lunes, 13 de noviembre de 2006

El ladrillo


Maximiliano Bernabé

(...) Si repasamos nuestra historia de los últimos años nos encontramos con una expresión que se repite bastante en los titulares: “burbuja inmobiliaria”. Hace referencia al gran crecimiento de nuestra economía basado, en gran parte, en la especulación inmobiliaria. España, en el s. XX ha tenido dos grandes empujones económicos. Uno fue, así aproximadamente, desde 1959 hasta 1974, y el otro comenzó en la segunda mitad de la década de 1990, y en el cuál todavía estamos. Han provocado un gran aumento del nivel de vida, que haya habido una gran brecha entre nuestra sociedad actual y una basada en la actividad agrícola y una economía precaria que traía una solución de continuidad de varios siglos anteriores. También, ha extendido bastante una estética chabacana de nuevo rico, del que ha hecho dinero –o, a lo mejor, no tanto- pero no ha tenido tiempo de pulirse un poco.

En este segundo salto, es donde ha desempeñado un gran papel la especulación inmobiliaria: Si damos un paseo por cualquier calle, veremos que donde antes había una panadería ahora hay una agencia inmobiliaria. Sólo en España se ha construido más en los últimos años que en varios países de la Unión Europea juntos; creo que cada español tocaría a dos casas si se repartieran todas. La urbanización desenfrenada arrasa muchos espacios naturales, multiplica el consumo de agua y parece como si nuestros campos fueran a convertirse, primero, en un mar de grúas y luego en filas de adosados. El precio de la vivienda se ha cuadruplicado en muy poco tiempo, lo que ha provocado una precarización en el acceso a la misma, es decir, hipotecas que, a este paso, acabarán institucionalizando la esclavitud por deudas, descenso de la calidad, infraviviendas, etc. Hasta las conversaciones de mucha gente parecen estar centradas casi exclusivamente en estos temas. No obstante, ningún ciclo de expansión, como nada, es eterno; mucho menos aquellos basados en la creación artificial de riqueza, es decir, en la especulación.

El caso paradigmático es el “crack” de Estados Unidos en 1929, que no fue tan fortuito como pudiera parecer sino que tuvo signos premonitorios. De hecho, las grandes fortunas, los magnates de aquellos años, se vieron tocados, claro, pero no perdieron ni fortuna ni poder. Las riquezas deshechas fueron, más bien, las de “medio pelo”. Si alguien –que tiene acceso a mucha información- ve signos de que el río va a venir crecido, trata de llevarse lo que tiene en la orilla a otro sitio. Otros, que no saben de dónde les viene el viento, cuando ven esto, primero fingen impasibilidad, luego se desconciertan y, más tarde aún, viene el pánico. Y al final de la cascada, los que más acaban sufriendo siempre son los que tenían muy poco o nada.

Eso que oímos tan frecuentemente de que “la burbuja inmobiliaria se va a desinflar” nos parece algo tan lejano, una mezcla de redención y catástrofe, algo que no sabemos si desear o temer, siempre en la esfera de lo nebuloso, como las catástrofes o los amaneceres de gloria. Sin embargo, quizá sea algo más cotidiano y hasta anodino, que ya está pasando. Puede que lo que vemos sean signos, puede que no sea nada, es absurdo jugar a profeta. Están los movimientos de capital de que hablábamos más arriba. Está el aumento continuado de las tasas de interés de los préstamos hipotecarios –cuando los precios están más bajos, los intereses suelen ser altos, cuando los precios suben mucho el precio del dinero baja, lo que no suele coexistir durante mucho tiempo sin convulsiones es precios altos y “dinero caro”-. Están, claro, todas las viviendas que han sido construidas en los últimos años; todas las que están en venta, que no se venden tan rápidamente como algunos pretenden hacernos creer. Y ahora, si jugamos un poco a la ciencia ficción podemos suponer lo que pasaría si esto sigue así, digamos, dos años más.

Se sigue construyendo mucho, la oferta está saturada. Pero, al mismo tiempo, la subida de los intereses hace que el pago de una hipoteca sea cada vez más oneroso. Por consiguiente, los bancos se cuidan mucho de conceder estos préstamos a quienes no ofrecen garantías de poder hacerles frente. Como consecuencia, sumado a la saturación del mercado, la venta de viviendas comienza a ralentizarse, cada vez más. Mientras tanto, muchos promotores, que han continuado construyendo, han de hacer frente a sus pagos. Alguno, incluso, puede llegar a estar en una situación apurada. Frente a la disyuntiva de quebrar o bajar el precio de las viviendas, y perder algo pero continuar en pie, la elección es clara. En cuanto uno baje, otros, empujados por la competencia, lo harán también.

Durante todo este proceso, es posible que los grandes intereses económicos hayan dejado de invertir en un sector que ya no proporciona ganancias tan rápidas. Sin embargo, no habrá desplome aún, porque muchos pequeños y medianos inversores aprovecharán para comprar mucho de lo que ha bajado o, al menos, no ha subido. Después de todo, la vivienda todavía conservará parte de su prestigio como inversión segura. Esto reactivaría el sector sólo momentáneamente; antes o después la caída continuaría.

Esto no es ningún apocalipsis, la construcción y venta de viviendas continuaría, a una escala mucho menor. Los primeros interesados en ello son los intermediarios, las inmobiliarias: ellos cobran su porcentaje tanto de una transacción alta como de una más baja, lo que no quieren es que le mercado se paralice. Naturalmente, muchas constructoras e inmobiliarias de las que han proliferado en estos últimos años quedarán por el camino. Al descender grandemente el ritmo de construcción y venta, muchas empresas que dependen de ello cerrarán; habrá despidos, el paro crecerá y el crecimiento económico español se parará, o bajará mucho. Esto es lo que se denomina una crisis.

El que pierda su empleo o su poder adquisitivo, no podrá hacer frente al pago de sus deudas, es decir al recibo de la hipoteca. Como es técnicamente imposible que los bancos ejecuten miles o millones de viviendas impagadas –coste económico, opinión pública-, el Estado se vería obligado a intervenir de alguna forma que estaría por ver, puede que de alguna parecida al “corralito” argentino. Y puede que incluso se recortasen o suprimiesen las competencias urbanísticas de los municipios: algunos han actuado como sociedades mafiosas para intereses turbios, y muchos han recalificado terrenos, cuando menos, irresponsablemente. En cualquier caso, nada de esto es tan descabellado, y en algo así podría consistir el fin de la “burbuja inmobiliaria”.
www.elinconformistadigital.com

viernes, 10 de noviembre de 2006

Reflexión sobre cómo engaña el PP


La verdad no está de moda entre las filas populares. Es vista como algo totalmente prescindible, inútil e incluso incómodo. El uso cínico de la mentira al que nos tiene acostumbrado el Partido Popular a partir de prácticas antipolíticas que alimentan un estado permanente de distorsión de la realidad responde a una estrategia perfectamente estudiada por sus expertos de marketing, desarrollada ambiciosamente visto el éxito que ha tenido en otros países como EE.UU.

Por mis estudios de psicología, este tema siempre me ha fascinado, y en mis libros de texto siempre ha ocupado un lugar privilegiado para la reflexión y profundización. Muy a menudo recupero mis apuntes de psicología social y les doy un repaso para refrescarme y recordar que la palabra puede ser más eficaz y puede hacer más daño que una pistola. Es interesante saber como responde la mente humana a un mensaje, cuando este es efectivo, cuando no, el tipo de lenguaje indicado según sea el público, según el nivel cultural de los receptores, así como las más diversas y efectivas técnicas de manipulación y persuasión que se puedan imaginar.

El Partido Popular aplica todos los días aquellos principios que ya entonces un tal Goebbels asentó en los oscuros años de nazismo. Lo de repetir una mentira mil veces hasta que se convierta en verdad está a día de hoy más de moda que entonces. Porque el espejo donde el PP se mira es el Partido Republicano de G. Bush y el ejemplo es que allí, sin un líder preparado, con un discurso falto de contenidos y con una gestión pésima, los neoconversadores se llevaron las últimas elecciones presidenciales contra todo pronóstico.

