miércoles, 1 de septiembre de 2021

El Consell colaborará con los ayuntamientos afectados por el último temporal para reparar los daños de las tormentas


VALENCIA.- La consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, Gabriela Bravo, ha anunciado que el Consell colaborará con los ayuntamientos afectados para reparar los daños causados por las tormentas de los últimos días. Para ello, se convocará, por parte de la Agencia Valenciana de Seguridad, la Comisión Post-Emergencia que elaborará un decreto de concesión de ayudas para las reparaciones urgentes.

Así lo ha anunciado este miércoles la titular de Interior del Consell tras visitar la playa de Benicàssim (Castellón) y comprobar, junto a la alcaldesa Susana Marqués, el alcance de los daños causados por la tromba de agua que, este lunes, dejó 150 litros por metro cuadrado en apenas una hora.

El fenómeno provocó inundaciones en viviendas, garajes y sótanos, el rescate de cuatro personas que habían quedado atrapadas en sus vehículos y numerosos daños materiales en mobiliario urbano, alcantarillado y en la depuradora de esta localidad de la Plana Alta.

La consellera ha asegurado que la Generalitat "siempre está al lado de los ayuntamientos" y más en una situación como la actual donde es "fundamental que se reparen los desperfectos con rapidez". En este sentido, Bravo ha mostrado su "preocupación" porque todavía se está en temporada alta turística, con lo que los daños "pueden afectar en especial al sector hotelero".

Posteriormente, Gabriela Bravo se ha trasladado a Canet d'En Berenguer donde la consellera, junto al alcalde, Joan Antoni Chordá, ha inspeccionado los accesos a la playa, así como el paseo marítimo, que fue la vía más afectada por la tromba de agua que se abatió sobre el municipio en la madrugada del lunes.

La visita de la consellera a las zonas afectadas por las tormentas de los últimos días ha concluido en Sagunt. Junto al alcalde, Darío Moreno, Bravo ha comprobado los daños provocados por la tormenta en la franja litoral de la capital del Camp de Morvedre, donde han sido especialmente cuantiosos en los accesos a la playa.

En Sagunt, la consellera ha recordado que la Comunitat Valenciana "sigue estando en alerta naranja" por fuertes lluvias, por lo que ha recomendado a la ciudadanía "que evite circular por zonas susceptibles de padecer inundaciones" como barrancos y que esté atenta a los avisos que se están lanzando desde los servicios de Emergencias.

Rescatan a ocho inmigrantes argelinos de una patera en un islote de Alicante


ALICANTE.- Un helicóptero de Salvamento Marítimo ha rescatado esta madrugada a ocho inmigrantes de una patera, siete hombres y una mujer, todos ellos mayores de edad, que se encontraban en un islote situado a la altura del Faro del Albir, en Alfaz del Pi.

La intervención ha sido llevada a cabo por el helicóptero Helimer 207, que, por razones de peso, ha realizado el rescate en dos tandas, según han informado fuentes de Salvamento Marítimo.

Cinco de los ocho inmigrantes -cuatro varones y una mujer- han sido rescatados sobre las 3.25 horas en el primer turno, mientras uno de los rescatadores se ha quedado en el islote con los otros tres indocumentados hasta que han sido evacuados más tarde, sobre las cinco de la madrugada, por el mismo medio aéreo de Salvamento Marítimo.

Todos ellos, de origen argelino, ha sido trasladados al aeropuerto de Alicante-Elche y desde allí llevados al dispositivo de recepción para estos casos instalado en el puerto de la capital alicantina, donde han sido atendidos por Cruz Roja y realizado las pruebas PCR para detectar posibles casos de coronavirus, tal y como contempla el protocolo sanitario.

Los ocho inmigrantes presentan buen estado de salud, aunque uno de los varones tiene una quemadura infectada en un brazo y la mujer, una posible fractura nasal, por lo que ambos han sido trasladados a un centro hospitalario para una valoración médica, han señalado fuentes de la organización humanitaria.

Por otra parte, y según datos facilitados por Cruz Roja, esta entidad ha atendido en agosto pasado a 75 inmigrantes, tres de ellos menores, que llegaron en ocho pateras a la provincia de Alicante.
 
Esta patera es la primera que llega a costas alicantinas en septiembre, después de un verano en el que han llegado varias embarcaciones a puntos como Santa Pola, Xàbia, Benidorm o Pilar de la Horadada.

Nuevos hallazgos en la Cova del Randero sobre grupos de cazadores recolectores


ALICANTE.- El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) ha concluido la campaña de excavaciones en la Cova del Randero de Pedreguer con nuevos hallazgos que sitúan el enclave como uno de los yacimientos arqueológicos más extensos e interesantes para aproximarse a los grupos de cazadores recolectores que poblaron el este peninsular durante el periodo Magdaleniense.

En las dos últimas campañas de excavación se ha determinado que "la cueva estuvo habitada al menos desde hace 17.000 años en un ámbito no sólo próximo a la boca, como hasta ahora se pensaba, sino también en el interior", según ha informado este miércoles la Diputación de Alicante.

El MARQ  ha concluido la campaña de excavaciones en la Cova del Randero de Pedreguer (Alicante) con nuevos hallazgos que sitúan el enclave como uno de los yacimientos arqueológicos "más extensos e interesantes" para aproximarse a los grupos de cazadores recolectores que poblaron el este peninsular durante el periodo Magdaleniense.

Según ha informado la corporación provincial en un comunicado, en las dos últimas campañas de excavación se ha determinado que la cueva estuvo habitada al menos desde hace 17.000 años en un ámbito no sólo próximo a la boca, como hasta ahora se pensaba, sino también en el interior.

Este año, además, se han encontrado huesos humanos y una varilla plana apuntada y pulida en su totalidad, realizada sobre costilla de animal, empleada para sujetar el cabello o la ropa que portaría uno de los inhumados que depositaron en esta cavidad hacia el 2.700 a.C.

Los trabajos de la decimoquinta y última campaña de excavaciones arqueológicas en Pedreguer comenzaron el pasado 18 de agosto. Este proyecto forma parte del Plan de Excavaciones arqueológicas de la Diputación de Alicante, dirigido desde el MARQ por Consuelo Roca de Togores, y del que forman parte en la codirección los especialistas y doctores Jorge A. Soler, experto en el periodo Neolítico, y Elisa Domènech, referente a las fases del Paleolítico Superior.

La campaña se ha realizado en el marco del convenio suscrito entre la institución provincial y el Ayuntamiento de la localidad. La vicepresidenta y diputada de Cultura, Julia Parra, ha confirmado su respaldo para mantener las investigaciones en la Cova del Randero y ha manifestado que es un enclave "importante desde el punto de vista arqueológico en el que, gracias a la colaboración institucional, un año más han salido a la luz nuevos datos que nos permiten descubrir el desarrollo de comunidades del Paleolítico y el Neolítico del este peninsular y su forma de vida".

En el equipo de investigación de esta cueva, además de los codirectores y especialistas en diferentes disciplinas, participan cada año estudiantes de Arqueología de diferentes universidades como la Rovira i Virgili de Tarragona, la Autónoma de Barcelona o las de Murcia y Alicante, con un plan de trabajo adaptado a las medidas establecidas por las autoridades sanitarias.

Los resultados científicos de este año serán publicados, documentando los restos de un hogar adscrito al Neolítico Antiguo Epicardial, con una cronología aproximada del 5.000 a.C, correspondiente a los primeros grupos que comienzan con una economía de producción, que cultivaban cereales y cuidaban de rebaños de ovejas y cabras.

