domingo, 22 de marzo de 2026

Momento de la verdad / Guillermo Herrera *



No es una exageración calificar de ‘brutal’ esta semana porque es la coincidencia de varios shocks muy potentes al mismo tiempo. Se ha juntado un shock energético histórico con caídas fuertes y sincronizadas en prácticamente todos los grandes mercados financieros, bajo la amenaza de una guerra mayor en Irán

Ésta es la cuarta semana consecutiva de descensos importantes en las bolsas mundiales mientras que se disparan el crudo y el gas. Es una tormenta perfecta de geopolítica, energía, mercados y sistema financiero.

La guerra en Irán ha entrando en su tercera semana, con ataques a infraestructuras energéticas del Golfo y el estrecho de Ormuz prácticamente bloqueado, lo que ha disparado el precio del crudo y del gas. El Brent ha llegado a subir más de un 50% en marzo, cerrando la semana por encima de 112 dólares, mientras que el gas natural sube un 50% en pocos días.

El detonante ha sido la guerra y la energía con ataques a infraestructuras energéticas del Golfo, riesgo de interrupción del petróleo y del gas, y amenaza de escalada militar. El resultado es que se ha disparado el petróleo Brent por encima de 110$, se ha disparado el gas natural y se ha producido una liberación masiva de reservas estratégicas. Eso por sí solo ya es suficiente para desestabilizar la economía mundial.

No está cayendo algo, está cayendo todo a la vez a causa de una volatilidad extrema: las bolsas, las empresas tecnológicas, las criptomonedas, los bonos y las materias primas. Se está hablando de “la crisis energética más grave de todos los tiempos” con una duración potencial de meses. Esto implicaría inflación persistente, menor crecimiento económico y presión sobre consumidores y empresas.

Los bancos centrales están atrapados. Si suben tipos, hunden más la economía. Si no los suben, se dispara la inflación. Esto es un escenario peligroso de tipo trampa. Cae el oro de precio, los bonos no protegen y registra una alta volatilidad en todo. Cuando fallan los refugios, el sistema entra en una zona inestable.

El oro, que en teoría debería actuar como refugio, sufre su peor semana en más de cuarenta años y vuelve a situarse por debajo de los cinco mil dólares. Cuando fallan los refugios tradicionales, el sistema entra en una zona inestable con alta volatilidad en todo. 

A los riesgos financieros ocultos se suma además los riesgos en el crédito privado, la alerta de bancos como Goldman Sachs y las advertencias de Deutsche Bank sobre un momento histórico.

Wall Street y las bolsas europeas encadenan varias semanas de caídas, con el Dow, S&P 500 y Nasdaq cerrando otra semana en rojo por temor a que la inflación energética frene los recortes de tipos de la Fed. 

Se registran desplomes diarios superiores al 1 ó 2% en los principales índices, y volatilidad en materias primas en niveles no vistos en décadas.

En síntesis, se califica de “semana brutal” no sólo por la caída de las bolsas, sino por la combinación excepcional de la guerra en un nodo energético clave, crisis de precios de energía, refugios fallando y creciente riesgo de inestabilidad financiera sistémica. Muchos medios describen esta situación como un punto crítico del conflicto.

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sábado, 21 de marzo de 2026

Ivace+i financia una herramienta para reducir el consumo de agua y fertilizantes en explotaciones de cítricos



VALENCIA.- La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, que dirige Marián Cano, financia a través de Ivace+i Innovación una nueva herramienta tecnológica para mejorar la gestión del riego y la fertilización nitrogenada en explotaciones de cítricos mediante agricultura de precisión.

Este nuevo sistema recoge la información de sensores, imágenes satelitales y datos agroclimáticos. Además, aplica modelos y algoritmos de análisis para interpretarlos de forma conjunta con el objetivo de reducir el consumo de agua y nitrógeno sin comprometer la productividad de las parcelas, según ha indicado la Generalitat en un comunicado.

La empresa Fertusa Marenostrum (Fer) coordina esta iniciativa, en la que colaboran Riegos Iberia Regaber (Regaber), Valenciana de Gestión Agraria (VGA), la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (Ivia) y la Universitat de València (UV). 

Asimismo, cuenta con financiación de la Unión Europea a través del programa Feder Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.

El proyecto, denominado 'N-Aqua-Fit', no solo incorpora tecnología que recopila y analiza datos del cultivo, sino que también contempla el desarrollo de nuevos fertilizantes y bioestimulantes diseñados específicamente para trabajar junto a ese sistema digital.