Porque han sido los republicanos de EEUU los que han estudiado con mayor celebridad e interés, invirtiéndo muchísimo dinero, los mecanismos del voto, las motivaciones de las personas cuando lo ejercen, y cómo los mensajes pueden hacer diana facilmente en el electorado. Una apuesta contundente por ganar a cualquier precio mediante el engaño, la falacia, la confusión y las malas artes con el adversario si fuesen necesarias. La ley del mínimo esfuerzo en definitiva, la elección del camino más corto para llegar a meta dejando de lado cualquier atisbo de ética o moral, porque repito, la verdad no les importa, es como lo demás, un negocio con el que se puede traficar.

Nos tienen tan estudiados que da miedo pensar hasta que punto los ciudadanos podemos caer en las garras de la persuasión con una facilidad pasmosa, indefensos y presos de técnicas mentales de última generación, estudiadas en laboratorio y estudios de campo de cierta importancia. Mi intención hoy queridos lectores es que seais conscientes de las técnicas que emplea el Partido Popular, directamente importadas de la potencia numero uno del mundo, para someter y aborregar a un buen numero de ciudadanos. Porque solo conociendo como actuan, podemos poner coto a sus trampas dialécticas.

Dicen los expertos que los republicanos basan su estrategia en la activación de las estructuras inconscientes, los llamados "frames" palabra traducible como marco, armazón o estructura: una especie de marcos mentales, de metáforas estructurantes de la personalidad, que organizan nuestros modos de pensar y nuestros miedos. Por decirlo de un modo más simple, nuestros prejuicios más básicos, nuestra identidad más primaria. Son aquellas cuestiones que como humanos, nos caracterizan y ante las cuales casi genéticamente solemos responder. Automática y casi irreversiblemente, cuando un mensaje logra activar un frame, poco podemos hacer si no estamos prevenidos, respondemos como simples autómatas.

No importa que se lance un mensaje falaz, subjetivo, desproporcionado, disparatado, nada de eso importa si logra activar un frame dando en la diana de los sentimientos y acertando en el inconsciente colectivo humano. Por muy simple y lamentable que parezca, esto está ocurriendo a día de hoy en la política española a imagen y semejanza de que ocurre en EEUU bajo mandato republicano.

Su acción política tiene un único fin: abastecer de miedo irreal y de inseguridad innecesaria el frame más elemental de sus votantes y de todos aquellos que puedan cazar por el camino. Solemos reirnos con cierto desparpajo, y yo el primero, de las campañas que denuncian que "España se rompe" aquellas que dicen que "el gobierno se rinde a ETA". Pero os puedo asegurar que tienen mucho más impacto del que os imaginais y merecen, si no un respeto, una consideración (o varias).

Muchos direis que eso es exagerado, que no llega la sangre al río, pero quizá formulais este planteamiento en términos erroneos, es decir, "como a mí no me engañan, no creo que engañen a mucha gente". Falso, no apliquemos nuestro rasero a los demás porque la persuasión y la psicología política son temáticas requete-estudiadas. Ellos conocen, porque así lo tienen estudiado, que una parte importante de la sociedad, de nivel cultural medio-bajo, poco dada a informarse, a leer prensa, sin inquietudes, vota por criterios vacilantes, de subjetividad acuciante, por una mera cuestión de que tal candidato despierte simpatía, seguridad o confianza.

Así ganó Bush, por dar sensación de fortaleza, de seguridad, de ser alguien que no vacila y que sería capaz de llenar el mundo de bombas atómicas con tal de defender la patria. A eso se pretende jugar desde Génova. Pintar un país caótico que solo puede salvarse en manos de alguien recto, duro y sin miramientos: su candidato.

Aquí en España mucha gente se mueve en esos parámetros que os comentaba a la hora de votar. Más de lo que nos imaginamos. Gente que ve manifestaciones de las victimas del terrorismo y automáticamente llega a la conclusión de que "si se manifiestan con todo su dolor, será que el gobierno está cediendo en algo, quizá tengan razón".

Nosotros, por nuestra ideología, simpatía o conocimiento sabemos que esto objetivamente es incierto, pero el frame profundo sigue siendo machacado constantemente y por relevos: empieza Zaplana, continua Acebes y remata Rajoy.

Todo junto a un ruido mediático organizado minuciosamente desde los mass media afines, léase La Cope o El Mundo y complementado por colectivos como el de las victimas que activan frames de "solidaridad" "empatía" o "apoyo incondicional". Infundir miedo, desconfianza en las instituciones, pintar al rival político como bobo, como débil, para después vender que lo que este país necesita es fortaleza y mano dura y que la dureza de Rajoy está más que justificada.

Su acción política tiene también un único argumento: "Nosotros somos los únicos defensores verdaderos de España, cualquier Gobierno que no sea el nuestro o político que no seamos nosotros hace daño a España". ¿Qué importa mentir? ¿Qué importa que la democracia se resienta? ¿Qué importa que la convivencia se vaya al carajo? ¿Qué importa que sufra el Estado de Derecho? Todo vale, todo está permitido, no hay límites, así lo aprendieron de los que ganaban comicios montando escándalos sexuales al presidente de turno. La verdad no importa porque no es imprescindible para llegar a la victoria.

Porque aunque no somos tontos, ni digo que lo seamos, un catedrático puede perfectamente caer en las redes de esta gente si no toma conciencia de las intenciones del emisor y si el mensaje es lanzado bajo una serie de premisas. Aquellos que día a día se topan y tienen la responsabilidad de rebatir los argumentos de la bancada popular deberían estudiar estas cosas para no caer en la trampa.

Para los Rajoy, Acebes o Zaplana se trata de recuperar el poder al precio que sea. En una sociedad líquida, frágil, esto es especialmente rentable, aunque sea repugnante, reaccionario y nada indicado para favorecer el fortalecimiento democrático de la sociedad española. Sus cartas están claras. Nada de lo que nos importa a la mayoría preocupa seriamente a estos extremistas que hoy dirigen el Partido Popular. Ni la convivencia ni el futuro ni poner en riesgo las reglas del sistema democrático que tanto luchamos por construir. Se sirven de todo: del terrorismo, de la Justicia, del Ejército, del debate territorial, de la enseñanza de nuestros hijos, de la religión, del trabajo, de la economía, del medio ambiente, de la guerra y de la paz.

Lo más peligroso de todo este asunto, es que el gobierno, el partido socialista y los grupos progresistas del Congreso no son capaces de contrarrestar estas eficaces técnicas de persuasión. Las ridiculizan, se autoconvencen de que la gente no es tonta, se ciñen a que el contenido del mensaje es irreal, y santas pasquas, a mirar para otro lado; aunque solo fuese por higiene democrática y por limpiar el polvo de la clase política, deberían prestar más atención a estas cuestiones. No se puede dejar mano ancha al "todo vale", como mínimo hay que denunciarlo, pero claro, sabiendo denunciarlo.

Ellos llevan a la práctica con brillantez una serie de premisas que todos podemos ver en cualquier cara a cara o debate entre candidatos. Ellos son los que usan un tono más fuerte, para dar la impresión de sólidez y convencimiento en su discurso. Ellos son los que más ironizan, los que más se burlan de la posición del rival que casi siempre mantiene las formas porque tiene otro talante. Ellos pierden las formas, pero no de cualquier manera; lo justo para darnos la impresión de que el oponente está diciendo disparates; incluso pueden permitirse de gastarles una "coña" para desviar el debate cuando les interesa un tiempo muerto.

Interrumpen sistemáticamente para poner nervioso al rival, llaman la atención del moderador para mostrarse victimas y hacer ver que el oponente no cumple el reglamento. Cuidan sus gestos hasta el milímetro. Todo esto unido, a los ojos de un espectador imparcial, sin ideología, sin preferencias, resulta mucho más atractivo. Hay formas de combatir estas trampas dialécticas sin ponerse a su altura, nadie propone que un debate se convierta en una pelea de gallos.