En torno al 4.500 a.C., la Cova del Randero revela además un extenso aprovechamiento estacional del espacio, donde se generan distintas actividades según el ámbito interno; de estabulación del ganado, hallando huellas de un posible cercado que podría haber servido para separar los animales adultos de las crías; así como también de hábitat de pastores, documentando una huella de poste que podría servir para aguantar algún tipo de estructura de madera, así como el hallazgo de un gran recipiente cerámico dentro de una fosa excavada en el suelo, que tras los análisis orgánicos efectuados, se conoce su uso culinario, lumínico e incluso higienizante.

La galería inmediatamente contigua era utilizada por los pastores como vertedero del procesado cárnico. En ella se ha documentado una enorme cantidad de restos óseos de animales con marcas en los huesos, principalmente de ovejas y cabras, pero también bovinos, cerdos y especies silvestres.

En los últimos momentos del Neolítico, la cavidad fue empleada exclusivamente como espacio funerario, representado por el hallazgo de restos óseos humanos, junto con fragmentos de vasos cerámicos, colgantes realizados en conchas y puntas de flecha realizadas en sílex, materiales correspondientes a los ajuares y ofrendas que acompañaban a los difuntos.

Los buenos resultados obtenidos en anteriores campañas han conducido a la participación del equipo de excavación de la Cova de Randero en dos congresos internacionales sobre el mundo Neolítico, el VII Congreso Internacional del Neolítico en la Península Ibérica, celebrado en Sevilla, y el Early Neolithic of Europe realizado en Barcelona.

La calle Reyes Católicos se reabre al tráfico en Alicante


ALICANTE.- El Ayuntamiento de Alicante ha abierto al tráfico esta mañana la calle Reyes Católicos una vez finalizadas las obras de renovación del colector general entre la calle Portugal y la avenida Dr. Gadea. Mañana jueves se recupera el paso de los autobuses de las líneas 1, 2, 23 y 24 del transporte urbano colectivo que habían sido desviadas provisionalmente por Maisonnave

El concejal de Tráfico, José Ramón González, ha explicado que “esta actuación forma parte de las diferentes fases en las que se ha dividido la renovación del colector general en esta parte de la ciudad, que está acometiendo Aguas Municipalizadas de Alicante en colaboración con el Ayuntamiento, para renovar esta infraestructura básica para el funcionamiento de la ciudad”.

Las obras se han desarrollado en dos fases que se iniciaron a mediados de abril con el desarrollo de la actuación en la primera mitad del viario y que han continuado hasta la fecha con la segunda parte hasta completar el proyecto de renovación del colector General con una inversión cercana a los 600.000 euros y un plazo máximo de ejecución de seis meses y medio.

Las obras continúan parcialmente en un tramo de la calle Alemania con la renovación de la red de aguas.

«La EMA afirma no hay una necesidad urgente de la tercera dosis para la población general», según la ministra de Sanidad


MADRID/GINEBRA.- El Ministerio de Sanidad ha hecho oficial hoy que propondrá a las comunidades autónomas una tercera dosis de la vacuna contra la COVID, apoyado en el dictamen de la Ponencia de Vacunas, que se celebra el viernes, será positivo, decisión que después ella elevará a las comunidades en la Comisión de Salud Pública y en el Consejo Interterritorial de Sanidad. 

En rueda de prensa este miércoles, la ministra Carolina Darias ha certificado que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) confirma en un comunicado que «no hay una necesidad urgente de administrar la dosis de refuerzo para la población general».«Sí establece la conveniencia de administrar esta dosis adicional para personas con inmunosupresión, para fortalecer su respuesta inmune». 

Así, todo está encaminado a aprobar tercera dosis de la vacuna para inmunodeprimidos por un trasplante de órganos y pacientes oncológicos, como adelantó este mismo lunes la propia Darias, según crónica de la agencia privada española Colpisa

En esta misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido que no se generalice, de momento, la administración de dosis de refuerzo para personas sanas que están totalmente vacunadas, con el fin de que los países de bajos ingresos «se pongan al día», ya que millones de personas en todo el mundo todavía no han recibido la primera dosis.

«La tercera dosis puede ser necesaria para las personas de mayor riesgo, cuando hay evidencia de disminución de la inmunidad contra la enfermedad grave Covid-19 y la muerte, como el pequeño grupo de personas inmunodeprimidas que no respondieron suficientemente a las dosis iniciales, o ya no están produciendo anticuerpos, pero no queremos que se generalice a personas sanas totalmente vacunadas», ha concluído la OMS, según recogen diversas agencias internacionales de noticias.

Andalucía proyecta la vacunación infantil contra el Covid en los propios centros escolares



SEVILLA.- El consejero andaluz de Salud y Familias, Jesús Aguirre, ha confiado en que a finales de octubre o principios de noviembre ya haya en el mercado una vacuna contra el coronavirus para la población de cero a once años que evite la llegada de una posible «ola pediátrica».

En declaraciones hoy a Canal Sur Radio, Aguirre recordó que en el Consejo Interterritorial de Salud ya se habló de la posibilidad de contar en esa fecha con una vacuna en el mercado para ese grupo de población, lo que «evitaría una ola pediátrica«.

Andalucía proyecta así organizar a partir de mediados de octubre la vacunación voluntaria y con consentimiento de los padres de niños de 0 a 11 años frente a la Covid-19 y lo hará en los propios centros escolares, evitando así que se tengan que desplazar los niños y sus familiares a otros lugares, según se avanzó ayer martes en la última reunión del comité de expertos que asesora a la Junta sobre la evolución de la pandemia.

Para ello habrá que esperar que se confirme que los estudios científicos avalan la eficacia de la vacuna en esas edades. Para ello la farmacéutica Pfizer ya está realizando estudios en algún hospital andaluz que se encuentran en fase tres.

Según avanzó este miércoles el consejero de Salud, Jesús Aguirre, una vez que la vacuna esté aprobada por el laboratorio, tendrá que contar con el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento antes de incluirse en el calendario de vacunación, con la pertinente campaña especial de información .

Por su parte, el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, apuntó que la idea inicial expuesta por el jefe de planificación del plan especial de vacunación en Andalucía es vacunar en los propios centros escolares a los niños de cero a once años desde finales de octubre, según Abc.

Marín no obstante, señaló que existen algunos condicionantes para confirmar la agenda. «En medio» de la vacunación de los adolescentes de 12 a 16, y de la que se quiere llevar a cabo entre los menores de 12 años, hay «una situación que no podemos olvidar», la de «unas 800.000 personas aproximadamente« de la 'población diana' de Andalucía que »todavía no se han vacunado«, y »tenemos que intentar vacunar antes de que llegue también en noviembre la campaña de vacunación de la gripe«.

Según Marín, el tiempo de vacunación que se tendría que dedicar a menores de doce años es «relativamente muy corto», teniendo en cuenta que, por ejemplo, «en el sistema andaluz de Educación Infantil de cero a tres años, estaríamos hablando aproximadamente de unos 126.000 alumnos«, y en Andalucía »estamos habituados a inocular más de 800.000 dosis semanales« de la vacuna.

Marín, en unas declaraciones a los medios durante la inauguración del curso escolar de Educación Infantil 2021-22 en el CEIP 'Nuestra Señora del Rocío' de Coria del Río, ha añadido que la vacunación entre niños menores de doce años «no es una cuestión de tiempo, sino sencillamente de encajarlo en el momento para no saturar tampoco a nuestros profesionales« sanitarios.

