lunes, 13 de julio de 2020

Ximo Puig defiende un estado de alarma por comunidades o comarcas ante los rebrotes

VALENCIA.- El 'president' de la Comunitat Valenciana, Ximo Puig, ha defendido este lunes la posibilidad de aplicar un estado de alarma u otro "instrumento jurídico potente" para limitar la movilidad en comunidades autónomas o comarcas que sufran rebrotes como los del Segrià (Lleida).

En rueda de prensa, ha defendido que el confinamiento en esta zona era "lo único que podía hacer" la Generalitat de Catalunya, tras la decisión del Juzgado de Instrucción nº 1 de Lleida de no ratificar la prohibición de toda salida y entrada a esta provincia.
"Sabíamos cuál era el marco legal: el estado de alarma", ha subrayado a la espera de cómo evoluciona el proceso judicial y de las decisiones que tomen el Gobierno y la Generalitat catalana.
Puig, tras remarcar que no tiene ninguna responsabilidad y que carece de todos los datos, ha sostenido que "en términos generales, queda bien claro que el estado de alarma era fundamental para eliminar la movilidad y limitar derechos constitucionales".
También ha recordado que el Gobierno "dijo que era posible" aplicar un estado de alarma o instrumento similar en un espacio determinado, aunque ha abogado por "definirlo bien" a partir de una buena relación entre las autonomías y el ejecutivo de Pedro Sánchez.
En todo caso, el presidente valenciano ha insistido en que "si es necesario volver a una situación de confinamiento" el estado de alarma es el instrumento legal adecuado en comunidades o comarcas determinadas, siempre de forma "revisable".

¿Cuándo se acabará la locura? / Guillermo Herrera *

La locura nos rodea por todas partes. La gente está adoptando un trastorno de personalidad que está tipificado en los libros de psicología y psiquiatría, y no se da cuenta que se deja arrastrar por la corriente en lugar de nadar. Hay pánico de enfermedades en el aire, fomentado principalmente por los medios de comunicación, y los políticos sacan mucha tajada del miedo colectivo. Una vez que comience esto, se tardará años en reparar el daño psicológico. La locura no tiene cura.
 
Según la astróloga Eva Lunella los próximos siete meses van a ser muy volátiles, agitados e inestables, con mascarillas y disturbios callejeros, pero todo volvería a la normalidad a partir del mes de marzo de 2021. También predijo que Trump ganará las elecciones, porque su carta natal es muy buena, mientras que la de Joe Biden está muy mal aspectada.

Esto lo dijo en una entrevista que le hizo el compañero Emilio Siesto en su canal de Conciencia Galáctica. Aunque los próximos meses serán muy volátiles, necesitamos mantener nuestro enfoque en la manifestación positiva de la Era de Acuario, según Cobra.


UN PROCESO DE DOS AÑOS

Sabemos que acaba de empezar el reinicio financiero pero también sabemos que este proceso no es instantáneo, ni inmediato, ni repentino, sino que su desarrollo y aplicación mundial puede tardar varios meses, no varios años, los mismos meses de caos y tribulación que hemos mencionado, y que estamos viviendo en este momento.

De hecho este proceso de Reseteo comenzó el martes 5 de febrero de 2019, coincidiendo con el comienzo del año chino del cerdo, con un plazo de ejecución de dos años, y está programado para que termine cuando se acabe el año de oro de la rata que durará hasta el 11 de febrero de 2021. Después vendrá el año del buey, que es más tranquilo, honesto y fiable que la rata.

Las ratas son prósperas, ingeniosas, hábiles, versátiles e inteligentes, pero también son malignas, destructivas y muy traicioneras. Su amor por acaparar bienes hace que desperdicien dinero en cosas innecesarias, como ocurre ahora con algunos gobiernos.

Todos los animales tienen una misión cósmica, ya que las ratas son los roedores que socavan los cimientos del viejo sistema financiero. Pero soñar con roedores indica siempre traición y malas intenciones de alguna de las personas que nos rodean. Yo soñé anoche con ratas, y desde entonces tengo la mosca en la oreja sobre quién me puede haber traicionado.

PÁNICO MASIVO

Vemos un miedo primario e irracional a que la enfermedad se convierta en un pánico masivo desenfrenado, y esto parece deliberado según Jeffrey Tucker. Cuando les falle el bicho vendrán con el cuento de un asteroide apocalíptico del fin del mundo, y gritarán que “todos vamos a morir” lo que llenará las iglesias de gente asustada, de pecadores arrepentidos haciendo penitencia, rapados a cero, vestidos de saco y cubiertos de cenizas, y las calles infectadas de saqueos violentos. Toda la vida he escuchado milongas de asteroides destructivos y siempre ha sido una mentira. La primera vez que lo escuché de niño me fui a confesar aterrorizado, hasta que descubrí el pastel de la manipulación.

Hay pocas personas con la cabeza en su sitio y la gente no las escucha porque están poseídos por un miedo irracional. El miedo es totalmente incompatible con Dios, con la felicidad y con el desarrollo espiritual de la humanidad. Es un arma cargada por el diablo, a la que sucumben con facilidad los débiles de espíritu y los ignorantes voluntarios.

Una vez que el miedo alcanza cierto umbral, se desvanece la normalidad, la racionalidad, la moralidad y la decencia, y son sustituidas por una estupidez y una crueldad impactantes. Los seres humanos piensan en rebaño, se vuelven locos en manada, y sólo recuperan la cordura lentamente uno por uno cuando se informan bien y analizan los hechos.