Ejemplos de "frames" utilizados por el PP, vamos allá para que quede bien claro. A los ya comentados de la unidad de España y la rendición a los asesinos de ETA, algunos más. Por ejemplo esa insistencia machocona de repetir hasta la saciedad (esta es una ténica basica que se llama "disco rayado") que Zapatero es amigo y aliado exclusivo de Castro y Hugo Chavez y que hemos pasado de ser aliados de la primera potencia mundial a darnos palmaditas con dictadores. "No somos nadie en el exterior porque nadie nos quiere ni nos hace caso". Aquí introducen un recurso patético pero efectivo, la ridiculización del político, por ejemplo, llamar a Moratinos "Desatinos". Hoy en día, hay casí más gente que conoce a nuestro ministro por lo segundo que por su apellido real.

Otro frame, muy de moda y más rentable todavía, es la utilización del frame "solidaridad" para justificar una política hídrica basada en los trasvases, aunque estos sean irracionales económica y medio ambientalmente y respondan a oscuros intereses urbanísticos más que a una sincera preocupación por los agricultores. Hoy en día todavía recogen los gobiernos populares de Murcia y Valencia los frutos de severas y machaconas campañas del Agua para todos por todo Levante, aunque eso suponga insultar y enfrentarse con otras comunidades, aquí tampoco importa el precio a pagar; "Carod Rovira nos quiere secar o todo para los catalanes", un frame complementario llamado "catalanofobia" y sobre el que no hace falta hablar. Quien no se pliegue a esas condiciones, no solo es tachado de insolidario, si no que por ejemplo, un murciano que se opone al trasvase del Ebro es automáticamente apartado y tachado de "antimurciano".

"Ellos son los malos, los catalanes, los aragoneses, a por ellos"; una forma muy inteligente de trasladar el foco de atención de la gente hacia el exterior para poder hacer lo que a uno se le antoje de puertas hacia dentro; luego nos extrañamos de los niveles de corrupción de Valencia, Alicante, Murcia, pero la realidad es que la gente, hipnotizada por un mensaje de defensa ante supuestos enemigos (ya se encargan ellos de decir quienes son), todo condimentado con un nacionalismo hidráulico bastante paleto, no ha controlado la gestión de sus gobernantes y así, muchos corruptos así han podido meter la mano con toda tranquilidad y enriquecerse con la absoluta tolerancia de unos habitantes que miran para otro lado. ¿Me equivoco o no?

Me podría explayar mucho más en el tema. Mis conocimientos me lo permiten pero no quiero ser pesado. Una de las motivaciones que me llevaron a abrir este blog fue contrarrestar y desenmascarar las técnicas persuasivas del PP. Porque yo sé perfectamente como romper ese discurso, como evitar que activen frames y en su caso, activar contra-frames (otros frames que desactivan uno anterior).

Habrá muchas personas, expertos, más instruidos que yo seguro, que deberían tener despacho en Ferraz, en La Ser o en cualquier medio interesado en desenmascarar las malas artes de la derecha mediática. No os quepa duda que un buen aparato de comunicación y unos buenos asesores pueden obrar milagros, incluso que un ex-alcohólico que cree hablar con Dios por las noches dirija el mundo.Ojalá este escrito sea leído por algún político del PSOE y lo tenga en cuenta, le de valor y ponga sobre la mensa de los compañeros esta humilde reflexión.

Es esencial que Zapatero se rodee de los mejores psicólogos, sociólogos, expertos en markenting y asesores y que la política de comunicación tenga la importancia que se merece, ni más, ni menos. Casi todo está estudiado y está en los libros, no es tan difícil. Hace un año circuló por todas las agrupaciones socialistas un documento que trataba de instruir a los cargos para comunicar eficientemente y llegar al electorado, todo ello junto con una serie de consejos para una buena labor política. Eran insuficientes, superficiales, y además, no se han aplicado porque la iniciativa provocó más cachondeo que otra cosa. Cuidado con las formas, que nos guste o no, son tan o más importantes que el contenido.

http://lasombradeaznar.blogspot.com

jueves, 2 de noviembre de 2006

La corrupción urbanística/Hemeroteca para amnésicos


El concepto de corrupción implica la violación de un deber posicional, una actuación secretista o enórmemente disimulada y le existencia de beneficios a partir de una o varias actuaciones. Los actos de corrupción no son sino una situación de abuso producida al actuar con absoluta discreccionalidad, en una posición de monopolio y sin ningún mecanismo que permita exigir responsabilidad por lo realizado. Son aquellos actos que constituyen la violación, activa o pasiva, de un deber posicional o del incumplimiento de alguna función específica.

El corrupto aprovecha su posición de privilegio, en virtud de la cual actúa. La gran corrupción, la que produce pingües beneficios, encuentra su ambiente más propicio cuando se adoptan decisiones que comportan grandes inversiones económicas en régimen de monopolio y poder, con amplia discrecionalidad y sin controles ante los que responder, y donde el interés privado prevalece al interés público o social.

Corrupción urbanística en España
Lo que está ocurriendo en España desde hace muchos años en relación a la ordenación del territorio y el urbanismo resulta verdaderamente escandaloso, pero no es nada nuevo. En sus orígenes la ordenación del territorio no era más que una función pública que, tras surgir después de la Segunda Guerra Mundial, tenía como fin controlar el crecimiento espontaneo de los diversos usos y actividades que se desarrollaban en el territorio. Se trataba de ordenar con la ayuda de la urbanística el descompasado crecimiento surgido después de la Guerra.

España afrontó con relativa prontitud la cuestión urbanística, pero pronto comenzaron a aparecer las características que han determinado la evolución del urbanismo tal y como hoy lo conocemos. La primera Ley que optó por la planificación urbana en un ámbito estatal se promulgó en 1956 y su tendencia se extendió en leyes posteriores. Al no existir controles democráticos, las actuaciones sobre el suelo y la urbanización del territorio se movían en el terreno de la especulación y favorecían la corrupción. Más adelante, con la creación de las Comunidades Autónomas previstas en la Constitución de 1978, el proceso de descentralización no produjo sino un mayor número de áreas de competencias públicas, lo que favoreció igualmente la aparición de todo tipo de supuestos de corrupción pública.

Como es fácil imaginar, los ayuntamientos y corporaciones locales son principales entes potenciales de corrupción. El alto número de relaciones individuales que priman en las mismas y la dificultad de establecer adecuados mecanismos de control hecen que se produzcan de manera habitual casos de corrupción urbanística a todos los niveles. El caso del ayuntamiento de Marbella en Málaga , convertido en circo mediático gracias a la peculiaridad de sus protagonistas, o los más novedosos de los municipios de Seseña en Toledo o Villanueva de la Cañada, en Madrid, son sólo tres ejemplos, que bien pudieran servir de paradigma de los innumerables casos que continuamente se producen en España. El arraigo de la "cultura" del patronazgo y del clientelismo en el ámbito de las relaciones competenciales entre las autoridades locales y los ciudadanos genera continuas situaciones de corrupción y "normalizan" los llamados "pelotazos urbanísticos", que tienden a quedar impunes.

Artículo 47 de la Constitución
El hecho, por ejemplo, de que los ayuntamientos sean propietarios de abundante suelo público, en vez de significar la posibilidad de que lo utilicen para favorevcer la creación de viviendas "protegidas" o de dotaciones públicas o parques , frenando así la especulación y el aumento del precio del suelo, supone su profusa enajenación como método de financiación y alimenta las posibilidades de corrupción que puedan surgir al respecto. Esta situación, que es un hecho constante, cotidiano y ampliamente constatado, se opone a uno de los reconocimientos más importantes de la Constitución española recogido en el artículo 47 que señala que "Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada." Precisamente, este artículo prohibe de manera expresa todo acto o supuesto de especulación en relación con la vivienda. Pero a pesar de que los poderes públicos deberían promover y establecer cuantas normas fuesen necesarias para hacer efectivo ese derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general, los casos conocidos y denunciados de corrupción urbanística vienen siendo habituales desde hace décadas sin que nada o casi nada se haga al respecto.