La química farmacéutica mexicana Carol Perelman cuestiona la capacidad de las vacunas para eliminar secuelas del Covid

 


MÉXICO.- El 80% de las personas que padecieron COVID-19 mantienen una secuela de la enfermedad por al menos dos semanas después de haber superado el contagio. Esta es una de las conclusiones de un estudio publicado en la revista Nature por 6 científicas mexicanas y una española. El estudio tomó como base miles de artículos científicos y médicos de Europa, México, Estados Unidos, China y otros países, publicados en 2020, sobre las secuelas del la enfermedad, precisa Infobae.

En una entrevista con la CNN, una de las responsables de este estudio, la química farmacéutica bióloga Carol Perelman, habló sobre estos padecimientos persistentes y el tiempo que se prolongan, además del hallazgo de una proporción de personas que vieron sus secuelas desaparecer tras vacunarse. 

“Un estudio muy interesante advirtió que el 26% de las personas que sufren de secuelas de COVID-19 al vacunarse las interrumpieron. 1 de cada 4 personas que tienen COVID prolongado interrumpen sus secuelas cuando se vacunan. Si ya tuviste COVID-19 igual tienes que vacunarte. Todos tenemos que vacunarnos. Si respiras, caminas y tienes la posibilidad, vacúnate”, subrayó la experta.

“Nosotros hicimos una revisión sistemática, es decir ver todo lo que había de literatura médica publicada hasta el primero de enero de 2021, de 18.000 artículos científicos que mencionaban el long COVID, también llamado COVID prolongado. Hago un paréntesis para decir que el padecimiento todavía no tiene un nombre ni una definición establecida. En nuestra revisión sistemática incluimos todos aquellos artículos que consideraban a más de cien pacientes y estaban publicados en una revista revisada por pares. Fueron en total quince estudios y a través de ellos obtuvimos una visión muy global de lo que estaba sucediendo con el long COVID”, añadió Perelman.

Aun así, consultado por este medio, el médico infectólogo Lautaro De Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, aseveró: “No veo una relación directa entre las vacunas y la interrupción de las secuelas por COVID prolongado. Lo que sí sabemos es que en personas completamente vacunadas que dan positivo por COVID-19, la infección causa síntomas leves o nulos”.

Por su parte, los investigadores del estudio advirtieron que “la terminología ha sido confusa y no estandarizada. Diferentes autores han utilizado varios términos para describir los síntomas prolongados después de la enfermedad. Los síntomas, signos o parámetros clínicos anormales que persisten dos o más semanas después del inicio del COVID-19 y que no regresan a un valor inicial saludable pueden potencialmente considerarse efectos a largo plazo de la enfermedad. Aunque tal alteración se reporta principalmente en sobrevivientes de enfermedades graves y críticas, los efectos duraderos también ocurren en individuos con una infección leve que no requirieron hospitalización. Sin embargo, aún no se ha establecido cómo el sexo, el género, la edad, la etnia, las condiciones de salud subyacentes, la dosis viral o la progresión de COVID-19 afectan significativamente el riesgo de desarrollar efectos a largo plazo de COVID-19″.

Entre las conclusiones, los médicos destacaron en el informe que “desde que se informó por primera vez, ha habido una gran cantidad de grupos de pacientes en las redes sociales, encuestas, comentarios y artículos científicos con el objetivo de describir el COVID-19 como enfermedad crónica”. 

Paralelamente, se han descrito cientos de publicaciones científicas, incluidas cohortes que estudian efectos específicos de la enfermedad y listas de informes de casos. Sin embargo, todavía se necesita una descripción general amplia de todos los posibles efectos a largo plazo del COVID-19. Por lo tanto, la investigación tuvo como objetivo “realizar una revisión sistemática y un metanálisis de estudios revisados por pares para estimar la prevalencia de todos los síntomas, signos o parámetros anormales de laboratorio que se extienden más allá de la fase aguda de COVID-19 informada hasta la fecha”.

Las especialistas de la investigación publicada en Nature incluyeron todas las enfermedades, trastornos, síntomas, signos y parámetros de laboratorio reportados en números totales o porcentajes. Los resultados de interés fueron biomarcadores sanguíneos y radiografías de tórax anormales informadas para pacientes con infección por SARS-CoV-2 en cualquier entorno. 

Además, evaluaron los síntomas en varios sistemas distintos; neurológico, respiratorio, gastrointestinal, cardíaco, endocrino, dermatológico, hepático y renal. Cuando se informaron dos puntos temporales en el estudio, se utilizaron los resultados evaluados después del seguimiento más prolongado.

“Esta revisión sistemática y metanálisis mostró que el 80% de las personas con un diagnóstico confirmado de COVID-19 continúan teniendo al menos un efecto general más allá de las dos semanas posteriores a la infección aguda. En total, 55 efectos, incluyendo los síntomas, signos y los parámetros de laboratorio, fueron identificados, con fatiga, anosmia, disfunción pulmonar y los trastornos neurológicos son los más comunes. 

La mayoría de los síntomas fueron similares a la sintomatología desarrollada durante la fase aguda de COVID-19. Sin embargo, dado que todas las encuestas fueron predefinidas, existe la posibilidad de que aún no se hayan identificado otros efectos. Sin embargo, se necesitan más estudios para comprender cada síntoma por separado y junto con los otros síntomas. 

Los cinco efectos más comunes fueron fatiga (58%), dolor de cabeza (44%), trastorno de atención (27%), caída del cabello (25%) y disnea (24%). La recuperación de COVID-19 debe ser más desarrollada que la verificación de alta hospitalaria o la prueba negativa para SARS-CoV-2 o positiva para anticuerpos”, sostuvieron.

Y concluyeron: “Más evidencia e investigación de equipos multidisciplinarios son cruciales para comprender las causas, los mecanismos y los riesgos para desarrollar medidas preventivas, técnicas de rehabilitación y estrategias de manejo clínico con perspectivas integrales del paciente diseñadas para abordar la atención posterior al COVID-19. Se necesita más información sobre estudios prospectivos para evaluar mejor el curso natural de la infección por COVID-19 y definir el síndrome de COVID prolongado. 

Desde el punto de vista clínico, los médicos deben conocer los síntomas, signos y biomarcadores presentes en pacientes previamente afectados por COVID-19 para evaluar, identificar y detener rápidamente la progresión prolongada del COVID-19, minimizar el riesgo de efectos crónicos y ayudar a restablecer la salud. La gestión de todos estos efectos requiere una mayor comprensión para diseñar diseños individualizados”.

Moderna identifica partículas de acero en vacunas producidas España


MADRID.- Las vacunas de Moderna producidas en España que fueron bloqueadas en Japón tras hallarse impurezas en los viales contenían "partículas de acero", según ha informado este miércoles la compañía farmacéutica, que ha añadido que las anomalías "no suponen un riesgo" sanitario, según ha difundido la web de RTVE.

Son las conclusiones de la investigación y los análisis de laboratorio llevados a cabo por el laboratorio estadounidense y su distribuidora en Japón, Takeda, a raíz de la decisión del Gobierno nipón de bloquear por precaución 1,63 millones de dosis de la vacuna después de haber detectado sustancias extrañas en algunos viales.

Ahora, las compañías apuntan que los restos podrían proceder de "un aparato de la cadena de producción", pero "no suponen un riesgo indebido desde el punto de vista médico", según el comunicado conjunto publicado este miércoles.

En la investigación ha participado también la farmacéutica española Rovi, responsable de la producción y el envasado de la vacuna para el mercado nipón, entre otros.

Por el momento, no se han reportado efectos adversos relacionados con esta incidencia. Japón notificó dos muertes en personas después de haber sido vacunadas, pero, este hecho no puede achacarse a las anomalías ni siquiera al uso de la vacuna con la información disponible hasta ahora.

