Este "newsletter" cumple el primer año de su época digital. Han sido meses, semanas y días, intensos y apasionantes al coincidir en el tiempo con el inicio de la lucha oficial contra la corrupción urbanística y financiera por parte del Gobierno y del Parlamento. Nuevos, libres y experimentados periodistas universitarios se incorporarán, tras el verano, al desarrollo progresivo en Alicante y Murcia de este modesto proyecto mediático, muy personal por enraizado en la filosofía inicial de su periodista fundador: una información de calidad, no dependiente, para lectores muy exclusivos y sin condicionamientos o límites intelectuales.También hemos ido introduciendo, en el día a día y gradualmente, una selección continua de noticias clave para ir teniendo una idea de contexto sobre el que mejor entender luego, no lo que algunos llaman perversamente la actualidad, sino lo que va conformando la verdadera realidad circundante, a veces intencionadamente invisible o manipulada, y que nos afecta y atañe aunque pensemos que toda ella no va con nosotros ni contra nuestros intereses específicos. Esa es nuestra principal misión estratégica ahora para conseguir luego la verdadera efectividad de nuestra difusión con una cierta calidad.
La fórmula de un "newsletter" en forma de "blog", aprovechando la oportunidad tecnológica que brinda "Google", se ha revelado, pues, exitosa y libre. Y, sobre todo, absolutamente accesible pese a los vanos intentos, técnico-políticos de instancias caducas, para truncar nuestro contacto habitual con determinadas franjas de la audiencia. Eso ya no es posible en la sociedad de la información y el conocimiento. Como tampoco lo es el control ideológico de un "newsletter" como éste, en su actual dimensión de tratamiento periodístico regional con todo aquello de verdadero interés público y en condiciones de funcionamiento global.
Quitadas algunas adherencias indeseables, propias de los experimentos, y precisada mucho más la línea de lo que pretendíamos realizar para ser referencia dentro y fuera de nuestro entorno, encaramos ahora la siguiente etapa hacia la consolidación de una idea mediática, clásica sobre soporte exponencial, que todavía queda limar en algunos aspectos, cuya potencialidad vamos descubriendo día a día y que, tras el paréntesis obligado de las vacaciones veraniegas, comenzará a conocer otra dimensión de aportación de valor, aprovechando todas las alternativas que nos vaya brindando el avance imparable de la tecnología de la información.
Si hemos llegado hasta aquí es por la fidelidad de una masa crítica suficiente como para tener en cuenta, por parte de alguna instancia decisoria, dentro y fuera, algo de lo que se dice, insinúa o predice. Es obvio que no gustamos a quienes acumulan demasiado poder o tienen intención de hacerla. Pero sí sabemos que una mayoría social, sino comparte todos nuestros planteamientos, sí, al menos, coincide con nosotros en los objetivos estratégicos a alcanzar. Y esa es nuestra satisfacción y nuestra responsabilidad, de la que no vamos a abdicar, gobierne quien gobierne. Nuestro único compromiso es, y siempre será, con la sociedad civil y con los valores que sustentan una democracia europea de base social-cristiana y liberal.












