MURCIA.- En Murcia se habla el murciano
cuyas características son interesantes. Sin embargo, puede que haya
determinadas zonas de Murcia en la que lo que hablan no suene nada a
murciano. ¿Por qué? Porque, tal vez, los habitantes estén
hablando en ¡panocho!
1. El panocho es una variante del murciano
El panocho es un dialecto, lo que quiere decir que es una variante de
la lengua (es hija de otra). En este caso, no del castellano, sino del
propio murciano, por lo que, si no se conoce esta lengua, probablemente se
sienta que algo se ha perdido al escuchar el panocho. ¿Esto quiere decir que si
se sabe murciano se entenderá el panocho? Pues… tampoco es algo seguro.
2. Es originario de solo tres comarcas
Otra
curiosidad del panocho es que no se habla en todas las comarcasde
Murcia, de hecho, hay muchos murcianos que no saben comunicarse en
este dialecto. Puesto que nació en la Vega Media, la Vega Baja y la
Huerta de Murcia. Así que, si uno se anima a escucharlo por si mismo,
debe acercarse a estos sitios porque le sorprenderán.
3. No tiene gramática propia
Al ser un dialecto, no tiene una gramática propia, por lo que
intentar aprenderlo puede ser complicado. Más que nada porque en cada
una de las comarcas mencionadas habrá variaciones del panocho, lo que lo
enriquece, pero también puede acabar confundiéndo. Y es que cuando no
hay una gramática, no hay normas que seguir. ¡Curioso!
4. Procede del árabe baruch
Casi nadie sabe cuál es la procedencia del panocho, de hecho, esto
sigue siendo una incógnita. Pero, parece ser que podría su origen estar
en el árabe baruch. ¿Esto a qué se refiere? A un habla popular,
característica de las personas que trabajaban en la Huerta y que poco a
poco fue dando lugar a lo que hoy conocemos como panocho.
5. ¿Por qué se llama "panocho"?
Llegados
a este punto, puede que se esté uno preguntando por qué a este
dialecto se le llama "panocho" y no de cualquier otra forma. Pues porque
significa "perteneciente o relativo a la huerta". No obstante, hay
muchas dudas también sobre el origen de esta palabra, así que le dejamos
descubrirlo preguntándoselo a quienes lo hablan ¡a ver si lo
saben!
6. El léxico del panocho es una mezcla de lenguas
Una característica muy singular del léxico panocho es que proviene de
muchas lenguas. Por ejemplo, del árabe y del mozárabe, aunque la
pronunciación es más de origen aragonés, catalán y valenciano. Por lo
tanto, puede que cuando escuche este dialecto le suene un poco
familiar.
7. El seseo es un rasgo singular
El seseo está presente en varias zonas de España, pero también es una
singularidad del panocho. Decir "serésa" en lugar de "cereza" o "casa"
en lugar de "caza" son solo algunos ejemplos de lo que puede encontrar si interactúa con una persona que habla en este dialecto
murciano. Saber esto será clave para evitar malentendidos.
8. Muchas de las palabras acaban en -ico
Otra característica interesante que se debe conocer del panocho es que
varias de las palabras acaban en -ico. Algunos ejemplos son "abonico",
"ñorico", "tuico". La verdad es que el resultado del uso de esta
terminación es realmente bonito al oído, por lo que preste atención
porque seguro que lo escuchará en algunas de las comarcas de Murcia
mencionadas.
9. Es un dialecto presente en la literatura
Puede parecer que el panocho es un dialecto escondido que nunca ha
salido de Murcia. Pero, esto no es verdad. El poeta Miguel Hernández,
famoso en el siglo XX, escribió en panocho su obra "En mi barquica".
Aquí dejamos los primeros versos: "¡Siñor amor, por la virgencica,
ascucha al que ruega!... A este huertanico de cana ceza, a este probe
viejo que a sus pies se muestra". Qué bonito suena, ¿verdad?
10. El panocho no está muerto
Muchas personas piensan que el panocho está muerto, pero esto no es
cierto. Sí que lo hablan pocas personas y que esto puede provocar que
acabe perdiéndose, pero todavía se lucha por mantener vivo su uso y hay
personas que aún interactúan en panocho. Por lo tanto, sigue siendo una
lengua vehícular para muchas.
