ALICANTE.- Con un Joan Ignasi Pla aferrado a la secretaria general del PSPV y desautorizado no sólo por las críticas internas sino, sobre todo, tras la abultada derrota electoral del 27-M, los barones territoriales socialistas empiezan a tomar posiciones en la batalla por la Diputación. La dirección de l'Alacantí ha citado a todos los alcaldes, portavoces y secretarios generales para iniciar las negociaciones e intentar llegar a un acuerdo en la comarca más convulsa y en la que las dos últimas designaciones, las de 99 y 2003, se saldaron con la rebelión de decenas de concejales contra las tesis de la cúpula del PSPV.
La lucha por los trece escaños socialistas en la corporación provincial - una disputa que en la provincia tiene, si cabe, más importancia que en Valencia o Castellón - va a ser especialmente dura en l'Alacantí. De ahí que el responsable comarcal, Jorge Espí, haya optado por intentar completar una propuesta de consenso y, de esa manera, tratar de evitar una nueva muestra de división durante la votación de los diputados en la junta electoral, algo que, en principio, se debe producir la última semana del mes de junio.
Pero el encaje de bolillos parece complicado. Hasta media docena de nombres están sobre la mesa en la comarca de l'Alacantí para únicamente cuatro plazas. De Sant Vicent del Raspeig, aunque con opciones remotas, se han postulado Esteban Vallejo y Rufino Selva; de Xixona, María Teresa Carbonell; de Sant Joan d'Alacant, Baltasar Ortiz y Santiago Escudero; Jesús Ferrara, alcalde de Tibi; a los que hay que sumar Roque Moreno, Carmen Sánchez Brufal, Loles Cardona, José Vicente Urios y Ángel Pernias, de la agrupación socialista de Alicante.
La situación, en estos momentos, es muy compleja. De hecho, si nadie da su brazo a torcer, en último extremo, la situación podría derivar en un nuevo enfrentamiento en la elección de los diputados provinciales. En cualquier caso, la posición de la cúpula de la dirección comarcal de l'Alacantí - a la que, cabe recordar, corresponde la propuesta formal de diputados provinciales - es la de premiar los buenos resultados electorales en los últimos comicios locales.
Eso conformaría un nómina de diputados con representantes de Sant Joan d'Alacant, Xixona y Tibi, las tres únicas localidades de la comarca donde los socialistas han logrado mayoría absoluta, y, quizá, con un sólo diputado de Alicante, puesto para el que tendrían más opciones, en función de la paridad, bien Roque Moreno o, quizá, Sánchez Brufal. Esa es la propuesta que, en principio, podría aglutinar a más de la mitad de los ediles de la comarca. Moreno, sin embargo, está tratando de sondear acuerdos con Sant Vicent para conformar otro frente con el que presionar para asegurarse un sillón en el Palacio Provincial.
El secretario general del PSPV de Alicante, a quién le escucha, siempre le transmite que cuenta con el beneplácito de Joan Ignasi Pla para estar en la Diputación. Sin embargo, ahora, la autoridad de Pla ha quedado reducida a la mínima expresión tras la derrota en las urnas.
En otros partidos judiciales, la situación parece más clara. En la Vega Baja, un escaño será para Orihuela y otro para alguna localidad pequeña. En el Baix Vinalopó, dos para Elche - Antonio Amorós y María Teresa Sempere - y uno, quizá, para Guardamar.
En l'Alcoià, vuelve a tener todos los números el veterano Jaume Pasqual. Está todavía en el aire, por contra, la elección de escaños en el Medio Vinalopó, donde sólo en Novelda los socialistas han logrado un buen resultado.
En la Marina Baixa, comarca en la que la agrupación de Altea, en esta ocasión, tiene mucho que decir a pesar de que Benidorm aspira, pese a acumular una derrota más, al puesto. Y la Marina Alta, partido judicial en el que el aspirante oficial, el secretario comarcal Paco Carrió, se presentó de «cunero» por la Vall de Laguart para poder ser diputado y ni siquiera resulto electo como concejal.
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La lucha por los trece escaños socialistas en la corporación provincial - una disputa que en la provincia tiene, si cabe, más importancia que en Valencia o Castellón - va a ser especialmente dura en l'Alacantí. De ahí que el responsable comarcal, Jorge Espí, haya optado por intentar completar una propuesta de consenso y, de esa manera, tratar de evitar una nueva muestra de división durante la votación de los diputados en la junta electoral, algo que, en principio, se debe producir la última semana del mes de junio.
Pero el encaje de bolillos parece complicado. Hasta media docena de nombres están sobre la mesa en la comarca de l'Alacantí para únicamente cuatro plazas. De Sant Vicent del Raspeig, aunque con opciones remotas, se han postulado Esteban Vallejo y Rufino Selva; de Xixona, María Teresa Carbonell; de Sant Joan d'Alacant, Baltasar Ortiz y Santiago Escudero; Jesús Ferrara, alcalde de Tibi; a los que hay que sumar Roque Moreno, Carmen Sánchez Brufal, Loles Cardona, José Vicente Urios y Ángel Pernias, de la agrupación socialista de Alicante.
La situación, en estos momentos, es muy compleja. De hecho, si nadie da su brazo a torcer, en último extremo, la situación podría derivar en un nuevo enfrentamiento en la elección de los diputados provinciales. En cualquier caso, la posición de la cúpula de la dirección comarcal de l'Alacantí - a la que, cabe recordar, corresponde la propuesta formal de diputados provinciales - es la de premiar los buenos resultados electorales en los últimos comicios locales.
Eso conformaría un nómina de diputados con representantes de Sant Joan d'Alacant, Xixona y Tibi, las tres únicas localidades de la comarca donde los socialistas han logrado mayoría absoluta, y, quizá, con un sólo diputado de Alicante, puesto para el que tendrían más opciones, en función de la paridad, bien Roque Moreno o, quizá, Sánchez Brufal. Esa es la propuesta que, en principio, podría aglutinar a más de la mitad de los ediles de la comarca. Moreno, sin embargo, está tratando de sondear acuerdos con Sant Vicent para conformar otro frente con el que presionar para asegurarse un sillón en el Palacio Provincial.
El secretario general del PSPV de Alicante, a quién le escucha, siempre le transmite que cuenta con el beneplácito de Joan Ignasi Pla para estar en la Diputación. Sin embargo, ahora, la autoridad de Pla ha quedado reducida a la mínima expresión tras la derrota en las urnas.
En otros partidos judiciales, la situación parece más clara. En la Vega Baja, un escaño será para Orihuela y otro para alguna localidad pequeña. En el Baix Vinalopó, dos para Elche - Antonio Amorós y María Teresa Sempere - y uno, quizá, para Guardamar.
En l'Alcoià, vuelve a tener todos los números el veterano Jaume Pasqual. Está todavía en el aire, por contra, la elección de escaños en el Medio Vinalopó, donde sólo en Novelda los socialistas han logrado un buen resultado.
En la Marina Baixa, comarca en la que la agrupación de Altea, en esta ocasión, tiene mucho que decir a pesar de que Benidorm aspira, pese a acumular una derrota más, al puesto. Y la Marina Alta, partido judicial en el que el aspirante oficial, el secretario comarcal Paco Carrió, se presentó de «cunero» por la Vall de Laguart para poder ser diputado y ni siquiera resulto electo como concejal.

