Casi 700.000 registros de vacunación en el Reino Unido contienen datos erróneos


LONDRES.- Gran Bretaña se encuentra en un gran problema debido a los casi 700.000 registros de vacunación que tuvieron que ser modificados debido a que contenían datos erróneos.

De acuerdo a lo publicado por The Telegraph, hubo 677.331 registros de vacunación que tuvieron que ser modificados por el Servicio Nacional de Salud (NHS) debido a datos erróneos y 112.939 tuvieron que ser eliminados a causa de duplicación o errores de corrección.

Estas fallas perjudican a personas que ya se vacunaron dos veces  y que necesitaban viajar al extranjero, ya que no pueden generar sus pasaportes de vacunación debido a los datos erróneos.https://www.truthsonar.com/widget/?pub=blescom

Está el caso de un hombre del sur de Londres que intentaba sacar su “pase covid”, pero no podía debido a que faltaba el registro de la primera dosis de la vacuna que se aplicó en el mes de febrero.

Luego de más de 100 intentos de modificar los datos que realizó durante cinco meses, tomó la decisión de vacunarse por tercera vez y así la aplicación de la NHS se la tomó como la segunda dosis y pudo obtener el pase,

“Esto ahora se muestra en la aplicación como mi segunda vacuna y parece que estoy completamente vacunado y bueno para viajar y ahora puedo usar el pase nacional para ir al teatro”, dijo el hombre a The Telegraph.

Cabe señalar que muchos de los errores fueron descubiertos e informados por los usuarios cuando intentaban obtener sus “pases covid” para poder viajar y se daban cuenta que no los podían generar, lo que lleva a pensar que estos casi 700 mil son sólo una pequeña parte de los errores existentes.

El pasaporte de vacunación está siendo cuestionado tanto en Reino Unido como en el resto del mundo, recientemente un grupo de empresas junto a líderes políticos y religiosos se unieron a personal sanitario y médicos para luchar contra estos pasaportes covid.

De esta manera lanzaron la “Declaración Juntos”, por la cual establecen que los pasaportes de vacunas o cualquier forma de identificación digital compromete los derechos y libertades de los británicos.

Mediante esta declaración se busca juntar firmas para mostrar al gobierno la fuerte oposición que hay entre los ciudadanos británicos a estas medidas de control.

Esta declaración fue presentada el pasado miércoles 25 de agosto, mediante una conferencia de prensa y cuenta con el apoyo de todo tipo de personalidades, desde funcionarios del NHS hasta deportistas y músicos.

Entre las personas que hablaron se encuentra,  Alan Miller, quién es propietario de un bar y dijo que se unió a “Juntos” porque no está de acuerdo en que haya una sociedad donde se discrimine y que guardias de seguridad pidan datos personales de las personas.

También habló la autora Laura Dodsworth, quién expresó que los pasaportes de vacunas van en contra de los valores británicos y que no harán más que excluir, dividir y comprometer la privacidad de las personas, expuestas a un control médico de documentos.

A su vez, advirtió que este es el primer paso que llevará a una forma permanente de identificación digital.

El reverendo Dr. Jamie Franklin, participó de la conferencia y fue contundente.

“Como sacerdote en la Iglesia de Inglaterra y como líder cristiano, la idea de los pasaportes de vacunas en las iglesias es inaceptable e imposible para nosotros”.

Cuba anuncia el inicio de la vacunación infantil contra la Covid-19


LA HABANA.- Cuba, que enfrenta el momento más crítico de la pandemia, comenzará a inmunizar el viernes a su población entre 2 y 18 años con sus vacunas anticovid Abadala y Soberana 02, una condición que puso el gobierno para abrir las escuelas, se informó oficialmente este miércoles, según la agencia France Presse.

La campaña de vacunación pediátrica forma parte de una estrategia del gobierno que pretende que "el 92.6%" de los 11.2 millones de cubanos reciba "las tres dosis de la imunización en el mes de noviembre", señaló la Presidencia de Cuba en su página de internet.

La campaña de vacunación pediátrica arrancará el próximo viernes y abarcará gradualmente a toda la población entre 2 y 18 años. "Será intensiva", dijo la directora de Ciencia e Innovación del Ministerio de Salud (Minsap), Ileana Morales, citada por el sitio web.

Actualmente, Cuba desarrolla ensayos clínicos en población infantil con Abdala y Soberana, pero ninguna de las dos vacunas ha recibido hasta la fecha la autorización de uso de emergencia en menores de edad.

No obstante, Morales precisó que "este proceso ha sido autorizado por el Centro de Control Estatal de Medicamentos (Cecmed)", regulador local.

Al anunciar el martes la reanudación del curso escolar a distancia, la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez, precisó que, de conjunto con el Minsap, se había acordado que las escuelas del país no abrirían hasta que los estudiantes estuvieran inmunizados.

Cuba había logrado manejar la crisis sanitaria hasta que en julio pasado la variante delta disparó el número de casos y de fallecidos, poniendo en jaque a sus servicios de salud.

Hasta este miércoles la isla acumulaba 659,464 casos y 5,377 muertos. Según el Minsap, hasta inicios de agosto, 95,100 menores se habían contagiado en Cuba y siete fallecieron.

Bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, Cuba comenzó a desarrollar sus propias vacunas en la década de 1980 y cuenta con tres inmunizantes propios contra el coronavirus: Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, aunque no reconocidas aún por la OMS.

En mayo, cuando inició la campaña de vacunación, el gobierno se propuso suministrar el antiviral al 70% de la población hasta agosto y completar el 100% en diciembre, pero actualmente sólo 3.7 millones de cubanos están inmunizados (33.8 por ciento). Debido a este retraso, empezó el domingo a usar también la vacuna china Sinopharm.

Los ensayos pediátricos están en curso en otros países como China, cuyo laboratorio Sinovac aprobó en junio el uso de la vacuna en menores de entre tres y 17 años, aunque no determinó cuándo se empezará a aplicar.

En Estados Unidos, la vacuna sigue estando disponible bajo autorización de uso de emergencia para los niños de 12 a 15 años, pero los médicos pueden prescribirla a los menores de 12 si creen que será beneficiosa.

Israel autorizó a finales de julio la vacuna para niños de entre cinco y 11 años susceptibles de sufrir complicaciones graves ligadas a la Covid-19.

Las vacunas del COVID-19 para niños menores podrían ser autorizadas en otoño


MADRID.- Tanto Pfizer como Moderna están evaluando la eficacia y la seguridad de su vacuna en niños pequeños en ensayos clínicos desde marzo, pero los resultados de esos estudios no se han publicado, según Business Insider.

Pero la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) suele tardar unas semanas en revisar estos datos, por lo que el país estaría en condiciones de empezar a administrar las vacunas a los niños pequeños como muy pronto en octubre. 

Los datos del otro grupo de edad que Pfizer está estudiando, los niños de 6 meses a 5 años, podrían estar disponibles poco después, según adelantó la propia farmacéutica en julio. De hecho, la compañía había estimado que los resultados de su grupo de edad más joven podrían estar disponibles en octubre o noviembre.

Moderna, por su parte, espera tener datos sobre la eficacia de su vacuna entre los niños pequeños a finales de otoño o principios del próximo invierno.

Aún se desconocen los plazos para el regulador europeo, la Agencia Europea del Medicamento (EMA), pero probablemente se obtengan los resultados de los estudios y las autorizaciones al mismo tiempo, según elDiario.es.

El excomisionado de la FDA Scott Gottlieb, que forma parte de la junta directiva de Pfizer, ha dicho este a CNBC que la FDA podría dar luz verde a la vacuna de Pfizer para niños menores de 12 años a finales de otoño o principios de invierno. 

