https://youtu.be/LA7Y0TnNans?si=n2WtK__5veBIo-hv
alicanteconfidencial@gmail.com / "Sin el debate, sin la crítica, ninguna Administración y ningún país pueden triunfar y ninguna república puede sobrevivir" (John F. Kennedy) * Newsletter de opinión e influencia, sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, fundado en 1982 por Francisco Poveda, periodista licenciado por la UCM desde 1976
lunes, 1 de diciembre de 2025
martes, 24 de diciembre de 2024
El rey llama a la "serenidad" ante una "contienda política atronadora"
MADRID.- El rey Felipe VI ha instado este martes, durante su tradicional mensaje de Navidad, a las instituciones y a los políticos a que atiendan la "demanda clamorosa de serenidad" ante una "contienda política legítima, pero en ocasiones atronadora", y que el "diálogo" y el "consenso" nutran "la definición de voluntad común y la acción del Estado".
Además, ha llamado a "no permitir que la discordia se convierta en un constante ruido de fondo que impida escuchar el auténtico pulso de la ciudadanía" y a la "responsabilidad" de las administraciones públicas para que la "noción del bien común" se refleje "con claridad" en cualquier discurso o decisión política.
Lo ha hecho en un discurso, el undécimo de su reinado, dedicado en gran parte a las víctimas y los daños causados por la dana del pasado 29 de octubre en Valencia y otros lugares, que se cobró más de 230 muertos.
"El consenso en torno a lo esencial, no sólo como resultado, sino también como práctica constante, debe orientar siempre la esfera de lo público. No para evitar la diversidad de opiniones, legitima y necesaria en democracia, sino para impedir que esa diversidad derive en la negación de la existencia de un espacio compartido", ha apuntado el monarca, en un discurso de 15 minutos que este 2024 se ha grabado en el Palacio Real y no en el Palacio de la Zarzuela, como es habitual. Solo en el año 2015 se usó el Palacio Real para el mensaje de Navidad y en este caso el enclave elegido ha sido el Salón de Columnas.
"Esta Nochebuena me gustaría referirme primero, y seguro que me entendéis, a la terrible dana que hace casi dos meses golpeó con inusual fuerza varias zonas del este y sur de España, especialmente en Valencia. Las personas que perdieron la vida y los desaparecidos merecen todo nuestro respeto y no debemos olvidar nunca el dolor y la tristeza que han dejado en sus familias. Miles de personas vieron cómo lo que hasta hacía poco era su pueblo, su barrio, su trabajo, su casa, su negocio, su escuela, quedaban reducidos a escombros o incluso desaparecían. Un hecho difícil de asumir, pero del que todos deberíamos poder sacar las enseñanzas necesarias que nos fortalezcan como sociedad y nos hagan crecer".
Con estas palabras ha arrancado el jefe de Estado su discurso de Navidad, queriendo mostrar así el apoyo de la Corona a los afectados por esta tragedia. La fotografía principal que aparece detrás del rey durante su discurso es precisamente la de una imagen que refleja el esfuerzo conjunto de afectados, voluntarios y las Fuerzas Armadas durante las labores de reconstrucción de esta catástrofe. Un facsímil de la Constitución Española, un nacimiento de su colección privada y un árbol de Navidad completan la escenografía del mensaje tradicional.
Felipe VI ha llamado en su discurso a "no olvidar nunca" las imágenes de la riada "que todo lo arrasó" para poner en valor la solidaridad de "quienes abrían sus casas para acoger a los más vulnerables, oponiendo a la fuerza implacable del agua y del lodo la fuerza abrumadora de la solidaridad y de la humanidad".
Y en este sentido, ha querido destacar el trabajo de "vecinos, voluntarios, equipos de protección civil, bomberos, cuerpos de seguridad, Fuerzas Armadas, ONG, y también empresas que organizaron colectas y donaciones".
"La ayuda y la colaboración de todos está propiciando que, poco a poco, las más de 800.000 personas afectadas recuperen paulatinamente en su vida cierto grado de normalidad", ha destacado.
Ha lanzado un claro mensaje a las administraciones- "que las ayudas lleguen a todos los que lo necesiten, para que puedan reconstruir el futuro por el que tanto han luchado- y ha mostrado su comprensión ante la desesperación de los afectados, en clara referencia al episodio vivido en Paiporta: "Hemos comprobado -y entendido- la frustración, el dolor, la impaciencia, las demandas de una coordinación mayor y más eficaz de las administraciones. Porque todas esas emociones -las que conmueven y reconfortan y las que duelen y apenan- surgen de una misma raíz: la conciencia del bien común, la expresión del bien común, o la exigencia del bien común".
Llamada a la serenidad
El rey ha empezado y terminado su discurso dando todo el protagonismo a los afectados por la dana, que ha usado como hilo conductor para hacer su tradicional llamada al diálogo, al consenso, al entendimiento entre diferentes y a la convivencia de todos.
Todo ello, en un contexto caracterizado, un año más, por el enfrentamiento y la falta de acuerdo y diálogo entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, el PP, y donde el nivel de crispación política no hace más que aumentar.
