ALICANTE.- Todo listo (o casi) para la construcción
de la nueva terminal de graneles en nave cerrada del Puerto de Alicante,
adjudicada a Eiffage en julio de 2018. Parte de los trabajos previos
para despejar la explanada del muelle 17 en la que se instalará el nuevo
edificio de tratamiento ya están concluidos a la espera de que pueda
producirse el inicio efectivo de las obras, según precisaron fuentes
consultadas por Alicante Plaza este jueves.
De
hecho, las empresas dedicadas a la carga y descarga de graneles
(Alicante Port, Bergé Marítima y Cesa Alicante) aguardan instrucciones
de la multinacional francesa para poder calendarizar la llegada de
buques y programar sus operaciones de carga y descarga. "En estos
momentos, nos encontramos en una situación de incertidumbre porque no
sabemos cuándo se va a producir el traslado de las medidas de
protección", según indicaron sus representantes consultados por Alicante Plaza, en alusión a los muros-pantalla que sirven para evitar la propagación de partículas.
En
principio, el traslado de esas protecciones debe paralizar su actividad
de modo temporal, por un periodo que no se antoja largo. Al menos, si
se tiene en cuenta que se trata de un trabajo menor y que el plazo de
ejecución previsto para el conjunto de las obras de la nueva terminal es
de doce meses.
Como informó este diario, Eiffage prevé la construcción de un edificio con una ocupación en planta de casi 14.000 m2 ,
con una longitud de 300 metros, 46,65 metros de anchura, y una altura,
únicamente en su punto más elevado, de 25,80 metros, de acuerdo con la
última modificación del proyecto validada por la Autoridad Portuaria
hace casi un año, en abril de 2019.
La
multinacional justificó la necesidad de introducir esos cambios con el
propósito de dar cabida a la maquinaria que hará que la instalación esté
automatizada. Con esa modificación, la compañía elevaba la inversión
prevista desde los 8 millones iniciales hasta 12. Esa modificación se
acometía sin variaciones en el plazo de explotación comercial de las
instalaciones por el que se adjudicó la obra: una concesión por 30 años.
Hasta
el momento, Eiffage ya ha logrado la autorización de emisiones a la
atmósfera por parte de la Conselleria de Transición Ecológica que
resulta preceptiva para el ejercicio de su actividad.
Dicha autorización
sigue a la espera de que se resuelvan las
alegaciones presentadas por la Plataforma por un Puerto Sostenible, en
las que se alertaba de que el permiso abría la puerta a la carga de
graneles a cielo abierto en determinadas situaciones excepcionales que
el colectivo no consideraba justificadas.
Además,
según fuentes consultadas, continúa abierta la disputa sobre la
necesidad de que Eiffage disponga de licencia municipal de obra y
actividad, lo que conlleva el consiguiente pago de tasas, como informó Alicante Plaza.
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