
En una intervención que no pasó desapercibida ni entre el campismo ni, por supuesto, entre los zaplanistas, el alcalde trató de restar importancia a la investigación judicial que se sigue contra él por presunto trato de favor al constructor Enrique Ortiz en la explotación de tres aparcamientos. «He estado imputado tres veces, una en cada elección, y las he ganado todas y las volveremos a ganar», aseguró ante un auditorio que le aplaudió el reto. El alcaldable popular pasó por encima de la durísima lucha interna del PP en la capital alicantina y focalizó la culpa de todos sus males en la dupla formada por «socialistas y comunistas» que «me han intentado echar».
Alperi, sin embargo, evidenció que confía en la victoria en las urnas durante los comicios del próximo 27-M y se congratuló de que, pese a sus conflictos judiciales y al acoso de la oposición, el partido le haya propuesto para la reelección «porque - dijo - el PP confía en mi». El presidente del PP, Mariano Rajoy, en su intervención y a modo de respuesta, auguró que Luis Díaz Alperi, como también Rita Barberá y Alberto Fabra, «seguirá siendo» alcalde tras las elecciones de mayo. «Han dado la talla y se han preocupado de lo que inquieta a sus vecinos», ensalzó a los tres. Mariano Rajoy agradeció al alcalde que «asuma el compromiso con su ciudad» y garantizó a Alperi que «apoyará» su campaña municipal en Alicante.
Sobre el futuro de la ciudad, el primer edil, que tras el acto de ayer en Valencia será ungido también como candidato oficial en una próxima convocatoria en la capital alicantina, pidió otro mandato para «seguir gobernando y progresando», al tiempo que acusó al Gobierno central de paralizar el progreso de Alicante negando financiación para determinadas infraestructuras. Luis Díaz Alperi también defendió la capacidad de su partido para gestionar temas como la llegada de inmigrantes y «que este tema no se convierta en un problema».
Durante el mitin, Rajoy volvió a avalar, una vez más, al presidente de la Generalitat y del PP, Francisco Camps, como líder de los populares valencianos, tal y como ha hecho en las últimas semanas frente al acoso de los zaplanistas, especialmente, en medio de la disputa por el control de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. «Volverá a ser presidente para mi felicidad y para la de todos los españoles», vaticinó el presidente del PP que puso de nuevo como ejemplo, «de toda España», la estructura de su formación porque ha hecho de la Comunidad Valenciana «referencia para millones de españoles por su buen hacer y su sentido común».
En este sentido, el presidente nacional del PP destacó la situación de la administración autonómica. «Es un espejo para todos, de progreso, es un lugar para venir y quedarse», dijo Rajoy.
Los principales dirigentes del sector zaplanista, a las puertas de la confección del grueso de las candidaturas municipales y autonómicas, evitaron cualquier gesto que pudiera ser interpretado como un desaire o un incremento de la tensión. Junto al presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, - el dirigente sobre el que pivota el sector afín al ex ministro - estuvieron, entre otros, los consellers Miguel Peralta o Gema Amor; el presidente de las Cortes, Julio de España; destacados miembros de la dirección provincial de los populares como Macarena Montesinos o Carlos Mazón, vicesecretaria provincial y secretario de Organización, respectivamente; o ediles alicantinos casi Pedro Romero. No estuvo, eso sí, arropando a los candidatos y a Mariano Rajoy, el propio Eduardo Zaplana.
El acto público fue el colofón de una jornada completa en la que Rajoy paseó por Valencia entre gritos de respaldo - ¡Amunt Rajoy!, le corearon por la calle - y presidió, como un nuevo gesto de respaldo a Camps, la reunión de la junta directiva regional del PP. A puerta cerrada, el líder nacional de los populares se mostró más prudente sobre las expectativas electorales de la formación de cara a los próximos comicios municipales y autonómicos al tiempo que reclamó «trabajo e inteligencia». «Estaré muy encima y atento a lo que ocurra aquí». Reclamó a los dirigentes populares que desconfíen de los datos de los sondeos. «Encuestas hay de todo tipo. Pero no hay que lanzar las campanas al vuelo. Hay que trabajar», pusieron en boca del dirigente popular que, en público, pasó de los conflictos en el PPCV. «Tengo absoluta confianza en Camps para resolver los líos y los problemas internos».
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