"Por encima de las eventuales divergencias y desencuentros, prevalece en la sociedad española una idea nítida de lo que conviene, de lo que a todos beneficia y que, por eso, tenemos el interés y la responsabilidad de protegerlo y reforzarlo. Es algo que la reina y yo hemos podido constatar y valorar aún más a lo largo de esta década de reinado", ha aseverado el monarca, para de nuevo poner en valor, un año más, la "gran referencia en España" que es, a su juicio, la Constitución de 1978 en "su letra y su espíritu".
"Un pacto de convivencia se protege dialogando. Por eso es necesario que la contienda política, legítima, pero en ocasiones atronadora, no impida escuchar una demanda aún más clamorosa: una demanda de serenidad. Serenidad en la esfera pública y en la vida diaria, para afrontar los proyectos colectivos o individuales y familiares, para prosperar, para cuidar y proteger a quienes más lo necesitan", ha afirmado Felipe VI en su discurso en el que ha puesto como ejemplo la reforma del artículo 49 de la Constitución, referido a las personas con discapacidad, como "un buen ejemplo de lo que podemos lograr juntos".
Asuntos que "preocupan"
El jefe del Estado ha querido con su mensaje de Navidad poner el énfasis en otros asuntos que le "preocupan" como la creciente inestabilidad internacional, las dificultades en el acceso a la vivienda o la gestión de la inmigración.
En este sentido y en relación al "fenómeno complejo" y de "gran sensibilidad social" que es la inmigración, ha instado al "esfuerzo de integración", al "respeto" de las leyes y normas básicas "de convivencia y civismo", al "reconocimiento de la dignidad que todo ser humano merece" como "pilares" que deben guiar a la hora de tratar la inmigración.
"Sin olvidar nunca la firmeza que requiere la lucha contra las redes y las mafias que trafican con personas", ha añadido.
Felipe VI ha dedicado otro capítulo a la dificultad para acceder a una vivienda para llamar a todos los actores implicados a que "reflexionen, se escuchen los unos a los otros, examinen las distintas opciones y que ese diálogo conduzca a soluciones que faciliten el acceso a la vivienda en condiciones asumibles, en especial para los más jóvenes y los más desprotegidos".
"Esta es la base para la seguridad, el bienestar de tantos proyectos de vida. Y realmente podemos hacerlo", ha añadido. Mención también del rey a las cifras de paro juvenil en España.
Se ha referido igualmente al "escenario exterior cada vez más complejo y cambiante" para mostrar su preocupación por que "con demasiada frecuencia" se "cuestione el derecho internacional", se "recurra a la violencia", se "niegue la universalidad de los derechos humanos" o se "pongan en duda el multilateralismo para afrontar los desafíos globales de nuestro tiempo, como son las crisis climáticas y medioambientales, las pandemias, la transición energética o el comercio y la escasez de los recursos naturales".
"Vemos también, incluso, cómo se llega a discutir la misma validez de la democracia como sistema de gobierno", ha denunciado. Y en este punto ha instado a defender las bases de la democracia liberal y la idea de Europa como "parte esencial de nuestra identidad compartida".
Ya en la parte final de su discurso ha puesto en valor, como es habitual es sus intervenciones navideñas, que "España es un gran país", una nación "con una historia portentosa" pese a sus "capítulos oscuros" que ha "derrotado incluso el acoso terrorista que tantas víctimas causó".
Ha afirmado que es "prometedor" observar el comportamiento de la economía en términos de crecimiento, empleo o exportaciones "pese a lo mucho que nos queda por hacer, por ejemplo, en materia de pobreza y exclusión social".
El discurso de Felipe VI ha terminado con la felicitación navideña del monarca en las cuatro lenguas cooficiales de España y la proyección, sobre el himno nacional, de una imagen de la Familia Real en este año, con motivo del 20 aniversario de bodas de los reyes.
Versión audiovisual: https://www.youtube.com/live/I4w9tz2uioI?si=svvqNoCtIBSsFuXj
lunes, 23 de diciembre de 2024
El PSPV reclama al rey a 'repensarse' sus visitas y Compromís de utilizar la dana para reforzar la monarquia
Posteriormente, se habrían trasladado a la Albufera, que también sufrió los efectos de la dana puesto que es en esta lengua de agua donde desemboca uno de los barrancos desbordados. Además de comprobar el estado del paraje, la familia real almorzó en uno de los restaurante de El Palmar.
El síndic de Compromís en Les Corts Valencianes, Joan Baldoví, ha acusado este lunes al rey de estar pensando en "reforzar el papel de la monarquía" haciendo visitas a la zona de la dana que "no aportan absolutamente nada a las personas que lo han perdido absolutamente todo".
Los grupos parlamentarios de Les Corts Valencianes (PP, PSPV-PSOE, Compromís y Vox) se han pronunciado sobre la visita de la familia real este domingo a varios municipios afectados por las inundaciones y sobre las críticas de la alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent (PSPV-PSOE), a los reyes por acudir con sus hijas sin avisar y visitar una parte de la localidad "más operativa" para querer aparentar "una cierta normalidad, que no es real".
