WASHINGTON.- La
economía española crecerá este año un 2,9% según el Fondo Monetario
Internacional (FMI), lo que supone revisar un punto al alza las
previsiones realizadas el pasado abril y elevar en cinco décimas las de
julio, al tiempo que ha mantenido sin cambios la expansión del 2,1%
pronosticada para 2025.
En concreto, el nuevo informe 'Perspectivas Económicas Mundiales'
sitúa el desempeño económico de España de 2024 como el mejor entre las
grandes economías avanzadas analizadas por el FMI, incluso por encima
del de Estados Unidos, que se quedará una décima por debajo. Además,
superará en más de tres veces la marca de la zona euro.
De cara a 2025, España seguirá creciendo sensiblemente por encima de
sus pares desarrollados, pero se quedará algo por detrás de Estados
Unidos y Canadá, aunque aún muy por encima del 1,2% del conjunto de la
eurozona. A más largo plazo, el FMI augura que el PIB español crecerá un
1,6% en 2029, cuatro décimas por encima del área de la moneda común.
En rueda de prensa, el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier
Gourinchas, ha explicado que los buenos datos de España se enmarcan en
la tendencia general que muestra debilidad en los países con un mayor
componente industrial, como Alemania, pero que beneficia a aquellos que
dependen de los servicios.
Asimismo, la vicedirectora del departamento de investigación del FMI,
Petya Koeva-Brooks, ha precisado que la revisión al alza para España se
ha motivado en las "sorpresas positivas" observadas durante el segundo
trimestre y por la actualización de indicadores anteriores.
Koeva-Brooks ha indicado que la aportación del sector exportador y
del turismo han sido los principales artífices detrás de esta mejora,
pero también el consumo privado y la inversión por el impacto que
estarían teniendo el plan de recuperación postpandémico y los fondos
europeos.
En el documento presentado, el FMI prevé que el crecimiento mundial
se mantendrá en 2024 y 2025 en el 3,2%, en línea con lo avanzado ya en
abril.
"Se prevé que el crecimiento se mantenga estable en el 3,2% en 2024 y
2025, pero en algunas economías de renta baja y en desarrollo se han
producido importantes revisiones a la baja, a menudo, vinculadas a la
intensificación de los conflictos", ha manifestado Gourinchas.
El organismo dirigido por Kristalina Georgieva ha indicado que cuenta
con que, a pesar de las tensiones geopolíticas, el comercio mundial
crezca parejo a los niveles de PIB, concretamente a una media del 3,25%
para ambos ejercicios.
"A pesar del aumento de las restricciones transfronterizas que
afectan al comercio entre bloques distantes en términos geopolíticos, se
espera que la relación comercio-PIB mundial se mantenga estable. El
comercio intrabloques y el comercio con terceros países han sido hasta
ahora fuerzas compensatorias", ha abundado el estudio del FMI.
En el caso de las economías avanzadas, la entidad ha conservado
fundamentalmente inalteradas sus previsiones anteriores, con solo una
mejora de una décima en 2024 respecto de lo informado en abril y en
julio. En consecuencia, este grupo de países crecerá un 1,8% en 2024 y
otro tanto en 2025.
Por contra, en el caso de la zona euro, el FMI ha empeorado en una
décima la estimación para 2024 que hizo en julio, hasta el 0,8%,
mientras que la proyección para 2025 también se ha recortado en tres
décimas, hasta el 1,2%.
Estados Unidos sorprende y arroja la nota positiva entre las
principales economías, dado que su PIB crecerá un 2,8% en 2024 y un 2,2%
en 2025. Esto es dos y tres décimas más que en julio, respectivamente.
En cuanto a los emergentes, el FMI apunta a un crecimiento del 4,2%
para los dos años, manteniendo así el pronóstico previo para 2024, pero
recortando en una décima el de 2025.
Entre las economías más relevantes de este grupo, la institución ha
modificado a la baja sus expectativas para China, con un crecimiento del
4,8% en 2024, lo que equivale a un recorte de dos décimas para este
año. En 2025, crecería un 4,5%, sin cambios.
El FMI ha celebrado en comparecencia pública que las medidas
anunciadas en las últimas semanas por Pekín para relanzar el crecimiento
vayan "en la buena dirección", pero que estas no serán suficientemente
potentes para elevar el crecimiento "de forma sustancial".
En el caso de la India, el FMI ha mantenido la previsión de crecimiento para este año del 7% y del 6,5% para el siguiente.
El organismo con sede en Washington ha animado, asimismo, a los
Estados a preparar 'colchones' fiscales anticrisis y estabilizar las
cuentas públicas. Igualmente, ha instado a rechazar medidas de corte
proteccionista por cuanto son lesivas para el crecimiento y por llevar
aparejadas represalias de parte de terceros que anulan las ventajas que,
a nivel teórico, deberían brindar.
En cuanto a la evolución de los precios, los nuevos pronósticos del
FMI apuntan a que la tasa de inflación de España registrará este año una
media del 2,8%, frente al 3,4% correspondiente al año pasado, mientras
que los precios continuarán descendiendo en 2025 hasta un promedio del
1,9%.
De este modo, la subida de los precios en España será este año más
intensa de lo esperado en la zona euro, donde habrá un alza del 2,4%. No
obstante, la lectura de España para el año que viene caerá una décima
por debajo del dato de los países del euro, que se quedará en el 2%.
Entre las mayores economías europeas, la inflación de Alemania se
anotará un 2,4% en 2024 y perderá cuatro décimas para 2025, por lo que
bajará al 2%, mientras que Francia registrará un alza de los precios del
2,3% en 2024, que se relajará hasta el 1,6% el año que viene.
Por otra parte, Italia pasará este año de unos niveles muy inferiores
al 2% a superarlos en 2025, puesto que la inflación repuntará de un
1,3% a un 2,1%.
La institución multilateral prevé que la tasa de inflación en Estados
Unidos cerrará 2024 con una media del 3% que se moderará al 1,9% el
próximo año, ya por debajo de la meta de estabilidad de precios dictada
por la Reserva Federal (Fed).
Gourinchas ha asegurado que la batalla mundial contra la inflación
está "prácticamente ganada" y cercana a los niveles perseguidos por los
bancos centrales.
"Gran parte de esa desinflación puede atribuirse a la desaparición de
la coincidencia única de 'shocks' de oferta y demanda que causaron la
inflación en primer lugar, y a una mayor oferta de mano de obra debido a
la inmigración en muchos países avanzados", ha elaborado.
Sin embargo, el analista ha explicado que existen riesgos al alza
para la inflación, especialmente, por la posible escalada bélica en
Oriente Medio dado que perturbaría los mercados de materias primas y de
energía.