EL MIEDO ES UNA DROGA

La droga del miedo ha invadido la mente pública. Una vez allí, se tarda mucho tiempo en recuperarse. Esto es mucho peor por la política, que sólo ha alimentado a la bestia del miedo. Ésta es la enfermedad más politizada de la historia; no se ha hecho nada para ayudar a controlarla y mucho para empeorarla más.

A lo largo de esta terrible experiencia, hemos aprendido que, a pesar de nuestra tecnología, de nuestro conocimiento, y de nuestra historia de construcción de prosperidad y paz, no somos más inteligentes que nuestros antepasados y, según algunas medidas, no somos tan inteligentes como nuestros padres y abuelos.

La experiencia ha causado una involución masiva a las supersticiones y pánicos que definieron la experiencia humana de épocas pasadas como en la edad media. Recuerden la película “El nombre de la Rosa”. Las personas se vuelven locas en manada, mientras que sólo recuperan su cordura lentamente, uno por uno.


PENSAMIENTO GRUPAL

El pensamiento grupal nos rodea según Kevin Smith. Se utiliza en la toma de decisiones en el gobierno, en los medios y en el trabajo. Lentamente está matando al mundo. El psicólogo social Irving L. Janis se refiere a un fenómeno psicológico en el que las personas se esfuerzan por lograr el consenso dentro de un grupo. En muchos casos, las personas dejarán de lado sus creencias personales y adoptarán la opinión del resto del grupo. Esto es lo que se llama un aborregamiento masivo.

Las personas que se oponen a las decisiones o a la opinión dominante del grupo en general permanecen calladas con frecuencia, prefieren mantener la paz en lugar de interrumpir la uniformidad aborregada de la multitud. El pensamiento grupal es común cuando los miembros del grupo tienen antecedentes similares, y particularmente donde ese grupo se encuentra bajo estrés, lo que da lugar a resultados de decisión irracionales. Se trata de una frecuencia insectoide que trata de crear colmenas de seres robotizados.


PROPAGANDA

La democracia es una farsa mientras exista la propaganda de los medios. Los medios de comunicación propiedad de magnates manipulan la opinión pública en interés de los planes de la clase dirigente que utilizan campañas de propaganda descaradas. Una y otra y otra vez vemos distorsionada la percepción pública de lo que está sucediendo a causa de las mentiras insertadas en sus mentes por los medios de comunicación corporativos.

Este tipo de manipulación no es rara, sino omnipresente y continua. Todos los días, los medios masivos imponen ideas en la mente de las personas, que favorecen al sistema establecido sobre el cual dichos magnates han construido sus reinos, normalizando un “statu quo” demencial, y fabricando el apoyo para los planes que lo refuerzan. Ésta no es una teoría de la conspiración delirante, sino que es un hecho bien documentado que han testificado muchos periodistas como yo.

Mientras éste sea el caso en nuestra sociedad, la democracia no puede existir de ninguna manera significativa. Mientras que una alianza suelta de personajes prominentes pueda manipular constantemente la forma en que piensa y vota una masa crítica de personas, entonces no se puede decir con razón que las personas están a cargo del destino de su nación. El poder debe estar en manos de la sociedad civil, y no de cuatro mafiosos prominentes.


GUERRA DE LÍNEAS DE TIEMPO

Los próximos meses hasta noviembre y diciembre verán el pico de la guerra de líneas de tiempo entre la nueva línea de tiempo positiva de la Era de Acuario y la antigua línea de tiempo negativa dominada por la camarilla oscura. Sin nuestra meditación en masa, la línea de tiempo negativa sería mucho más pronunciada, pero hemos logrado impedir muchos escenarios negativos. Habrá muchos intentos de dividir a la población y de inducir a la violencia.

Fuentes de los dragones positivos han comunicado que en la activación de la Era de Acuario, se ha producido un cambio positivo en la línea de tiempo y están pidiendo a todo el mundo que “se centren sólo en escribir su guión de vida favorito y elegido”. Cuanto más detallada sea la visualización del guión de vida óptimo que uno desea, más se confirmará la nueva línea de tiempo.

POSIBILIDADES

Las Fuerzas de la Luz estiman que la probabilidad de una falsa invasión alienígena es del 10%, de una guerra entre China y EEUU del 12%, de la desintegración de EEUU o de España, del 25% y de la guerra civil del 35%. En los próximos meses, podría haber meditaciones en masa para mitigar cualquiera de esos escenarios desastrosos si fuera necesario.

Uno de los planes de los iluminoides sería crear la ruptura de los Estados Unidos (parecido a lo que pasó con la Unión Soviética y Yugoslavia) mediante la escalada de la polarización izquierda-derecha en el momento de las elecciones de noviembre. Por eso están planeando introducir a Hillary Clinton como candidata presidencial para asegurar la máxima polarización.

El segundo plan principal de los iluminoides sería desencadenar un ataque chino de pulso electromagnético que se convertiría en una nueva guerra mundial. Un aspecto de este plan es que China usaría su avanzada nave similar a la TR-3B y organizaría una falsa invasión alienígena desde su principal base militar del Programa Espacial Secreto en Dingxin. Las naves triangulares del tipo TR-3B también emergerían de la gran muralla subterránea de China y de su contraparte iraní.