"Yo
he sido alcalde (de Sueca) y creo que, por cortesía institucional, no
puede venir la máxima autoridad del Estado a tu pueblo y que no avisen a
la máxima autoridad de esa ciudad", ha aseverado Baldoví, quien ha
indicado que comparte la crítica de la alcaldesa, a la que se tenía que
haber avisado por "el mínimo respeto institucional".
Para el síndic socialista, José Muñoz, "es una buena noticia que los reyes se preocupen de la situación de su pueblo" y vayan a visitar las zonas afectadas, pero ha considerado que eso tiene que ser compatible "con avisar a los representantes legítimos, a los alcaldes y alcaldesas, que están ahí todos los días peleando y que tienen derecho también a conocer" esa visita.
Muñoz, quien ha afirmado que no es "tan contundente" como las críticas de Baldoví, ha indicado que este tipo de visitas "se deberían repensar y hacerlas de otra manera", de manera que se visiten también las zonas especialmente afectadas, donde aún se están haciendo trabajos de limpieza, y se comuniquen a los alcaldes, que están "peleando todos los días para intentar sacar a su pueblo de la situación en la que se encuentra".
En defensa de Silvent, ha insistido en que los Reyes deberían avisar a los «representantes legítimos», como alcaldes y alcaldesas, que, según él, «están ahí todos los días peleando y tienen derecho a conocer».
José Muñoz, ha señalado que “respetan la visita” pero que apoyan a su alcaldesa.
martes, 31 de octubre de 2023
La princesa Leonor, heredera del trono de España, jura fidelidad a la Constitución al cumplir 18 años
Leonor de Borbón, acompañada de su padre el rey, su madre la reina Letizia Ortíz Rocasolano y su hermana la infanta Sofía, prestó juramento en una sesión especial de las Cortes Generales, un trámite que cumplió su abuelo Juan Carlos I en 1969, durante la dictadura franquista, y Felipe VI en 1986, ya en democracia.
"Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas y fidelidad al rey", expresó Leonor con una mano sobre el mismo ejemplar de la Constitución sobre el que juró su padre.
Vestida de traje blanco, la princesa fue ovacionada durante varios minutos después de su juramento en el Hemiciclo del Parlamento.
La ceremonia fue seguida en pantallas gigantes colocadas en la céntrica Puerta del Sol madrileña y en otros lugares de la capital española.
En los alrededores del Parlamento, una multitud le brindó apoyo ondeando banderas de España.
En España, con una monarquía parlamentaria, la Constitución establece que el varón tiene preferencia para heredar la Corona, pero Leonor no tiene hermanos varones.
El rey emérito Juan Carlos I, que perseguido por los escándalos en el último tramo de su reinado abdicó en 2014 y se instaló en Abu Dabi en 2020, no estuvo presente en la ceremonia.
Sí participará, según la prensa, en la celebración familiar en el palacio de El Pardo, en las afueras de Madrid.
Tampoco asistieron los representantes de los partidos que concentran el sentimiento republicano, los independentistas catalanes, vascos y gallegos, y una parte de la izquierda radical.
sábado, 2 de mayo de 2020
El presidente Sánchez respalda al Rey tras las nuevas informaciones sobre Juan Carlos I
miércoles, 18 de marzo de 2020
Discurso del rey de España plagado de lugares comunes y tópicos frente a la pandemia
lunes, 16 de marzo de 2020
El Rey Juan Carlos mantiene su estatus jurídico y seguirá siendo miembro de la Familia Real
El Gobierno elogia a Felipe VI pero defiende que se averigüe el origen del dinero de su padre
domingo, 15 de marzo de 2020
Las claves de la renuncia de Felipe VI a la herencia de don Juan Carlos I
MADRID.- La decisión de Felipe VI de renunciar a la herencia de su padre, Juan Carlos I, se toma diez días después de que la Fiscalía Anticorrupción pidiera a Suiza investigar una supuesta donación de 65 millones de euros desde una fundación panameña vinculada al Rey emérito a una cuenta de su amiga Corinna Larsen.
¿Qué persigue la Fiscalía Anticorrupción?
¿Qué pasos ha dado Suiza?
El pasado mes de octubre, la Fiscalía suiza pidió a la Audiencia Nacional los audios de la reunión mantenida entre Corinna Larsen y el excomisario José Villarejo en Londres en 2015 para incorporarlos a la investigación de los presuntos testaferros de Juan Carlos I en cuentas bancarias en el país helvético.¿De dónde surgen esos audios?
La cinta grabada por Villarejo, en la que se hablaba de las cuentas en Suiza y de las presuntas comisiones concedidas a Juan Carlos I, fueron intervenidas en la operación Tándem en noviembre de 2017, que llevó a la cárcel al excomisario por espionaje y extorsión.¿Dónde se ingresaron las comisiones?
La Fiscalía suiza considera que 100 millones de dólares procedentes del rey saudí Abdul Aziz Al Saud llegaron a una cuenta en Panamá de la Fundación Lucum de la mano de sus gestores en Suiza, Dante Canónica y Arturo Fasana, presuntos testaferros del rey Juan Carlos.¿Qué fue de esos fondos?
