ALICANTE.- Este miércoles tarde han tenido lugar los actos de celebración y homenaje a la Virgen del Remedio, Patrona de la ciudad de Alicante, cuya festividad se conmemora cada 5 de agosto. A las 20:00 horas, desde la Concatedral de San Nicolás, ha tenido lugar la tradicional procesión por el casco histórico y la Rambla, acompañada por la Santa Faz.
Sobre las 10 de la noche la imagen volvía a entrar en un templo repleto de fieles que no han dejado de vitorearla, aunque esta vez no sonara el Himno Nacional como a la salida.
Alicantinismo a raudales en una noche más que calurosa en el interior de la iglesia emblemática de la Diócesis Orihuela-Alicante, por la que tampoco se vio, por cierto, al obispo Munilla acompañando a la Virgen.
Historia
Ya en el siglo XIV, en la iglesia de San Nicolás, se celebraba cada sábado una misa cantada en honor de la Virgen del Remedio.
Creció de tal manera la devoción a la Madre de Dios con el título del
Remedio que, luego se creó la cofradía de la Virgen del Remedio, con la
misión de atender cumplidamente el culto a la Virgen de esta
denominación.
En 1648 trascurre la sanación por su intercesión de la epidemia de peste. Fue declarada alcaldesa perpetua de la ciudad en 1950.
La
devoción a la Virgen del Remedio fue probablemente traida a Alicante
por los padres Trinitarios, de cuya orden es patrona, ya que estos
religiosos embarcaban en el puerto de la ciudad para llevar a cabo su
labor de redención de cautivos.
Las primeras noticias del culto a la Virgen bajo la advocación del Remedio datan de 1535
cuando ya se tiene constancia de que se organizaban procesiones en su
honor.
La primitiva imagen de la Virgen del Remedio, probablemente una
talla del siglo XVI, recibía culto en un altar situado en el claustro de
la que hoy es la Concatedral de San Nicolás.
A finales del siglo XVI se organiza su cofradía siendo aprobada canónicamente por Clemente VIII en 1603.
La
imagen actual ha sido sometida a todo tipo de pruebas; desde
radiografías, TAC, análisis de pigmentos y estudios para determinar la
antigüedad de la madera. Las conclusiones a las que ha llegado el equipo
de restauración, es que la imagen fue realizada un siglo después de lo
que inicialmente se pensaba, revelando que fue una obra tallada a
mediados del siglo XIX.
Cuando la iglesia de San Nicolás estuvo
completamente arreglada y terminada, se trasladó la imagen de la Virgen
del Remedio desde la modesta hornacina del claustro al trono del
camarín, donde ahora se halla.
En el año 1768, una vez terminadas las obras del templo de San Nicolás, el cabildo eclesiástico y civil deciden dedicarle a la Virgen del Remedio
la hornacina central de la iglesia en su segundo cuerpo, sobre el altar
del patrón de la ciudad.
Al ser el espacio elevado y de gran tamaño y
profundidad, la pequeña imagen de la Virgen era contemplada con
dificultad por los fieles, por lo que el cabildo acordó realizar una
nueva imagen, de mayor tamaño, para colocarla en la hornacina, mientras
que la primitiva imagen pasaría a presidir el trascoro del templo.
Parece que la decisión de realizar la nueva imagen se prolongó hasta
mediados del siglo XIX , haciéndose la talla que se conserva en la
actualidad.
El santuario de la Virgen del Remedio se ha convertido
en el lugar de cita y concentración de los alicantinos para expresar
sus sentimientos religiosos: dar gracias a la Virgen por los beneficios
recibidos o pedirle ayuda en sus problemas y necesidades.
Podemos recordar algunos hechos. Los alicantinos se reunieron en el santuario de la Virgen del Remedio para festejar la proclamación dogmática de la Inmaculada Concepción de María, en 1854.
Posteriormente, el Regimiento de la Princesa, de guarnición en
Alicante, finalizada la campaña de África, en 1923, visitó el santuario
para dar gracias a la Virgen.
La epidemia de peste que en 1647
arrasara todo el Reino de Valencia, apareció en nuestra ciudad,
invadiéndola por completo. Llegado el siguiente año la epidemia era
atroz y sus consecuencias pavorosas.
La fe de Alicante convirtió la Procesión del 5 de Agosto de 1648 en una rogativa. Junto a la imagen de su Patrona de la Virgen del Remedio iba también la Santa Faz y según iban pasando por nuestras calles iba desapareciendo la epidemia.
He aquí el gran milagro de 1648. Desde entonces aún se hizo más popular la devoción.
En el año 1950, el pueblo alicantino acudió al santuario para festejar la definición dogmática de la Asunción de la Virgen; luego, se trasladó con la imagen de la Virgen del Remedio a la plaza del Ayuntamiento, subió la imagen al Salón de Sesiones y allí se le impusieron como homenaje las insignias de alcaldesa honoraria y perpetua de Alicante.
Durante
la guerra civil es asaltado el templo de San Nicolás, siendo defendida
la primitiva imagen de la Virgen por el sacristán mayor del templo que
hizo frente a los incontrolados, evitando así su destrucción.
Parece ser
que alguien se llevó esta imagen para guardarla, perdiéndose así su
pista hasta la actualidad, que sigue desaparecida. La imagen que ocupaba
la hornacina superior del templo, la que ha sido recientemente
restaurada, fue guardada en uno de los armarios de la parte superior del
templo, preservándose de esta manera, hasta el final de la guerra.
La Virgen del Remedio fue declarada alcaldesa perpetua de la ciudad en 1950.
El día 22 de Noviembre de 1998, Festividad de Cristo Rey, tuvo lugar la Solemne Coronación Pontificia de Nuestra Señora del Remedio
por el Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante D.
Victorio Oliver en el Estadio José Rico Pérez ante unos 40.000 fieles.
El acto fue promovido conjuntamente por D. Ildefonso Cases, Párroco
de la Concatedral de San Nicolás, la Archicofradía y el Excmo.
Ayuntamiento, así como por numerosos alicantinos y alicantinas que
contribuyeron con sus miles de firmas a que tuviera lugar el citado
acontecimiento autorizado por el S.S. El Papa Juan Pablo II.