ALICANTE.- La presidenta del Tribunal Supremo (TS) y del
Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, ha avisado
este miércoles de que "el proceso de selección de jueces y magistrados"
para integrarlos en la carrera judicial corresponde "en exclusiva" al
CGPJ, "que velará por la estricta observancia de los principios de
mérito y capacidad y por su adecuada formación técnica".
Así
lo ha manifestado este miércoles en Alicante, en alusión al anuncio del
Ministerio de Justicia de la creación de nuevas plazas para este 2025,
para el que, según ha remarcado, no se ha concretado un calendario.
También ha señalado que el "déficit de planta" es una "realidad
sostenida que supone un gran problema".
Perelló
ha participado en la inauguración de las XXXIII Jornadas de Magistrados
y Jueces Decanos de España, donde ha estado acompañada del presidente
del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV),
Manuel José Baeza, y el magistrado-juez decano de Alicante, César
Martínez Díaz, entre otras autoridades judiciales.
Durante su intervención, también ha reivindicado
que los cambios que genera la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia
de eficiencia del Servicio Público de Justicia, vayan acompañados de
incrementos de personal y presupuesto.
Sobre
esta norma, que implica la modificación de la estructura judicial y,
entre otras cosas, la atribución de nuevas funciones a las presidencias
de los tribunales de instancia, que asumirán los jueces decanos, ha
señalado que el CGPJ sigue "muy de cerca" las modificaciones que supone.
Perelló
ha remarcado que los jueces decanos ejercen "una función central en la
estructura organizativa de estos nuevos tribunales de instancia, lo
cual, como es lógico, genera preocupación si no hay medios para ello", y
ha recordado que el CGPJ ha reiterado "cada vez que ha tenido ocasión
que todos los cambios que genera esta ley deben ir acompañados de
incrementos de personal y de presupuesto".
Igualmente,
ha aseverado que el órgano de gobierno de los jueces es consciente "de
las inquietudes sobre diversas materias que en la actualidad atañen de
plano a la justicia", que son "en gran parte" compartidas por el CGPJ,
"como ha quedado reflejado en los informes que este órgano ha elaborado
sobre determinados proyectos normativos sometidos a su consideración".
En
referencia al contenido de esos proyectos, ha señalado que el
legislador "tiene como límite el respeto a la Constitución y no puede
desviarse de la configuración del poder judicial como un poder rodeado
de las garantías que lo hacen digno de ese nombre ni tampoco puede el
legislador degradar el estatuto de los jueces ni afectar negativamente
aspectos que atañen a principios sustanciales o nucleares como son la
independencia, el mérito y la capacidad".
"No os
quepa duda de que estaremos atentos a la evolución que se vaya
produciendo y, en su caso, a cualquier cuestión que pudiera suponer el
más mínimo atisbo de merma en vuestra independencia o que pueda afectar a
vuestras condiciones de trabajo", ha agregado.
De
otro lado, José María Páez, vocal del CGPJ, ha afirmado que le hubiera
gustado que la Ley de Eficiencia de la Justicia, que supone un "vuelco
muy importante", hubiera estado "dentro de un pacto de Estado" porque
"era muy importante una sintonía global" para recoger "aportaciones de
todos".
"También tenemos que ser críticos y
señalar aquellas cuestiones que creemos que son manifiestamente
mejorables", ha aseverado Páez sobre esta norma, que, según sus
palabras, conlleva un "cambio absoluto".
"Vamos a estar muy vigilantes",
ha enfatizado.
En la misma línea, Lucía Avilés,
vocal del CGPJ, ha reivindicado el papel de "liderazgo" del órgano
judicial del que forma parte para "dar una respuesta y bases" para
"servir de apoyo" ante las "muchas certezas e incertidumbres" que surgen
en cuanto al desarrollo de la Ley de Eficiencia.
Así,
ha abogado por sacar "conclusiones claves" de este encuentro que se
desarrolla en Alicante y por llevar a cabo un "liderazgo conjunto y
colaborativo, que también está en el espíritu de la ley", para "intentar
construir entre todos un servicio público de calidad que pueda ser una
auténtica garantía de derechos para la ciudadanía".
Por
su parte, Baeza ha remarcado durante su intervención que este encuentro
de decanos "se consolida como un espacio indispensable para
reflexionar, compartir experiencias y avanzar en la mejora de la
justicia".
Además,
ha asegurado que estos son "el pilar que garantiza no solo el buen
funcionamiento de la oficina judicial, sino también la eficiencia que la
ciudadanía exige", en el marco de una labor que "a menudo es
silenciosa" pero "es esencial para mantener la cohesión y calidad del
sistema de justicia".
El presidente del TSJCV
confía en que estas jornadas de "diálogo y trabajo conjunto" sirvan para
"extraer conclusiones prácticas que fortalezcan" la labor judicial y
"sean una oportunidad para reafirmar el compromiso de todos con una
justicia cercana, moderna y al servicio de la ciudadanía".
Asimismo,
el magistrado-juez decano de Alicante, César Martínez Díaz, quien ha
introducido la jornada y ha dado la bienvenida a los asistentes, también
ha asegurado que en el ámbito judicial hay "preocupación por distintas
cuestiones" en este contexto.
Al
acto también ha asistido la consellera de Justicia y Administración
Pública, Nuria Martínez, quien ha reclamado, en un comunicado, que los
principios constitucionales como la igualdad, mérito y capacidad "se
mantengan como requisitos de acceso a la carrera judicial y fiscal".
De
esta forma, Martínez ha respaldado la jornada de paro convocada por las
asociaciones de jueces y fiscales para mostrar su "rechazo" a dos
proyectos de ley impulsados por el Ejecutivo central.
Según
la consellera, esta acción sirve para "mostrar la disconformidad
respecto al proyecto de Ley Orgánica por la que el Gobierno pretende
modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial, por considerar que pone en
riesgo la independencia judicial, y, por otro, para rechazar el
proyecto de ley que pretende reformar la Fiscalía con el objetivo de que
las investigaciones penales pasen a manos de los fiscales".
"El
Gobierno de Sánchez quiere vender un supuesto fortalecimiento de las
carreras judicial y fiscal, pero estas reformas ponen en riesgo la
independencia judicial", ha apuntado, para luego incidir en que "estas
reformas no solo rompen con la división de poderes y la independencia
del poder judicial, sino que permiten la politización y la intervención"
por parte de la administración central.
Según
Martínez, el Ejecutivo central "ya se ha manifestado inclinado a restar,
en los procesos penales, la competencia de investigación a los jueces
para atribuírsela a los fiscales, cuando estos se encuentran sometidos a
la dependencia jerárquica de un Fiscal General del Estado nombrado a
propuesta del Gobierno".