jueves, 24 de febrero de 2011

Testigos hablan de intensos combates entre leales y detractores a Gadafi

TÚNEZ.- Fuerzas leales al dirigente libio Muamar Gadafi y sus detractores estaban manteniendo hoy intensos combates en la localidad de Zawiyah, 50 kilómetros al oeste de Trípoli, según han relatado testigos este jueves.

   Dos personas que han cruzado la frontera hacia Túnez y han cruzado la localidad aseguran que había personas de civil corriendo por las calles armadas y se escuchaban disparos de armamento pesado.
   Previamente, otro testigo había señalado que el Ejército libio había desplegado numerosos efectivos en esta localidad, que se encuentra en la principal carretera que une el este y el oeste del país.
   "Hay una fuerte presencia militar. Están registrando a todo el mundo en puestos de control. He visto unos 40 jeeps militares en la localidad", ha señalado Tarek Saiidi, un ingeniero tunecino que ha cruzado la frontera.
Milicias antigubernamentales ya controlan la localidad libia de Zuara, en el oeste del país, según han confirmado un grupo de trabajadores egipcios que ha cruzado la frontera con Túnez.
Estos exiliados, que trabajaban en una empresa de construcción, han declarado que la localidad --unos 120 kilómetros al oeste de Trípoli-- se encuentra bajo el control de "comités populares" que disponen de armas automáticas. Han explicado que en Zuara ya no hay signos de policías o militares leales al régimen de Muamar Gadafi.
El régimen ha perdido el control de la zona este del país, donde se concentran gran parte de los yacimientos petrolíferos. En ciudades como Benghazi o Tobruk, el Ejército y la Policía se han retirado o se han unido a las reivindicaciones de los grupos opositores, que incluso han comenzado a organizarse para dar órdenes y proporcionar servicios a la población.
Las 'victorias' opositoras podrían haberse extendido hasta la ciudad de Misrata, 200 kilómetros el este de la capital. Desde Trípoli, donde el acceso está vetado para los medios extranjeros, algunos residentes han declarado que se vive una situación de relativa calma pero que la población ha optado por permanecer en sus viviendas ante el temor a ser atacados por fuerzas leales a Gadafi, que ha comenzado a perder el apoyo de parte de las Fuerzas Armadas y de políticos y diplomáticos hasta ahora leales al régimen.
El jefe de la Policía de la ciudad de Benghazi, en el este de Libia, ha anunciado su dimisión y se ha unido a las protestas contra el régimen del dirigente libio, Muamar Gadafi, como reacción a la represión violenta de las manifestaciones en la ciudad por parte del las fuerzas de seguridad.
   "Soy el general de brigada Alí Huwaidi, director del comité de seguridad popular de Benghazi. He presentado mi dimisión y estoy dispuesto a apoyar a los jóvenes", ha declarado en un vídeo difundido este jueves por el canal de televisión árabe Al Arabiya.
   Huwaidi ha explicado que con esta decisión expresa su rechazo a la represión y la violencia que han sufrido los manifestantes. "Desde el 16 de febrero, la situación me horroriza por la opresión y la crueldad que he visto", ha indicado.
   Varios habitantes de Benghazi han dicho este jueves que han detenido a presuntos mercenarios pagados por Gadafi y establecido comités para dirigir la ciudad, que está controlada por manifestantes antigubernamentales.
El hijo de Muamar Gadafi ha reiterado, en una declaración a la televisión estatal libia, que "la vida en Trípoli es normal", pese a la conspiración que, según denuncia, han perpetrado otros "hermanos árabes". Saif al Islam se ha dirigido de forma particular a los egipcios y les ha pedido que no tomen parte en la "conspiración" contra el régimen de su padre.    Miles de libios han salido a las calles para reclamar la dimisión de Gadafi, que habría ordenado una violenta represión contra los grupos opositores.
¿Intervención militar europea?

 La Unión Europea ha admitido que la intervención militar es uno de los escenarios "posibles" sobre los que trabaja para Libia si el líder del país, Muamar Gadafi, no pone freno a la brutal represión de las protestas civiles y si la situación humanitaria se deteriora.
   "Es una de las posibilidades en las que trabajamos. Sería complejo y difícil ponerlo en práctica (...). Pero estamos planteando un plan de acción que prevé todos los escenarios", han explicado fuentes diplomáticas europeas. Cualquier intervención militar, han matizado, requiere la autorización de la comunidad internacional.
   La Alta Representante de Política Exterior y vicepresidenta de la Comisión Europea, Catherine Ashton, convocó ayer miércoles a los embajadores de los Veintisiete para abordar la situación y reclamaron a Gadafi el fin inmediato de la violencia contra su pueblo y el respeto de las autoridades por las aspiraciones legítimas de los libios.
   Sin embargo, fuentes europeas admiten que el diálogo con el líder libio "básicamente no existe" y califican de "poco racional" al equipo que lo rodea. Tampoco existe una representación diplomática de la UE, lo que "limita" su posibilidad de acción, y la comunicación con las legaciones de los Estados miembros que sí están sobre el terreno es complicada.
   En este contexto la situación es "imprevisible" y la UE trabaja en un plan de acción cuya respuesta se "adaptará" a las circunstancias y que contempla todas las posibilidades de emergencia, incluido "el peor de los escenarios". Las fuentes han advertido, no obstante, de que, según las informaciones de que dispone la UE, por el momento no existe una "crisis humanitaria".
   Mientras, la presidencia de turno de la UE que ejerce Hungría este semestre ha activado el mecanismo europeo de protección civil (MIC) para facilitar y coordinar los esfuerzos para la evacuación de los ciudadanos europeos "tan pronto como sea posible", si bien admiten que no disponen de cifras exactas sobre el número de europeos que permanecen en el país.
   La Comisión Europea calcula que entre 5.000 y 6.000 europeos siguen en el país, mil de ellos en Benghazi, la segunda ciudad situada en el este y que se encontraría ya en manos de los manifestantes antigubernamentales.
   Los Estados miembros están en contacto para establecer de qué capacidades civiles y militares se dispone, por mar y aire, para la evacuación de los ciudadanos de la Unión Europea que aún están en Libia, aunque las fuentes insisten en que la repatriación de sus nacionales es competencia de los gobiernos y que la UE ofrece apoyo y coordinación.
   También hay contactos para coordinar los esfuerzos y compartir información con terceros países como Estados Unidos, Rusia o Canadá.

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