ÉXITO

La meditación de la Era de Acuario fue un gran éxito, ya que se alcanzó con creces la masa crítica con la participación de unas 250.000 personas. Esto ha estabilizado aún más la línea de tiempo positiva de la Era de Acuario, con consecuencias muy favorables a largo plazo.

Como resultado de la activación de nuestra Era de Acuario, se han eliminado todas las anomalías plasmáticas significativas y todas las bombas de plasma, lo que supone un gran salto hacia delante, aunque no se desencadenará el evento inmediatamente porque quedan unos pocos meses como hemos dicho.

Todos los obstáculos restantes hacia el Evento son mucho más pequeños y tardarán mucho menos tiempo en ser eliminados, así que estamos en una línea de tiempo que converge cada vez más rápido en el avance de la compresión, según informa el portal 2012 del Centro de Inteligencia para la Victoria de la Luz.


LIMPIEZA

Las Fuerzas de la Luz están limpiando todas las tecnologías de inversión de red que las fuerzas oscuras tienen en su poder. Esas tecnologías distorsionan la red de energía alrededor del planeta y son la base de la construcción de la matrix. También están limpiando a los subterráneos reptiloides utilizando armas sónicas.

También, las Fuerzas de la Luz están limpiando las armas de energía dirigida y las armas de pulso electromagnético de satélites militares en la órbita baja de la Tierra, e igualmente están limpiando la anomalía cuántica primaria que impide la materialización física de los seres ascendidos sobre la superficie del planeta.

Aunque los próximos meses serán muy volátiles, inestables y oscilantes, necesitamos mantener nuestro enfoque en la manifestación positiva de la Era de Acuario. ¡Victoria de la Luz!



 (*) Periodista

El primer ministro holandés insta a Sánchez "a buscar una solución" dentro de España

LA HAYA.- El primer ministro holandés, Mark Rutte, instó este lunes al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, "a buscar una solución" dentro de España y subrayó que "no va a ser fácil" llegar a un acuerdo para el fondo de reconstrucción postpandemia del coronavirus.

Minutos antes de comenzar la reunión con el presidente del Gobierno español en su residencia oficial de La Haya, el liberal holandés señaló a la prensa que su mensaje para los españoles es: "Vosotros tenéis que encontrar la solución" dentro de España, y no en la Unión Europea, como se trata de hacer ahora.
Además, Rutte está convencido de que "no va a ser fácil" llegar a un acuerdo final o acercar posturas en su encuentro con Sánchez, aunque ya señaló durante la última semana que Holanda "no tiene ninguna prisa" por cerrar las condiciones de acceso al fondo de recuperación postpandemia en la cumbre europea del próximo viernes y sábado.
Para los holandeses, la única forma de dar su respaldo a un futuro fondo al que puedan acceder los países más afectados por la Covid-19 es que este paquete solo sea en concepto de préstamos a devolver, y no de subvenciones, como sugiere ahora la Comisión Europea.
Además, por "cada euro" prestado a estos países, principalmente España e Italia, se tendrán que llevar a cabo reformas económicas a nivel nacional, una exigencia a la que Rutte no está dispuesto a renunciar porque, como señaló el pasado viernes, "ya se escucharon antes promesas de reformas" que, en su opinión, nunca se llevaron a cabo.
Ambos mandatarios comenzaron su reunión poco antes de las 13.00 hora local en la residencia oficial del primer ministro holandés, Catshuis, a la que Sánchez llegó con una delegación que le acompañará también en sus próximos viajes a Berlín y Suecia, donde tratará con sus respectivos mandatarios las condiciones del fondo europeo.
Después de la reunión, Rutte comparte almuerzo con Sánchez en su residencia, antes de la llegada del primer ministro italiano, Giuseppe Conte, con el que el primer ministro holandés también mantendrá una reunión y una cena para tratar el mismo asunto y preparar la reunión de Bruselas del próximo 17 y 18 de julio.
Rutte ya señaló que no se siente presionado por estas reuniones con los líderes de los países del Sur de Europa y subrayó que "no está hecho de plastilina y puede gestionar" los intentos de presión por parte de sus colegas europeos, pero aseguró que para Holanda "es importante que se concreten reformas económicas" para hablar del fondo de reconstrucción.

Juan Carlos I y los frutos del árbol podrido / Jesús Cacho *

A finales de la década de los 70, Manolo Prado y Colón de Carvajal, intendente y guardián de todos los secretos de Juan Carlos de Borbón, se dedicó a remitir una serie de misivas a diversos monarcas reinantes, particularmente del mundo árabe, para pedirles dinero en nombre del Rey de España. 

Lo que Prado planteaba era una especie de derrama entre los riquísimos reyes del petróleo, demanda a la que la monarquía saudí respondió favorablemente con la concesión de un crédito por importe de 100 millones de dólares (unos 10.000 millones de pesetas de la época) a pagar en 10 años y sin intereses, presente que haría exclamar a Juan de Borbón, conde de Barcelona, ante testigos: "A mí esto que vais a hacer no me gusta nada" (página 392 de El Negocio de la Libertad, editorial Foca, 1998). 

Estaba claro que la familia real saudí le estaba haciendo al joven Rey de España un regalo no inferior al principal de ese crédito, puesto que, con los tipos de interés de la época, bastaba con depositar esos 100 millones en un banco para doblar esa cifra al cabo de los años pactados.

