lunes, 12 de noviembre de 2012

Ryanair 'ataca' de nuevo con el embarque a pie para reducir más los costes

MADRID.- Ryanair ha abierto un nuevo frente con el Ministerio de Fomento en su batalla por reducir aún más los costes y aumentar los beneficios. La compañía low cost pretende ahora que los pasajeros embarquen y desembarquen a pie de sus aviones, en vez de utilizar los fingers. La aerolínea que preside el controvertido Michael O'Leary sostiene que el uso de estas pasarelas retrasa los tiempos de escala y genera gastos extra, pero Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) rechaza ese argumento y apela a la seguridad de los viajeros, a juicio de 'El Confidencial'.

​ El aeropuerto de Alicante, el quinto de España por tráfico de pasajeros, es el banco de pruebas elegido por Ryanair para poner en marcha esta supuesta medida de ahorro. El conflicto está servido. Porque la low cost ya ha advertido a AENA de que, si no atiende sus exigencias, eliminará rutas y las trasladará a otros aeropuertos europeos. Incluso ha lanzado un ultimátum al operador aeroportuario: cumplirá su amenaza si no recibe una respuesta satisfactoria antes del próximo jueves 15 de noviembre

​ En su carrera por conquistar terreno a las compañías competidoras a base de ofrecer los precios más bajos del mercado, Ryanair no se anda por las ramas. Empezó cobrando por cada maleta facturada, por pagar con tarjeta de crédito, por elegir asiento... Más tarde anunció que estaba dispuesta a cobrar por utilizar el lavabo a bordo y que planeaba instalar asientos verticales, rimbombantemente llamados skyriders, para optimizar el espacio. Y ahora pretende que los pasajeros embarquen y desembarquen a pie de sus aeronaves, sin pasar por los fingers.

​El pasado 26 de octubre, Niall O'Connor, responsable de programación y nuevas rutas de Ryanair, remitió una carta al director del aeropuerto de Alicante, Santiago Martínez-Cava, en la que reclamaba congelar las tarifas aeroportuarias y la implantación del embarque y desembarque a pie en todos los vuelos de la compañía. Martínez-Cava le respondió que durante la temporada de invierno, debido al descenso del tráfico aéreo, se puede prescindir de los fingers en el 70% de las operaciones, pero no así durante la temporada alta, ya que ello pondría en riesgo la seguridad de los pasajeros. Un argumento que no convenció a la aerolínea.

Daños y perjuicios 

​ El pasado mes de marzo, un juzgado de Alicante ya desestimó la demanda presentada por Ryanair contra AENA, en la que acusaba a ésta de "abuso de posición dominante en la prestación de servicios" a la compañía low cost y le exigía una indemnización por los "daños y perjuicios" supuestamente causados por su negativa a suprimir los fingers en el 100% de los vuelos. El juez le dio la razón a AENA, argumentando que las pasarelas "benefician la fluidez del tráfico de pasajeros", y que el embarque a pie "supone un mayor riesgo" para éstos.

​ Pero O'Leary no se dio por vencido. Y ahora vuelve a la carga. Sostiene la compañía irlandesa que si el embarque y desembarque de pasajeros se realiza a pie la escala de sus aviones puede reducirse a solo 25 minutos, frente a los 35-40 minutos necesarios si se utilizan los fingers. El empleo de éstos, según Ryanair, disminuye la rotación de las aeronaves e incrementa los costes de tripulación, al superar las horas de navegación reglamentarias.

​AENA tampoco parece dispuesta a dar su brazo a torcer. La operadora aeroportuaria controlada por Fomento recuerda que los slots -las franjas horarias para las operaciones de aterrizaje y despegue- que Ryanair solicita en los aeropuertos de Madrid, Barcelona, Palma o Alicante siempre son de 35 minutos. Y que el tiempo de escala mínimo recomendado por Boeing, fabricante del modelo de avión empleado por la compañía de bajo coste, es también de 35 minutos.

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