jueves, 19 de diciembre de 2024

Les Corts eligen a los siete miembros del consejo de administración de À Punt propuestos por PP y Vox

 VALENCIA.- El pleno de Les Corts ha elegido este jueves, en segunda votación y con los votos a favor del PP y Vox y el rechazo del PSPV-PSOE y Compromís, a los siete miembros del consejo de administración de la Corporación Audiovisual de la Comunitat Valenciana (CACVSA).

De esta manera, el órgano que regirá el funcionamiento de la radiotelevisión pública valenciana À Punt estará conformado por María José Arambul, Juan Alfonso Gil, Rosalía Mayor, Vicente Ordaz y Pilar Caro --propuestos por el PP-- y por Julio Utrilla y Susana Pérez --propuestos por Vox--.

Mientras, el PSPV y Compromís rechazaron presentar candidatos ante la negativa a participar en, a su juicio, un proceso para el "control político" y el "asalto" de À Punt.

La elección de los integrantes del comité de administración ha salido adelante en segunda votación gracias a la mayoría de los votos del PP y Vox. En una primera no ha conseguido los apoyos necesarios de la cámara para conformar la mayoría de tres quintos (60) que requiere la ley.

A este respecto, el presidente del Consell de l'Audiovisual de la Comunitat Valenciana, José María Vidal, ha señalado que la competencia para aprobar una ley y para decidir el modelo de televisión es de Les Corts. 

"Respetamos la decisión y, como autoridad audiovisual independiente, no podemos intervenir en este aspecto, por lo que lo que decidan Les Corts es lo que debemos cumplir", ha añadido.

En un encuentro con los medios de comunicación, Vidal ha señalado que el Consell de l'Audiovisual en la anterior ley de À Punt "proponía a dos miembros del Consejo Rector y hacía una selección sobre un concurso público para ver quién debía ocupar la presidencia que después elegían Les Corts".

"Era un proceso distinto, probablemente más acorde a lo que marca la normativa europea, pero nosotros no podemos decir nada en este aspecto, ya que Les Corts son las que tienen la potestad de legislar y, por tanto, asumiremos y cumpliremos totalmente lo que se haga y decida en Les Corts", ha apuntado.

Vidal ha subrayado que, si les piden información, si le corresponde al Consell de l'Audiovisual "elevar informes, sobre todo sobre el reglamento para desarrollar la ley, ya que ahí sí tenemos que pronunciarnos".

En concreto, tanto en la primera como en la segunda votación se han emitido 53 votos a favor, 42 nulos y cuatro en blanco. Tanto los diputados del PSPV como los de Compromís han escrito 'Mazón dimisión' en sus papeletas, según fuentes de ambos grupos.

Según se recoge en la nueva ley de la Corporación Audiovisual de la Comunitat Valenciana (CACVSA), aprobada en junio con los votos del PP y Vox, este consejo estará conformado por ocho miembros, de los que siete serán elegidos por Les Corts y el octavo, por la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP).

El proceso de elección de los miembros del consejo de administración se ha acelerado después de la dimisión el pasado mes de noviembre de Alfred Costa como director general de À Punt después de casi cinco años al frente de la radiotelevisión pública valenciana.

Los 'populares' habían abogado en los últimos meses por vincular el nuevo consejo de administración de À Punt con la renovación de los órganos estatutarios y su pretensión era que todos los grupos de Les Corts estuvieran representados en el órgano de la radiotelevisión pública valenciana que sustituirá al actual Consell Rector fruto de la nueva ley que rige el ente.

Sin embargo, para evitar el "vacío de poder" generado con la dimisión de Costa, el PP apostó por "activar" la nueva ley de À Punt y presentó cinco candidatos de "perfil técnico" para el consejo de administración, mientras que Vox propuso los dos restantes. 

Sin embargo, el PSPV y Compromís renunciaron a postular candidatura y acusaron al 'president' de la Generalitat, Carlos Mazón, de "querer controlar" la radiotelevisión pública.

Torrevieja fue el municipio de España que más población residente ganó en 2023, un 6,7% más

 MADRID.- La población residente de Torrevieja creció un 6,7%. Así se desprende del Censo Anual de Población publicado este jueves por el INE, que refleja que la población residente en España a 1 de enero de 2024 se situó en 48.619.695 habitantes, 534.334 personas más que en la misma fecha de 2023 (un 1,1 % más), un dato ya superado por la Estadística Continua de Población del INE que eleva esa cifra a 48.946.035 habitantes a 1 de octubre de 2024. Arrecife (Lanzarote) y Granadilla de Abona (Tenerife) fueron los otros municipios que más crecieron.

De los 48,6 millones de habitantes recogidos en el censo, 42,1 millones tenían nacionalidad española (el 86,6 %) y 6,5 millones extranjera (el 13,4 %) -un 6,8 % más que el año anterior-.

Los mayores aumentos de extranjeros durante 2023 se dieron entre los ciudadanos de Colombia (124.566 más), Perú (47.598) y Venezuela (47.095). Los extranjeros más numerosos fueron los marroquíes (920.693), los rumanos (620.463) y los colombianos (587.477).