Pero, en lugar de administrar prudentemente esa suma que por sí sola hubiera convertido a Juan Carlos en una persona muy rica, Prado, un desastre como gestor, decidió invertirla en negocios ruinosos (tal que el proyecto urbanístico Castillo de los Garciagos, en Jerez), de lo que resultó que transcurrido el plazo estipulado la Casa del Rey se vio en la tesitura de tener que devolver 100 millones de dólares que no tenía. 

En contra de lo que Prado hubiera podido imaginar, los saudíes estaban decididos a recuperar su dinero, tarea encomendada a un hermano del rey Fahd con espléndida mansión en la Costa del Sol, quien en el verano del 90 se encargó de volar a Palma para almorzar con los reyes en Marivent, intento que devino en fiasco porque Prado y el príncipe Chokotoua acudieron a esperarlo al aeropuerto militar de Palma cuando el invitado aterrizó con su jet en el civil, para reemprender el regreso a Marbella al no encontrar recibimiento. 

El enfado del monarca al enterarse de lo ocurrido se resolvió días después con una buena noticia: el rey Fahd concedía cinco años más de plazo para devolver el dinero. Parece que el quinquenio transcurrió sin que Prado lograra el milagro, de modo que en el verano del 96, testigos a pares, el eco de la llegada a Palma del saudí reclamando el dinero se escuchaba hasta en las cocinas de Marivent: “¡Que viene el 'moro cabreado' (sic) y quiere cobrar!”.

Parece que al hoy rey emérito le han gustado siempre las cifras redondas. Los 100 millones de dólares, por ejemplo, le encantan. Cien millones fue lo que recibió Prado y Colón de Carvajal del grupo KIO, reconocido por el afectado en sede judicial, con ocasión de la invasión de Kuwait por las tropas de Sadam Hussein

Los pagos se justificaron en el emirato por la necesidad de que, durante la llamada operación "Tormenta del Desierto" destinada a reponer a la familia Al Sabah en el trono, la aviación norteamericana pudiera utilizar sin cortapisas las bases aéreas españolas de Rota y Torrejón. Testigo privilegiado, Sabino Fernández Campo, entonces jefe de la Casa del Rey, a quien un día el propio Juan Carlos encomendó la tarea de acercarse a la lujosa residencia en Madrid del financiero Javier de la Rosa, el pagador de la coima, con un escueto mensaje:
-Vas a ir a ver a De la Rosa al número 47 del Paseo de la Castellana y le vas a decir que, de parte del Rey, todo está arreglado y que muchas gracias.

Para Manolo Prado, the servant, el valido por antonomasia, pedir dinero llegó a convertirse en algo habitual durante los primeros años de la Transición. Pedía para “mon patron”, “mon ami le patrón”, “sa majesté”, pero también para “salvar la democracia”, para ayudar a financiar las campañas de la UCD (nominado por Adolfo Suárez, puesto que el abulense no hablaba inglés), para usar las bases aéreas… Y lo hacía siempre con el Gobierno de España por ariete, y naturalmente con la propia institución monárquica, sin reparar en eventuales daños para el prestigio de ambas instituciones. 

En el imaginario colectivo late la idea de que Juan Carlos, que de niño vivió las estrecheces con las que su padre, Don Juan de Borbón, mantuvo en el exilio de Estoril su pequeña corte no afecta al franquismo, a menudo necesitado del socorro de una serie de familias de la antigua nobleza, se juramentó para no volver a pasar penuria alguna en reedición del “¡a Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre!” pronunciado por la heroína de Lo que el viento se llevó, hasta el punto de convertir la acumulación de dinero en una enfermedad, una obsesión rozando lo enfermizo, una patología absurda puesto que el monarca constitucional de un país desarrollado como España tenía mil formas, al margen de la confortable asignación que le otorgan los PGE, de labrarse un “buen pasar” sin necesidad de corromperse, sin necesidad arrastrar por el barro el buen nombre de la Monarquía y el de España, a la que como jefe del Estado representa. Sin necesidad de ofender al noble pueblo español que siempre confió en él.

Aquel monarca “pobre” que en 1975 se hizo cargo de la Corona de España y tres años después juró la Constitución es hoy un hombre muy rico, con una fortuna que el norteamericano NYT estimó en su día en más de 2.000 millones de dólares. Naturalmente que en esa tarea no ha estado solo. Echar las culpas de lo ocurrido al emérito en exclusiva es caer en el cinismo de la equidistancia y faltar a la verdad. Aquí ha habido muchos culpables. 

Para hacerse millonario, el monarca ha contado con la colaboración activa de todo un país, o por lo menos de sus elites políticas y económicas, y naturalmente también de unos medios que han participado activamente en la ocultación de lo que estaba ocurriendo. No se trata sólo de Prado, de Ruiz Mateos, de Mario Conde, de Javier de la Rosa, de Josep Cusí y de tantos otros. Se trata de los banqueros, de Alfonso Escámez a Emilio Ybarra, que una mañana sí y otra también descolgaban el teléfono para atender el correspondiente pedido que él personalmente, o su valido, se encargaban de transmitir. 

Se trata de los grandes empresarios del Ibex, cuyas cuitas en el exterior se encargaba de resolver la mayor parte de las veces a cambio de una comisión, como en el caso de la construcción de la línea de alta velocidad entre Medina y La Meca, asunto de actualidad.

