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sábado, 26 de octubre de 2024

A las 00.00 horas de este domingo comienza el horario de invierno en la Comunidad Valenciana

 

ALICANTE.- Este fin de semana, como ocurre cada año en otoño, se realizará el cambio de hora en España, marcando la transición al horario de invierno. Esta modificación se produce en la madrugada del último domingo de octubre, que este año es el día 27, cuando los relojes se atrasan una hora. 

A las 3:00 de la mañana, los relojes se ajustarán a las 2:00.

sábado, 30 de octubre de 2021

En qué momento y por qué pasamos al horario de invierno


MADRID.- La madrugada que va de este sábado 30 de octubre al domingo 31 de octubre cuando anochecerá una hora antes. Así, los ciudadanos que residan en España deberán retrasar una hora las agujas de sus relojes: a las 3:00 horas del domingo volverán a ser las 2:00 horas. En el caso de Canarias, a las 2.00 horas pasarán a ser la 1.00 de la madrugada, retomando así el horario de invierno

Sin embargo, España no será el único que actualice sus relojes, pues, con el objetivo de ahorrar energía, todos lo países de la Unión Europea cambiarán su hora para ajustar la jornada laboral a las horas de luz natural. De este modo, a partir del domingo 31 de octubre amanecerá y anochecerá una hora más pronto. Será así hasta el próximo mes de marzo, donde realizaremos de nuevo el cambio de la primavera 2022.  

El cambio al horario de invierno en España se produce la madrugada del último domingo de octubre, que este año coincide con el último día del mes, el 31. Esto es así desde 1996: antes el cambio de hora de otoño se llevaba a cabo el último domingo de septiembre. 

En el cambio horario de otoño se debe atrasar el reloj una hora. El momento exacto de hacerlo es la madrugada del día 31 de octubre, cuando a las tres de la mañana volverán a ser las dos.  Lo más cómodo es retrasar todos los relojes de la casa al ir a dormir para levantarte el domingo con la hora real. 

Esta normativa es de obligatoria aplicación en todos los países miembros de la UE y tiene como objetivo lograr un ahorro energético y aprovechar las horas de luz natural. Supone además un beneficio para sectores como el transporte y las comunicaciones, para la seguridad vial, las condiciones de trabajo, la salud, el turismo y el ocio, según argumentaba la Comisión Europea en 1999.

Uno de los argumentos que avalan el cambio horario son los datos que aporta el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que estima que el ahorro energético potencial ronda el 5% solo en España. Este porcentaje representa cerca de 350 millones de euros. De esta cantidad, en torno a 100 millones corresponderían al consumo doméstico (unos 7 euros por hogar), y el resto, a la industria o a la iluminación de edificios de servicios.

El cambio al horario de invierno puede afectar sobre todo a las personas con patologías, a los bebés lactantes y a las personas mayores. Los efectos del cambio en los biorritmos resultan similares pero menos bruscos que el fenómeno 'jet-lag', que se produce tras un largo viaje. Al despertarse, cuando el reloj biológico marca la hora a la que está acostumbrado, es cuando se producen alteraciones, aunque en poco tiempo el organismo lo compensa y se adapta. Puede provocar somnolencia, irritabilidad, cansancio o dificultad para concentrarse.

La Comisión Europea realizó en 2018 una consulta pública a todos los ciudadanos europeos en la que más del 80% de los 4,6 millones de personas que participaron se mostraron a favor de acabar con los cambios de hora. Con este resultado, la Comisión propuso acabar con esta práctica y que en marzo de 2019 se produjese el último cambio de hora. La falta de consenso entre los estados y de evaluaciones de impacto ha hecho que Europa retrase hasta 2021 la posible anulación del cambio horario.

El origen del cambio horario se remonta a la Antigua Roma, cuando las clepsidras o reloj de agua de los romanos tenían diferentes escalas en función del mes del año que fuera. Así, en la latitud de Roma, la tercera hora tras el amanecer, la hora tertia, empezaba (usando el horario moderno) a las 09:02 y duraba 44 minutos en el solsticio de invierno, pero en el de verano comenzaba a las 06:58 y duraba 75 minutos, según relata el historiador Jérôme Carcopino.

Mucho más cercano, otro de los antecedentes del moderno horario de verano se remonta al 30 de abril de 1916, cuando, en mitad de la Primera Guerra Mundial, el gobierno alemán decidió que todos los relojes se adelantarán una hora para reducir el uso de luz artificial y ahorrar energía.

