lunes, 6 de julio de 2026

El precio del alquiler provoca que el 36,5% de inquilinos valencianos opte por compartir piso o arrendar por temporada


VALENCIA.- La escasa oferta y altos precios del mercado del alquiler está provocando que el 36,5 por cieento de los inquilinos valencianos opte entre el alquiler de vivienda compartida, el alquiler de habitaciones o el de temporada.

Además, este desajuste continúa desplazando a cerca del 30% de la demanda de alquiler residencial hacia municipios periféricos. Con una media de edad de 36,6 años, el perfil de arrendatario también envejece y siguen siendo las parejas, con y sin hijos, las que más alquilan.

 Por su parte, los propietarios continúan abandonando el mercado del alquiler habitual y los que permanecen optan cada vez más por la contratación de seguros de impago.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio realizado por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), en colaboración con la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (ASICVAL), sobre el alquiler de vivienda habitual, según ha informado las asociaciones en un comunicado.

La presidenta de ASICVAL, Nora García Donet, ha advertido de que "el precio del alquiler está tocando techo porque simplemente la gente no puede pagar las rentas que se demandan, pero esto no significa que vaya a bajar porque sigue sin haber suficiente oferta. Compartir vivienda o alquilar una habitación ha pasado de ser una elección para ser una necesidad".

El encarecimiento del mercado del alquiler está impulsando el trasvase hacia otras modalidades residenciales. Así, el 13,9 % de los arrendatarios opta por compartir vivienda, el 12 % recurre al alquiler de habitaciones y el 10,6 % se dirige al alquiler de temporada.

Según las inmobiliarias valencianas, el precio es también el principal motivo por el que una parte de la demanda (28,4 %) se ve obligada a ampliar su búsqueda fuera de los principales núcleos urbanos. Aun así, la tendencia se ha moderado, ya que hace un año representaba el 31,8 %.

Mientras que el 34,3 % de los inquilinos valencianos busca pagar rentas entre 500 y 700 euros; otro 34,3 %, entre 700 y 900 euros; y el 22,4 %, entre 900 y 1.100 euros; la realidad es que solo el 9% de los alquileres se cierran por el primer rango demandado.

De hecho, según las agencias consultadas, el 38,8 % de las viviendas se alquilan por rentas entre 700 y 900 euros; el 26,9 %, por rentas entre 1.000 y 1.300 euros, y el 19,4 %, por rentas entre 900 y 1.100 euros.

 Hay que tener en cuenta, no obstante, las diferentes realidades del territorio, donde en las capitales de provincia y grandes núcleos urbanos se pagan precios de alquiler más altos que en el resto de municipios.

La encuesta refleja también un cambio progresivo en el perfil de las personas arrendatarias. La edad media alcanza ya los 36,6 años, frente a los 32,5 años registrados hace cinco años, lo que confirma el retraso en la emancipación y la incapacidad para poder dar el salto del alquiler a la compra de la primera vivienda.

 Las personas de entre 30 y 40 años (46,3 %) continúan siendo el principal grupo de inquilinos, seguido del de 20-30 años (38,8 %) y del de 40-50 años (11,9%).

En cuanto al perfil de los hogares en régimen de alquiler, predominan las parejas con y sin hijos, según el 69,7% y el 60,6% de las inmobiliarias, respectivamente.

Asimismo, afirman que continúa creciendo el número de personas que alquilan solas (31,8%) y de quienes comparten vivienda sin vínculos familiares (33,4%), ya que hace un año referenciaban el 20,4% en el primer caso y el 19,3%, en el segundo.

El alquiler sigue destinándose mayoritariamente a primera residencia (94%), aunque un 20,9% alquila por motivos profesionales y un 13,4%, como residencia de estudios.

La encuesta pone de manifiesto, asimismo, que parte de los propietarios continúa abandonando el mercado del alquiler residencial. El 74,2% de las agencias inmobiliarias estiman que, de media, un 14,4% de los propietarios ha dejado de destinar sus viviendas al alquiler habitual durante el último año.

Entre las principales alternativas elegidas destacan la venta de la vivienda (19,8%), el uso propio o familiar (12,5%) y el alquiler temporal (9,6%), mientras que el alquiler turístico representa una opción minoritaria (3,5%).

La percepción de riesgo e inseguridad jurídica entre los propietarios se refleja en el incremento de las garantías exigidas para formalizar los contratos. El 58,2% de las agencias inmobiliarias afirma que la contratación de seguros o garantías de impago ha aumentado respecto al año anterior y, de media, el 80,6% de los contratos incorpora actualmente este tipo de protección.

El 77,6% de las inmobiliarias cuentan con SEAG como proveedor de garantía de alquiler. No obstante, la incidencia media de impagos continúa siendo reducida, situándose en el 3,2% de los alquileres gestionados por las agencias. Los retrasos en el pago de la renta es la incidencia más frecuente (49,3%), por delante de los impagos efectivos (14,9%).

El 35,8% de las agencias afirma no haber tenido ninguna incidencia con la renta del alquiler. Ante esta situación, ASICVAL ha insistido en dejar de lado la confrontación política para impulsar medidas, que permitan incrementar la oferta de vivienda en alquiler habitual reforzando la seguridad jurídica de los pequeños propietarios, con el objetivo de reducir la tensión en el mercado y facilitar el acceso a la vivienda.

La Encuesta sobre el alquiler de vivienda habitual por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) y la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (ASICVAL) fue administrada online de forma aleatoria entre 689 profesionales inmobiliarios procedentes de toda España, 67 de la Comunitat Valenciana, en junio de 2026.

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