Multitud de negocios oscuros que han pasado desapercibidos para la opinión pública y en los que se hizo presente la larga mano de Juan Carlos I. La compra en 2003 del Banco Zaragozano, mayoritariamente controlado (40%) por Alberto Cortina y Alberto Alcocer, por parte de Barclays Bank, filial española del grupo británico Barclays, en una operación de 1.400 millones. Ocurrió que una vez alcanzado el acuerdo y tras el correspondiente due diligence, los británicos descubrieron todo tipo de gatuperios en las tripas de la entidad, motivo por el cual decidieron romper el trato. 

De hacerles volver al redil se encargó el propio rey de España, que a cambio de su mediación recibió una comisión de 50 millones ingresada en la cuenta suiza de su primo Álvaro de Orleans-Borbón. Cinco años después, febrero de 2008, el Tribunal Constitucional falló a favor de susodichos Albertos en el “caso Urbanor”, al anular, por supuesta prescripción de los delitos, la condena que les había impuesto el Tribunal Supremo, evitando de esta manera su ingreso en prisión.

Un secreto a voces

La larga mano del monarca había penetrado en la sala de togas del TC. Como ocurriera con Isabel II y con el propio Alfonso XIII, la corrupción real ha llegado a interferir en el normal funcionamiento de las instituciones del Estado. Para entonces, Alcocer se había convertido en el mejor amigo del monarca, al punto de haber pasado a ocupar como intendente real el espacio vacío dejado en la agenda del monarca por la retirada de Prado. Todo esto, y mucho más, se sabía. Las “fazañas” perpetradas durante 40 años de Juan Carlos de Borbón las sabía todo el que debía saberlas. Eran un secreto a voces en el “establishment” patrio. 

Es el caso de los sucesivos presidentes del Gobierno, que consintieron, y sus equipos, todos perfectamente al corriente de los esfuerzos, y el dinero, empleado por el CESID, ahora CNI, en ocultar los negocios del monarca y proteger con un manto de silencio –el general Sanz Roldán, jefe de los servicios de inteligencia, y su cobarde silencio, juicio extensible a los Manglano que le precedieron-, su escandalosa vida privada, la incontinencia sexual de un hombre convertido en perfecto epígono de Isabel II, aquella mujer toda lascivia que se pasó por la piedra a la mitad del cuerpo de guardia de palacio.

El rey se ha movido en un entorno insano, rodeado de aduladores cortesanos, de millonarios arquetipos del “capitalismo de amiguetes” madrileño dispuestos a rifárselo en las monterías que organizaban en sus lujosas fincas de los Montes de Toledo, escenario del que cabe salvar a un hombre de honor como José Joaquín Puig de la Bellacasa, ex secretario general de la Casa, quien decidió poner pies en polvorosa tras comprobar, verano del 91, los horrores de la corte palmesana entonces dominada por Marta Gayá, la primera de las famosas “novias” del monarca. 

Tras la retirada de Sabino, Azas, Almansas y Spottornos fueron incapaces de poner orden en Zarzuela. En el Guinness de la impudicia figurará para siempre el hecho de haber mantenido durante años a la última de sus queridas, Corinna Larsen, instalada en un lujoso chalé situado dentro del recinto palaciego, a escasos metros de donde la legítima, Sofía de Grecia, entretenía su soledad ojeando la revista ¡Hola! en torno a una mesa camilla junto a su hermana Irene.

Produce sonrojo, por eso, el asombro impostado exhibido por algún cretino cuando asegura que lo publicado estos días “cambiará para siempre la percepción que los españoles tienen de quien ha sido Jefe del Estado durante cuatro décadas”. Lo sabía la elite financiara, colaboradora necesaria, y lo sabía también la política, sin cuya connivencia no hubiera sido posible el saqueo. Lo sabían los dueños de los grupos de comunicación, con Jesús Polanco y el entorno de PRISA a la cabeza, naturalmente Juan Luis Cebrián, un grupo sin el cual no sería posible entender la Transición. Lo sabían, en suma, todos los que hicieron de la libertad un negocio, responsables de haber frustrado, maldito parné, las ansias de libertad y democracia de los españoles tras 40 años de dictadura. 

Asediado por la recalada del asunto de los GAL en los tribunales, Felipe González amagó con destapar los escándalos reales ante el riesgo de ir a dar con sus huesos en la cárcel. Los mensajes de un Felipe acorralado causaron gran conmoción en Zarzuela, dónde en algún momento se temió que llegara a tirar de la manta -¿estaba el rey al tanto del montaje de los GAL?- poniendo en peligro todo el edificio constitucional. Al final, Felipe se limitó a acompañar a Barrionuevo y Vera a las puertas de la cárcel y a fumarse un puro. Sus críticas a Juan Carlos (“es que está cometiendo errores garrafales”; “es que Aznar le tiene muy suelto” –a partir de 1996-) se tornaron en un cínico mirar hacia otro lado:
-que haga lo que quiera, a mí qué me importa. ¡A ver si voy a hacer yo ahora de niñera! –frase dicha a cuenta de la iniciativa de un grupo de empresarios mallorquines de regalar al monarca un nuevo Fortuna.

La maldición de la Transición. El mal fario de un sistema montado en torno a una derecha moderada y un socialismo de corte socialdemócrata, más la inevitable inserción de los nacionalismos catalán y vasco, herederos todos de las nueces del franquismo. Y un legalizado PCE, pieza imprescindible para lograr el nihil obstat democrático. Con el Rey en la cúspide, cual guinda coronando el pastel. El PSOE se reconfiguró en torno a la figura de Felipe, con la ayuda de la socialdemocracia alemana y el Departamento de Estado yanqui. Felipe hizo el PSOE y Felipe lo deshizo, dejándolo en los huesos a su retirada, al punto de que el PSOE de Sánchez no tiene nada que ver con el que conocimos.  