Dos años más tarde y, con el mismo propósito de ahorrar energía en el marco de la Primera Guerra Mundial, el presidente estadounidense Woodrow Wilson firmó un decreto en 1918 para adelantar la hora. No obstante, todas estas iniciativas fueron revertidas una vez que acabó la guerra. La costumbre de atrasar el reloj en invierno y adelantarlo en verano se empezó a usar de forma generalizada en 1974, tras la primera crisis del petróleo, para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir menos electricidad.

viernes, 27 de marzo de 2020

España adelanta los relojes una hora el próximo domingo en plena cuarentena

MADRID.- El próximo domingo 29 de marzo se recupera el horario de verano y los relojes se adelantarán una hora, de manera que a las dos de la madrugada serán las tres (una hora menos en Canarias), algo habitual de no ser porque en esta ocasión el cambio viene acompañado de una alarma sanitaria y 15 días de confinamiento.

A los efectos que el adelanto de la hora puede tener en el ritmo de el sueño, la luminosidad, o el consumo energético se une en esta ocasión, de manera excepcional, la ansiedad que puede provocar en algunas personas el confinamiento en sus hogares con motivo de la pandemia de coronavirus.
Una situación anómala que, según ha explicado el doctor Manuel Oliva, hace que ahora más que nunca sea necesario mantener nuestros hábitos ordenados en cuanto al sueño, la alimentación o el ejercicio físico y tener nuestro pensamiento “ocupado en cosas mas importantes” que el cambio de la hora como, por ejemplo, ha dicho, “seguir las instrucciones que nos dan y colaborar para frenar el contagio del virus”.
Según este psicólogo, el estrés que podría provocar el confinamiento “no tiene porque agravarse” con el adelanto de la hora, siempre y cuando mantengamos neutras costumbres, sigamos con nuestras rutinas y, sobre todo, nos quedemos en casa, aunque anochezca más tarde, porque solo así “lo podremos sobrellevar más o menos aceptablemente, sin caer en la desesperación”.
Los más optimistas opinan que con el cambio al horario verano habrá 60 minutos menos de encierro en casa, tendremos una hora más de luz natural, y se ahorrará energía, aunque en último caso existen posturas discrepantes pues, según un informe de la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo, los ahorros son marginales y están fuertemente influenciados por factores externos como la geografía, la meteorología o el comportamiento de los usuarios.
Según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), el horario de verano se prolongará hasta la madrugada del domingo 25 de octubre, según se establece en la Directiva europea 2000/84/CE que sigue vigente, sin excepción, en todos los Estados miembro de la UE.
Esta modificación horaria está sujeta actualmente a estudio de los respectivos países que integran la UE después de que la Comisión Europea realizara en 2018 una consulta pública en la que más del 80% de los 4,6 millones de ciudadanos que participaron se mostraron a favor de acabar con estos cambios de hora.
Europa ha retrasado hasta el año 2021 la anulación definitiva de los cambios de horario, aunque los países podrán elegir antes si permanecen en el de verano o en el de invierno, una decisión que está pendiente de tomar en España, donde el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha constatado que el 65 por ciento de los ciudadanos prefieren el horario de verano al de invierno.
Según el Miteco, un informe del Parlamento Europeo sostiene que no existen datos contrastados que permitan aseverar que el cambio de hora lleve asociado menos gastos energético ya que las nuevas exigencias de eficiencia energética en iluminación, en los sistemas de climatización y en los propios edificios, junto con la progresiva introducción del autoconsumo, alteran significativamente los análisis que, originalmente, se utilizaban para calcular estos datos.
La adscripción al huso horario marca desde 1940 la “hora oficial” española, que está adelantada en 60 minutos a la “hora universal”, ha indicado el Miteco, que añade que en la latitud de España las horas de luz son las mismas, alrededor de 10 en invierno y unas 14 en verano, pero no amanece o anochece a la misma hora en el este que en el oeste pues puede haber más de una hora de diferencia de un extremo al otro.

viernes, 25 de octubre de 2019

Cambio de hora: el domingo, a las 3:00 serán las 2:00

MADRID.- La madrugada del próximo domingo, 27 de octubre, finalizará el horario de verano cuando a las 03:00 horas se retrasen los relojes y de nuevo volverán a marcar las 02:00 horas en España. De este modo, se recuperará un año más el horario de invierno, de acuerdo con la Directiva Europea del Cambio de Hora que se aplica en todos los Estados de la UE.