Torrevieja (con el 6,7 %), Arrecife (5,1 %) y Granadilla de Abona (3,9 %) fueron las ciudades con mayor crecimiento poblacional a lo largo de 2023. Por el contrario, los mayores descensos se dieron en Cádiz (bajó el 0,8 %), San Fernando (0,3 %) y Getxo (0,2 %).

Durante 2023 la población aumentó en todas las comunidades autónomas, en mayor medida en Madrid (137.365 personas más), Cataluña (110.268) y Comunitat Valenciana (103.090).

En términos relativos, los mayores aumentos se dieron en la Comunidad de Madrid y Comunitat Valenciana (2 % en ambas) y en Baleares (1,8 %).

Por provincias, el número de habitantes se incrementó en todas excepto en seis. Las que más crecieron fueron Valencia y Madrid (2 % ambas) y Alicante (1,9 %); por contra, los mayores descensos se registraron en Zamora (0,4 %), Jaén (0,3 %) y León (0,2 %). En 4.298 de los 8.132 municipios existentes a 1 de enero de 2024 (el 52,9 % del total) la población aumentó o se mantuvo durante 2023.

El censo registra el aumento del 2,48 % de la población de más de 64 años en términos relativos (de 9.687.776 a 9.928.368), el 1,19 % de los que tienen entre 16 a 64 años (de 31.343.030 a 31.716.737) y se reducen los menores de 16 años el 1,13 % (7.054.555 a 6.974.590).

El peso relativo de la población mayor de 64 años fue del 20,4 %, lo que se tradujo en que la tasa de dependencia de los mayores de 64 años (relación entre la población mayor de 64 años y la de 16 a 64 años) se situó en 0,31, explica el INE.

Atendiendo al lugar de nacimiento, el 43,4 % de la población residía a 1 de enero de 2024 en el mismo municipio en el que nació y el 21,8 % en otro municipio de la misma provincia. Por su parte, el porcentaje de personas nacidas en el extranjero alcanzó el 18,2 % (en la misma fecha de 2023 era del 17,1 %). Entre los nacidos en el extranjero, el 12,4 % (más de un millón de habitantes) lo hizo en Marruecos, el 9,7 % en Colombia y el 6,8 % en Venezuela

El CIS recorta la ventaja del PSOE sobre el PP a 3,8 puntos

 MADRID.- El Barómetro de Opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de diciembre, el primero tras las acusaciones del 'conseguidor' de la trama Koldo, Victor de Aldama, refleja una caída de dos puntos del PSOE, que se queda en una estimación de voto del 32,2%, pero en todo caso los socialistas siguen en cabeza y mantienen una ventaja de 3,8 puntos sobre el PP, que también retrocede y se anota un 28,4%.

La tercera plaza es para Vox que se anota un 12,2%, cuatro décimas por encima del dato de noviembre, y en cuarto lugar repite Sumar, que sigue estancado en un 7% mientras crece Podemos, ya por encima del 4%.

Testamento de Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la UNESCO, fallecido hoy a los 92 años

La socialista Eva Montesinos, nueva jefa en Alicante de la Unidad Contra la Violencia sobre la Mujer


ALICANTE.- En el Boletín Oficial del Estado del pasado martes aparece el nombramiento de la socialista Eva Montesinos Mas como nueva jefa en la provincia de Alicante de la Unidad Contra la Violencia sobre la Mujer. Sucede a la ilicitana Modes Salazar, jubilada desde el pasado mes de octubre.

La ex concejala en el Ayuntamiento de Alicante percibirá un sueldo base de 2.300 euros brutos mensuales, correspondientes a los funcionarios del grupo A1. A dicha cantidad, que supondrá en 14 pagas en torno a 32.000 euros al año, se sumarán los complementos específicos que haya acumulado.

Eva Montesinos (Madrid, 1971 pero oriunda de Crevillente) fue la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Alicante entre 2015 y 2019, incluida la etapa del gobierno tripartito con Compromís y Guanyar

Tras la dimisión del alcalde socialista, Gabriel Echávarri, Montesinos se convirtió brevemente en la alcaldesa en funciones, siendo también la candidata de su partido a hacerse con la Alcaldía.

El cargo de primer edil terminó, sin embargo, en manos de Luis Barcala, gracias al voto de la tránsfuga de Guanyar, Nerea Belmonte. 

En los comicios de 2019, Montesinos se postuló para liderar la candidatura socialista, aunque perdió las primarias contra el desconocido dramaturgo Francesc Sanguino.

Ahora, la ex concejala se ha aliado con la actual portavoz municipal socialista, Ana Barceló, para presentar batalla al sector "franquista" del PSOE local, llamado así por ser el liderado por el ex senador y miembro de la ejecutiva del PSPV, Ángel Franco, enfrentado frontalmente con Eva Montesinos.