No obstante, añade, la solicitud de uso de emergencia de Pfizer "probablemente no se presentará hasta octubre". A partir de ahí, estima, la FDA podría tardar entre 4 y 6 semanas en revisar los datos.

El principal epidemiólogo en EEUU al frente de la pandemia y asesor médico jefe de la Casa Blanca, Anthony Fauci, cree que hay una "posibilidad razonable" de que los niños más pequeños puedan ser vacunados antes de las vacaciones de Navidad, según declaraciones al programa Today de NBC.

Pero los analistas de Wall Street son un poco más optimistas.

En un comunicado de ayer martes, los analistas de Morgan Stanley han dicho que esperan que Pfizer presente una autorización de emergencia para niños de 5 a 11 años en septiembre, lo que pondría a EEUU en camino de vacunar a este grupo de edad en otoño. 

Asimismo, estiman que Pfizer presente datos para los niños de 6 meses en adelante en noviembre, lo que significa que los niños más pequeños podrían ser vacunados a finales de 2021 o principios de 2022.

Moderna, calcula, podría tener datos para los niños de 6 a 12 años también en otoño, alrededor de uno o 2 meses después de Pfizer. 

Los datos para los niños de 6 meses en adelante estarían disponibles a finales de 2021 o principios de 2022, lo que significa que Pfizer podría solicitar una autorización de emergencia para su grupo de edad más joven el próximo año.

La FDA había pedido a Pfizer y a Moderna que ampliasen sus ensayos con menores de 12 años en julio, alegando que los estudios no eran lo suficientemente grandes como para detectar efectos secundarios raros, como la inflamación del corazón.

Hasta entonces, Pfizer había estado estudiando su vacuna en hasta 4.500 niños pequeños, divididos en 2 grupos de edad: de 5 a 11 años y de 6 meses a 5 años. 

El ensayo de Moderna, por su parte, incluía 3 grupos de edad —de 6 a 11 años, de 2 a 5 años y de 6 meses a menos de 2 años— con 2.265 participantes cada uno. 

De acuerdo con The New York Times, el regulador norteamericano ha pedido a ambas compañías que incluyeran al menos 3.000 niños en el grupo de edad de 5 a 11 años.

Hasta la fecha, la FDA ha autorizado sólo la inyección de Pfizer para niños de 12 a 15 años en mayo. Pero Moderna sigue esperando que la agencia autorice su vacuna para niños de 12 a 17 años, después de haber solicitado una autorización de emergencia en junio. Estos datos podrían ver la luz en cualquier momento.

Johnson & Johnson tiene un calendario más retrasado. La empresa no empezará a estudiar su vacuna entre los niños de 12 a 17 años hasta este otoño. Si se demuestra que la vacuna es segura y eficaz entre los niños de más edad, J&J podría empezar a estudiar a los niños de 2 a 11 años y luego a los menores de 2 años. 

Esto significa que la vacuna de una única dosis probablemente no esté disponible para los niños hasta 2022.

Por su parte, el regulador europeo, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha autorizado tanto a Pfizer como a Moderna para la vacunación en menores con más de 12 años de edad.

El ensayo de fase uno de Pfizer ha demostrado que una dosis más baja de su vacuna —10 microgramos, en lugar de los 30 que se administran a los adultos— es segura para los niños de 5 a 11 años. En el ensayo se ha administrado una dosis aún menor, de 3 microgramos, a niños de 6 meses a 5 años, que parecen tolerarla bien.

Moderna también está comparando su dosis estándar (100 microgramos) con dosis más bajas para todos los grupos de edad. Los niños de 2 a 12 años del ensayo están recibiendo 50 o 100 microgramos, y los niños de 6 meses a 2 años están recibiendo 25, 50 o 100.

Una dosis más baja podría ayudar a evitar efectos secundarios innecesarios. 

Los adolescentes de los ensayos de Pfizer parecían desarrollar efectos secundarios con más frecuencia que los adultos, probablemente porque el sistema inmunitario de los niños se activa rápidamente. 

Pero incluso los efectos secundarios más comunes, como la fatiga y los dolores de cabeza, fueron relativamente menores.

"Hay que tener en cuenta que los niños no son adultos a escala", advierte Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud, en el programa Good Morning America. "Tienen sistemas inmunitarios y un metabolismo diferentes. Hay que hacer ensayos cuidadosos para asegurarse de que la dosis es la correcta y que no haya sorpresas".

Israel lidera los contagios por coronavirus a nivel mundial a pesar de la vacunación masiva



TEL-AVIV.- Un incremento de casos de coronavirus lleva semanas sufriendo Israel. El país, modelo de vacunación rápida y masiva, al menos en los primeros meses, es hoy el que está registrando más casos diarios per cápita del mundo, según coinciden varias agencias internacionales de noticias.

Con casi 11.000 casos registrados, Israel ha alcanzado cifras no vistas hasta ahora en la pandemia. Se trata de una ola de contagios; las consecuencias en lo que a hospitalizaciones y mortalidad se refiere no son comparables a las del inicio de la pandemia; pero plantea el debate de si es necesario mantener algún tipo de restricción o de si puede ser conveniente la tercera dosis. Israel ha optado por ambas.

Hay algunos datos que apuntan a la posible pérdida de inmunidad con el paso de los meses. Se ha detectado entre los primeros vacunados una caída de anticuerpos neutralizantes, pero también se trataba de personas más mayores y frágiles en muchos casos, por eso las conclusiones aún no pueden ser robustas. Israel tiene un problema añadido.

La falta de prudencia y la falsa sensación de seguridad entre los vacunados puede haber hecho el resto para facilitar el incremento del nivel de transmisión en toda la sociedad. La otra cara de esta moneda es que quienes no se pongan las tres inyecciones no serán considerados como completamente vacunados. 

El número de pacientes graves, según datos del Ministerio de Sanidad, está en números no vistos desde los meses de marzo y abril. Al ser muy alto el nivel de transmisión, se están viendo personas vacunadas entre estos pacientes.

El Gobierno de Naftali Bennet está tratando de contener el crecimiento de los contagios antes de que el nuevo repunte se complique aún más con el regreso a las aulas. Se ha llegado a insistir en varias ocasiones en que el objetivo es evitar un nuevo confinamiento, por el temor a los daños económicos colaterales que pudiesen derivarse de la suspensión masiva de actividades. 

Un fármaco de menos de 2 euros demuestra ser útil en pacientes críticos con COVID-19



MADRID.- Expertos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) han descrito la eficacia del metoprolol –un fármaco tradicionalmente usado para enfermedades severas del sistema cardiovascular– en pacientes críticos con COVID-19. Los resultados se han publicado en la revista Journal of American College of Cardiology (JACC). 

La expresión más grave del coronavirus es la insuficiencia respiratoria severa que requiere intubación y se asocia a alta mortalidad. De hecho, la infección pulmonar por SARS-CoV-2 puede derivar en el desarrollo de un síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA), en el que la inflamación o hiperactivación de los neutrófilos tiene un papel central. Sin embargo, por ahora hay una falta de terapias para tratar dicho síndrome. 

El equipo liderado por Borja Ibáñez, director del Laboratorio Traslacional para la Imagen y Terapia Cardiovascular del CNIC, descubrió recientemente que el metoprolol tiene un efecto muy selectivo sobre el neutrófilo hiperactivado en condiciones de estrés agudo como el infarto de miocardio. Debido al papel central de neutrófilo en el SDRA, el grupo especuló que este medicamento podría reposicionarse como terapia en casos de COVID-19 grave.