En España las autoridades no son capaces de controlar la abusiva especulación que se produce en torno a la vivienda y que permite que el diseño del tejido urbano lo realicen los promotores y constructores en lugar de los técnicos en urbanismo. El resultado es un urbanismo basura que nos rodea y amenaza por todas partes. Una realidad constatable, conocida y asumida por todos, pero dificilmente erradicable. En los últimos diez años la especulación ha sido brutal, el precio de la vivienda ha tenido incrementos anuales cifrados entre el 15% y el 17%, tres veces más que el aumento de los salarios. En el mismo contexto de la vivienda, los beneficios ligados al sector empresarial de la construcción de viviendas incrementan en similar proporción.

Mecánica de la corrupción urbanística
La mecánica de la corrupción urbanística necesita de unos actores cuyas estrechas relaciones entre ellos determinan el tipo y el alcance de la corrupción.

1) Así, en primer lugar es preciso contar con unos promotores y unos contructores cuyas relaciones con los ayuntamientos les conceda un trato de favor por parte de estos últimos y una total permisividad e impunidad ante las irregularidades o delitos de cualquier tipo cometidos.

2) Por su parte, las autoridades locales que participan en la venta, expropiación, recalificación y protección de los promotores y constructores, deben trabajar en íntima conexión con éstos. La práctica supone el intercambio de "favores" con dinero -siempre "negro"-, propiedades, para los políticos locales y allegados; suelo urbanizable, recalificaciones, convenios sobre planeamiento y todo tipo de facilidades, para los promotores.

3) Tan importantes como los dos protagonistas precedentes son los compradores o "inversores inmobiliarios", que serán quienes justifiquen la creación de nuevas viviendas. En algunos casos la feroz demanda de construcción nueva atiende a estrategias de "blanqueo" de dinero -ya que el refugio natural del "dinero negro" es el ladrillo- , circunstancia muy habitual en la costa mediterránea, cuyo paradigma conocido, como ya sabemos, es la ciudad de Marbella. Inversores, en la mayoría de los casos extranjeros, con dinero procedente del narcotráfico,venta de armas, etc., blanquean su dinero sucio adquiriendo viviendas a "casi qualquier precio", incrementando el precio en general y generando unos gigantescos beneficios para los empresarios del sector.

Por todo lo dicho, es evidente que el urbanismo y la ordenación del territorio constituyen en España un campo potencial de corrupción. Aquí el urbanismo está en manos privadas y de ellos dependerá el aspecto de muchas de nuestras poblaciones. Últimamente lo vemos a diario en los medios de comunicación, pero como ya he dicho no es nada nuevo. La única forma de controlar esta situación tan aparentemente normal, por habitual, es estableciendo mayores mecanismos de control, mejores y más efectivos, vigilando y sancionando cualquier desviación de la legalidad e impidiendo desde el inicio de cualquier plan de ordenación territorial que se pueda producir el más mínimo atisbo de delito -urbanístico o medioambiental-, controlándolo antes de que se produzca.
http://bitaquique.blogspot.com

La corrupción mancha la imagen de España/Hemeroteca para amnésicos


La corrupción urbanística empieza a manchar la imagen de España. Transparencia Internacional, la organización no gubernamental pionera y más importante en la lucha contra la corrupción en el mundo, sitúa la acción de los ayuntamientos como el principal problema de España desde el punto de vista de la corrupción.

El informe 2006, recién publicado, parte de la base de que “el ámbito donde la corrupción es más elevada es el del nivel local de Gobierno”, sobre todo “en la costa (...) o en las inmediaciones de las grandes ciudades”. La causa de este fenómeno, según Transparencia Internacional, hay que buscarla en “la calificación del suelo urbano”, lo que ha provocado que España sea el país de la OCDE “donde el precio de la vivienda ha subido más en los últimos años”.

Transparencia Internacional recuerda un informe del Defensor del Pueblo en el que se indica que los convenios urbanísticos permiten que el titular de unos terrenos se comprometa a llevar a cabo determinadas cesiones de suelo, independientemente de lo que exige la ley, o incluso a pagar dinero, a cambio de que el municipio afectado reclasifique o aumente la edificabilidad mediante la firma del correspondiente convenio urbanístico. Esta práctica, según la citada ONG, ha hecho posible que en la actualidad “se estén generando situaciones de corrupción muy numerosas”.

En concreto, se citan nueve formas de operar:

1. Prácticamente todos los alcaldes están a favor de convenios urbanísticos como forma de conseguir ingresos.

2. La modificación de los planes es frecuente.

3. La vigilancia sobre construcciones ilegales y desviaciones del proyecto es poco intensa.

4. Las sanciones suelen consistir en multas y casi nunca en demoliciones.

5. En España hay una enorme cantidad de dinero negro que se refugia naturalmente en la construcción. Normalmente, un tercio del precio de la vivienda se paga con dinero opaco, con lo que las pérdidas para Hacienda son muy cuantiosas.

6. Se ha permitido el acaparamiento de suelo en manos privadas para generar una aparente escasez del mismo y la consiguiente subida de precios.

7. Se ha expropiado a particulares para ceder posteriormente a empresas con fines sociales, las cuales, con el suelo en su poder, lo han vendido después a precios astronómicos.

8. Se ha extendido la creación, por parte de constructores, de partidos ficticios que se presentan a elecciones locales para conseguir la concejalía de urbanismo y desde ella tomar decisiones que les favorezcan; en otras ocasiones se infiltran en los partidos tradicionales para conseguir esos mismos objetivos.

9. La corrupción urbanística se expande y no respeta institución alguna, así, donde dicha corrupción es muy importante, los juzgados han sufrido las consecuencias.

Financiación de los partidos políticos

El informe recuerda que en España, como en otros países europeos, aún está pendiente una adecuada regulación de la financiación de los partidos políticos. Y por lo tanto, hasta que se resuelve esa cuestión, “será normal que sigan surgiendo escándalos sobre sobornos y extorsiones en las obras públicas”.

La conclusión que saca Transparencia Internacional no deja lugar a dudas: “El problema de fondo no está en las actuaciones corruptas de actores individuales, sino en la corrupción institucionalizada vinculada a la obtención ilícita de fondos para los partidos. Éste es el principal cáncer y en el que el nuevo Gobierno deberá demostrar voluntad moralizadora”, concluye el documento.

El informe está firmado por el profesor Manuel Villoria, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, quien apunta que las administraciones locales, especialmente las que gobiernan los pueblos costeros, son las más vulnerables a la corrupción por su dependencia del urbanismo.

Este hecho, constatado a través de los procedimientos abiertos por la Fiscalía Anticorrupción y las sentencias del Tribunal Supremo, tiene su origen en la dependencia de los ayuntamientos de los ingresos urbanísticos.

Por esta razón, en opinión de Villoria, los alcaldes son tan proclives a firmar convenios urbanísticos. Además, la vigilancia sobre las construcciones ilegales "es poco intensa", mientras que las sanciones no tienen capacidad disuasoria "porque consisten en una multa y rara vez en la demolición".

En este contexto, Villoria cree esencial que los dos partidos mayoritarios alcancen un acuerdo de financiación municipal para cortar esta dependencia de los ingresos urbanísticos. También entiende imprescindible que se endurezca la ley de incompatibilidades para prohibir taxativamente que un constructor o un empresario que contrate con las administraciones sea alcalde.

En el informe se pone de manifiesto que aproximadamente el 30% del precio de las casas en España se paga con dinero negro, un dato que, a juicio de Villoria, no pasa desapercibido en Hacienda. En su opinión para poner freno a esta práctica sería necesario actualizar el catastro e investigar todas aquellas ventas que se produzcan formalmente por debajo de los precios establecidos.

