ALICANTE.- El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) va a realizar el acta previa de ocupación de suelos que permitirán la construcción del tercer carril de la autovía del Mediterráneo A-7 entre Orihuela y Crevillent,
que cuenta con proyecto de aprobado desde 2016. La obra permitirá
rebajar la saturación de un tramo de alta capacidad que llega a sumar el
paso de hasta 50.000 vehículos diarios a lo largo de 17 kilómetros
entre los puntos entre los puntos kilométricos 528 y 545, según adelanta Información.
El procedimiento administrativo afecta a más de 600 parcelas, en su mayor parte rústicas, en distintos municipios: Orihuela
(2 parcelas), Redován (40), Callosa de Segura (36), Cox (130), Granja
de Rocamora (34), San Isidro (150), Albatera (77) y Crevillent (128).
El Ministerio ha estimado en 10,8 millones de euros la inversión que
deberá realizar en este proceso de compra de suelo que afecta sobre todo
a terrenos rústicos de explotaciones agrícolas, y de
forma marginal, a parcelas urbanas. Figuran entre los propietarios
ayuntamientos por cuyos municipios discurre el trazado, además de
docenas de particulares y empresas.
El procedimiento se notificará a cada uno de los titulares de las
propiedades con el día y la hora de la convocatoria del acta -a finales
de este mes de enero de 2024-, y se publicará la relación completa en el
tablón de anuncios y sede electrónica de los ayuntamientos de San Isidro, Granja de Rocamora, Orihuela, Redován, Albatera, Crevillent, Callosa de Segura y Cox, además de la publicidad en otros medios oficiales como el Boletín Oficial del Estado.
El objetivo es que los titulares de las parcelas puedan aportar los
datos y alegaciones con el objetivo de rectificar los posibles errores
de la relación de bienes publicada, y en su caso, "oponerse, por razones
de fondo o forma, a la necesidad de ocupación".
Al mismo tiempo que el Ministerio acelera el proceso de expropiación
está culminando el de adjudicación de ejecución de las de obras. La
mesa de contratación ha propuesto a la Unión Temporal de Empresas formada por Ferrovial y Acsa por ser la oferta con relación calidad-precio más ventajosa para la administración por importe de 89.585.314 euros con IVA.
Esta propuesta de la mesa de contratación es de mediados de diciembre y
el contrato no se ha adjudicado ni formalizado todavía. Cuando se
rubrique esa formalización el plazo de ejecución de las obras será de 56
meses. En ese importe no se incluye la inversión prevista en
expropiaciones de 10,8 millones y el 1,5% cultural. Con lo que el precio
de ejecución total superará los cien millones de euros.
Se presentaron 16 grandes empresas constructoras del sector de la
obra pública y no se descarta que el Ministerio deba resolver algún
recurso presentado por las que quedaron excluidas, como la de San José,
fuera del procedimiento por presunción de anormalidad por presentar una
oferta económica muy baja, 600.000 euros menos que la mejor puntuada.
Otras dos licitadoras, la UTE OHL-CHM y la UTE Murias-Copisa, ofertaron un precio más económico que la propuesta que encabeza la baremación.
El Mitma había impulsado la licitación por 105.219.993 euros (expropiaciones e IVA incluido), de las obras de ampliación a tercer carril de la autovía del Mediterráneo A-7.
El objetivo de esta actuación -recuerda el Mitma- es ampliar la capacidad de dos a tres carriles de cada
calzada de la autovía, desde la intersección con la autopista AP-7
(Alicante – Cartagena) en Crevillent, hasta el acceso a Orihuela por la
carretera CV-870, a lo largo de los 17 kilómetros del tramo, "dando así
continuidad al tramo anterior, entre Elche y Crevillent, que ya dispone
de tres carriles por calzada desde 2008".
El aumento a tres de la calzada en cada sentido era una vieja reivindicación que
nació hace más de una década por el intenso tráfico de camiones que
soporta esta carretera, más de 4.000 diarios, además de superar los 50.000 vehículos al día en algunos de sus tramos.
Además, se remodelarán los enlaces de Crevillente-Catral, Albatera-San Isidro, Granja de Rocamora-Cox, N-340 Redován y Orihuela-Benferri. La propuesta inicial del Gobierno era completar los tres carriles -también entre Orihuela
y Murcia- pero ese proyecto está más retrasado, por lo que entre la
capital murciana y Orihuela se seguirá produciendo un "embudo" de
tráfico.
Características técnicas de la actuación
La sección tipo de la ampliación es de 3,50 metros de carril, 2,50
metros de arcén derecho y 1,60 metros de berma o arcén exterior. Los
enlaces de Crevillent-Catral, Albatera-San Isidro, Granja de Rocamora-Cox, N-340 Redován y Orihuela-Benferri se reordenarán para transformarlos en enlaces de tipo diamante con glorietas.
En lo que respecta a las estructuras, se ampliará la plataforma de 15 viaductos y se adapta el gálibo horizontal de 13 pasos superiores.
Se dotará a la mediana en toda la longitud del proyecto de un sistema de contención de vehículos que
impida la invasión de la calzada en sentido contrario, incluso por los
vehículos pesados.
Para ello, previamente, se rellenará el espacio
existente entre los arcenes interiores, asegurando el drenaje de aguas
pluviales y se conectará cada pareja de viaductos existentes a ambos lados del eje de la autovía.
El proyecto prevé la adopción de medidas de protección acústica para las zonas urbanizadas próximas a la autovía.