ALICANTE.- Encontrar piso de alquiler
se ha convertido en un proceso marcado por el precio para personas de
cualquier edad en la provincia alicantina. Como muestra, un estudio de HousingAnywhere,
ha puesto el foco en personas jóvenes y, a través de una encuesta
dirigida a inquilinos de entre 18 y 34 años en siete países europeos,
señala que el 60% de jóvenes que buscan alquiler en España identifica el
precio como su principal obstáculo.
El estudio recoge
además otras dificultades vinculadas al acceso, como la falta de
claridad en los anuncios de los portales inmobiliarios, que es un
problema para el 27,7% de los jóvenes en el país, mientras que la
escasez de oferta alcanza al 23,5%.
A la hora de elegir piso, las
prioridades también apuntan al bolsillo, puesto que el 54% de jóvenes
sitúa la asequibilidad del precio entre sus principales criterios. La
buena conexión en transporte público (31,6%), la cercanía al trabajo o
centro de estudios (28,5%), la seguridad del vecindario (27%) y que las
facturas estén incluidas en el importe mensual (26,8%) se sitúan a
continuación.
Esos son datos generales en el país, pero, abriendo el
prisma, no solo a jóvenes y, centrando en la provincia de Alicante,
2025 muestra un mercado inmobiliario en caracterizado por subidas de precios, tensiones en determinadas zonas y una proporción elevada de viviendas vacías, en un contexto en el que el alquiler se ha convertido en una vía esencial para acceder a la vivienda.
Empezando por Alicante ciudad, el alquiler por habitación, una fórmula habitual para jóvenes que se emancipan antes de empezar la universidad, ha subido un 23% en un año.
Según datos de la plataforma Live4Life, especializada en alquiler de
habitaciones para estudiantes, el precio medio ha pasado de unos 275
euros mensuales en 2024 a 340 euros en 2025.
Este incremento sitúa a Alicante como la ciudad universitaria con mayor crecimiento interanual del precio por habitación
entre las principales plazas analizadas por esta plataforma. En
Valencia, el precio medio por habitación se sitúa en 400 euros, tras un
aumento del 14%. En otros mercados universitarios, los precios medios
son de 550 euros en Madrid (un 10% más), 350 euros en Sevilla (un 6%
más) y 290 euros en Granada (un 5% más).
La combinación entre el peso del
precio como obstáculo , según la encuesta mencionada al comienzo de este
artículo, y la subida de las habitaciones en Alicante apunta a un
entorno de emancipación condicionada por los costes para estudiantes y
jóvenes que trabajan que optan por el alquiler compartido.
Más allá del mercado de habitaciones, los datos de Gesvalt sitúan a la provincia de Alicante entre las que registran mayores subidas de precios de vivienda en España.
En el segundo trimestre de 2025, el precio medio de venta en la
provincia alcanza los 1.740 euros por metro cuadrado, con un incremento
interanual del 14,6%. En el alquiler, el precio medio provincial se sitúa en 12,49 euros por metro cuadrado al mes, tras un aumento del 8,5% en un año.
El informe sitúa a Alicante entre
las tres provincias con mayor crecimiento de precios de venta del país,
solo por detrás de Madrid (15,8%) y Santa Cruz de Tenerife (15,4%), y
por encima de Valencia (14,2%), Málaga (14,0%) o Barcelona (13,6%). A
nivel autonómico, el precio medio de la vivienda en la Comunitat
Valenciana es de 1.501 euros por metro cuadrado, con un incremento del
11,8%, y el alquiler medio, de 11,63 euros por metro cuadrado.
Dentro de la provincia, las diferencias territoriales son marcadas. Benidorm registra los precios más altos tanto en venta como en alquiler, con 2.457 euros por metro cuadrado en
compraventa y 16,89 euros por metro cuadrado al mes en alquiler.
Alicante capital se sitúa en 1.684 euros por metro cuadrado en venta y
11,86 euros en alquiler; Orihuela, en 1.626 y 10,48 euros, respectivamente; Torrevieja, en 1.578 y 10,40 euros; y Elche, en 1.365 euros por metro cuadrado y 7,76 euros al mes.
En el interior, Alcoy registra 844
euros por metro cuadrado en venta y 6,34 euros por metro cuadrado al mes
en alquiler, y Elda, 748 y 6,14 euros, respectivamente. La diferencia
entre municipios interiores y costeros supera los 1.700 euros por metro
cuadrado en venta y los 10 euros por metro cuadrado al mes en alquiler.
Otros datos, procedentes del análisis de agosto de 2025 de Idealista, apuntan a subidas interanuales relevantes en múltiples municipios.