José María Aznar fue capaz de agrupar bajo una misma bandera a las tribus dispersas de la derecha para llevarlas a gobernar por mayoría absoluta, pero dejó el PP en manos de un incompetente que arruinó el partido y sirvió el poder en bandeja a su mayor enemigo. Aznar hizo el PP y Aznar lo deshizo. 

De la Convergencia de Jordi Pujol no quedan ni las raspas, consumida en la hoguera de las vanidades del dinero, con el propio patriarca salvado por la campana de los secretos que guarda con celo exquisito. 

Y el PCE ha desaparecido del mapa. Solo resiste el PNV, siempre las siglas por delante de las personas, convertido en un régimen de partido único en el País Vasco.

Orgía de sexo y dinero

El rey emérito se ha puesto a la cabeza del cortejo fúnebre, tras quebrar el brillante inicio de su reinado. Su voluntad, en efecto, resultó determinante para impulsar la restauración de una monarquía parlamentaria capaz de reinar sin gobernar, olvidando las pulsiones absolutistas tan queridas por la dinastía a lo largo de siglos. Por primera vez en la historia de España, un Borbón no solo no había sido un “obstáculo tradicional” para la liberalización y democratización del país, sino su primer acicate. 

Por desgracia, esa hoja de servicios iniciática se perdió pronto en la orgía de sexo y dinero que ha presidido la mayor parte de su reinado. Él devolvió la vida a una dinastía agostada, y él la deja malherida, casi muerta. Él la hizo y él la deshizo, al punto de que, a pesar de la ausencia hoy en España de cualquier tipo de republicanismo liberal y democrático, será muy difícil que Felipe VI consiga sortear los bajíos de esta crisis y conducir la nave de nuevo a mar abierto. 

Los escándalos del juancarlismo son, en realidad, el mascarón de proa del fracaso de todo un régimen, la evidencia de una clase política que ha puesto en almoneda la democracia parlamentaria, y la irresponsabilidad de unos partidos incapaces de haber abordado la regeneración del sistema desde dentro. Juan Carlos y los frutos del árbol podrido.

Desde que a finales de los ochenta empecé a conocer lo que ocurría en la Zarzuela y su entorno, siempre temí el día en que las andanzas del monarca llegaran al dominio público. Ese día ha llegado, y en el peor momento posible. En el punto más bajo de una España sin rumbo. Con un Gobierno poco amigo de la Constitución del 78, cuya clave del arco descansa precisamente sobre la institución monárquica, razón que explica los ataques que sufre por parte de Podemos, tolerados, si no compartidos, por un presidente del Gobierno cuyos perfiles ideológicos se confunden hoy con los de Pablo Iglesias

La filtración desde el ministerio de Justicia de las declaraciones suizas de Larsen y Dante Canonica apuntan a una nueva maniobra del Gobierno de Pedro & Pablo para ocultar el “caso Dina Bousselham”, tan desestabilizador tanto para Pablo como para Pedro. Todo a costa de socavar los cimientos de la institución monárquica. Las presiones del Ejecutivo sobre Felipe VI y su entorno son notables estos días, al punto de que el heredero tendrá que optar por separarse definitivamente de su padre, un hombre que después de haber tenido todo un país a sus pies, de haber robado mucho y haber fornicado más, parece condenado a terminar sus días en el exilio, como su abuelo Alfonso XIII y como su tatarabuela Isabel II. Los ecos del pasado iluminando el presente.

Si esta monarquía sobrevive será cosa de milagro. Pero Felipe VI es hoy bastante más que un rey constitucional: es el rompeolas que protege la libertad y la convivencia entre españoles, y también la garantía de su prosperidad, condición unida a la unidad de la nación. Más allá de discusiones doctrinales y del natural rechazo que pueda provocar una institución que tiene en la herencia su pilar fundacional, los españoles se enfrentan a la disyuntiva de optar entre una presidencia de la III República ocupada por un González o un Aznar (otras opciones a mano son inimaginables) y una monarquía representada por Felipe VI, el mejor de los Borbones conocidos. 

A pesar de las deficiencias de esta democracia por regenerar, los españoles han vivido los mejores 50 años de su larga historia. España no se parece en nada al país de analfabetismo y miseria que era en 1936 e incluso en 1975. Porque las sociedades libres son capaces de progresar imparables por encima de los errores de sus clases dirigentes. Eso es lo que está en juego. 

Con toda humildad, siempre he pensado que la obligación moral de los españoles de buena voluntad consiste hoy más que nunca en preservar lo conseguido y continuar en la tarea de crear nuevos espacios de libertad y progreso, para transmitir a las generaciones futuras el mejor país posible. Y que sean ellas quienes se encarguen de dilucidar el viejo dilema entre monarquía y república.


(*) Columnista


domingo, 12 de julio de 2020

Aena cifra en casi 300 millones el impacto de las medidas para controlar el Covid-19


MADRID.-Aena estima en 294 millones el impacto de las medidas de control sanitario previstas para este año y el siguiente con el fin de evitar contagios por coronavirus a partir de las recomendaciones elaboradas por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) y el Centro Europeo para la prevención y control de enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) en materia de transporte aéreo.