La riqueza lingüística presente en España debemos mantenerla y
dialectos como el panocho no deberían nunca perderse. Por eso, conocer
su existencia, algunas de sus características y elementos más
sobresalientes, es un primer paso para que fuera de las comarcas de la
Vega Media y Baja, y la Huerta de Murcia se sepa que el panocho existe
en la actualidad.
Variedades
El
murciano no guarda completa uniformidad lingüística en todo su ámbito
territorial, por lo que, atendiendo a los caracteres más salientes,
podemos distinguir, de forma aproximada, los siguientes sectores
comarcales:
1) N.E.: Almansa, Caudete, Villena, Sax, Yecla, etc.
2) S.E.: Hondón de los Frailes, Albatera, San Fulgencio, Rojales,
Torrevieja y el resto de la Vega Baja, excepto Guardamar del Segura.
3) S.: Campo de Cartagena, la comarca del Mar Menor y Mazarrón.
4) S.O.: Totana, Lorca, Puerto Lumbreras, Águilas, comarca de Los Vélez, Huércal-Overa, Vera y Cuevas del Almanzora.
5) N.O.: La comarca del Noroeste/Tierras Altas, Socovos, Nerpio, Férez,
Yeste, Elche de la Sierra, Santiago de la Espada, Huéscar, Cúllar,
Pontones, etc.
6) Central: Vega Media y Alta del Segura, la Huerta de Murcia y la comarca del Río Mula.
7) N.: Jumilla y Campos de Hellín.
8) Istán (Málaga): Localidad repoblada por numerosos murcianos tras la Reconquista.
* Tradicionalmente al murciano hablado en los sectores Central y SE se le ha llamado panocho.
** Es de especial interés el valenciano hablado en El Carche, área
enclavada dentro de los municipios de Yecla, Jumilla y Abanilla, hecho
que enriquece enormemente nuestro patrimonio lingüístico.
Entre
las diversas variedades murcianas, hay ciertas notas diferenciadoras,
tanto en la fonética como en el vocabulario de algunos campos
semánticos, apareciendo rasgos de transitoriedad lingüística, según la
población se encontrara próxima a las fronteras del aragonés,
castellano, valenciano-catalán o mozárabe.
Estas zonas de
diferenciación están caracterizadas por variedades léxicas (temáticas y
económicas, sobre todo, relacionadas con la Huerta, el campo, las minas,
la pesca...) y fonéticas (éstas menos numerosas). Muchas palabras y
fonemas tienen su localización peculiar, y aún suelen aislarse en puntos
esporádicos. Vocablos arcaicos o matices de pronunciación, por un
fuerte arraigo tradicional, perduran en esta o aquellas comarcas,
mientras en otras han experimentado alteraciones y cambios, o han sido
substituidos por sinónimos equivalentes.
Pero el hecho más
saliente y curioso es la evolución que han tenido muchas voces de origen
catalán-valenciano al irse corriendo desde la frontera E a la O,
pudiéndose observar cómo la enérgica fuerza castellanizante del murciano
occidental las ha transformado con simples procedimientos semánticos o
fonéticos. Por ejemplo, la palabra espolsar (= sacudir, de cat. "pols",
polvo) es usada en la parte oriental mientras que en la parte occidental
pasa a decirse espulsar debido a una falsa asociación con el verbo
castellano "expulsar".
El seseo, o permuta del sonido
interdental <c> y <z> por el alveolar fricativo sordo de
/s/, se conserva en algunas comarcas de la parte levantina y meridional
del mapa filológico murciano (Vega Baja y Campo de Cartagena); pero, a
través de algunas confusiones en la parte central, se extingue por
completo en el N.O.
En cuanto a la distribución geográfica del
yeísmo y lleísmo, aquél es siempre usado en los centros urbanos más
poblados, mientras el lleísmo sólo suele emplearse en los pueblos,
aldeas y comarcas rurales.
La pérdida de la i postónica en el
sufijo -ísimo de los superlativos, usual en la parte N y N.E., es menos
usual en la zona más meridional.