Ignorancia colectiva / Guillermo Herrera *


¿Qué diablos está pasando con todos estos drones misteriosos? ¿Qué están intentando ocultar y por qué? ¿Podría ser una operación psicológica mundial? ¿Estamos presenciando el lanzamiento del legendario proyecto Blue Beam? ¿Podrían ser drones de vigilancia de China o de Irán? ¿O tal vez no sean drones en absoluto? ¿Quizás serían ovnis en realidad, como sugieren algunas personas? De todos modos ¿qué están olfateando?

https://www.thetorchreport.com/p/tr-651-project-blue-beam-mysterious?r=hefdf&utm_campaign=post&utm_medium=web

Los enjambres de drones nocturnos que cruzan los cielos de las ciudades y violan el espacio aéreo de aeropuertos y bases militares están provocando frustración mientras que un público desconfiado sospecha que la Administración sabe más de lo que admite. Miles de personas exigen saber qué hacen estos drones y a quién pertenecen.

https://www.zerohedge.com/political/dronomania

Sin embargo, se han producido incidentes parecidos durante años, sin que el gobierno haya tomado medidas al respecto. Los avistamientos siguen a varios incidentes de alto perfil en los últimos meses, incluso en instalaciones de EEUU, Reino Unido y Alemania.

https://www.zerohedge.com/political/mystery-drones-have-stalked-us-years

Según Visayas Outpost, “a estas alturas de la película, sospecho que ya están todos preparados para reconocer una operación psicológica. Al menos podemos sacar algún provecho de los últimos cuatro años de confusión mental. El incidente de los drones cumple con todos los requisitos del medidor de estupideces, como si quisieran que lo noten.”

https://www.theburningplatform.com/2024/12/19/all-i-want-for-christmas/

VERDAD INCÓMODA

Todos saben la verdad pero ninguno se atreve a decirla para no provocar una disonancia cognitiva. Parece ser que losdrovnis’ que se ven en todo el mundo no serían de origen terrestre, y esto podría ser un ensayo preliminar del primer contacto para ver la reacción de la gente.

 Donald Trump dijo que los militares conocen la verdad al respecto pero no quiso decir qué es lo que saben los militares y así ocurre sucesivamente con todos los políticos y autoridades. Aunque pueda ser difícil, abordar estas verdades incómodas de modo respetuoso, suele ser beneficioso para todas las partes implicadas.

Esta situación se conoce como verdad incómoda. En el lenguaje cotidiano, esta situación se describe a menudo como "elefante en la habitación", una metáfora que se refiere a una verdad obvia que es ignorada o no discutida por razones de incomodidad social o tabú. 

Es un fenómeno en el que todos los presentes son conscientes de una verdad evidente, pero nadie se atreve a mencionarla o abordarla directamente. Esta dinámica puede surgir por miedo a las consecuencias. Las autoridades pueden temer conflictos si expresan la verdad.

A veces, la sociedad o el grupo impone un acuerdo tácito de no mencionar ciertos temas. Hablar de la verdad podría generar incomodidad o tensión en el grupo. En algunos casos, las personas evitan decir la verdad para no dañar relaciones personales o profesionales. 

Esta situación puede llevar a la creación de un falso yo en los individuos, donde se ocultan los verdaderos sentimientos y pensamientos. A largo plazo, esto puede dar lugar a ansiedad, tensión y problemas de comunicación en el grupo o la sociedad.

La espiral del silencio explica cómo las personas tienden a permanecer en silencio cuando sienten que sus opiniones son minoritarias, lo que se podría aplicar a situaciones donde la verdad es conocida pero no expresada.  

El falso consenso se refiere a la tendencia de la gente a estimar cuántos otros comparten sus creencias o comportamientos, lo que podría llevar a situaciones donde nadie expresa la verdad por temor a ser el único.

TEORÍA

La teoría del origen extraterrestre de los drones misteriosos en Nueva Jersey ha ganado cierta tracción en las redes sociales y en los medios de comunicación. Matt Walsh, del Daily Wire, ha sido uno de los principales proponentes de esta teoría. En declaraciones públicas, afirmó: "Sé que son extraterrestres. No hay ninguna explicación más plausible." 

Contrario a la creencia popular, los estudios sugieren que la mayoría de la gente reaccionaría de manera positiva ante el descubrimiento de vida extraterrestre.

Los drones terrestres suelen tener una autonomía de vuelo de una hora mientras que las luces observadas en el cielo se mantienen volando más de ocho horas. Si fueran agresivos, ya habrían disparado sobre ellos los militares. Si fueran del proyecto Blue Beam, habrían sido agresivos para meter miedo o habrían generado imágenes religiosas para infundir temor. Si hubiera en marcha una "invasión alienígena falsa" ¿no estarían los títeres de la camarilla tratando de aumentar el miedo en lugar de restarle importancia?

Si faltaran armas nucleares, ¿no tratarían los militares de encontrarlas durante el día en lugar de crear un espectáculo masivo durante la noche? ¿No sería eso una operación encubierta? 

El Pentágono aclaró que si bien han confirmado la presencia de drones no identificados, no hay indicios de que estos estén controlados por entidades enemigos extranjeros. Hicieron hincapié en que actualmente no hay evidencia que vincule estos avistamientos con ninguna amenaza organizada.