Así consta en la memoria de impacto presupuestario y que acompaña al decreto ley aprobado en el Consejo de Ministros de este martes, en el cual el Gobierno establece la obligatoriedad de cumplir con estas recomendaciones.
Según informa el Ejecutivo, Aena estima un impacto global en sus costes de aproximadamente 60 millones de euros este año y unos 97,5 millones en 2021, así como una inversión aproximada de 16,4 millones.
Entre las actuaciones que implican el aumento en los costes se encuentra el desarrollo de aplicaciones para reducir el contacto de los pasajeros con las instalaciones en el aeropuerto, la instalación de medios de protección en el aeropuerto --por ejemplo, pantallas en puestos de atención al público y medidas de separación-- o de dispositivos sin contacto y dispensadores de hidrogeles.
También está prevista la potenciación de los sistemas de información para la mejora de la comunicación y concienciación del pasajero y otros usuarios del aeropuerto, entre otras medidas.
Adicionalmente, señala el Gobierno, la adaptación de zonas en el aeropuerto para aumentar la superficie útil con el fin de facilitar un mayor distanciamiento entre pasajeros supondrá un impacto de unos 40 millones de euros en 2020 y de 80 millones el próximo año, según la información provisional aportada por Aena.
En todo caso, según asegura el Gobierno, este impacto quedaría compensado por la recuperación de la actividad en el ámbito aeroportuario así como por las medidas de compensación ya aprobadas, que permitirán la recuperación de estos costes por parte del gestor a través de las tarifas aeroportuarias.
Por otro lado, la adopción de las medidas incluidas en las directrices emitidas por EASA por parte de las compañías aéreas también tendrán un coste, al incluir el refuerzo de los procesos de limpieza en las aeronaves, la disposición de medios de protección de las tripulaciones o medidas de desinfección.
Concretamente, el Gobierno estima un coste adicional de unos 50 euros por vuelo, además de ciertos costes indirectos derivados de unos mayores tiempos de embarque y de las necesidades de un mayor distanciamiento de pasajeros.
Los costes derivados de la actividad de supervisión de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, apunta el Gobierno, se cubrirán con sus dotaciones presupuestarias.

Macarena Olona: el duro episodio de su pasado y que marcó su fuerte carácter

MADRID.- Si hay algo que destaca de Macarena Olona, para bien o para mal, es su fuerte carácter. La portavoz y secretaria general del Grupo Parlamentario de Vox en la Cámara Baja no se corta a la hora de decir o hacer, al menos en lo que respecta a su trabajo. Esta vena combativa le ha generado muchos seguidores y también muchos detractores, como siempre sucede con quien destaca ante los demás, recuerda Vozpópuli.

Olona nunca pensó entrar en política, tal y como ya te contamos. Pero al final, tras una exitosa trayectoria como abogada del Estado en la que llegó a ser considerada un ariete contra ETA, aceptó entrar en Vox tras la propuesta que le hicieron Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros, quienes fueron los artífices de su fichaje.
Poco se sabe de la faceta personal de la alicantina de 40 años, hasta el punto de que apenas nadie conoce la identidad del padre de su hijo Diego, nacido en diciembre de 2019. 
Lo que sí conocemos es la dura infancia que pasó y el drama que vivió en aquellos años, lo que, sin duda, forjaron a la Olona que conocemos hoy: fuerte, con carácter y decidida. Te lo contamos.

El drama de su pasado que marcó el fuerte carácter de Olona

Macarena Olona y su hermana Lucía, quien reside en Londres, vivieron una infancia y adolescencia muy dura en su casa. Hasta ahora, lo único que había trascendido es que la madre de ambas, Toñi, había criado a sus hijas sola, sin padre. Ahora se ha publicado quién es su padre y por qué Olona nunca habla del tema con los medios, algo entendible si atendemos a los hechos. 
El progenitor de la política es Pablo Olona Cabasés, un empresario leridano que fue condenado por insolvencia punible y juzgado por haber ayudado, presuntamente, a la familia Pujol a aterrizar en Panamá, detalla El Español.
El padre de Macarena había estado cumpliendo una condena de tres años y tres meses en España y, en un permiso penitenciario, jamás volvió a prisión. Se fugó. Una aventura que le duró hasta el 6 de abril de 2016, cuando las autoridades de Andorra le encontraron y le entregaron a la Policía Nacional española. Con esto llegó a su fin la orden de búsqueda que la Interpol había emitido el anterior 9 de febrero de aquel año.
Ese mismo año 2016, Macarena Olona, su hija, se estaba labrando con éxito una carrera como abogada jefe del Estado en País Vasco, donde luchaba sobre todo contra la corrupción de los políticos del territorio.

El padre de Macarena Olona, condenado

De Pablo Olona se sabe poco. Es de Lleida, tiene 66 años de edad, y es cercano a Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito del clan de los Pujol, que se encuentra en prisión por un presunto delito de blanqueo de capitales.
El padre de Macarena también tiene vínculos con el empresario Javier de la Rosa, condenado por el 'caso Grand Tibidabo' e implicado en el 'caso KIO 'y con el exabogado de Jordi Pujol, Joan Piqué Vidal, condenado por blanquear dinero de los narcotraficantes del cartel de Sinaloa, recoge el citado medio.
El nombre de Pablo Olona aparece en 21 empresas españolas, muchas de ellas dedicadas al sector inmobiliario, y, en, al menos, tres sociedades en Panamá
Actualmente, no hay constancia de que el empresario haya vuelto a ser condenado tras su delito de insolvencia punible.