En el informe se pone de relieve cómo la corrupción va vinculada a la inestabilidad política y a la aparición de partidos independientes con fuerte dependencia de grupos inmobiliarios, aunque también destaca que los partidos tradicionales se ven asaltados por militantes que responden a intereses ajenos al político.

Villoria sospecha que los sucesivos gobiernos realmente no ponen en marcha las medidas precisas para impedir la corrupción vinculada al urbanismo porque "la construcción representa un porcentaje importante del Producto Interior Bruto (PIB) y es difícil, por tanto, que se tomen medidas drásticas que se sabe que penalizarían una actividad clave".

Este panorama se cierra, según resalta el estudio de Transparencia Internacional, con la corrupción judicial. "La corrupción urbanística se expande y no respeta institución alguna. Así, donde es muy importante, los juzgados han sufrido las consecuencias", sentencia. Villoria precisa, además, que la judicatura española es una de las que peor imagen, "sino la peor", transmiten en Europa. "En teoría los jueces se autocontrolan, pero no lo hacen y muestran gran corporativismo".

Para Villoria 'negocios y política cada vez van más unidos' y destaca el sector de la construcción en España como 'el más peligroso para la ética empresarial, influye en el blanqueo de capitales de los grupos criminales, se conecta con la corrupción política de los ayuntamientos y con la financiación de los partidos políticos'.
www.elconfidencial.com / www.diariomalagahoy.com/ www.capitalrevista.es

martes, 31 de octubre de 2006

La marcha de Javier Guillamón



El actual vicepresidente murciano de la CAM, Javier Guillamón Álvarez, cesará en breve tras las negociaciones entre el PP y el PSPV-PSOE para cubrir los puestos vacantes en el consejo de administración de la entidad a comienzos de 2007. Ni en Valencia ni en Murcia tiene suficientes apoyos ahora como para mantenerse en el puesto. Su vuelta a casa como docente e investigador universitario no tiene retorno.

El vicepresidente alicantino, Armando Sala, muy relacionado con el sospechoso sector de la promoción inmobiliaria, tampoco repetirá ante su insensibilidad manifiesta con la Obra Social y sus peligrosas amistades, conservadas en su calidad de viejo aparejador. Su antigua relación personal con Zaplana también ha servido para descartar desde Valencia su continuidad. Un alicantino en la órbita de Camps será ahora su sustituto.

En total, el catedrático de Historia de la Universidad de Murcia ha estado casi una década en su actual cargo gracias al apoyo político recibido en su día de los diputados y ex ministros de Aznar, Federico Trillo y Eduardo Zaplana, y por la fuerte aportación previa de su suegro, el especulador murciano Miguel Vivancos, a los recursos ajenos de la CAM. Sin embargo, su aportación intelectual a la actividad ordinaria ha sido casi nula y errática las más de las veces por su desconocimiento del negocio bancario y por no dar nunca la talla en la concepción de la actividad cultural.

Su fuerte concurso político, además, en el espinoso asunto de “Nova Cartago”, junto al Mar Menor, que ha enredado a la CAM en una investigación sobre presunta corrupción urbanística, ha terminado de una con Guillamón, quien también llegó a ser presidente de la cuestionada empresa promotora-inmobiliaria “Hansa Urbana”, hoy con polémica presencia en Mazarrón. Los sindicatos presentes en la entidad tampoco han aprobado nunca sus fuertes gastos en dietas y viajes, a cargo de la partida de representación, pagados finalmente por todos los impositores. Su imagen interna ha terminado siendo desastrosa.

El actual presidente de la Generalidad, Francisco Camps, del PP, no piensa ahora, pues, en Guillamón para mantenerlo como consejero elegido por las Cortes Valencianas y, por tanto, al no ser tampoco, por falta de confianza política, el candidato del presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, ha de salir y dejar paso a otro de consenso esta vez, que muy bien pudiera ser en enero uno de los actuales consejeros del gobierno autónomo o persona muy próxima (como su hermano Carlos, el verdadero“cerebro” de la familia) en lugar del empresario Ángel Martínez, tal como se deseaba en 2003. (Sus relaciones con el Presidente están muy deterioradas por la libertad de crítica que ejerce el ex dirigente de la UCD murciana y su enorme pérdida de peso en un PP regional controlado “de facto” por el concejal de la capital y también íntimo amigo, Antonio Sánchez Carrillo).

La manejada candidatura del ex consejero murciano Patricio Valverde, aparte de estar fuera de tiempo, resulta ya prácticamente inviable ante las investigaciones policiales sobre el fuerte incremento experimentado por su patrimonio en 300 millones de pesetas, valor de tasación de su actual residencia en la exclusiva urbanización “Monte Príncipe”, junto a “Altorreal”, en Molina de Segura, construida por el cuestionado empresario cartagenero Alfonso García, quien antes recibió cuantiosas subvenciones del INFO para el parque eólico de La Unión cuando Valverde era director general o consejero de Industria e Innovación. Su parentesco con Egea Krauel, director general de "Cajamurcia", hace también desconfiar de él en la sede central de la CAM en Alicante.

Durante la permanencia de Guillamón en la CAM, sus enfrentamientos frecuentes con el presidente y potentado Vicente Sala (nombrado en su día por los socialistas de Juan Lerma) y el vicepresidente valenciano, Gil Terrón, han sido el denominador común y el más notable balance del murciano en las reuniones del Consejo, que él siempre iniciaba con divagaciones para luego nunca concretar nada tras exasperar al presidente Sala. Sus relaciones con "Polaris World" tampoco era bien vistas desde la calle de San Fernando.

Ariete de Zaplana contra esa Presidencia y su principal valedor para conseguir los arriesgados créditos a “Terra Mítica”, Guillamón se ha “quemado” en su misión institucional para Madrid, Murcia y Vega Baja del Segura, precisamente por ser agente del hoy muy cuestionado cartagenero más que hombre en la CAM del otro asesor de Aznar en La Moncloa, el vallisoletano Carlos Aragonés, hoy en la órbita de Rajoy, en excedencia registrador de la Propiedad en Santa Pola. ¿Irá ahora su colega y sustituto Riquelme, también de consejero a la CAM?

Las relaciones nada discretas de Guillamón con la extrema derecha mediática de Alicante y sus extrañas alianzas con felones dentro de la nómina de la CAM para preparar la conjura de Zaplana contra el ex director general, Juan Antonio Gisbert, socialista, pronto le valieron la desconfianza de círculos económicos alicantinos históricamente relacionados con la entidad. El paso de Guillamón por Alicante le ha proporcionado numerosos detractores, entre quienes le han conocido personalmente, por mantener una postura demasiado identificada públicamente con sus dos mentores políticos de fuera. Para el empresariado clasico ha resultado ser un fiasco.

En su década prodigiosa, este catedrático nacido en la murciana Ronda de Garay, en el seno de una conocida familia de la capital regional (es hermano del decano del colegio de Ingenieros de Caminos, Juan Guillamón), tampoco supo granjearse las simpatías de los círculos económicos de la Región mientras la CAM ha seguido cediendo cuota de mercado en Murcia a favor de otras cajas, entre ellas “Cajamar” por ser la que más ha crecido a su costa. (En Alicante siempre lo consideraron como un infiltrado de “Cajamurcia” en la CAM por su vieja amistad y proximidad con su eterno director general, Carlos Egea).

miércoles, 25 de octubre de 2006

Infierno o paraíso


Un día, mientras caminaba por la calle, un dirigente de un importante partido político es trágicamente atropellado en Alicante por un camión y muere. Su alma llega al paraíso y se encuentra, en la entrada, a San Pedro en persona.

-"Bienvenido al paraíso -le dice San Pedro- Antes de que te acomodes, parece que hay un problema. Verás, muy raramente un alto político de tu partido ha llegado aquí y no estamos seguros de qué hacer contigo. Lo que haremos será hacerte pasar un día en el infierno y otro en el paraíso, y luego tú podrás elegir dónde pasar la eternidad".

