En la llamada «operación Brugal», supervisada por la titular del juzgado de Instrucción 3 de Orihuela y que sigue abierta, fueron detenidas seis personas, entre ellas el empresario oriolano de las basuras, Ángel Fenoll, su hermano Ramón, un hijo de Ángel Fenoll y Javier Bru, un concejal electo por Albatera que el pasado domingo dio la mayoría absoluta al PP desbancando al PSOE y que hasta ahora trabajaba para las empresas del industrial oriolano, Colsur y Proambiente.
La identidad de los otros dos detenidos no trascendió, aunque uno podría ser el detective que supuestamente se encargó de realizar las grabaciones de unas cintas que motivaron la investigación. El hermetismo sobre el resultado del dispositivo policial fue máximo, aunque fuentes cercanas al caso aseguraron que se trata de una operación «sin precedentes» en la provincia.
La Comisaría Provincial movilizó desde primera hora de la mañana a agentes del Grupo de Delincuencia Económica, del Grupo de Crimen Organizado y de la Brigada de Seguridad Ciudadana para detener a los implicados en la trama de corrupción tras una investigación de varios meses que ha supervisado un juzgado de Orihuela y en la que las pesquisas de los agentes y las intervenciones telefónicas han puesto al descubierto presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho, extorsión y falsedad de documentos.
La operación se desencadenó a raíz de la investigación de presuntos sobornos para «amañar» el resultado de la adjudicación de la contrata de recogida de basuras en Orihuela. Ángel Fenoll distribuyó a la prensa en marzo de 2006 unas grabaciones de audio y vídeo en las que aparecía junto al entonces concejal Jesús Ferrández. El edil de Centro Liberal describía en la conversación presuntas ofertas de comisiones de tres millones de euros para el alcalde José Manuel Medina, el edil del PP Antonio Franco y el concejal Jesús Ferrández de la empresa Urbaser para «amañar» el resultado del concurso a su favor a cambio de conseguir el contrato.
El día después de que la mesa de contratación dictara que Urbaser era la mejor ubicada, el empresario, que quedaba relegado al tercer lugar, difundió la conversación a los medios. El concurso se paralizó tras estallar el escándalo y así continúa. Ferrández presentó una denuncia por injurias y calumnias ante la Fiscalía Anticorrupción contra Fenoll, que fue archivada. En el curso de esas diligencias, Briones obtuvo las cintas y abrió otra investigación que se ha mantenido en el más estricto secreto.
Los efectivos del Cuerpo Nacional de Policía iniciaron los registros desde de las once de la mañana y se prolongaron durante toda la jornada. Los registros se efectuaron en el domicilio de Javier Bru en Albatera, en el vertedero que "Proambiente" tiene entre Abanilla (Murcia) y la pedanía oriolana de La Murada, en las oficinas de Colsur en la calle Obispo Rocamora de Orihuela y en varias propiedades residenciales del empresario Fenoll en el término municipal oriolano.
El abogado José Luis Zambudio, que ha ha asumido la defensa de los detenidos, manifestó que le llamaron para hablar con los arrestados pero al llegar a la Comisaría de Orihuela le comunicaron que no podía entrevistarse con sus clientes al estar realizando unas diligencias.
El hijo de Ángel Fenoll llegó a primera hora de la tarde a la Comisaría Provincial de Alicante y quedó detenido como presunto autor de tráfico de influencias, cohecho, falsedad y extorsión. Su padre y el hermano fueron trasladados a última hora de la tarde a los calabozos de Elche al estar llenos los de Alicante, y el destino de los otros tres apresados se desconocía anoche. La Policía agotará probablemente el plazo máximo de 72 horas para interrogar a los detenidos antes de que pasen a disposición judicial en Orihuela.
El empresario Ángel Fenoll ya ha sido condenado en dos ocasiones por un asunto de compra de votos y por el «caso Cartagena», y recientemente fue absuelto en la Audiencia Provincial de un fraude a una empresa de seguros. La primera condena, ya prescrita, fue a finales de los años ochenta por comprar votos para el Partido Popular.
La segunda fue por el llamado «caso Cartagena», en la que la Audiencia impuso al empresario un año de prisión por falsedad documental. Cartagena recurrió a Fenoll para crear unas facturas falsas con las que se pretendía justificar inversiones en obras sociales para quedarse 49.081 euros entregados por unas monjas carmelitas.- (Agencias)