Alicante capital alcanza los 2.437 euros por metro cuadrado en vivienda
usada, con un aumento del 14,3% respecto a agosto de 2024. Elche llega a
1.551 euros por metro cuadrado, con una subida del 12,6%; Torrevieja se sitúa en 2.262 euros, con un 14,3% más; y Benidorm alcanza los 3.246 euros, con un incremento del 15%.
En las zonas costeras de mayor precio, municipios como Xàbia (3.958 euros por metro cuadrado y un incremento del 19,8% en un año), Teulada-Moraira (4.250 euros, un 9,1% más), Altea (3.415 euros, un 13% más), Calpe (3.438 euros, un 13,3% más) o Benissa (3.631 euros, un 6,5% más) reflejan niveles elevados. En el entorno de la capital, El Campello alcanza los 3.173 euros por metro cuadrado, con un aumento interanual del 24,2%, y Gran Alacant, en Santa Pola, 2.816 euros, con una subida del 15,2%.
En municipios de interior o de menor precio, también se observan repuntes significativos, con Agost, que registra 1.148 euros por metro cuadrado, con un aumento del 28,1% en un año; Catral, 1.389 euros, con un 33,1% más; Dolores, 2.044 euros, con un 33,7% de subida; Cox, 1.198 euros, con un incremento del 54,2%; Salinas, 950 euros, con un 38,7% más; San Isidro, 1.050 euros, con un 32,4%; y Jacarilla, 1.808 euros, con un 80,9% de aumento interanual.
Este mapa de precios configura un entorno en el que el acceso a la compra se encarece y el alquiler se ajusta al alza.
En Elche, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) considera que se dan las condiciones para declarar el municipio como zona tensionada. La plataforma vincula esta figura a la posibilidad de contener los precios de alquiler y subraya que el arrendamiento sigue siendo una barrera para un amplio sector de la población
debido a las condiciones exigidas, como contrato fijo, ingresos
superiores al triple de la cuota y otros requisitos que, según la PAH,
fuerzan a parte de la población a vivir en infravivienda.
La PAH recuerda que en 2024 se produjeron más de 150 desahucios en
Elche y señala que afectan a hogares que definen como "normales", en
los que el problema llega al finalizar el contrato sin renovación. El
colectivo apunta a una reducción del parque de vivienda social, ya que,
pese a haberse construido cientos de viviendas en suelo público desde
finales de los años setenta, en la actualidad apenas hay alquiler
social.
En este contexto, la plataforma aboga por la compra por retracto, convenios de cesión con grandes tenedores y destinación de la vivienda pública al alquiler social
y asequible, con la condición de que no se venda. Reclama que no se
concentren estos recursos en zonas específicas para evitar la formación
de guetos.
En cuanto a la política municipal,
se han renovado convenios con la Sareb para disponer de algunas
viviendas de emergencia, ya en gran parte ocupadas, y se prevén dos
proyectos de vivienda en alquiler, con un edificio de 76 viviendas para
jóvenes, ya adjudicado, y el plan "Casa Fácil", con hasta 231 viviendas
protegidas en proyecto. La PAH insiste en que se amplíen las ayudas al
alquiler y en la aplicación de la mediación prevista en la Ley de
Vivienda para desahucios de hogares vulnerables con grandes tenedores.
La radiografía de la Agencia
Tributaria sobre vivienda declarada en el IRPF añade otro elemento al
análisis del acceso al alquiler en la provincia. De las 828.382 viviendas con valor catastral en Alicante, 430.051 se utilizan como vivienda habitual (51,91%), 105.029 están arrendadas (12,68%) y 293.302 figuran como viviendas "a disposición", es decir, vacías, lo que supone el 35,41%. Este porcentaje se sitúa por encima de la media nacional de viviendas a disposición, que es del 26,81%.
En las viviendas habituales de la
provincia, 85.170 están arrendadas. El alquiler medio mensual es de 537
euros, con 6,4 euros por metro cuadrado y una superficie media de 93
metros cuadrados. El número medio de días de arrendamiento al año es de
342 y el valor de referencia medio, de 98.948 euros, con una
rentabilidad bruta del 6%.
En las viviendas no habituales,
19.859 están arrendadas, con un alquiler medio de 1.385 euros mensuales,
17,5 euros por metro cuadrado y una superficie media de 99 metros
cuadrados. El arrendamiento se mantiene durante 253 días al año, con un
valor de referencia medio de 135.931 euros y una rentabilidad bruta del
6,5%.
En conjunto, el número equivalente
de viviendas arrendadas en la provincia asciende a 92.714, con ingresos
íntegros por arrendamiento de 701,6 millones de euros, gastos de 334,8
millones, un rendimiento neto de 366,7 millones y un rendimiento neto
reducido de 212 millones de euros.