Según las informaciones publicadas por algunos medios, de los 100 millones de dólares, don Juan Carlos habría transferido el equivalente a unos 65 millones de euros a Corinna Larsen en septiembre de 2012, tras el escándalo de la cacería en Botsuana. El abogado de la aristócrata alemana sostiene que se trató de un regalo "no solicitado", como una forma de "donación para ella y su hijo, con los cuales él se había encariñado".¿Qué es la Fundación Lucum?
Se creó en mayo de 2008 en Panamá y pocos meses después, a través de su cuenta en Suiza, recibió los 100 millones procedentes de Arabia Saudí. El beneficiario de la fundación sería Juan Carlos I, y, según el diario británico "The Telegraph", Felipe VI sería el siguiente, por lo que obtendría el dinero cuando falleciese su padre.¿Qué argumenta la Casa del Rey?
El Palacio de la Zarzuela desvela que hace un año, por medio de una carta del bufete británico de abogados Kobre & Kim tuvo conocimiento de la supuesta designación de Felipe VI como beneficiario de la fundación, aunque no recibió ninguna prueba documental.¿También implica a la princesa Leonor?
Las hijas de los reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, serían potenciales beneficiarios de los fondos de la sociedad, pero Zarzuela asegura que si esto fuera cierto, dejaría sin efecto tal designación o cualquier beneficio que pudiera corresponderles.¿El rey Juan Carlos facilitó esa información a su hijo?
Según el comunicado de la Casa del Rey, el anterior jefe del Estado no trasladó información alguna a su hijo sobre Lucum. Tampoco lo hizo sobre la Fundación Zagatka, propiedad de Álvaro de Orleans-Borbón, primo Juan Carlos I.¿Se va a abrir alguna investigación parlamentaria?
La Mesa del Congreso, con los votos de PSOE y PP, rechazó el pasado día 10 la petición de Unidas Podemos y ERC de crear una comisión de investigación para esclarecer las presuntas irregularidades fiscales cometidas por el rey emérito, al alegar que éste mantiene la inviolabilidad con "efectos jurídicos permanentes".¿En qué situación queda don Juan Carlos?
Felipe VI ha acordado retirar la asignación que su padre tenía fijada en los presupuestos de la institución, que en 2018 fueron de 194.232 euros. No obstante y tras su retirada de la vida pública en junio del pasado año, don Juan Carlos mantiene su condición de miembro de la Familia Real y el tratamiento de rey.El PSOE expresa su "máximo respeto" a la decisión del Rey Felipe VI
Unidas Podemos y ERC ven una ‘confesión’ en la decisión del Rey sobre su padre
Unidas Podemos pide investigar al monarca emérito y "depurar todas las responsabilidades"
Zarzuela ha hecho público este domingo un comunicado en el que, tras las informaciones relativas a que el rey es supuesto beneficiario de dos fundaciones creadas en Suiza por su padre, ha dado cuenta de su renuncia a cualquier herencia suya, así como de la retirada de la asignación que hasta ahora percibía don Juan Carlos.
Tanto PP como Podemos, Vox y Ciudadanos han expresado su posición al respecto en diversos mensajes en las cuentas de Twitter de esos partidos o de algunos de sus dirigentes.
- El presidente del PP, Pablo Casado, ha respaldado la decisión del monarca y ha elogiado su "ejemplar" servicio público al frente de la Jefatura del Estado.
- Podemos afirma que nada les va a distraer del combate contra el coronavirus, pero considera las informaciones publicadas y el comunicado de Zarzuela "de una extraordinaria gravedad".
Añaden que, en su momento, este asunto requerirá depurar todas las responsabilidades y la correspondiente investigación en sede parlamentaria.
- Vox "respeta y aplaude" el "contundente" comunicado de Zarzuela y subraya que "ojalá todas las instituciones del Estado tuvieran una conducta tan ejemplar como demuestra Su Majestad Felipe VI".
- Ciudadanos ha apoyado a Felipe VI ante un gesto que considera que le honra tanto a él como a la institución que representa.
"Tiene nuestro respeto y respaldo. Las instituciones y los representantes públicos deben ser ejemplares en todo momento ante la ciudadanía", ha añadido el partido.
Felipe VI renuncia a la herencia de don Juan Carlos y le retira la asignación
Ante las informaciones referidas a S.M. el Rey Don Juan Carlos, aparecidas hasta la fecha en distintos medios de comunicación, la Casa de S.M. el Rey quiere hacer constar:
1. Que en su discurso de proclamación ante las Cortes Generales el 19 de junio de 2014 S.M. el Rey dijo lo siguiente:
“La Corona debe (…) velar por la dignidad de la Institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social. Porque, sólo de esa manera, se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones. Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren –y la ejemplaridad presida– nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos.”
2. Que en coherencia con las palabras pronunciadas en su discurso de proclamación y con la finalidad de preservar la ejemplaridad de la Corona, S.M. el Rey quiere que sea conocido públicamente que S.M. el Rey Don Juan Carlos tiene conocimiento de su decisión de renunciar a la herencia de Don Juan Carlos que personalmente le pudiera corresponder, así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona.
3. S.M. el Rey Don Juan Carlos deja de percibir la asignación que tiene fijada en los Presupuestos de la Casa de S.M. el Rey.
