VALENCIA.- El 10 de noviembre del año pasado, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) aprobó el traslado de la terminal de cruceros
de su ubicación actual, en el dique norte, alejada por tanto del casco
urbano, a los antiguos astilleros de Boluda, junto a los Poblados
Marítimos.
La construcción y explotación de la nueva infraestructura se
adjudicó mediante una concesión de 35 años ampliable a 50 a Balearia,
asociada con Global Ports Holding (GPH) para la gestión de cruceros, con
una inversión prevista de 38 millones de euros.
Sin embargo, un año después, las obras no se han iniciado y el
retraso va para largo puesto que, según ha averiguado elDiario.es, los
plazos administrativos de la concesión para la ejecución del proyecto
constructivo se han paralizado a la espera de que se resuelva la
ubicación de la nueva estación de cruceros que, tal y como avanzó elDiario.es, ha solicitado MSC, así como los accesos a las
infraestructuras.
De esta forma, los plazos reglados que establece la concesión
para la presentación y ejecución de proyectos quedan suspendidos para
evitar un perjuicio en este caso hacia Baleària.
Como ya adelantó este diario, la naviera más grande del mundo,
MSC, ha pedido una concesión para una nueva estación de cruceros, lo que
ha generado un coflicto con Balearia, única que se presentó al concurso
para desarrollar la terminal, ya que considera que los grandes buques
de la multinacional suiza atascarán la entrada y salida de sus ferris.
A esto se añade que la APV, al parecer presionada por MSC,
habría tumbado el proyecto de accesibilidad propuesto por la naviera
valenciana, más amable y sostenible, por otro más duro con vistas a
posibilitar un mayor volumen de trenes que conecten la terminal sur con
la futura terminal norte de contenedores adjudicada a una filial de la
multinacional suiza, si es que llega a ejecutarse.
El proyecto inicial de Balearia preveía paseos semipeatonales
ajardinados con un terraplén para salvar las actuales vías de
ferrocarril, con apenas cuatro circulaciones diarias.
Sin embargo, la
APV habría modificado los requisitos para poder incrementar los tráficos
ferroviarios con vistas a la futura construcción de la polémica
terminal norte, lo que implicaría crear un enorme viaducto con una
rotonda de acceso a la terminal de pasajeros de Balearia para salvar las
vías del ferrocarril, con el impacto visual que conllevará.
Otra
alternativa menos factible por su elevado coste que se ha estudiado
abordaba la posibilidad de crear un túnel.
La presidenta de la APV comentó hace una semana que está
pendiente “una reunión con el Ayuntamiento para analizar el tema de los
accesos y la interacción puerto-ciudad”, al mismo tiempo que “se están
haciendo estudios de maniobrabilidad y hay que estudiar diversos
aspectos técnicos” para ver hasta qué punto es compatible el flujo de
ferris y de cruceros de ambas terminales, es decir, la de Balearia y la
de MSC. En cualquier caso, se mostró convencida de que “habrá un encaje
satisfactorio para todos”
Acció Ecologista-Agró en nombre de la Comissió Ciutat-Port,
recurrió ante la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal
Superior de Justicia de Comunitat Valenciana (TSJCV) la adjudicación de
la infraestructura a Balearia al haberse aprobado sin los pertinentes
informes ambientales y solicitó la suspensión cautelar del proyecto,
algo que rechazó el juzgado.
En su demanda, la organización pone de relieve que la propia
Balearia como adjudicataria reconoce “impactos significativos” por la
emisión de gases de los buques. Para demostrarlo, solicitó “un dictamen
pericial del Instituto de Evaluación Ambiental e Investigación del Agua
(Idaea) perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC), con el objetivo de que emita informe estimando el impacto en la
calidad del aire del barrio de Natzaret y el entorno sur de la ciudad
en contacto con el puerto.
Sin embargo, la sección 5 de la sala de lo contencioso
administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat
Valenciana ha denegado la petición al no considerar “que pueda
esclarecer los hechos controvertidos, estimándose, además, su
innecesariedad, siguiendo criterios de eficacia procesal, a la vista del
resto de los medios probatorios propuestos y admitidos”.