Y con esto, San Pedro acompaña al político alicantino al ascensor y baja, baja hasta el infierno. Las puertas se abren, y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf. A lo lejos hay un club, y de pie, delante de él, están todos sus amigos políticos que habían trabajado con él, todos vestidos con traje de noche y muy contentos, incluido un conocido financiero local.

Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del pueblo. Juegan un agradable partido de golf y luego, por la noche, cenan juntos en el Restaurante Gourmet del club, con langosta como plato principal. Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas. Se encuentra también al Diablo, que de hecho es un tipo muy simpático y se divierte mucho contando chistes y bailando.

Se está divirtiendo tanto que, antes de que se dé cuenta, es ya hora de irse. Todos le dan un apretón de manos y lo saludan mientras sube al ascensor. El ascensor sube, sube, sube, y se reabre la puerta del paraíso donde San Pedro lo está esperando.

-"Ahora es el momento de pasar al paraíso". Así que el político (inescrupuloso, ciertamente), pasa las 24 horas sucesivas saltando de nube en nube, tocando el arpa y cantando. Pedro va a buscarlo: "Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso. Ahora debes elegir tu eternidad".

El hombre reflexiona un momento y luego responde: "Bueno, el paraíso ha sido precioso, pero creo que he estado mejor en el infierno", así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor, y otra vez baja, baja, baja, hasta el infierno.

Cuando las puertas del ascensor se abren, se encuentra en medio de una tierra desértica cubierta de mierda y desperdicios. Ve a todos sus amigos vestidos con trapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos en bolsas negras. El Diablo lo alcanza y le pasa un brazo por los hombros. "No entiendo -balbucea el político-. Ayer estuve aquí y había lindas mujeres, un campo de golf y un club, comimos langosta y caviar, bailamos y nos divertimos mucho. Ahora todo lo que hay es un terreno desértico lleno de porquería..., y mis amigos parecen unos miserables".

El Diablo lo mira, sonríe y dice: "Ayer estábamos en campaña. Hoy...ya votaste por nosotros...".

Narración anónima

Reflexión sobre el cotarro urbanístico

Hecha la ley, hecha la trampa. Así podemos resumir el planteamiento del Partido Popular respecto a la corrupción urbanística, una vez ha rechazado por dos veces el ofrecimiento del PSOE para aplicar una serie de medidas en los ayuntamientos con el fin de poner coto a los desmanes urbanísticos que asolan nuestra geografía. La actitud distante, como el que piensa que la cosa no va con él, nos exige que una vez más pongamos los puntos sobre la íes para desenmascarar un nuevo ejercicio de hipocresía y cinismo en el Partido Popular.

En Génova se deben pensar que los ciudadanos somos gilipollas o unos dementes, y que nos vamos a creer a pies juntillas que la corrupción urbanística ha venido de la mano del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Es perfectamente demostrable que el origen de estos desmanes nace de un modelo establecido en los 8 años de gobierno popular, un modelo que fue desarrollado con celo y precisión milimétrica para dejar el camino libre a constructores, especuladores y grupos empresariales, algunos de ellos presididos por amigos de pupitre del ex-presidente y otros por ilustres familiares en los consejos de administración de las sociedades beneficiadas.La corrupción urbanística se enquista en nuestra sociedad durante los años de Aznar, amparada en las siguientes medidas:

- Ley del Suelo de 1998: libera y convierte en urbanizable todo el suelo con la única excepción de aquel que sea de especial protección. Aznar alude por entonces que "liberar suelo hará que la vivienda se abarate". No hace falta decir que ha ocurrido todo lo contrario, las consecuencias han sido dispares, mientras ha llenado los bolsillos a la derecha mediática y a los poderes fácticos, por otro lado ha empobrecida la clase trabajadora, mayoritaria, incapaz a día de hoy de acceder a una vivienda o hacerlo a costa de la mitad del sueldo. Liberar todo el suelo fue la decisión más nefasta jamás tomada por un gobernante.

- Régimen de Financiación Local deficiente: durante los años de gobierno popular los ayuntamientos recibieron insuficientes medios económicos del Estado y de las Comunidades Autónomas, lo que dió lugar a que los consistorios optaran como única vía de financiación la venta de suelo. La pésima delimitación de competencias durante la legislatura de Aznar llevó a que los ayuntamientos ofreciesen servicios a los ciudadanos que no son de su competencia mientras perdían vías de financiación como el IAE sin compensación alguna. No se establecieron suficientes garantías en las leyes de incompatibilidad de cargos, lo que ha dado lugar que constructores en ejercicio se hayan podido presentar a unas elecciones sin tener que dar la más mínima explicación.

- Vacío de Fiscalías Anticorrupción: fue una constante en los años de gobierno del Partido Popular. Paralelamente a la escalada urbanística en toda España las Fiscalías Anticorrupción fueron desmanteladas y vaciadas de efectivos. Los Poderes del Estado y el gobierno quedaron impasibles ante el fenómeno, quien sabe si premeditamente y en complicidad con los sectores económicos afines. El descenso continuado de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante las dos últimas legislaturas populares permitieron el asentamiento definitivo de mafias de todo tipo que encontraban en el urbanismo un medio favorable para blanquear dinero. Mano ancha y permisividad, solo les faltó extender a los ladrilleros una alfombra roja (bueno roja no, azul).

- Reducción de Viviendas de Protección Social: si en 1996 1 de cada 3 viviendas era social, durante los 8 años del Partido Popular la VPO fue abandonada sistemáticamente y los ya de por sí poco ambiciosos planes de vivienda desarrollados por Aznar fueron incumplidos por activa y por pasiva mientras el precio de la vivienda crecía un 400%. La vivienda pública fue arrinconada por la vivienda privada igual que la seguridad pública fue arrinconada por la privada, haciéndose realidad el cambio de modelo privatizador del Partido Popular también llevado a cabo en la sanidad y en la educación.
Un cambio de modelo planeado y sigilosamente ejecutado para dar rienda suelta a la fiebre urbanística y enriquecerse directa o indirectamente a través de sociedades de testaferros o recalificaciones masivas a familiares directos o indirectos. Con todo su ejército de ex-constructores y empresarios del ladrillo copando sus listas, el PP no se conformó con darle pelotazos de obra público al yerno Alejandro Agag o regalarle Telefónica al compi de pupitre para hacer un desastre con ella (stock options), sino que pudo movilizar todas las variables para que su tan cuidado "sector privado" pudiese pillar cacho del negocio urbanístico.

El dinero negro y la economía sumergida crecieron como la espuma y el trapicheo fue una constante cuando Mariano Rajoy fue ministro del Interior. La entrada de inmigrantes a malsalva para que trabajasen como mano de obra barata en las obras es otra característica peculiar de los años de Aznar. Entraron tantos que el gobierno se encontró con 800.000 ilegales en edad de trabajar (sumale las familias) más los más de 500.000 regularizados torticeramente por Aznar en varios procesos de regularización. Ahora tenemos que tragar con que estos hipócritas digan que "España se ha llenado de moros y ecuatorianos" cuando fueron ellos los que dejaron las fronteras abiertas de par en par para favorecer el negocio urbanístico. Un plan perfecto para un negocio perfecto basado en una corrupción de guante blanco que pasaría desapercibida para los ciudadanos y que era ya imparable.

El modelo especulador como era de esperar terminó por contaminar a todos los partidos. La corrupción-modelo del Partido Popular, vista como única tabla de salvación para financiarse, y entendida por todos como "las reglas del juego", llevó a que alcaldes del PSOE y IU también desarrollaran también, aunque en menor medida y cantidad, trapicheos urbanísticos; hecha la ley, hecha la trampa.Sin querer justificar nada y reclamando que todos sean del partido que sean, cumplan ante la justicia (corruptos hay en todos los partidos), ¿qué opción les quedaba? ¿Acaso los ayuntamientos socialistas debían renunciar a la única fuente de financiación que los gobiernos de Aznar les permitía? ¿Debían aceptar dejar atrás a sus municipios cuando los vecinos populares recibían millones de euros por ceder suelo? ¿Debían dejar atrás sus ciudades, municipios y pueblos, con un programa electoral incumplido por falta de presupuesto? ¿Por qué el pueblo de al lado iba a tener una bonita residencia de mayores y una biblioteca nueva con tan solo empuñar una firma y ellos no?