De este modo, la información recogida por los sensores permitirá ajustar de forma precisa la nutrición de las plantas, al aplicar en cada momento y lugar la cantidad adecuada de producto. Todo ello se integra en una plataforma en línea que incorpora recomendadores de riego y fertilización y que facilita la toma de decisiones por parte del agricultor.

Esta combinación de soluciones digitales y productos formulados a medida permitirá optimizar el uso de fertilizantes, mejorar el rendimiento de los cultivos y avanzar hacia una agricultura «más eficiente y sostenible».

Frente a otras soluciones existentes en el mercado, el proyecto 'N-Aqua-Fit' apuesta por un enfoque integral, específico y basado en sinergias reales entre tecnologías, no en elementos aislados. En concreto, combina de forma coordinada sensores clásicos de suelo y planta, sensores de nueva generación, teledetección satelital y datos agroclimáticos e históricos.

La iniciativa no se limita a monitorizar o mostrar datos, sino que plantea líneas de actuación. El sistema transforma la información en recomendaciones concretas de riego y fertilización mediante modelos avanzados basados en inteligencia artificial, lo que supera las herramientas que solo informan, pero no aportan soluciones.

Por otro lado, el proyecto no se apoya en fertilizantes genéricos disponibles en el mercado, sino que desarrolla fertilizantes y bioestimulantes específicos, que maximizan la eficiencia en el uso del nitrógeno y reducen las pérdidas por lixiviación, proceso por el cual el agua que se infiltra en el suelo arrastra sustancias solubles, principalmente nutrientes.

El proyecto se especializa en cítricos, con un enfoque claro en la sostenibilidad y el cumplimiento normativo. Es decir, el sistema no solo busca eficiencia económica, sino que también reduce el consumo de agua y nitrógeno, mejora la salud del suelo y disminuye el impacto medioambiental al realizar un análisis del ciclo de vida de las plantas.

En la actualidad, se han desarrollado con éxito la mayor parte de las tareas planteadas. Falta integrar los resultados para obtener la herramienta final, así como su validación en un sistema real de cultivo, lo que permitirá adecuar el modelo generado a las necesidades del usuario final.

Para la ejecución del proyecto 'N-Aquafit' se ha constituido un consorcio multidisciplinar que integra empresas privadas, centros tecnológicos y organismos públicos de investigación, que cubren toda la cadena de valor.

FER no solo lidera el desarrollo de nuevos fertilizantes nitrogenados hidrosolubles y bioestimulantes, sino que también aporta su conocimiento en fertilización avanzada y salud del suelo, así como en la realización de análisis de suelo y planta, el estudio de la eficiencia del uso del nitrógeno y la evaluación del impacto ambiental mediante análisis de ciclo de vida (ACV).

Por su parte, Regaber, especialista en sistemas de riego y fertirrigación inteligente, se encarga del despliegue del sistema en el campo, de su integración con los cabezales de riego, del desarrollo de la interfaz web y app, así como de la validación operativa de la herramienta en condiciones reales de explotación.

VGA proporciona soporte científico-técnico a los ensayos agronómicos, a través de parcelas experimentales y conocimiento práctico del manejo del cultivo, y en la selección, caracterización y validación agronómica de las explotaciones.

Asimismo, AVA contribuye con su conocimiento del sector citrícola y conexión directa con agricultores. Además, aporta parcelas experimentales y lidera las actividades de difusión, comunicación, transferencia y explotación de resultados.

Los centros tecnológicos desarrollan el cuerpo científico del proyecto. El Ivia aporta su experiencia científica en fisiología vegetal, riego, nutrición y teledetección. De manera complementaria, la Universitat de València contribuye con el desarrollo de sensores de nueva generación, además de participar en la generación de modelos predictivos y en la integración de la información en el 'N-Aqua-Fit'.

La iniciativa se alinea con las conclusiones del Comité Estratégico especializado en agroalimentación, que impulsa Ivace+i Innovación. En concreto, el presente proyecto busca optimizar el uso del agua y de los fertilizantes en la producción de cítricos y aumentar su calidad y rendimiento mediante la aplicación de una metodología ágil y rentable basada en tecnologías de agricultura de precisión.

Del mismo modo, el proyecto se encuadra en los ejes principales de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana, S3, que coordina la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.