De esta forma, comenzaron un ensayo piloto junto con el Hospital Fundación Jiménez Díaz para estudiar el efecto del tratamiento intravenoso con metoprolol en el infiltrado inflamatorio pulmonar y en la función respiratoria en enfermos graves que han sido intubados recientemente debido a un SDRA, llamado MADRID-COVID.  

“Estudiamos el infiltrado inflamatorio en el líquido broncoalveolar antes y después del tratamiento, así como la evolución clínica en términos de oxigenación y días bajo ventilación mecánica“, explica Ibáñez.

El metoprolol mejora la oxigenación de los pacientes

Los resultados muestran que el tratamiento con metoprolol intravenoso (15 mg / día) durante tres días "reducía significativamente la infiltración de neutrófilos en los pulmones y mejoraba la oxigenación de los enfermos", señala el Eduardo Oliver, cofirmante del estudio.  

"Hemos visto una tendencia clara: los pacientes que recibían este medicamento necesitaban de menos días bajo ventilación mecánica y por tanto menos días de ingreso en UCI", señala Arnoldo Santos, médico intensivista y coautor del estudio.

Ibáñez matiza que, “aunque debemos ser cautos ya que se trata de un estudio piloto inicial, hemos observado que el tratamiento con metoprolol en este contexto clínico es seguro, se asocia a una reducción muy significativa del infiltrado inflamatorio alveolar pulmonar, y esto parece derivar en una mejoría muy rápida de la oxigenación".

Necesidad de ser contrastado con más datos

Los investigadores consideran que el metoprolol intravenoso aparece como una “intervención prometedora que podría mejorar el pronóstico de los pacientes con COVID-19 en estado crítico” y subrayan que es un fármaco seguro, barato –el tratamiento diario cuesta menos de dos euros– y disponible que puede optimizar los resultados en coronavirus grave.

"El efecto del metoprolol sobre la hiperactivación de las células inflamatorias es exclusivo de este betabloqueante", afirma Agustín Clemente-Moragón, coprimer firmante del trabajo. 

De hecho, el mismo grupo de investigadores mostró recientemente, en un estudio experimental previo, que otros betabloqueantes aparentemente similares no tienen un efecto sobre la inflamación exacerbada pulmonar.

"Aunque el estudio es piloto y debe confirmarse en un ensayo más grande, su alta seguridad, disponibilidad y efecto biológico tan robusto podría ser suficiente para valorar su uso en pacientes jóvenes ingresados en UCI con COVID-19 severo”, señala Valentín Fuster, director general del CNIC y coinvestigador de este trabajo.  


No hay covid entre los inmigrantes / Antonio Izquierdo Escribano *

 


A finales de junio, mantuvimos un encuentro varios de los viejos redactores de mientras tanto. La pandemia y sus secuelas sociales fue uno de los temas abordados en la conversación y, por mi parte, insistí en el silencio que rodea a cuál es la incidencia del Covid-19 entre la inmigración extranjera. Esta preocupación se inscribe en el color rojo de la revista. En un momento de la reunión, el más escribidor de entre nosotros, preguntó al resto si considerábamos que valía la pena seguir editando la revista. Dijimos que sí. Pero ¿hay algún inmigrante entre los lectores de la revista? ¿A quién le interesa leer una nota sobre la salud de los inmigrantes?

Del virus y su incidencia entre los inmigrantes extranjeros

Se podría decir que el virus sabe tanto de sociología como de biología. El Covid-19 daña más a las personas que son vulnerables por edad y condición social. En ese sentido, los mayores y los pobres han sido los más castigados. El hecho es que, en una proporción desmesurada, los inmigrantes extranjeros caen del lado de los desposeídos, si bien, su edad media les hace más resistentes. 

Es la pugna entre el escudo de la juventud y la espada de la desigualdad social. Nos referiremos aquí a los inmigrantes extranjeros que se ocupan en tareas expuestas al virus. Pues bien, el hecho es que no aparecen forasteros en los datos oficiales de enfermos o fallecidos por coronavirus en España. Cabe decir que también renquean los datos en la mayoría de los países desarrollados que componen el club de la OCDE.

Son inmigrantes porque han nacido fuera; extranjeros porque no se han “naturalizado” en el país donde viven; y están más expuestos a la enfermedad porque las condiciones de su vivienda, su medio de transporte y su empleo propician el contagio. Hay otras categorías de inmigrantes que también resultan muy vulnerables al virus como los refugiados climáticos y aquellos que proceden de países en guerra. Son personas cuya salud se encuentra deteriorada debido a las carencias alimentarias e higiénicas padecidas durante los durísimos desplazamientos. 

Desde luego que también hay extranjeros altamente cualificados con poder y riqueza, pero no constituyen, ni de lejos, la mayoría de la población foránea. El grueso de los inmigrantes que se ha establecido en los países “más desarrollados” viven empantanados entre la precariedad y el desclasamiento.

Salta a la vista que en sus vidas y trabajos los foráneos están más expuestos que los autóctonos al Covid-19. Utilizan más el metro y los autobuses, viven en barrios más densos, se amontonan en viviendas pequeñas y de mala calidad. A ellos los hemos visto como temporeros recogiendo las cosechas, como transportistas de alimentos desde los supermercados y comercios o trabajando en la industria cárnica. 

Y, a ellas, como peluqueras, camareras, limpiadoras en toda clase de establecimientos y cuidando de los mayores en hogares individuales o colectivos. En fin, han atendido y protegido a los confinados seguros que nos recluíamos para trabajar desde nuestro domicilio. Y, sin embargo, si nos atenemos al discurso público, parece que el virus no les haya afectado.

¿Qué información tenemos al respecto?

En nuestro país no se conoce cuántos inmigrantes han muerto y enfermado como consecuencia del coronavirus. Podría argüirse que la composición demográfica de la inmigración en España explica su desaparición estadística. No hay Covid-19 entre los inmigrantes porque son más jóvenes que la población autóctona. Pero antes de aceptar esta justificación, hay que demostrar que no es la insuficiente calidad de los datos recogidos lo que más pesa a la hora de explicar ese vacío. 

Abundan los argumentos en sentido contrario: no acceden a los test, están menos informados, tienen más dificultad con el idioma, es mayor su indefensión laboral y no son pocos los que están en situación irregular.

Escasean los países que incluyen en sus registros el país de origen y la nacionalidad de los fallecidos. Pero con los datos que reúne la OCDE se ofrecen tres aproximaciones al tema que nos ocupa que son válidas para extraer conclusiones.

La primera pista es la incidencia del virus entre las minorías étnicas. La cautela es que en ese conteo figuran los inmigrantes que han nacido fuera junto a los descendientes que han nacido en el país, pero reclaman su identidad racial o cultural. La segunda vía nos habla del exceso de muertos según la nacionalidad durante la pandemia. Y la tercera, que es la más rigurosa, la conforman unos pocos países en cuyos registros estadísticos constan el país de origen y el de nacionalidad de los ingresados en los hospitales y de los fallecidos.

Por la primera ruta se comprueba que las minorías étnicas tienen tasas de mortalidad (ajustadas por edad) significativamente más altas, por ejemplo, entre los negros (hombres y mujeres) o los pakistaníes en el Reino Unido. Y también entre las minorías hispanas en los Estados Unidos de Norteamérica. En los países que siguen la segunda vía como son Francia y Países Bajos se observa un exceso de mortalidad respecto de años prepandémicos. Esa sobremortalidad se acentúa entre los norteafricanos, subsaharianos y asiáticos. El excedente se situó entre el doble y el cuádruple respecto de los nativos. 