La Federación Galáctica planeó esto a la perfección. Se están desacreditando todas las teorías falsas. Sólo cuando se complete este proceso, el ciudadano medio estará listo para escuchar más.  

Trump, sus aliados más cercanos y los seguidores de la divulgación pleyadiana entienden que no existe ninguna amenaza y que los drones misteriosos no pueden ser afectados por los seres humanos de ninguna manera. Los malos actores seguirán instalando sus propios drones y utilizando las redes sociales para difundir dudas y confusión.

Donald Trump sugirió que la administración Biden sabe más sobre estos drones de lo que revela al público, afirmando que los militares están al tanto de su origen. Trump expresó su escepticismo sobre la idea de que estos drones puedan ser operados por un enemigo, afirmando que "si fuera el enemigo, los destruirían". Trump sabe que los militares no intentarán derribarlos públicamente porque eso sólo demostraría la verdad más rápido. Los están obligando a actuar.

Elon Musk está callado porque también tiene pleno conocimiento sobre la Federación Galáctica. Creo que los drones permanecerán en el cielo hasta después de que Trump asuma el cargo y gradualmente aumentarán en intensidad y se extenderán a otros lugares. Se eliminarán todas las teorías falsas hasta que sólo quede la verdad. No temas. Las fuerzas de la luz tienen el control.

https://x.com/Kabamur_Taygeta/status/1869400852366279035

TRUMP LO SABE

El exjefe espacial israelí Haim Eshed revela que los visitantes de las estrellas están en contacto con Donald Trump y que se avecina una revelación. Incluso existe un acuerdo secreto con una Federación Intergaláctica para mantener su existencia en secreto. 

Según Eshed, existe una alianza secreta entre los visitantes y los líderes mundiales. Afirma que esta Federación se centra en estudiar el Universo y en mantener el secreto hasta que se considere que la Humanidad está preparada para conocer la verdad.

Eshed detalló incluso una base subterránea en Marte, donde trabajan codo a codo galácticos y oficiales estadounidenses. Afirma que Trump estuvo a punto de revelar esta información como presidente, pero que lo persuadieron de no hacerlo para evitar una histeria colectiva.

En su libro “El universo más allá del horizonte” Eshed explora la idea de que los extraterrestres han estado entre nosotros durante años y que a menudo han interactuado con los niveles más altos del gobierno. Afirma que su influencia ha sido profunda, llegando incluso a prevenir varios desastres nucleares.

https://thepeoplesvoice.tv/israeli-space-chief-reveals-aliens-in-contact-with-us-trump-briefed-and-disclosure-is-coming/

GUERRA DE DRONES

¿Se avecina un enfrentamiento de proporciones épicas? pregunta Ariel Prolotario1. Esta oportunidad se aprovechará para acelerar el proceso de despertar y permitir que esto se adapte a lo que pueda suceder una vez que lleguemos a la segunda fase, que debería comenzar en unos días. 

Opina que estos ‘drovnis’ podrían ser una excusa para el apagón, pero todo lo que hagan los malos les saldrá por la culata, como sucedió hace unos años, y sólo acelerarán su propia desaparición. Por eso fingen que no tienen autoridad para investigar o rastrear de dónde vienen los drones.

Donald Trump sabe lo que están tramando y está atento para ver hasta dónde están dispuestos a llegar, porque esta es su última oportunidad de conservar el poder antes de que Trump asuma el cargo, porque lo que está sucediendo sólo nos empuja hacia un primer contacto oficial, sin importar cómo lleguemos allí. 

El resultado final es que nuestra libertad está en el lugar que le corresponde. Y la camarilla puede causar toda la histeria colectiva que quiera para poder intentar llevar a cabo su agenda del proyecto Rayo Azul. De todos modos, todo saldrá a nuestro favor, porque esto es lo que provocaría el cambio hacia la liberación total.

https://operationdisclosureofficial.com/2024/12/17/ariel-prolotario1-war-of-the-drones/

Según Benjamin Fulford, todos esos drones misteriosos aparecen por todas partes de modo que la gente común puede confirmarlo con sus propios ojos y no solo en una pantalla. 

Una fuente dice: “Estos son orbes y esferas, no drones de juguete. Algunos son naves de ingeniería inversa, otros son de verdad. Esto podría ser más una preparación para el proyecto Rayo Azul.” 

Otro dice que están rociando material reflectante en preparación para algún tipo de espectáculo holográfico en el cielo en la época navideña. Otro sitio publica: final de 2024: diez días de oscuridad” a partir del 25 de diciembre.

https://qofficial.net/contraseña

FICHAS DE DOMINÓ

EEUU

ESPAÑA

AMÉRICAS

Periodismo y globalismo: una alianza contra la libertad / Fernando del Pino Calvo-Sotelo *


Una de las principales batallas que se está librando en Occidente es la batalla por la libertad de expresión. Considerada irrenunciable hasta no hace mucho, su deterioro se ha acelerado tras el exitoso experimento totalitario puesto en marcha durante la pandemia. Sin embargo, los contendientes en esta batalla no son tan obvios como parece. ¿Quiénes son los enemigos de la libertad de expresión, es decir, los amigos de la censura?