En febrero de 2018, a propuesta de Finlandia, la Eurocámara votó sobre la posibilidad de terminar con el cambio de hora. A pesar de recibir 384 votos en contra y tan solo 153 a favor, el Parlamento Europeo se comprometió a estudiar la viabilidad del cambio de hora y abrió una consulta pública, en la que más del 80% de los 4,6 millones de ciudadanos que participaron, se mostraron a favor de acabar con los cambios de hora.

Aunque la Comisión Europea aprobó la eliminación del cambio de horario, en marzo de este año la comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo apostó por retrasar hasta el año 2021 la eliminación del cambio de hora bianual propuesto por la Comisión Europea para abril de este año, de forma que las capitales tuvieran más tiempo para decidir si el país se queda con el horario de verano o el de invierno. Países como Portugal ya han decidido que continuarán con el cambio de hora estacional. Las primeras disposiciones sobre el horario de verano se adoptaron en Europa en 1980 y desde el año 2000, con la mencionada directiva, quedaron establecidas las reglas que marcan su inicio en marzo y su finalización en octubre.

45 años de cambio horario
El cambio de hora empezó a generalizarse a partir de 1974, a partir de la primera crisis del petróleo, cuando algunos países decidieron adelantar el reloj para aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación. Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años.

Si bien, desde la aprobación de la Novena Directiva por el Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión en enero de 2001, el cambio se aplica con carácter indefinido. La Directiva está incorporada al ordenamiento jurídico español por Real decreto 236/2002, de 1 de marzo. El cambio de hora se efectúa siempre el último domingo del mes de octubre en el caso del horario de invierno, cuando el reloj se retrasa una hora, y el último domingo del mes de marzo, cuando se adelanta una hora el reloj y comienza el horario de verano.

El caso de España
En España, el Ejecutivo creó una comisión de 14 'sabios' para determinar la conveniencia o no de eliminar el cambio de hora estacional y, en caso de decisión afirmativa, decidir qué horario era más adecuado, el de verano o el de invierno.

En marzo del año pasado, esta comisión presentó un informe de expertos en el que no llegó a ninguna "resolución concluyente", habida cuenta de la "gran cantidad de repercusiones de impacto" que tiene esta medida en campos como el económico o el cultural.

España geográficamente está ubicada en el uso GMT+1 coincidiendo con la mayor parte de Europa, excepto Reino Unido, Irlanda y Portugal, que se mantienen en el UTC/GMT+0. Esta adscripción de huso es la que marca desde 1940 la hora oficial española, adelantada en 60 minutos a la hora universal.

En la latitud de España las horas de sol son las mismas, aproximadamente diez en invierno y unas 14 en verano, pero no amanece o anochece a la misma hora en el este que en el oeste, pudiendo haber más de una hora de diferencia de un extremo al otro. Vigo, por ejemplo, es la ciudad europea en la que más tarde anochece.

¿De verdad se ahorra energía? 
Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA), el potencial de ahorro en iluminación podría alcanzar en torno a 300 millones de euros, el equivalente al 5% del total. De esa cantidad, 90 millones corresponde al potencial de los hogares españoles, lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar y 210 millones restantes se ahorrarían en los edificios del terciario y en la industria.

Por su parte, la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo, publicó en febrero de 2019 un informe en el que se puntualiza que los cambios estacionales de hora pueden producir ahorros en el consumo de energía, pero que son marginales y que no hay certeza que se obtengan en todos los estados miembros.

El informe también indica que puede haber ahorros en iluminación, pero que no es tan obvio que ocurra lo mismo con la calefacción, pues podría incluso aumentar su consumo. Además, según indicaron los expertos, los resultados son difíciles de interpretar ya que están muy influenciados por factores externos, tales como la meteorología, la geografía y el comportamiento de los usuarios.

En España no existen informes actualizados que permitan asegurar que el cambio de hora lleve asociados ahorros energéticos. Además, las nuevas exigencias de eficiencia energética en iluminación, en los sistemas de climatización, y en los propios edificios, así como la progresiva introducción del autoconsumo alteran significativamente los análisis que originalmente se utilizaban para calcular estos datos.

España se queda en su actual huso horario
Por otra parte, la comisión encargada de estudiar la conveniencia o no de eliminar cambio horario estacional, dictaminó que España debía mantener su actual huso horario, un debate paralelo al del cambio de hora estacional y en el que algunos se inclinaban por que España adoptara el huso horario de Londres y Portugal frente al de Berlín (una hora menos). "España lleva empleando el mismo huso horario desde hace más de 30 años, que coincide con el de Alemania y se remonta a la época franquista", indicó en marzo la ministra portavoz Isabel Celaá.