Con esto busco hacer entender que ellos, a pesar de tener una ideología de izquierdas, tuvieron que jugar con el tablero y las reglas que otros les impusieron. Y con todo no justifica la prevaricación y el tráfico de influencia, pero ¿acaso no era de esperar? ¿quién tenía la responsabilidad y la capacidad ejecutiva?Intento que reflexionen para entender por qué ese modelo deliberado de corrupción de guante blanco ha llegado a salpicar a todos; para más inri las Comunidades Autónomas correspondientes (casi siempre del PP, aquellas que tienen las leyes del Suelo más permisivas) dan el visto bueno a los proyectos y con su firma legitiman estas actuaciones.

En Ciempozuleos, fue el PP el que inició y aprobó el proyecto, proyecto que fue redactado por el ex-Consejero Porto, ahora dimitido. Y tuvo los votos de los ediles del PP. ¿Todos en el ajo? ¿Y la responsabilidad de quienes tienen que controlar y revisar los convenios? ¿Mano ancha? Callada debería estar Esperanza con Ciempozuelos, sobre todo si no toma medidas con otros municipios populares igualmente salpicados.No es la norma que en el PSOE haya alcaldes que sean constructores, aunque pueda haberlos es raro, sí es bastante común en el PP. Son matices que por encima de casos puntuales, hay que saber reconocer sin que eso suponga justificación alguna a lo que hayan hecho fulano o mengano. No igualemos por favor, porque no es justo, hay que contextualizar y razonar, poniendo sobre la mesa el origen y desarrollo de los hechos que nos han llevado a este punto, para en su caso, pedir responsabilidades y poder así denunciar que Rajoy se quiera lavar las manos como el que no tiene nada que ver con el asunto cuando tiene todo que ver.

Punto aparte ya comentado merece la actitud de los partidos frente a la corrupción. La mera sospecha hace que el PSOE cese fulminantemente a cualquier cargo salpicado; los casos populares son respaldados y confirmados desde la sede de Génova, y así podemos ver el apoyo por poner un ejemplo de Camps a Fabra y a Alperi, que casi son toda seguridad y estando encausados judicialmente, repetirán en sus respectivos feudos. Parece que el Partido Popular no quiere renunciar al modelo que desarrolló y ni por la cabeza se le pasará aceptar nada que pueda poner coto a este festín urbanístico. Hoy José Blanco ha afirmado que el PSOE no llevará en sus listas a dirigentes encausados o con meras sospechas de su gestión. El PP no recogerá el guante porque se quedaría sin candidatos en Levante. ¿Doble moral señor Rajoy?Las Comunidades Autónomas y diputaciones gobernadas por el PP han tenido al mismo tiempo una actitud conciliadora y permisiva con sus ayuntamientos, dándoles mano ancha para todo tipo de desmanes, dejando de lado la ordenación del territorio en un continuo desprecio a la sostenibilidad. Todo lo que pase en Madrid es responsabilidad última del gobierno regional, porque es este el que debe dar el visto bueno a los proyectos urbanísticos de sus municipios.

Igual pasa en Murcia, Alicante, Valencia, Castellón...y diréis, ¿y Andalucía? También, pero con dos matices. El primero es que la Junta ha actuado todos estos años judicialmente respecto a Marbella, habiendo cursado decenas de denuncias en los Tribunales para parar convenios urbanísticos (lástima que Jesús Gil, como hemos sabido, tenía a los jueces comprados). La segunda es que las diputaciones, como la de Málaga por seguir con el ejemplo (en Andalucía casi todas están gobernadas por el PP) se han lavado las manos y en el caso de Marbella, la pinza PP-GIL ha sido determinante en numerosas votaciones que han dado oxígeno al Gilismo.Gil y Gil, el difunto alcalde de Marbella, pidió el voto para Aznar en 1996. “Los socialistas me han perseguido como auténticos canallas”, argumentó el jefe de la corrupción organizada. En 1995, un pacto/pinza entre Gil y Gil y Javier Arenas permitió que el PP controlara la Diputación de Málaga y que el GIL presidiera la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental. ¿Se creen que nos hemos olvidado?

El PP da la impresión de estar comprometido con la especulación, como el que tiene asuntos turbios, negocios y chanchullos como el mundo empresarial. ¿Alguien entiende que en casos como los del concejal de Murcia y constructor Sánchez Carrillo, socio del hermano de Valcárcel en numerosos proyectos urbanísticos favorecidos por el gobierno regional del PP, se siga ejerciendo la actividad política sin ningún tipo de pudor? ¿Qué dice Mariano Rajoy a todo esto? Callada por respuesta porque no le conviene sacar pecho.El "aquí todos son iguales" es un mensaje que resuena desde Génova para justificar sus desmanes, lanzado con toda la intención para tapar sus vergüenzas una vez demostrado y destapado el tinglado urbanístico que montaron durante 8 años, así que no le deis bombo.

No le deis bulo, porque la responsabilidad no es equidistante y el PP debe dar cuenta de su modelo especulador, de su actividad política y de su labor contra la corrupción durante 8 años, de un modelo que ha empobrecido inexorablemente a los españoles, ha destrozado su patrimonio ecológico y cultural y ha depredado el territorio para gracia de un grupo de constructores afines a la derecha mediática que se han llenado los bolsillos. Todos tenemos un precio, todos tenemos debilidades, todos o casi todos caeríamos a las garras de don dinero. No tiene la misma responsabilidad el que vende droga que el que la compra, y así está estipulado en el código penal.Que los chorizos, sean del color que sean, paguen ante la Justicia. Mariano Rajoy, que perteneció a un gobierno que arrinconó a la Justicia y nos dejó limpias las Fiscalías Anticorrupción, pide ahora que el peso de la ley caiga sobre los ladrones, curioso, para él solo los hay socialistas, extremo que no se ha producido en declaraciones socialistas.

Afortunadamente este gobierno ha apostado fuerte por acabar con la corrupción y ha puesto en marcha decenas de unidades de anticorrupción, las ha dotado de medios y efectivos, ha reforzado a la Agencia Tributaria para perseguir delitos económicos, está entrenando agentes de Guardia Civil para investigar in situ delitos urbanísticos, ha reformado el Código Penal para perseguir testaferros y sobre todo, plantea medidas imprescindibles como una nueva Ley del Suelo más justa y transparente, que reserve el 30% de los nuevos desarrollos para hacer viviendas sociales, en la que el Estado recupere influencia en la gestión urbanística y se pague por la tierra su precio real y no por sus rendimientos anticipados.

La nueva financiación local que se está negociando debe dar también respuesta a este fenómeno y quitar de en medio definitivamente las tentaciones urbanísticas.No se puede ser equidistante. Unos pusieron en juego todas las condiciones para hacer de España un paraíso de mafias, especuladores y ladrones de guante blanco, mientras nosotros sufríamos el creciente precio de la vivienda. Otros están poniendo en juego todas las herramientas para perseguir todo delito urbanístico caiga quien caiga, algo que le honra. Si en 2003 el gobierno de Aznar paralizó las investigaciones de Malaya, hoy podemos congratularnos de que esa gentuza esté entre rejas. Como dijo Albert Castillón, experto en la trama Malaya, "jamás ningún gobierno ha hecho tanto como el actual para erradicar la corrupción urbanística". Eso hay que reconocérselo.