En el vértice de la pirámide (nunca mejor dicho) está el Lado Oscuro, esto es, el globalismo de Davos, ese movimiento elitista formado por un grupo de megalómanos con delirios mesiánicos que, desde su soberbia, sienten un gran desprecio e incluso un cierto odio (fruto del temor) hacia el hombre común y hacia su libertad, y sólo desean esclavizarlo «por su propio bien». 

Sus correas de transmisión preferidas son las instituciones supranacionales, que reúnen tres características: inelegibilidad de sus líderes, opacidad y poder. Es el caso de la UE, la ONU y su IPCC, la OMS o la OCDE, por poner algunos ejemplos.

En segundo lugar, se encuentran los partidos políticos, que, o bien son esclavos de la corrección política que el globalismo marca como linde a la oposición consentida o están directamente infiltrados y controlados por el mismo.

Finalmente, nos encontramos con la inmensa mayoría de medios de comunicación tradicionales, sin los cuales las consignas no podrían ser trasladadas a la población. No se confundan: aunque defiendan posturas opuestas en cuestiones políticas de menor importancia, coinciden prácticamente por unanimidad en los grandes dogmas globalistas, como la ideología de género, el cambio climático o el covid.

La revolución de internet

Debemos poner la situación actual en contexto. Hasta hace muy poco, para informarse, el ciudadano dependía de un oligopolio de medios de comunicación que constituía un estrecho embudo por cuyo filtro tenía que pasar la realidad para llegar a conocimiento de la ciudadanía. Lo que no se publicaba, no existía. Este peaje de obligado paso otorgaba a los medios un poder inmenso.

Su supuesta independencia del poder político nunca pasó de ser una entelequia, pues jamás jugaron el papel de «cuarto poder» independiente, sino que se fusionaron con la política de forma incestuosa: unos defendían a un partido y, otros, al otro; a la oposición y al poder, alternativamente. 

A pesar de mencionar constantemente la ética, ante las órdenes sus ampulosos códigos deontológicos eran papel mojado. Así, exaltaban las virtudes del partido afín y negaban las del contrario, mientras que lo opuesto ocurría con sus defectos y tropelías, que en un caso eran un desliz sin importancia y en el otro un escándalo mayúsculo. A pesar de sus evidentes sesgos, su carácter de oligopolio convirtió al sector en un gran negocio durante el s. XX. Sin embargo, la tecnología lo cambió todo.

En efecto, internet devastó el modelo de negocio de los medios tradicionales, que se enfrentaron a una competencia imprevista de medios digitales y a una desafección de sus usuarios, liberados de toda atadura. Repentinamente, el peaje por el que los ciudadanos tenían que pasar para conocer la realidad ―y por el que las empresas tenían que pasar para anunciarse― fue puenteado por el acceso directo a fuentes primarias y por las posibilidades de publicidad alternativa que ofrecía la red. 

Los medios dejaron de ser imprescindibles. Como consecuencia de ello, sufrieron un irrecuperable deterioro económico y un ajuste masivo de plantillas, lo que condujo a una disminución de su nivel profesional (fruto de un enorme desequilibrio entre oferta y demanda de periodistas). En paralelo a esta enorme destrucción de valor, su poder se convirtió en una sombra de lo que habían sido, aunque la arrogancia con la que estaban acostumbrados a actuar continuara por inercia.

Para el globalismo, este movimiento tectónico supuso una noticia ambivalente. Por un lado, siempre había preferido lidiar con pocos actores, más fáciles de controlar cuanto menor fuera su número (¿por qué creen que, en su objetivo de controlar la producción alimentaria, ha declarado la guerra a los pequeños agricultores y ganaderos independientes en favor de grandes corporaciones?). 

Por otro lado, aunque la multiplicación de actores dificultara su control, la mayor vulnerabilidad financiera de los medios tradicionales aumentaba su dependencia de fuentes de financiación externas, públicas o privadas, frecuentemente opacas, y por tanto su sumisión a quienes las proveyeran.

Sin embargo, la mejor noticia para el globalismo fue que internet fue pronto controlado por un número muy reducido de jugadores. El mercado de motores de búsqueda se convirtió prácticamente en un monopolio en manos de Google (90% de cuota de mercado mundial), y las redes sociales se convirtieron en un oligopolio de dos: Meta y X (antes, Twitter). El globalismo no necesitaba más que controlar a tres actores.

En cuanto a Google, los algoritmos del buscador favorecían unas noticias frente a otras y primaban a los fact-checkers, chiringuitos ideados y muchos de ellos financiados por el globalismo con la misión de desacreditar toda información hostil, es decir, una Policía del pensamiento o, si lo prefieren, una especie de Gestapo de internet.

En cuanto a las redes sociales, la herramienta elegida fue la censura de toda noticia políticamente incorrecta llegando al extremo de querer influir en las elecciones norteamericanas del 2020 al eliminar, de forma alucinante, la cuenta del presidente en ejercicio. Cualquier noticia que cuestionara los tabúes del globalismo, como la consigna climática o el relato oficial del covid ―por muy respetable, rigurosa, objetiva o científica que fuera―, era inmediatamente eliminada.

