ALICANTE.- El mercado laboral alicantino sigue marcado por la precariedad. Casi seis de cada diez contratos de trabajo que se realizan en la provincia son eventuales, de los que un 75% tiene una duración igual o inferior a los 3 meses. De hecho, la contratación indefinida también ha bajado de forma alarmante, tal como confirma un informe elaborado por el sindicato UGT-L’Alacantí.Del total de 144.302 contrataciones registradas en el primer trimestre del año en Alicante, 69.818 tuvieron carácter eventual lo que supone un 56,49% del total, de los que 52.204 (74,77%) alcanzan una duración por debajo de un trimestre. En cualquier caso, la duración de los mismos no supera el año hasta en el 99,92% de los casos.
El estudio comparativo por sectores confirma las diferencias existentes. Los servicios, con hostelería y comercio como principales motores de actividad, acapararon el mayor número de contratos –89.028–, de los que apenas 14.197 fueron indefinido, un 15,94%.
La industria, en cambio, pese a contabilizar menores registros (17.714 contratos), eleva a un 17,66% los de carácter estable. Este comportamiento da la razon a quienes defienden la necesidad de invertir más en el campo industrial, puesto que genera puestos de trabajo de mayor calidad.
En cuanto a la construcción, se han realizado 33.735 contratos, de los que tan sólo 2.969 han sido de carácter indefinido, un 8,8%, el índice medio más bajo, incluso peor que en la agricultura, dónde se han realizado hasta 3.825 altas, de las que un 11,26% fueron indefinidas.
Las altas registradas en el apartado de Obra o Servicios ascienden a 43.499, lo que supone un 35,2% de la contratación.
La eventualidad que predomina en el mercado laboral se hace más lantente si cabe entre los jóvenes, puesto que el tipo de contrato más utilizado en este colectivo es precisamente, el eventual, con 32.308 contrataciones, un 49,12% del total, que asciende a 65.774. En cambio, los indefinidos apenas representan un 15,47%. Los menores de 29 años absorben el 45,58% del total registrado por la población juvenil.
Y es que, según UGT, estos datos demuestran que la situación actual del colectivo juvenil, está caracterizada por la precariedad, que es causa del retraso existente en la emancipación de las nuevas generaciones, que se encuentran además con la mayor dificultad en el acceso a la vivienda. Además, los datos de siniestralidad confirman que los accidentes laborales se ceban especialmente con los jóvenes.
En materia de contratos formativos que son los que deberían de servir para la integración de éstos en el mercado laboral, solamente se han realizado 1.959 contratos, lo que representa un inapreciable 1,58%. Por todo ello, UGT, reclama la firma de un pacto por el empleo juvenil, como instrumento para mejorar las condiciones laborales.
Las mujeres son incluso más perjudicadas que los hombres dentro de la clase trabajadora. Del los 123.575 contratos de duración determinada, 74.663 fueron contratos para el colectivo masculino, un 60,42%, y 48.912 contratos, un 39,58% para la féminas. La desventaja es muy clara y alcanza un 20,84%.
Mientras, los contratos indefinidos ascendieron el el primer trimestre a 20.727, un 12,88% menos que 3 meses antes. El porcentaje que supone sobre el global es de un14,36%, que representa 1,67 puntos menos. Dentro de este ámbito estable, a los hombres se les han realizado 11.487 contratos, un 55,42%, mientras que a las mujeres se les ha realizado 9.240 contratos (44,58%), es decir, 10,84% menos. Se trata de otro dato más que ahonda en la desigualdad existente.
Por otro lado, hasta 35.607 contratos del total alcanzados en el orimer trimestre fueron realizados a tiempo parcial –una cuarta parte–, y de éstos, 17.362, un 48,76%, tuvieron una duración inferior o igual a 3 meses y el 63,02% (22.443) no superaron los doce meses.















