MADRID.- Los sindicatos han desconvocado la huelga
en Renfe y Adif que debía arrancar el viernes tras alcanzar un acuerdo
con el Ministerio de Transportes, aunque la oferta habitual de trenes
seguirá viéndose afectada por los servicios mínimos fijados ante la
huelga general convocada por el sindicato de Vox.
Tanto
los sindicatos convocantes como el Ministerio, con Oscar Puente
estrenándose como titular de la cartera, han confirmado la
desconvocatoria de los cinco días de huelga a los que estaban llamados
unos 15.000 trabajadores de Renfe y Adif.
Según
Transportes, Puente se ha comprometido a garantizar que los sindicatos
de Renfe y Adif formarán parte de las negociaciones, así como a
"respetar y salvaguardar en todo momento los derechos socio-laborales y
de permeabilidad de todos los empleados de ambas empresas públicas".
Así,
"las mesas de negociación para la transferencia de la gestión de
Rodalies en Cataluña, que incluye la creación de un nuevo operador, y
para la identificación de un socio para Renfe Mercancías se llevarán a
cabo con la participación de la representación legal de los
trabajadores, a los que se les facilitará la información disponible y
con los que abordarán las soluciones que permitan superar cualquier
conflictividad", afirma el ministerio en un comunicado.
En
este sentido, "con el fin de garantizar la búsqueda de consensos en
estos procesos", se establecerá una mesa de diálogo permanente entre las
partes "con el objetivo de trasmitir la visión y el modelo ferroviario
por el que abogan los trabajadores de Renfe y Adif".
Así, se ha convocado una primera reunión
para antes del 15 diciembre con la que se buscará dar seguimiento al
acuerdo y tratar los puntos recogidos en el mismo.
Los
sindicatos, por su parte, advierten de que se mantendrán vigilantes
para garantizar que se cumple todo lo acordado y aseguran que, de no ser
así, volverán a convocar nuevas jornadas de huelga.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez,
ha mostrado su satisfacción por este acuerdo en el acto de entrega de
los premios 2023 del medio digital infoLibre, y ha dicho que era
necesario abrir una mesa de diálogo.
"Esto
no es una cuestión solo entre gobiernos. Afecta a trabajadores, afecta
al funcionamiento del servicio ferroviario, y afecta a los ciudadanos y a
las ciudadanas, en este caso de la Comunidad Autónoma de Cataluña", ha
defendido.
En su opinión, la
cancelación de la huelga es "un margen de confianza" dado por los
sindicatos "para que esto se pueda hacer con acuerdo" y teniendo en
cuenta siempre que "los derechos de los trabajadores de Renfe y Adif se
han de respetar".
Alteraciones en la oferta de trenes
Como
parte de los servicios mínimos que se habían fijado ante esta huelga y
la del sindicato Solidaridad de Vox, se había programado la cancelación
de 1.550 trenes de media y larga distancia y alta velocidad y otros 990
de mercancías programados para el viernes.
Al respecto, Renfe advierte de que "pueden
producirse modificaciones puntuales en el servicio ferroviario durante
las primeras horas" del viernes, ya que los servicios mínimos se
establecieron antes de la desconvocatoria, al tiempo que la huelga
general de Vox se mantiene.
En
cualquier caso, añade que "esta situación se irá normalizando a lo largo
de la mañana". y apunta que a los viajeros afectados se les ofrecerá,
siempre que sea posible, viajar en otro tren en el horario más
aproximado al adquirido.
Si no desean
realizar viaje, pueden anular o cambiar para otra fecha su billete sin
ningún coste. Las operaciones de anulación o cambio se pueden realizar
en todos los canales de venta de Renfe.
La
protesta es contra la segregación de ambas empresas por el acuerdo para
transferir a Cataluña Rodalies (Cercanías de esta comunidad autónoma) y
la privatización de Renfe Mercancías.
Además
de este viernes, los paros estaban convocados para los próximos 30 de
noviembre, 1, 4 y 5 de diciembre, coincidiendo estos últimos con el
puente de la Constitución.
Los
Comités Generales de Empresa de Renfe y Adif (SEMAF, CCOO, UGT, SCF,
CGT y SF) decidieron llevar a cabo estas movilizaciones a principios de
noviembre, después del acuerdo alcanzado entre el PSOE y Esquerra
Republicana de Catalunya (ERC) para la transferencia del servicio de
Rodalies, y la elección por parte de Renfe de un socio estratégico para
el negocio de mercancías.
En virtud del acuerdo de Rodalies
(Cercanías de Cataluña), la plantilla, así como las infraestructuras y
vehículos pasarán a pertenecer a una tercera empresa con la Generalitat
como socio mayoritario, con la finalidad de segregar la operación y la
infraestructura de la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG), señalan
los sindicatos.
Los comités de Renfe y
de Adif se oponen a la segregación de ambas empresas porque va en
contra de los derechos de los trabajadores, que dejarían de estar
amparados por los convenios colectivos de ambas empresas, y la salida de
la operación y las infraestructuras (vías y estaciones) de la RFIG, que
pasaría a un modelo regional fuera del sistema europeo.
En
cuanto a la privatización "encubierta" de Renfe Mercancías, los
sindicatos han indicado que consiste en la creación de una sociedad
participada en minoría por capital de Renfe y "dejar las riendas del
negocio a una empresa privada".
En este
proyecto, se pretende transferir a la nueva sociedad privada los
principales activos de la empresa pública, como son los mejores
vehículos (locomotoras y vagones), dejando a Renfe Mercancías con el
parque móvil más envejecido y los servicios menos rentables, han
alertado.