4. En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada “Fundación Zagatka”, Su Majestad el Rey desconoce por completo totalmente y a día de hoy su supuesta designación como beneficiario de dicha Fundación. En todo caso, de ser cierta su designación como beneficiario de la citada Fundación, resultaría de aplicación el apartado 2 de este comunicado.
5. En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada “Fundación Lucum”, se hace constar lo siguiente:
5.1 Mediante carta de fecha 5 de marzo de 2019, dirigida a la Casa de S.M. el Rey por el despacho de Abogados Kobre&Kim (U.K.), Su Majestad el Rey tuvo conocimiento -sin ninguna justificación documental-, de su supuesta designación como beneficiario de la “Fundación Lucum”, desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos.
5.2 Ante esa información, Su Majestad el Rey adoptó preventivamente las siguientes decisiones:
Primera. Trasladar copia de dicha carta a S.M. el Rey Don Juan Carlos, así como a las autoridades competentes.
Segunda. Que la Casa de S.M. el Rey comunicase al citado despacho de abogados, que ni Su Majestad ni Su Casa tenían conocimiento, participación o responsabilidad alguna en los presuntos hechos que mencionaba, -por lo que carecía de toda justificación lícita su involucración en los mismos-, ni designaría representante legal para iniciar negociación alguna con el citado despacho de Abogados sobre los hechos descritos.
Dicha comunicación se llevó a cabo mediante escrito de fecha 21 de marzo de 2019.
Tercera. Comparecer ante Notario, el 12 de abril de 2019, para manifestar que ha dirigido una carta a su padre, el Rey don Juan Carlos, a fin de que si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación, manifestando igualmente que no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad, renunciando asimismo a cualquier derecho, expectativa o interés que, aún sin su consentimiento o conocimiento, pudiera corresponderles ahora o en el futuro en relación con la Fundación Lucum.
Cuarta. Asimismo, y en el mismo acto notarial, y además de lo anterior, manifestó no haber tenido conocimiento ni prestado consentimiento a participar, en nombre propio o en representación de terceros, en particular de su hija, en ningún activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad pudieran no estar en plena y estricta consonancia con la legalidad o con los criterios de transparencia, integridad y ejemplaridad que informan su actividad institucional y privada. Y en la hipótesis de que, aun sin su consentimiento ni conocimiento, hubiera sido unilateralmente designado como heredero, legatario o beneficiario en relación con cualesquiera activos inversiones o estructuras, manifestó no aceptar participación o beneficio alguno en dichos activos y renunciar a cualquier derecho, expectativa o interés que pudiera corresponderles en el futuro.
6. S.M. el Rey Don Juan Carlos ha pedido a la Casa de S.M. el Rey que se hagan públicos los siguientes extremos:
6.1 Que de las dos Fundaciones anteriormente citadas en ningún momento facilitó información a S.M. el Rey.
6.2 Que ha designado para su representación al Abogado D. Don Javier Sánchez-Junco Mans que, en el ejercicio del derecho a la defensa, será a partir de este momento quien proceda a dar cuenta públicamente de las informaciones que le puedan afectar y se consideren procedentes.
6.3 Que, tras su abdicación en junio de 2014, el 27 de mayo de 2019 anunció que en junio de ese año ponía fin a toda actividad institucional u oficial, retirándose completamente de la vida pública.
martes, 24 de diciembre de 2019
El Rey pide "voluntad de entendimiento" y no caer en los extremos, admitiendo incertidumbre por las diferencias
El Rey ha defendido que todo lo que España ha logrado en democracia, "una transformación muy profunda" y un "gran potencial como país", "no se ha generado de manera espontánea" sino que ha sido el resultado de que millones de españoles, "gracias a la Constitución", han compartido valores y proyectos.
En un discurso que esta vez se produce en plena negociación de PSOE, Unidas Podemos y ERC para la investidura de Pedro Sánchez, el jefe del Estado ha pasado por encima y se ha limitado a señalar que España está inmersa en "el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato". Conforme a la Constitución, ha dicho, corresponde al Congreso "tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles".
El Rey ha mencionado a Cataluña expresamente una sola vez, entre las "serias preocupaciones" que tiene España, junto a las consecuencias para la cohesión social de la revolución tecnológica y el deterioro de la confianza ciudadana en las instituciones. Sin embargo, con o sin menciones explícitas, la situación en esa comunidad ha sido una constante en sus seis mensajes navideños desde 2014.
Esta vez, el Rey ha lanzado un mensaje de confianza en la capacidad de la sociedad española y de su Estado Social y Democrático de Derecho de afrontar los desafíos. "Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino", ha señalado.
Ese camino, a juicio de Felipe VI, es la unidad en torno a los valores democráticos: "Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosionan nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro".
En su mensaje, ha identificado retos como la nueva era tecnológica, el rumbo de la UE, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres, la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, la falta de empleo, sobre todo para los jóvenes, y las dificultades económicas de las familias más vulnerables, que siguen siendo la "principal preocupación" porque "la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad".
