L.
Nº de Páginas: 400
Diseño: Juan Cristóbal García
Fotos: Archivo de 'Aplausos'
Depósito legal: V 1231 - 2015
ISBN: 978-84-606-7599-0
Impresión: Mediterráneo Proceso Gráfico
Impreso en España