MADRID.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha criticado los "regalos
fiscales" que hacen algunas comunidades autónomas a las élites y ha
lamentado cómo estas regiones "abren de par en par" las políticas
públicas a la iniciativa privada".
"La gente lo que quiere es un proyecto vital y algunos se lo están
negando mientras ellos se pegan la vida padre", ha señalado el jefe del
Ejecutivo en la clausura de la jornada 'Desigualdad: es hora de actuar',
celebrada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Sánchez ha defendido que desde el Gobierno se han aumentado en
300.000 millones de euros las transferencias a las comunidades
autónomas, pero se ha preguntado dónde ha ido a parar ese importe, ya
que ha crecido la insatisfacción entre los ciudadanos en cuanto a los
servicios dependientes de estas regiones, como la educación, la sanidad o
la dependencia.
"Eso tiene mucho que ver, primero, con los regalos fiscales que se
hacen en estas comunidades autónomas a las élites y, en segundo lugar, a
cómo se abren de par en par a la iniciativa privada políticas
públicas", ha explicado.
Según Sánchez, la gente lo que quiere es un proyecto vital y algunos
se lo están negando mientras ellos "se pegan la vida padre".
Frente a
esto, el presidente ha subrayado que su Ejecutivo no es como otros: "No
va a ir a las mansiones de estas élites a rendirles pleitesía. Ni todas
las criptos del mundo ni todos los likes de Youtube van a poder con
nuestro compromiso a favor de la seguridad social de este país", ha
defendido.
Para Sánchez, estos oligarcas están tratando de "consolidar un
'statu quo' de desigualdad que les va bien" y lo que pretende el
Gobierno es que cumplan con su obligación: que paguen sus impuestos y
que paguen más a sus trabajadores.
"Porque les está yendo bien, por cierto, bajo este régimen comunista
chavista que aparentemente vivimos en España desde hace ya siete años",
ha ironizado el presidente.
Sánchez ha mostrado su preocupación ante la popular frase "no me da
la vida".
"No es suficiente que los poderes públicos facilitemos, por
ejemplo, un ingreso mínimo vital, el transporte gratis o unas pensiones
dignas si algunos poderes privados lo que hacen es hurtar su proyecto
vital", ha criticado.
Según el presidente, ese "no me da la vida" muchas veces pasa por que
el ciudadano no pueda hacer frente a un arañazo en el coche si se
disparan las primas del seguro de un día para otro o que un fondo de
inversión duplique el alquiler de una casa o negocio porque la comunidad
autónoma no aplica la ley de vivienda, "como desgraciadamente está
pasando en comunidades como la Comunidad de Madrid".
El jefe del Ejecutivo ha recordado que a lo largo de estos últimos
años, el Gobierno ha ido articulando nuevas figuras fiscales, también al
calor del debate a escala global, como es por ejemplo el impuesto a la
riqueza a las grandes fortunas, el impuesto a las tecnológicas o a las
entidades financieras.
"Es verdad que en el camino desgraciadamente hemos perdido el
impuesto a las grandes energéticas, pero las mayorías parlamentarias que
tenemos en esta legislatura no son las mayorías parlamentarias que
teníamos en la anterior legislatura", ha lamentado.
En todo caso, el presidente ha puesto en valor que España es el único
país de la Unión Europea que tiene un impuesto general sobre la riqueza
neta, que es el impuesto de patrimonio. Según Sánchez, gracias a estas
figuras tributarias y al impuesto de patrimonio, el 10% más rico acapara
3 puntos menos de riqueza que la media europea.
"Los que más tienen, pues deben contribuir más, y por tanto España no
va a cejar en que este empeño también se cumpla a escala global", ha
remarcado.
Por ello, el presidente ha apuntado que España adoptó el tipo mínimo
del 15% para las grandes multinacionales dos años antes de que obligara
la propia directiva europea a ello y ha lamentado que grandes economías,
en este caso la estadounidense, se haya excluido de este pacto y siga
bloqueando el otro pilar del acuerdo que permitiera, por ejemplo, que
las grandes tecnológicas "paguen lo que les corresponde donde les
corresponde".
En la clausura del acto, el presidente ha advertido de que los países
más desiguales tienen hasta siete veces más probabilidades de sufrir la
erosión de sus instituciones democráticas.
"Una sociedad desigual es
mucho menos libre, mucho menos productiva y, por qué no decirlo, más
infeliz", ha señalado.
Los estudios apuntan a que el 10% más rico de la población mundial
recibe hoy más de la mitad de la renta y acapara el 75% de la riqueza,
cifras "absolutamente insostenibles, inmorales e indignantes", según
Sánchez.
Por eso, España apoya la creación de un Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre la Desigualdad y ha abogado por acelerar el diseño y
puesta en marcha de este grupo, trabajando con países como Brasil,
Sudáfrica o Noruega, para presentarlo en la Asamblea General de Naciones
Unidas del próximo septiembre.