A esta escandalosa normalización de la censura en redes se unió la censura en los medios tradicionales (que yo mismo sufrí[1]) y, sobre todo, la generalización de la autocensura de la corrección política, una eficaz herramienta de control cuya sombra cubre incluso conversaciones privadas, como ocurría en la Unión Soviética (a la que cada vez se parece más la UE). 

Todo ello ha constituido un ataque concertado contra la libertad que no se vivía desde los sistemas totalitarios del s. XX y contribuye a vaciar de contenido las democracias para transformarlas en tiranías encubiertas que guardan las apariencias mediante una ficción: el ritual inconsecuente de depositar cada cuatro años un voto perfectamente inútil.

Musk compra Twitter y lo cambia todo

En definitiva, todo parecía ir viento en popa para el globalismo, pero ocurrió lo imprevisto: el hombre más rico del mundo, Elon Musk, se negó a pasarse al Lado Oscuro y compró Twitter, devolviendo la voz a millones de ciudadanos anónimos previamente silenciados por la censura. 

Repentinamente, el escenario cambió, y su primera consecuencia relevante ha sido la victoria de Trump, que este blog supo predecir[2]. Como una carga de profundidad, tras las elecciones de EEUU Musk tuiteó a los usuarios de su red social: «Ahora los medios de comunicación sois vosotros».

En este sentido, la victoria de Trump ha supuesto una derrota de los medios tradicionales, casi unánimemente contrarios a su candidatura, los cuales se han quedado boquiabiertos al descubrir que la población ya no les obedece. Sin embargo, no deberían sorprenderse. Compararon a Trump con Hitler[3], y el primer mandatario internacional en felicitarle ha sido un judío, el primer ministro de Israel. 

Le acusaron de racismo, pero ha nombrado a un hispano como secretario de Estado por primera vez en la Historia. También le acusaron de misoginia, pero el director de Inteligencia Nacional y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca serán, también por primera vez en la historia, mujeres. 

Y para qué mencionar el tratamiento informativo de su primer atentado, que pasó de la negación inicial (utilizando expresiones como «incidente» o «tiroteo» en vez de «atentado») al enterramiento de la noticia en pocos días.

La merecida pérdida de credibilidad de los medios

La compra de Twitter por parte de Musk desató todas las alarmas en Davos, que, en su última reunión y con su cinismo habitual, declaró que la «desinformación» era una las mayores amenazas a la que se enfrentaba el mundo[4]. Naturalmente, dicha amenaza parecía no ser tan grave cuando Twitter estaba sólidamente en manos globalistas, puesto que para ellos «desinformación» es un eufemismo para designar toda aquella información que contradiga sus intereses.

Un Twitter libre ha puesto de manifiesto el enorme nivel de mentira que impregna la inmensa mayoría de la información publicada. Antes, los medios podían tergiversar o silenciar la realidad. Ahora, un solo ciudadano con un móvil puede informar al Mundo de lo que ocurre. Esta desintermediación supone un cambio formidable. Por tanto, la mentira es el primer factor que explica la pérdida de credibilidad de los medios.

En segundo lugar, resulta cada vez más obvio ―particularmente en España―, el bajo nivel de formación de los periodistas, que adolecen de un gran déficit cultural, de una ignorancia extrema sobre la mayoría de temas que tocan y de un sorprendente analfabetismo numeral: como dirían ellos, 12 de cada 10 no saben interpretar un dato o un porcentaje.

En tercer lugar, el gremio tiene un serio problema de sectarismo: la inmensa mayoría de periodistas es de izquierdas, y la mayoría de quienes creen no serlo no superarían un interrogatorio con pentotal sódico. 

Para que se hagan una idea, en EEUU sólo el 3% de los periodistas se identifica como republicano[5]. Imaginen cuál será el resultado en España, lo que significa que la objetividad sencillamente no existe, sino que es sustituida por un enfoque preconcebido de la Historia y por una preselección interesada de las fuentes (cuando las hay)[6].

En cuarto lugar, la información se ha convertido en un mal negocio de un grupo de desesperados que compite por su supervivencia, como en los Juegos del Hambre. Siguiendo la pauta de La Era de la Propaganda («si usted no tiene nada que decirles, distráigales»), la información ha dado paso al entretenimiento más banal, a un espectáculo sensacionalista cada vez más chabacano y sórdido que en vez de dignificar al hombre lo deshumaniza, pues el mal y la mentira suelen ir acompañados de la fealdad.

Finalmente, la ética brilla por su ausencia en un gremio que, paradójicamente, no para de mencionarla. Hay que reconocer que el sistema de incentivos no ayuda: la dependencia económica de sus anunciantes —aprovechado por las administraciones públicas para poner sordina a la crítica y por los directivos de ciertas empresas para convertirse en intocables—, las afinidades ideológicas o la enorme susceptibilidad del periodista a ser sobornado por el poder —una confidencia, un café con el poderoso o un plato de lentejas bastan—, se convierten en obstáculos para informar con honestidad.

