martes, 17 de abril de 2018

Los pantanos de la cabecera del Tajo siguen almacenando reservas de agua por lluvia y nieve hasta los 569,98 Hm3


GUADALAJARA.-Los embalses de la cabecera del Tajo, Entrepeñas y Buendía, han ganado durante la pasada semana 80,28 hectómetros cúbicos en sus reservas llegando a almacenar un total de 566,44, hasta colocarse al 22,89 por ciento de su capacidad -que asciende a 2.474 hectómetros-, según los datos aportados por la Confederación Hidrográfica del Tajo.

El embalse de Entrepeñas ha ganado 40,99 hectómetros en esos siete días y hasta almacenar 259,65 de los 835 que puede embalsar; mientras que el de Buendía subió 39,29 y almacenó 306,79 de los 1.639 hectómetros cúbicos que puede contener.
Sin embargo, Entrepeñas y Buendía han subido 83,98 hectómetros hasta hoy para dejar las reservas en los 569,98 hectómetros cúbicos. De esta forma, la cabecera del Tajo se queda en el 23,06 por 100 de los 2.472 hectómetros que se pueden almacenar en los dos pantanos, según los últimos datos de SAIH Tajo hoy mismo.
Y es que la última ha sido una semana de intensas lluvias, así como de nevadas en toda la zona del Alto Tajo, lo que ha dejado gran cantidad de agua fluyendo por los ríos que van a parar hasta los embalses de Entrepeñas y Buendía.
Por ejemplo, el río Guadamejud, que desemboca en el embalse de Buendía, presentaba una imagen que llevaba años sin verse, dado que su caudal ni siquiera llegaba hasta el pantano.
Además, el Tajo a su paso por Trillo, justo antes de comenzar a formar el embalse de Entrepeñas, presenta una imagen que, si bien tiene poco que ver con la crecida del Ebro, sí que se podía ver su abundante caudal.
Por el Guadiela, el principal río que forma el embalse de Buendía, también fluye con un importante caudal que ronda los 50 metros cúbicos por segundo.
El embalse de Entrepeñas ha subido 42,71 hectómetros cúbicos en los últimos días y se encuentra en el 32,59 por 100 de su capacidad total de 802 hectómetros. El pantano tiene exactamente 261,03 hectómetros cúbicos.
Por su parte, el embalse de Buendía ha incrementado sus reservas en 41,27 hectómetros. El pantano ha alcanzado el 18,9 por 100 de su capacidad con 308,94 hectómetros cúbicos.
Los embalses de la cabecera del Tajo hace un año presentaban una imagen totalmente diferente a la actual. La de 2017 fue una primavera muy poco lluviosa y desde el mes de marzo comenzó su agonía que se extendería hasta el mes de marzo de 2018.
En la misma semana que la actual, pero en 2017, los embalses estaban sobre los 400 hectómetros, el mínimo bajo el cual no se puede trasvasar agua al Levante.
Contenían exactamente 414,94 hectómetros cúbicos, que quedaban divididos en 161,11 hectómetros cúbicos en Entrepeñas y 253,83 en Buendía.
Sin parar ni un instante, desde el lunes pasado el Acueducto Tajo-Segura está transfiriendo agua desde la cabecera del Tajo hasta el Segura a una intensidad de 10 metros cúbicos por segundo, un caudal que es muy similar al que se deja fluir por el río tras el embalse de Bolarque, la puerta del trasvase y la salida al curso natural del Tajo tras su paso por los embalses de la cabecera.
Hay que recordar que el Memorándum de Entendimiento sobre el Trasvase Tajo-Segura establece una reserva mínima de agua no trasvasable de 400 hectómetros cúbicos, por lo que la cantidad actual de agua embalsada seguiría asegurando ampliamente los envíos al Levante.

Aportaciones de 161 m3 por segundo 

Los ríos que forman Entrepeñas y Buendía, el Tajo en el primer caso y el Guadiela en el segundo, llegan a los pantanos a un ritmo de 161 metros cúbicos por segundo, mientras que el caudal que fluye tras el paso por estos dos embalses es de tan solo 8,33 metros cúbicos por segundo, un aforo parecido al que se marcha hasta el Segura a través del canal de trasvase, que asciende a los 10 metros cúbicos por segundo, a fecha de lunes 16 de abril a las 18:00 horas.
Exactamente, el Tajo a su paso por Trillo lleva 92 metros cúbicos por segundo y el Guadiela fluye a casi 69 metros cúbicos por segundo, tal y como se puede comprobar en SAIH Tajo. Sin embargo, el aforo que luego es devuelto al río apenas supera los 8 metros cúbicos por segundo.
Además, a este caudal que llevan los dos ríos que confluyen en el embalse de Bolaque, hay que sumar el flujo de agua que llega hasta la cabecera a través de otros afluentes, como es el caso del río Guadamejud y el río Mayor, los cuales conectan con el embalse de Buendía con una cantidad de agua que no se recordaba en años.
En el punto de medición del Guadamejud en La Peraleja, cuando todavía le queda un trecho para unirse con el pantano, el caudal es de 6,19 metros cúbicos por segundo, mientras que el Mayor, aunque es menor, lleva 1,17 metros por segundo.
Desde que se abriesen las compuertas del trasvase hace una semana, por el Acueducto Tajo-Segura no ha dejado de fluir el agua. Lo ha hecho a un ritmo de 10,10 metros cúbicos por segundo, tan solo con ligeras variaciones decimales, según se extrae de los datos de la plataforma online de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
El primer punto en el que se mide el caudal una vez que el Tajo abandona Bolarque es en la localidad guadijeña de Almoguera. Según los datos consultados este lunes 16 por la tarde, por ahí el río tan solo lleva 8,33 metros cúbicos por segundo.
Aún así, ese caudal es mayor que el que llega a Aranjuez, antes de unirse con el Jarama. Ahí el Tajo fluye a un ritmo de 7,71 metros cúbicos por segundo.
La última semana en Entrepeñas y Buendía ha sido buena en lo que se refiere a sus reservas. Han incrementado su volumen en casi 84 hectómetros cúbicos y eso que por el canal del trasvase no ha dejado de salir agua desde el lunes anterior.
Esta nueva situación fluvial podría propiciar que el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente incremente los trasvases aprobados para mayo y junio hasta los 38 hectómetros cúbicos.

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