Y, por fin, en los países nórdicos, se ha comprobado que la proporción de infectados duplica a la de los nativos y que la mortalidad de los refugiados recientes en Suecia (sirios e iraquíes) fue un 220% más alta en comparación con el promedio de 2016-2019. También en Canadá y Portugal se ha verificado el mayor riesgo de infección y mortalidad de los inmigrantes a pesar de tener una edad media más joven.

De las estadísticas oficiales en las democracias insuficientes

La profundidad de las democracias se mide por sus omisiones. Y las estadísticas oficiales no registran, o lo hace sin rigor, la incidencia del Covid-19 entre la población foránea. A estas alturas de la pandemia se sabe poco sobre la letalidad y la morbilidad que el virus ha producido entre los inmigrantes extranjeros. Se trata de una omisión política que, en lo esencial, se explica por la estrategia nacional de vacunación y por la capacidad para llegar a las poblaciones vulnerables.

En otras palabras, si la vacuna es demográfica, entonces, los inmigrantes se inmunizan cuando les corresponde por su edad. Pero si la vacunación hubiese sido más democrática, entonces, se hubiera contemplado el grado de exposición al virus y su contribución a la vida comunitaria. Siguiendo el criterio social, las cajeras de los supermercados, los vagabundos de las cosechas, los transportistas de alimentos y de paquetería o las limpiadoras de edificios y empleadas en el servicio doméstico, habrían estado entre los grupos prioritarios a la hora de recibir protección. En esas ocupaciones se concentran los asalariados foráneos. 

Por añadidura, la calidad de la democracia se evalúa por su atención a los desamparados. De ahí que el volumen de trabajadores indocumentados sea un indicador de marginación política, social y sanitaria. Cuántos más inmigrantes estén desprotegidos y tapados más se infraestimará la incidencia de la enfermedad.

Concluyamos afirmando que la fiabilidad de los datos guarda una estrecha relación con el lugar que ocupa la foraneidad en la jerarquía de cada sociedad. Pondré, para terminar, un ejemplo doméstico. En una pregunta convenida con un periodista y dirigida al gabinete de prensa del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España se pedía información sobre la incidencia del virus entre las personas extranjeras. Es decir, el número de contagiados, ingresados y fallecidos por Covid-19. La respuesta literal fue que “para esa información tan específica debes dirigirte a las comunidades autónomas. Muchas gracias y saludos cordiales”. Aquí, “específico”, significa propio de seres marginales.

 

 

(*) Catedrático en Sociología de la Universidad de La Coruña

 

http://www.mientrastanto.org/boletin-204/notas/no-hay-covid-entre-los-inmigrantes

Tener o no tener dinero / Salvador Sostres *


 Al Madrid le saldrá gratis el 1 de enero lo que ahora le habría costado 200 millones de euros. Florentino estaba dispuesto a pagarlos pero al PSG y a su dueño les sale el dinero por las orejas y no quieren pasar a la Historia como los que vendieron a su mejor jugador. «Eso lo hacen los clubes pobres, como el Barcelona con Messi», ha explicado Nasser Al-Khelaïfi en una conversación informal y pese a saber que Mbappé, que es madridista desde pequeño, quedará libre al ritmo del concierto de valses de Año Nuevo, y que tiene ya pactadas con el Real Madrid las condiciones de su contratación a partir de esa fecha.

La importancia de tener dinero es que no tienes que vender lo que no quieres vender, y que incluso por estética puedes mantener tu dignidad aunque sea perdiendo –o renunciando a ganar– 200 millones de euros. Las quejas de los directivos del club francés sobre los contactos que el Real Madrid habría mantenido con Mbappé para ficharle, teóricamente prohibidos al tener el jugador contrato en vigor con otro equipo, contrastan con las múltiples reuniones que el PSG tuvo con Neymar o Donnarumma, cuando aún tenían contrato con el Barcelona y el Milán respectivamente. Concretamente con Neymar tuvieron lugar hasta 11 encuentros.

En el sentido contrario, el Barcelona ha acabado cediendo a Griezmann al Atlético de Madrid, para ahorrarse así la ficha del jugador, y rebajar aún más su masa salarial. Coutinho y Umtiti continúan bajo el pretexto de darles «una última oportunidad» pero la verdad es que no se ha encontrado a nadie que los quisiera. Jordi Alba y Sergio Busquets, como ya hiciera Gerard Piqué, han aceptado rebajarse el sueldo, y una vez rebajado, diferir la cantidad en más cómodos plazos para la damnificada economía azulgrana.

Ilaix fue traspasado ayer por la tarde al Leipzig por 16 millones de euros, más 8 en variables. Además, el Barça se reserva el 10% de una futura venta del jugador. También ayer, anunció el traspaso de Emerson Royal, por 25 millones, al Tottenham. Durante el verano, Laporta había vendido igualmente a Júnior Firpo por 15 millones, a Todibo por 14 y a Aleñá por 5.

Entre tener y no tener dinero está siempre y en todo la diferencia. Por eso Florentino Pérez y Joan Laporta insisten en el proyecto de la Superliga. El fútbol español tuvo su gloria cuando Guardiola, Mourinho, Cristiano y Messi coincidieron en la Liga. En el mercado de hoy, sólo algunos jeques pueden pagarles, a ellos o a sus relevos generacionales. La guerra no es entre lo público y lo privado, entre Florentino y Tebas, o entre equipos grandes y pequeños. De hecho, ni siquiera es una guerra. Es una decisión muy concreta, que es si buscamos la manera de pagar para que el fútbol español merezca la pena.

 

(*) Columnista

 

https://www.abc.es/deportes/futbol/abci-salvador-sostres-tener-o-no-tener-dinero-202108311952_noticia.html

¿Qué nos falta saber sobre las vacunas? / Sofía García-Bullé *

 


A poco más de un año del inicio de la pandemia y con el surgimiento de una nueva variante del COVID-19, para muchos la sensación general es la de haber regresado al punto de partida. A pesar del esfuerzo mundial para la producción y distribución de vacunas, el rango de la infección parece no disminuir y se perfila un repunte de la enfermedad para este mes a nivel global.

Ante una eventualidad como esta siempre hay dos lados de la conversación: quienes cuestionan y desestiman la efectividad de las medidas preventivas y, sobre todo, de las vacunas, y quienes atribuyen la causa de que la pandemia no haya cedido a las acciones de las personas que no atienden las medidas y que no se vacunan. ¿Quién tiene razón? Si esta es la primera pregunta que nos hacemos, la manera de aproximarnos al tema quizás no sea la correcta, más bien habría que preguntarnos ¿qué nos falta saber?

El primer argumento en los casos en los que se contrae COVID-19 aún después de haberse vacunado es que “no funciona”. A través de los meses en los que miles de personas han salido positivas a pesar de haber recibido la vacuna, las redes sociales se han inundado de cibernautas compartiendo testimonio acerca de cómo la vacuna no hizo su trabajo pero, ¿tenemos claro cuál es el trabajo de la vacuna?

La vacuna cuenta con dos números que son importantes para definir si sirve o no a su propósito: la tasa de eficacia y el índice de protección a síntomas severos, hospitalización de cuidados intensivos y muerte. La tasa de eficacia, indica el nivel de protección en contra de un contagio. Este número no es un absoluto que asegurará no contraer la enfermedad. Que la tasa de una vacuna sea mayor a la de otra no quiere decir que automáticamente es una mejor vacuna, o que las de tasa más baja sean deficientes o inseguras. La ventana de tiempo y espacios geográficos en los que se probaron influyó significativamente en el porcentaje final asignado.