Es este escenario, lo que, en su opinión, requiere "tener más que nunca una confianza firme" en la propia sociedad y en España, que "siempre ha sabido abrirse camino" cuando ha afrontado el futuro con responsabilidad, determinación y serenidad. Eso sí, también ha avisado de que "el progreso de un país depende, en gran medida, del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su Estado".
De hecho, ha incidido en que el Estado Social y Democrático de Derecho asegura la "convivencia en libertad", "ha convertido a España en un país moderno, con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales", con una gran red de infraestructuras y "garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos".
"Una nación", ha proseguido, "con una posición privilegiada para las relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura", europea e iberoamericana, y que "no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global".
España, ha defendido, tiene "razones sobradas" para mantener la confianza, porque es una sociedad "emprendedora y generosa", líder en muchos campos; comparte valores "con las demás sociedades libres y democráticas" y "ha hecho frente, y ha superado, situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez".
"Podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro Estado", ha remarcado el Rey, recalcando que todo ello es no "una autoestima mal entendida" sino "una realidad contrastada".
Eso sí, ha reconocido que "queda mucho por hacer, por mejorar y renovar", y eso requiere no "caer en los extremos", es decir, "ni en una autocomplacencia que silencie" las carencias o errores, "ni en una autocrítica destructiva que niegue el gran patrimonio cívico, social y político" acumulado.
Lo que hace falta, a su modo de ver, es "tener una conciencia clara y objetiva" de las debilidades y fortalezas de España y una visión "lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo".
"El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil, ni ir por detrás de los acontecimientos", ha dicho, tiene que avanzar por su camino "sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado". Así, se ha mostrado convencido de que España superará los nuevos retos, como ha superado otros en el pasado.
En un mensaje que, como siempre, ha terminado felicitando las fiestas en las lenguas cooficiales, el Rey ha querido tener un recuerdo a las víctimas y damnificados de las inundaciones y las riadas, y también a los que en Nochebuena velan por la seguridad de España lejos de nuestras fronteras o prestan servicios esenciales.
Además, ha dejado claro que el mensaje de Navidad en sí es una muestra de su compromiso de "servir a España con lealtad, responsabilidad y total entrega".
Por tanto, os agradezco que me permitáis nuevamente compartir con vosotros unos minutos en esta noche tan especial, y lo primero que quiero hacer, naturalmente, es desearos junto a la reina, la princesa Leonor y la infanta Sofía, la mayor felicidad y paz en estos días en los que nos reunimos con nuestras familias y seres queridos".
Y en estas horas queremos tener un recuerdo muy especial con todo nuestro cariño para las familias y personas más afectadas y que más han sufrido -incluso trágicamente- las consecuencias de las inundaciones y las riadas que se ha producido en España durante los últimos días como lo fueron otras muchas a lo largo del año.
Se dice y es verdad que el mundo no vive tiempos fáciles. Quizás nunca lo sean del todo, pero los actuales son, sin duda, tiempos de mucha incertidumbre, de cambios profundos y acelerados en muchos ámbitos que provocan en la sociedad preocupación e inquietud tanto dentro como fuera de nuestro país.
La nueva era tecnológica y digital, el rumbo de la Unión Europea, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres o la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, entre otras, son cuestiones, en fin, que están muy presentes y condicionan ya de manera inequívoca nuestras vidas.
Y junto a todo ello, la falta de empleo -sobre todo para nuestros jóvenes- y las dificultades económicas de muchas familias, especialmente aquellas que sufren una mayor vulnerabilidad, siguen siendo la principal preocupación en nuestro país.
Es un hecho que en el mundo -y también aquí-, en paralelo al crecimiento y el desarrollo, la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad.
Así mismo, las consecuencias para nuestra propia cohesión social de la revolución tecnológica a la que me he referido antes, el deterioro de la confianza de muchos ciudadanos en las instituciones y, desde luego, Cataluña, son otras serias preocupaciones que tenemos en España.
Ahora, después de las elecciones celebradas el pasado 10 de noviembre, nos encontramos inmersos en el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato propuesto para la Presidencia del Gobierno.
Así pues, corresponde al Congreso, de acuerdo con nuestra Constitución, tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles.
Os decía al principio que no vivimos tiempos fáciles, pero también creo que, por eso precisamente, debemos tener más que nunca una confianza firme en nosotros mismos y en España, que siempre ha sabido abrirse camino cuando hemos afrontado el futuro con responsabilidad, con generosidad y rigor, con determinación, pero también con reflexión y serenidad. Y tenemos razones sobradas para tener esa confianza.
El progreso de un país depende en gran medida del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su estado.
El pasado 19 de junio tuve el gran honor de condecorar con la Orden del Mérito Civil a 41 ciudadanos procedentes de toda España. Mujeres y hombres, mayores y jóvenes de orígenes y condiciones diversos que son un verdadero ejemplo de dignidad y fiel reflejo de lo mejor de nuestra sociedad.
Pude apreciar personalmente su generosidad y espíritu solidario, su capacidad de sacrificio y superación, su disposición para ayudar a los demás y anteponer el bien común a los intereses particulares, su coraje en situaciones adversas; cualidades que son expresión de las virtudes cívicas que inspiran a la inmensa mayoría de nuestros ciudadanos.