Naturalmente, conozco unos pocos periodistas que son claras excepciones a estas reglas, pero son tan pocos que incluir la habitual expresión «con las debidas excepciones» resultaría exagerado. Ellos estarían de acuerdo con la generalización que hago.

La combinación de estos síntomas de decadencia, acelerada por el cataclismo que ha producido internet y la eliminación de la censura en Twitter, ha producido una brecha enorme entre la percepción que tiene el público de los medios y la ilusoria percepción que éstos tienen de sí mismos: en EEUU, el 70% de la población desconfía de los medios[7], cifra sólo un poco superior a la que se da en España[8]

El emperador está desnudo, y lo único que le mantiene a flote es un determinado segmento demográfico formado por una generación que conoció otro periodismo más fiable o que sencillamente fue educada en confiar en la única fuente de información entonces disponible. Para muchos medios, por tanto, el tiempo se ha convertido en una cuenta atrás.

Davos y el control de la información

El control de la información es un elemento clave para el globalismo como lo fue para los sistemas totalitarios del s. XX, pues, por muy opresivo que sea el sistema político, la permanencia en el poder depende de cierto grado de aquiescencia de la población. Así como las dictaduras comunistas la controlaron de modo insidioso, ocultando astutamente sus verdaderas intenciones (bajo sus actuales disfraces, el marxismo cultural aún lo hace), la dictadura nacionalsocialista de Hitler lo hizo de modo menos pudoroso. 

En efecto, su máximo órgano censor se denominó abiertamente Ministerio de Propaganda, aunque Goebbels había sugerido llamarlo Ministerio de Cultura. Tras controlar con mano férrea todo lo que se publicaba, el propio Goebbels escribió en su diario: «Cualquiera que aún mantenga un vestigio de honor se cuidará mucho de no convertirse en periodista».[9] Me pregunto si la máxima vuelve a ser aplicable hoy.

Como hemos visto anteriormente, la reacción de Davos al cambio de propiedad de Twitter ha sido señalar a la libertad de expresión (que ellos denominan «desinformación») como enemigo público número uno. Para que se hagan una idea de la importancia que le dan a este hecho, una organización británica ligada al laborismo, que ayudó activamente a la campaña de Kamala Harris, consideraba su primer objetivo «acabar con el Twitter de Musk» (sic)[10].

En este sentido, el laboratorio por excelencia del globalismo, la UE, fue pionera del ataque a la libertad de expresión al aprobar en diciembre del 2020 la controvertida Ley de Servicios Digitales con el objeto escasamente disimulado de controlar la información que se publicaba en redes. No es casualidad que su aprobación coincidiera con el experimento totalitario del covid, puesto que su función inicial era evitar que surgieran relatos contrarios a la falsa consigna oficial. 

Recuerden que las principales fuentes de desinformación durante la pandemia fueron precisamente la propia UE, los políticos y los medios, que transmitieron a la población un Himalaya de falsedades a cada cual más grotesca, no en balde la señal indeleble del globalismo es la mentira.

La alianza entre periodismo y globalismo

Pues bien, recientemente ha sido la OCDE la que ha marcado la agenda de supresión de la libertad de expresión con un farragoso documento denominado «Facts not Fakes», un verdadero ejemplo de «neolengua» al más típico estilo 1984[11] en el que resulta elocuente que el concepto de «verdad» brille por su ausencia. 

En él, la organización actúa en su papel soterrado de think tank del globalismo para proponer medidas que hagan frente a la amenaza que para ellos plantea la «desinformación». 

El texto acusa a las plataformas on line de facilitar la proliferación de información engañosa, polarizadora y falsa (como si la banda de Davos, los políticos o los medios tradicionales no lo hicieran) y propone sostener financieramente a aquellos medios «que cumplan determinados criterios» y contribuyan a alcanzar objetivos «democráticos». 

Asimismo, propone la creación de oficinas y unidades de control para reforzar «la integridad de la información» y actuar conjuntamente para lograr una «coordinación regulatoria internacional». Aplica un doble rasero: mientras las redes deben ser férreamente controladas y reguladas, a los medios tradicionales se les permitirá «autorregularse». 

También sugiere proteger a los periodistas por encima de cualquier otro ciudadano para intimidar a quienes les «ataquen», aunque sea virtualmente. Me pregunto si una crítica será suficiente para desencadenar la persecución.

Lo relevante del asunto no es que la OCDE proponga cercenar la libertad de expresión, sino que los periodistas lo apoyen. En efecto, el secretario general de la Federación Europea de Periodistas (¿otro brazo del globalismo?) ha aplaudido dicho documento en un discurso reciente[12]

Dicha Federación afirma representar a casi 300.000 periodistas europeos y ha sido una de las pocas organizaciones que ha decidido abandonar Twitter (junto con The Guardian o La Vanguardia), un movimiento que no parece haber ganado excesiva tracción. 