Por ejemplo, la Pfizer y la Moderna, que tienen una eficacia del 95 % y 94 %, respectivamente, se probaron exclusivamente en Estados Unidos durante el verano del año pasado, cuando las medidas de prevención y el encierro estaban en un punto alto a nivel global. Las pruebas de Johnson & Johnson, si bien iniciaron también en verano, se extendieron hasta el otoño y abarcaron otros países, principalmente Sudáfrica y Brasil. Durante el periodo en que se realizó el estudio, la exposición de los participantes al virus era mayor, y ya existían variantes en las regiones consideradas. 

Las circunstancias en las que se probó la Johnson & Johnson impactó seriamente su porcentaje final de eficacia, pero sería un error asumir que se trata de una vacuna insegura o inservible, se trata más bien de una vacuna probada en un ambiente más complicado. Si esta vacuna hubiera sido probada en las mismas circunstancias que la Pfizer o la Moderna, quizás tendría cifras más altas, o viceversa. 

Sin embargo, podríamos decir que este no es el mejor número para decidir si vacunarse o no y con cuál opción. Evitar la hospitalización y la muerte por contagio es la prioridad de cualquier vacuna. Si movemos el medidor a ese criterio, los números son mucho más alentadores. Todas las vacunas reducen al 99.9 % la mortalidad por COVID-19 y el ingreso a cuidados intensivos.

Sobre el tiempo y desarrollo de las vacunas

Una inquietud presente en las personas que están renuentes a vacunarse es el tiempo tan expedito en la que estuvieron listas para el público. No son pocos los que piensan que podrían estar formando parte de un grupo de prueba y no estar recibiendo una prevención efectiva. A este cuestionamiento habría que completarlo con otro: ¿Conocemos los tiempos en los que una vacuna confiable es producida?

La primera vacuna contra la gripe española o influenza, se autorizó en 1945, veintisiete años después del brote que inició la primera gran pandemia de infecciones respiratorias en el mundo moderno. Hoy en día se sabe que existen cuatro tipos de influenza, y que los cambios estacionales producen nuevas cepas constantemente por lo que las vacunas también cambian cada año para adaptarse a estas alteraciones. 

Todo esto es producto de décadas de investigación, que continúa hasta la fecha, e implica que cuando los especialistas en la comunidad científica comenzaron el esfuerzo por desarrollar una vacuna contra el COVID-19, no estaban empezando desde cero. Los coronavirus son un tema largamente estudiado por los responsables detrás de las soluciones médicas. Gracias a todo este fondo epistémico,  la vacuna contra la gripe porcina, la pandemia más reciente antes de esta, tomó menos de cinco meses.

Sobre los efectos secundarios de las vacunas

El miedo a reacciones adversas a la vacuna ha sido un motivo poderoso en el pensamiento colectivo de las personas que no se deciden a recibir su dosis. Aún si síntomas como dolores de cabeza, fiebre, alergia, fatiga y demás dolencias son, para algunos, un deterrente para no vacunarse, se podría argumentar que aquellos pertenecientes al cuadro del COVID-19 como la inflamación pulmonar, la fiebre severa, la dificultad para respirar, la necesidad de cuidados intensivos, entubación, las complicaciones cardiacas y la muerte, serían una razón aún más contundente como para elegir hacerlo.

La cuestión con los efectos secundarios es que son, en la mayoría de los casos, algo positivo. Para explicarlo de manera simple, la vacuna contra el COVID-19 (y todas las demás vacunas)  funcionan así: Los malestares que sentimos posterior a la inyección no significa que estemos enfermos, por el contrario, son las señales de que el sistema inmune está trabajando para combatir los patógenos debilitados o muertos de los que se compone la vacuna y que no pueden hacernos daño. Ayudan a nuestro sistema inmune a aprender cómo pelear contra una infección real de COVID-19. 

Por eso es que después de la vacuna hay de 65 % a 97 % de disminución de la probabilidad de contagio y un 99.9 % de protección contra síntomas que provoquen hospitalización de cuidados intensivos y muerte.

Dicho esto, existen personas con afecciones subyacentes y el sistema inmune comprometido que constituyen casos especiales, no porque la vacuna pudiera tener un impacto negativo en ellos sino porque la eficacia de la misma podría reducirse debido a una respuesta débil del organismo.

Desarrollar trombosis es otra de las preocupaciones principales de quienes no encuentran aún confianza para vacunarse. Esta posibilidad es real, pero también mínima. En España, por ejemplo, se presentaron de 2 a 3 casos entre cada millón de personas vacunadas, reportó Juan Carlos Reverter, presidente de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH) en entrevista con La Vanguardia. Para poner este número en contexto veamos otras cifras, la trombosis también puede presentarse como síntoma de COVID-19. 

“Del total de pacientes que ingresan en el hospital, un 20 % sufre trombos. En las UCIs, el porcentaje sube hasta el 40”. Explicó el también Jefe de servicio de hemoterapia y hemostasia del Hospital Clínic de Barcelona. En España, actualmente mueren 190 de 10,000 pacientes de COVID-19, en Estados Unidos 250 de 27,19, en México 371 de 6,543, en Reino Unido 174 de 30,838. La posibilidad de presentar trombosis como síntoma del COVID-19 es mil veces mayor a desarrollarla como efecto secundario de la vacuna.

Sobre el derecho y la responsabilidad de decidir

Más allá de las dudas y temores que experimentan miles de personas que no consideran la vacuna como una opción viable, la decisión de aplicársela o no sigue siendo un tema de libre elección, pero también de responsabilidad personal, ambas van de la mano. La libertad representa la facultad de poder actuar sin control externo, de acuerdo con nuestra voluntad y con lo que consideramos nuestros mejores intereses. La responsabilidad personal significa considerar cuidadosamente nuestro proceder, tomando en cuenta cómo puede afectarnos a nosotros en un futuro o a otros.

Cuando se trata de una crisis de salud como la que enfrentamos desde hace más de un año, cualquier ejercicio de la libertad debe pasar por el filtro de cuestionar cómo nuestras decisiones pueden impactar a otras personas igual o más susceptibles de contraer el virus y/o presentar síntomas severos o morir.

El ex-gobernador de California y actor Arnold Schwarzenegger ofrece un ejemplo categórico pero simple, para comprender las implicaciones éticas ligadas a la decisión de no vacunarse por dar crédito a la desinformación o caer en la falsa percepción de que nuestras libertades están siendo violentadas por la insistente convocatoria a las medidas preventivas y protocolos. “No es diferente a los semáforos, ponemos semáforos en las intersecciones para que nadie mate a otra persona por accidente, no puedes decir:  «Nadie me va a decir que me tengo que parar aquí, la voy a atravesar». 

Así es como matas a alguien debido a tus acciones”, expresó duramente el republicano en conversación con el coronel y autor Alex Vindman con la moderación de la periodista Bianna Golodryga. Reiteró también la necesidad de confiar en los expertos y creer que los años de investigación y conocimientos recaudados por la comunidad científica son la mejor opción para aproximarse a soluciones reales.

La decisión de vacunarse es y sigue siendo una elección personal en la mayor parte del mundo, pero este panorama está cambiando rápido ante la imposibilidad de erradicar la pandemia antes de que surjan más olas y variantes. Independientemente de las dudas o certezas que puedas tener acerca de la vacuna, es indispensable consultar con tu médico de confianza, la mejor respuesta para ti siempre vendrá de alguien que conozca tu historial médico y pueda generar recomendaciones personalizadas ya sea para la opción de una primera dosis o un refuerzo.

 

(*) Licenciada en Estudios Humanísticos y Social

 

https://observatorio.tec.mx/edu-news/opinion-vacunas?format=amp