Este trámite permite recabar la opinión de la ciudadanía y de las
organizaciones potencialmente afectadas antes de la elaboración del
nuevo texto, «en cumplimiento de la normativa sobre participación
pública en la elaboración de disposiciones de carácter general», según
ha destacado la Generalitat en un comunicado.
La apertura de este proceso, según el Consell, da continuidad a su
acuerdo adoptado el pasado enero, cuando ratificó el informe sobre la
necesidad de revisar el Patricova, instrumento de ordenación,
coordinación y protección territorial orientado a prevenir los riesgos
de inundación mediante directrices destinadas a reducir los efectos
socioeconómicos y urbanístico-territoriales en las zonas con riesgo
apreciable de inundación.
La revisión se plantea «tras constatar que los efectos de la dana de
octubre de 2024 en amplias zonas de la provincia de Valencia superaron
los niveles de riesgo previstos» en el Patricova actualmente vigente. En
particular, se comprobó que el alcance de la inundación en algunos
cauces afectados, como el barranco del Poyo, «excedió las previsiones de
las cartografías oficiales utilizadas para la evaluación del riesgo de
inundabilidad».
Ante esta situación, la Generalitat considera necesario actualizar
este instrumento con el fin de disponer de una base de información «más
eficaz» para el establecimiento de prioridades y la adopción de
decisiones «técnicas, económicas y políticas en materia de gestión del
riesgo de inundación».
Esta revisión se desarrollará en dos fases: la primera se centrará en
el ámbito directamente afectado por la dana, mientras que la segunda
abarcará el resto del territorio de la Comunitat Valenciana. Para
agilizar esta primera fase, la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y
Evaluación Ambiental promovió la contratación de los servicios
necesarios para la elaboración de los nuevos estudios, que fueron
adjudicados a la Universitat Politècnica de València (UPV).
Las nuevas cartografías de inundación incorporarán los episodios
pluviométricos extremos registrados en los últimos años, por lo que se
prevé «un aumento de la superficie inundable respecto a la contemplada
actualmente, lo que podría ampliar las zonas en las que se limiten
nuevos desarrollos urbanísticos para proteger a la población».
Además, los estudios incorporarán un nuevo nivel de peligrosidad
asociado a un episodio de inundación superior al periodo de retorno de
500 años, como el registrado durante la dana de octubre de 2024, e
incluirán la revisión de la normativa urbanística y de las actuaciones
necesarias para reducir el riesgo de inundación. Los resultados de esta
primera fase servirán de base para la revisión del Patricova en el
conjunto de la Comunitat Valenciana.
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