En dicho discurso, tras tildar a Musk, cómo no, de «extrema derecha» (sólo un periodista de extrema izquierda ―perdonen la tautología― puede sostener semejante memez) insta a los gobiernos e instituciones inter-gubernamentales a actuar para «desarmar a los desinformadores», alabando a la UE por su liberticida Ley de Servicios Digitales («va por buen camino», afirma condescendiente). 

Finalmente, muestra su acuerdo con la OCDE en fomentar una lucha integrada de todos los «actores virtuosos», los primeros de los cuales son, según él, «los periodistas y medios de comunicación». 

Me pregunto quiénes seremos los ciudadanos catalogados como «no virtuosos», pero sé que de ahí a crear un sistema de crédito social como en China sólo hay un paso. Por último, aboga por fomentar sólo la difusión de «información verificada», supongo que por verificadores oficiales o fact-checkers designados desde Davos.

La muerte de este periodismo decadente puede dar lugar al resurgimiento de otro periodismo que sencillamente defienda la verdad, sin la que no puede haber libertad. La pregunta es: ¿encontrará lectores ese periodismo riguroso y veraz? Dicho de otro modo: ¿podemos separar la decadencia moral del periodismo de la decadencia moral de nuestra sociedad?

 (*) Economista

miércoles, 18 de diciembre de 2024

El PE aprueba el nuevo reglamento para agilizar la llegada de ayudas para reconstruir Valencia

 

ESTRASBURGO.- El Parlamento Europeo (PE) ha aprobado el Reglamento 'RESTORE', promovido por el PP para agilizar la llegada de ayudas para reconstruir Valencia tras la DANA registrada el pasado 29 de octubre, según informaron fuentes del partido en un comunicado.

El nuevo reglamento permitirá "movilizar recursos de manera rápida para aliviar la situación de emergencia social, restaurar infraestructuras, y comenzar la reconstrucción de las zonas afectadas por catástrofes naturales".

Durante su intervención en el pleno celebrado en Estrasburgo (Francia), la eurodiputada del PP de la Región de Murcia Maravillas Abadía, que fue la ponente del informe, indicó que, con la reforma del Reglamento 'RESTORE', "la Unión Europea responde, con urgencia y determinación, movilizando hasta el 10% de los recursos destinados a la política de cohesión para reconstruir inmediatamente las regiones devastadas por fenómenos climáticos como el ocurrido en el Levante español".

"Europa despierta y reacciona enmendado los retrasos del pasado, porque no podemos permitirnos que años más tarde, como sucedió con el volcán de La Palma, las ayudas lleguen a cuentagotas", señaló la parlamentaria murciana.

A su juicio, "es una prioridad, por encima de cualquier forma de política", aprobar esta reforma. "Una reconstrucción que debe dejar de lado ideologías climáticas que en el pasado rechazaron obras que habrían mitigado la devastación en Valencia", planteó la eurodiputada del PP regional.

En este sentido, recalcó que "mientras en España el Gobierno de Pedro Sánchez secuestra y condiciona los fondos de ayuda a la aprobación de sus presupuestos, desde la Unión Europea ponemos los fondos a disposición de los afectados". 

"Frente a la política mezquina de quien se escondió, como la comisaria socialista Teresa Ribera, demostramos que existe una política responsable", precisó.

Esta medida de urgencia es "fruto del gran trabajo de la política de cohesión, pero no podemos seguir sacando recursos de la hucha destinada al futuro de nuestras regiones. Una Europa sin regiones es una Europa sin futuro. Debemos trabajar inmediatamente en un instrumento con una dotación amplia para responder a estas crisis", defendió Abadía.

Esta reforma "difícilmente será suficiente para reparar todo el daño, pero es un motor de tracción para que los Estados puedan empezar a trabajar con el respaldo de la Unión Europea", explicó la parlamentaria del PPRM.

En la práctica, la Unión Europea se compromete a adelantar hasta un 25% del dinero y a cofinanciar al 95% las medidas necesarias para paliar y reconstruir las regiones afectadas por catástrofes naturales. "Ahora es el turno de los Gobiernos nacionales. Es momento de dar respuesta y asumir su responsabilidad", zanjó Maravillas Abadía.

Por su parte, la eurodiputada del Partido Popular Europeo Elena Nevado sostuvo que la propuesta de 'RESTORE' es "otra prueba más de que la Política de Cohesión es la política de la Unión Europea que trabaja para atender las necesidades de los ciudadanos, allí donde se necesitan".

En su discurso, Nevado hizo especial hincapié en que "en la futura revisión de la política de cohesión necesitaremos un marco legislativo estable que aporte certidumbre legal a los entes que ejecutan y solicitan los fondos regionales".

En este sentido, consideró que la creación de un fondo específico para crisis quizás sea la salida natural al uso de los fondos de cohesión como cajón desastre. 

"Ante una catástrofe, todos debemos trabajar codo con codo, pero no podemos obviar el mensaje político que se lanza al recurrir constantemente a la cohesión", planteó.

Nevado terminó su intervención con un recuerdo a las víctimas de estos desastres: "Frente al euroescepticismo, la cohesión está de vuestro lado. Europa es más necesaria que nunca".