Ella nunca habla de él

Macarena Olona ha seguido una trayectoria completamente opuesta a la de su padre. De hecho, se ha labrado una carrera yendo justo contra quienes corrompen y delinquen. Quizá esta pasión se despertó en en ella de pequeña, al ver lo que tenía en casa. Se estima que su madre y su padre dejaron de verse cuando Macarena tenía 13 años, edad en la que un adolescente empieza a forjar su personalidad.
La portavoz de Vox nunca ha querido participar en los negocios de su padre ni en el de su madre, quien recordemos que tiene una empresa inmobiliaria, fundada en 1996 y que regenta en la actualidad. 
Ahora entendemos por qué Macarena siempre dice que se crió sin padre...

Para playas vírgenes, las de Benidorm

Ya se que lo mío es resumir la actividad semanal segoviana pero déjeme que haga una excepción y le cuente mis vacaciones, que va a ser cierto que la veta del turismo de este año va a estar sólo en los nacionales. Madrileños, valencianos, vascos, catalanes y los demás: sed bienvenidos, sentíos como en casa”. (Y por favor, venid a pasear, comer y dormir en Segovia, que está la cosa muy mala).

Como muchos segovianos —he dicho bien: “muchos”— en cuanto puedo me escapo a la playa de Benidorm. ¿Qué quiere? Me he acostumbrado a esa mezcolanza de gentes y ofertas de ocio. Además, como soy de provincias, ahí cubro todas mis necesidades de ver rascacielos y skylines urbanas y me doy un homenaje cuando canturreo en el coche lo de que “quiero levantarme en la ciudad que nunca duerme” emulando a Sinatra mientras mi radiocasete —si, debo ir pensando en cambiar de coche— repite una y otra vez My way a la vez que cruzo Albacete.

La semana pasada fue la última vez que me escapé. En cuanto pude. No es que desconfíe de nuestra responsabilidad colectiva o individual o de nuestra tendencia a bajar la guardia y pensar antes de tiempo que “¡Bah, si no pasa nada!” y tema que los repuntes del Covid19 puedan reducir otra vez las posibilidades de desplazamiento a las playas o a cualquier lugar, pero por si acaso he preferido pisar la arena cuanto antes y ¡que me quiten lo bailao!

Y ahí me he dado de bruces con la incidencia real de la pandemia en la vida de ciudades que viven del turismo. Resulta que, en pleno julio, me vuelvo de Benidorm dando vueltas a nuevos lemas publicitarios perfectamente válidos como “Benidorm: descubra sus playas vírgenes y encuentre la tranquilidad”. No se ría. 

A cualquier hora del día he podido elegir parcelita de playa —chico, 14 metros cuadrados para uno solo. Jamás colonicé antes tanta tierra en aquellos arenales— y nadar sin toparse con nadie en el agua donde no flotaba un papel, un plástico o una botella. ¿Se acuerda de los ciervos que paseaban por la plaza de la Artillería durante el confinamiento? Allí, hoy día, se ven mantas raya entre las piernas de los bañistas.

La ausencia de guiris mantenía hasta este fin de semana la mayoría de los hoteles cerrados —conozco pocas imágenes más tristes que la de un hotel sin actividad, cuanto más grande sea el establecimiento, peor— así qué de “la ciudad que nunca duerme” nada de nada. A las 22.00 horas no se veía apenas gente ni tráfico por las calles y los restaurantes y bares iban recogiendo. “Benidorm: el lugar más tranquilo del levante”. Como le diría: como en febrero, con calor y sin los viejos (me gusta esta palabra. Define a los de mi generación) que viajamos con el Inserso. Lo más parecido a la época del confinamiento que he encontrado.

No quiero ni pensar la cantidad de hambre para hoy mismo y también para mañana (este otoño se me antoja terrible) que se está acumulando allí tras el parón total constatado en el inicio del nefasto primer mes de verano en aquella ciudad, el referente de la explotación turística internacional, y se me ponen los pelos de punta imaginando que Segovia se mantenga convertida en un erial similar que aunque el problema se mida con diferente escala hablamos del turismo como motor principal, casi único, de la economía inmediata.

Si tengo claro que este año no podremos contar demasiado con los extranjeros y que habrá que tirar de los nacionales en una encarnizada pelea con el resto del país donde el personal anda tratando de salvar los muebles en este nefasto 2020 precisamente buscando a los de casa y los euros que puedan llevar en sus carteras.

No es que esté demasiado contento de lo que se ha visto por Segovia en los dos primeros fines de semana de este julio, aunque los responsables de turismo locales tratan de lanzar un mensaje positivo: “la cifra crece cada semana”, dicen. Algunos restaurantes “de referencia” apoyan la teoría. Con todo y eso, hasta me parece poco el cuarto de millón que van a gastar en cinco meses los del Grupo de Ciudades patrimonio publicidad y propaganda para reclamar su cuota de turista patrio.

Pues nada, olvídese de chinos y americanos y cultive el turismo español. Mejor, así nos evitamos chapurrear el inglés, que no se nos da bien, ni a usted, ni a mi. Y menos con la mascarilla puesta, que le sale a usted acento de Brooklin.


Justo Verdugo

Segovia