Se trata, sin duda -y me interesa especialmente resaltarlo-, de actitudes que han ido forjando paso a paso la personalidad de los españoles y moldeando nuestra sociedad actual a lo largo de estas ya cuatro décadas de democracia.
Una sociedad que ha experimentado una transformación muy profunda como jamás antes en nuestra historia; que vive conforme a valores y actitudes compartidos con las demás sociedades libres y democráticas; que es y se siente profundamente europea iberoamericana; y que no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global.
Una sociedad que ha hecho frente y ha superado situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez.
Una sociedad, en fin, emprendedora y generosa que desarrolla una gran creatividad y un liderazgo indiscutible en muchos campos como la ingeniería, la medicina, la ciencia, la cultura, el deporte o la empresa.
Vivimos en un estado social y democrático de Derecho que asegura nuestra convivencia en libertad y que ha convertido a España en un país moderno con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales como en educación y en sanidad; que está equipado con una gran red de infraestructuras de comunicaciones y transportes de vanguardia, y garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos.Una nación, además, con una posición privilegiada para la relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura.
Quienes nos visitan, invierten aquí o deciden vivir entre nosotros, son testigos de todo ello, lo reconocen y lo destacan.Es mucho, así pues, lo que hemos construido juntos, lo que juntos hemos avanzado. Y podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro estado.Y creo que es importante decirlo, no por una autoestima mal entendida, sino porque es una realidad contrastada que debemos poner en valor.
Ante esa realidad no debemos caer en los extremos ni en una autocomplacencia que silencie nuestras carencias o errores, ni en una autocrítica destructiva que niegue el cambio gran patrimonio cívico, social y político que hemos acumulado.
Sin duda queda mucho por hacer, por mejorar y renovar. Para ello es preciso tener una conciencia clara y objetiva de nuestras fortalezas y de nuestras debilidades; y, además, tener una visión lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo.
Todo cuanto hemos logrado -como he comentado otras veces- no se ha generado de manera espontánea. Es el resultado, en última instancia, de que millones de españoles, gracias a nuestra Constitución, hemos compartido a lo largo de los años unos mismos valores sobre los que fundamentar nuestra convivencia, nuestros grandes proyectos comunes, nuestros sentimientos e ideas.
Y de entre esos valores quiero destacar en primer lugar el deseo de concordia que, gracias a la responsabilidad, a los afectos, la generosidad, al diálogo y al respeto entre personas de ideologías muy diferentes, derribó muros de intolerancia de rencor y de incomprensión que habían marcado muchos episodios de nuestra historia.
En segundo lugar, la voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza.
Y en tercer y último lugar, la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, haciendo de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común.Estos valores llevan muchos años presentes entre nosotros y constituyen una seña de identidad de la España de nuestros días; pero no podemos darlos por supuestos ni tampoco olvidar su fragilidad, y por ello debemos hacer todo lo posible para fortalecerlos y evitar que se deterioren.
El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil ni ir por detrás de los acontecimientos. Tiene que seguir recorriendo su camino sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado y levantando la mirada para no perder el paso ante los grandes cambios sociales, científicos y educativos que señalan el futuro.
Los desafíos que tenemos por delante no son sencillos, pero como en tantas ocasiones de nuestra reciente, estoy convencido de que los superaremos.
Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosiona nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro.
Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino...Con ese ánimo y con ese espíritu, la reina, nuestras hijas y yo, os deseamos a todos -y de manera especial a cuantos estáis lejos, trabajando y velando por nuestro país, o prestáis aquí servicios esenciales en estas horas- muy felices pascuas y todo lo mejor para el Año Nuevo 2020.
Eguberri on. Bon Nadal. Boas festas.
lunes, 24 de diciembre de 2012
El Rey de España hace un llamamiento a su pueblo para recuperar valores perdidos
Buenas noches,
En concreto, me gustaría referirme a tres asuntos: la crisis económica, la fortaleza de España como nación europea e iberoamericana y la necesidad de reivindicar la política como instrumento necesario para unir las fuerzas de todos y acometer la salida de la crisis y los retos que tenemos por delante.
No creo exagerar si digo que vivimos uno de los momentos más difíciles de la reciente historia de España.
La grave crisis económica que atravesamos desde hace unos años ha alcanzado una intensidad, una amplitud y una persistencia en el tiempo que nadie imaginaba. Los ciudadanos sufren hoy su rigor, que está poniendo en entredicho el bienestar de no pocas familias. Pienso en tantas personas de todas las edades, pero muy especialmente en muchos jóvenes, que se levantan cada día con sensación de inseguridad y desánimo por la difícil situación de sus economías, la falta de trabajo y las inciertas perspectivas de futuro.
No podemos ignorar que existe pesimismo, y que sus efectos se dejan sentir en la calidad del clima social que vivimos. Está además generando un desapego hacia las instituciones y hacia la función política que a todos nos preocupa.
Frente a este pesimismo, como frente al conformismo, cabe encontrar nuevos modos y formas de hacer algunas cosas que reclaman una puesta al día.
La realidad actual es compleja y no siempre fácil de entender ni de solucionar en el corto plazo. Austeridad y crecimiento deben ser compatibles. Las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana, en un plazo razonable de tiempo, de manera que se asegure la protección de los derechos sociales que son seña de identidad de nuestra sociedad desarrollada.