Si Rajoy no quiere recoger el guante para acabar con esa lacra él sabrá por qué, quizás porque sus dirigentes, incluido algún portavoz de su grupo, podrían tener serios problemas con la Justicia en breve.No podemos tampoco ser hipócritas y pretender girar un modelo en cuestión de meses. La gente suele criticar, “sí, se moderan las subidas pero sigue subiendo el precio de la vivienda, y las hipotecas siguen asfixiándonos, qué ha hecho el PSOE?”. Sería una locura un drástico cambio de modelo por cuanto nos guste o no, nuestra fortaleza económica reside hoy en el sector de la construcción. Se deben plantear medidas paulatinas que hagan aterrizar poco a poco el boom inmobiliario, porque supongo que tampoco nos convendrá que la economía haga “crack” y perdamos nuestro empleo.

La Ley del Suelo supondrá el inicio del verdadero cambio de modelo hacia uno más productivo, más centrado en la industria (la gran abandonada por Aznar) y más sostenible. De momento el fomento de las ayudas directas a los jóvenes, el tímido fomento al alquiler y la cifra record de promoción de viviendas VPO son hechos que hay que reconocer el gobierno por mucho que quede un eternidad por caminar.El PSOE está cumpliendo de momento y donde aparecen problemas actúa con cirugía, con contundencia y con higiene democrática, sin embargo el PP no rectifica, ni asume responsabilidades, ni tampoco acepta compromisos institucionales con el Partido Socialista, la respuesta de los dirigentes populares demuestra su empeño en seguir amparando y protegiendo a los especuladores y a los corruptos por encima de todo.

Mirar para otro lado no les va a salvar de dar respuestas ante la Justicia que tanto pide Rajoy, que no lo duden. Hoy en día sí tenemos un gobierno decidido a arrancar de cuajo el cáncer, afortunadamente.

Zapatero, el presidente mejor valorado en Europa


El instituto Harris Poll Interactive, en una encuesta realizada para el Financial Times, ha publicado que José Luis Rodríguez Zapatero es considerado el presidente que mejor hace su trabajo por la mayoría de los europeos.

La encuesta ha sido realizada por la empresa Harris Poll Interactive, uno de los 12 institutos de opinión más importantes del mundo, y se ejecutó a través del envío de cuestionarios on-line a más de 5.100 personas mayores de 16 años de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y España.

Sus resultados sitúan a José Luis Rodríguez Zapatero como el líder político mejor valorado por los europeos, quienes consideran que es el presidente que mejor está haciendo su trabajo.

Valorar el trabajo de los líderes

El cuestionario recoge una pregunta en la que se compara el trabajo de 8 líderes políticos (Toni Blair, George Bush, Jacques Chirac, Jose Durao Barroso, Angela Merkel, Romano Prodi, Vladimir Putin y José Luis Rodríguez Zapatero) y en ella el presidente español es el que sale mejor parado con un 14 por ciento de opiniones a favor, seguido de cerca por la canciller alemana Angela Merkel (13 por ciento de apoyos).

Los encuestados valoran después el trabajo de los presidentes inglés y francés con un 7 y un 5 por ciento de votos favorables respectivamente. Les seguirían empatados con un 4 por ciento George Bush y Romano Prodi, y cierran la lista Vladimir Putin y Durao Barroso, apoyados por el 2 y el 1 por ciento de los encuestados respectivamente.

Estudio sin publicar

Este estudio, que se completó a finales de septiembre y analiza otros puntos de la política internacional europea con respecto a la posición de Gran Bretaña, aún no se ha publicado en el Financial Times. Sin embargo, sus resultados pueden consultarse en la página web de Harris Poll Interactive (en inglés).

lunes, 2 de octubre de 2006

Se vende "Polaris World" en más de 1.000 millones


La venta de la promotora inmobiliaria murciana “Polaris World” (con oficinas en varios puntos de la provincia de Alicante como Benidorm y Torrevieja) se ha cerrado ya, inicialmente en Suiza, sobre una cifra superior a los 1.000 millones de euros con “Crédito Suizo”, el último de los bancos internacionales interesado en hacerse con su marca, opciones y activo, según confirman fuentes financieras españolas solventes en Zurich. Esas mismas fuentes no descartan que se haya llegado a los 1.300 millones tras negociar algunos flecos, que no han supuesto mayor impedimento al acuerdo mercantil alcanzado este primer lunes de octubre.

Tanto esta negociación como otras anteriores, que no fructificaron finalmente, han estado sometidas, al parecer, a un pacto de silencio “contra natura” impuesto por “Caja Murcia” (como mayor acreedor de “Polaris”) a determinados medios de comunicación murcianos y alicantinos (entre los que no se encuentran ni “Economía Avanzada” ni “Vega Media Press” obviamente), bajo la advertencia de perder suculentos contratos publicitarios en caso contrario.

El inminente cambio de propiedad de “Polaris World”, a tan sólo unos meses de la decisiva cita electoral de mayo, tiene mucho que ver con una relación privilegiada de todo tipo de esta empresa con relevantes militantes del PP murciano y destacados miembros del gobierno autónomo presidido por Valcárcel, y también con el riesgo de que una eclosión, por falta o disminución drástica de clientes, terminase cuestionando la solvencia real de “Caja Murcia” por el fuerte riesgo contraído. Esta entidad de ahorro ha sido la primera y más interesada en esta venta al objeto de garantizarse recuperar un crédito sindicado y otro particular, que suman casi los 1.000 millones de euros.

Poco antes de trascender este acuerdo inicial de venta, y sin que tenga directamente nada que ver, se ha sabido por el diario “El País” que Murcia y Alicante son señaladas (junto a Valencia, Málaga, Cádiz, Sevilla, Madrid, Barcelona y La Coruña) por el Ministerio del Interior como unas provincias donde lavan en el ladrillo su dinero negro las mafias, con una alta rentabilidad además. Esas tramas criminales están integradas casi todas por españoles, dentro de una poderosa, sofisticada, desalmada y nueva forma de delincuencia de cuello blanco, a juicio de los expertos policiales dedicados a combatirlas. Esta constelación delictiva funciona jerárquicamente, es disciplinada, se autofinancia y tiene vocación de supervivencia.

Según esa información, las mafias han encontrado en nuestro país una tierra de oportunidades: una sociedad con posibilidades para el enriquecimiento rápido y sin control social, particularmente en las áreas del sur y el levante español donde las urbanizaciones que proliferan como hongos albergan a una población residencial, en gran medida extranjera, que se confunde con los 40 millones de turistas.

Los españoles prestan cobertura y conocimiento sociológico a sus compinches, fundamentalmente venidos del Este de Europa. Aportan también infraestructuras y camuflajes empresariales a una delincuencia fría y animada por su convicción criminal. Estas mafias funcionan con métodos de gestión de empresa: analizan zonas y sectores de actuación más favorables para sus actividades, y calculan costes, riesgos y beneficios. También en los casos de Murcia y Alicante, según la Policía, utilizan estructuras comerciales legales o ficticias y se sirven de abogados, financieros, contables, suministradores… “Bien asesoradas en el plano legal, algunas de estas organizaciones operan hábilmente en los intersticios legales del sistema y aprovechan las lagunas de la cooperación policial-judicial”.

A juicio del secretario de Estado de Seguridad, el mallorquín Antonio Camacho, “las mafias acaban por corromper al Estado y al poder público al instalarse en una sociedad débil”. Por su parte, el fiscal-jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, ha ido más allá al reconocer que la mafia y su principal efecto, la corrupción, “ya ha empezado a asomar en algunos ayuntamientos” debido a que el delito económico es más rentable y está menos penado. El Gobierno es consciente del discreto asentamiento de los grandes grupos mafiosos en nuestro país para el blanqueo de dinero, y así el fiscal Anticorrupción, Antonio Salinas, afirma que “con el concurso de testaferros y hombres de confianza españoles, los blanqueadores de las mafias (…) han creado amplias redes de sociedades pantalla, a veces 30 ó 40 firmas, que les permiten ocultar a los verdaderos propietarios de las urbanizaciones, terrenos o empresas adquiridas en este país. (…) Si no las frenamos, estas organizaciones, que poseen estructuras estables y tienden a establecer contactos en los ayuntamientos, acabarán por corromper a las instituciones”.