Para que nuestra economía vuelva a crecer tenemos que poner orden en nuestras cuentas y, a la vez, generar estímulos para la creación de riqueza. Hay estímulos que son creados por medidas de política económica o fiscal, o por políticas de fomento de la innovación o el emprendimiento, pero el primer estímulo que nos sacará de esta crisis se llama confianza.
A lo largo de los treinta y siete años de mi reinado hemos pasado por varias coyunturas económicas realmente complicadas que los que tenemos ya algunos años recordamos bien. Quizá no fueron tan difíciles como ésta pero en cualquier caso fueron muy complicadas. Y sin embargo supimos salir de ellas con éxito y hacer que nuestra economía creciera y que nuestro bienestar mejorara. Y lo logramos por muchas razones pero en primer lugar porque teníamos confianza en un proyecto compartido por todos y en nuestras posibilidades de salir adelante.
Hoy como entonces, podremos superar las dificultades actuales con la generosidad, el talento y la creatividad de nuestros hombres y mujeres y con la fortaleza de nuestro sistema productivo si tenemos confianza en nosotros mismos y si somos capaces de generarla también en las instancias y en los mercados internacionales.
España es parte de la solución a la crisis global y debe ser protagonista en la toma de decisiones en los grandes foros internacionales. Iberoamérica es parte fundamental de nosotros, como también nosotros lo somos de ella. Lo mismo acontece con Europa. Con la Unión Europea tenemos que seguir trabajando para superar las visiones puramente nacionales y reforzar las bases de solidaridad con las que entre todos hemos avanzado en el proceso de integración. Hemos de garantizar que nada de lo conseguido juntos, ni los derechos individuales y sociales, ni el bienestar económico, ni el proceso de construcción política y económica puedan verse amenazados.
Pero no todo es economía. Por muy evidente que sea, no es malo repetirlo: no todo es economía. No ignoro que la política no vive hoy sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos. Por esta razón yo quisiera esta noche reivindicar la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis.
Quiero reivindicar la política grande, esa que para destacar su dignidad y valor solemos llamar la política con mayúsculas.
La que, desde el gobierno o desde la oposición, fija su atención en el interés general y en el bienestar de los ciudadanos.
La que, lejos de provocar el enfrentamiento y desde el respeto a la diversidad, integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas.
La que sabe renunciar a una porción de lo suyo para ganar algo mayor y mejor para todos.
La que busca el entendimiento y el acuerdo para encauzar y resolver los grandes y fundamentales desafíos colectivos.
La que se cimenta en el espíritu de servicio y se acomoda a los principios de la ética personal y social.
La que, en fin, es capaz de sacrificar la satisfacción del corto plazo, a menudo efímero, para ensanchar el horizonte de sus ambiciones.
Esa fue la política grande que supo inaugurar una nueva y brillante etapa integradora en nuestra historia reciente y es la única que tiene la capacidad de reafirmar la confianza en nuestra gran nación, abrir nuevas puertas a la esperanza y materializar ese anhelo de superación que está reclamando nuestra sociedad.
Para conseguirlo, es necesario promover valores como el respeto mutuo y la lealtad recíproca. Son valores que hace más de tres décadas contribuyeron a poner en pie un nuevo marco de convivencia, el reconocimiento de nuestra pluralidad y el amparo de las diferentes lenguas, culturas e instituciones de España. Es hora de que todos miremos hacia adelante y hagamos lo posible por cerrar las heridas abiertas. Será nuevamente un éxito de todos, ciudadanos e instituciones, basado en el respeto a las leyes y a los cauces democráticos.
La Corona es muy consciente del esfuerzo y el sacrificio que los ciudadanos están llevando a cabo con entereza. Ningún esfuerzo en la vida es baldío y tampoco lo serán los que se están haciendo ahora. En este contexto, quiero resaltar la actitud abnegada y leal de las familias y la solidaridad de muchas organizaciones asistenciales que, con su ayuda, tanto están contribuyendo a la estabilidad social. También, el sacrificio de todos los españoles que dejan ahora nuestro país para conseguir mejores condiciones de vida para ellos y sus familias. Su experiencia y preparación constituirán a su regreso un importantísimo efecto dinamizador de nuestra economía.
La Navidad simboliza el triunfo de la generosidad sobre el egoísmo. Generosidad, solidaridad y compromiso son valores que todos debemos reconocer, conservar y promover siempre y en estos tiempos más que nunca.
Feliz Navidad para todos y buenas noches.
viernes, 12 de octubre de 2012
Nace un nuevo blog de Newsletter del Siglo XXI: monarquiacoronada.blogspot.com
http://monarquiacoronada.blogspot.com
sábado, 31 de diciembre de 2011
El “chollo” de trabajar en Zarzuela
MADRID.- ¿Conocen esas empresas en las que no se despide a nadie? Esas de ambiente familiar que compensas las pérdidas de las malas rachas con las ganancias de las buenas, con el objetivo de perdurar en el tiempo. Donde se cuida a los trabajadores.









