MADRID.- Banco Sabadell ha obtenido un
beneficio neto atribuido de 1.028 millones de euros, un 44,9% más con
respecto al mismo periodo del año anterior, según la información que ha remitido
este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Este
resultados se ha apoyado, sobre todo, en el crecimiento de los márgenes
de intereses, impulsados por las subidas de tipos de los bancos
centrales. La entidad destaca que el margen recurrente --resultado de
sumar el margen de intereses y las comisiones, y restar los costes--
aumentó un 38,8% en tasa interanual, hasta los 2.328 millones de euros.
Así, los
ingresos de negocio bancario (margen de intereses más comisiones netas)
alcanzaron los 4.559 millones de euros, un 18,7% más frente a
los tres primeros trimestres de 2022, mientras que el margen de
intereses creció un 29,0%, hasta situarse en los 3.512 millones.
Por el
contrario, las comisiones netas descendieron un 6,3% en los nueve
primeros meses del año, hasta los 1.047 millones de euros, en tanto que
el total de costes crecieron un 3,2%, hasta los 2.231 millones de euros.
Fruto
del crecimiento de ingresos y del control de los costes, pese a la
inflación, la ratio de eficiencia del grupo mejoró en 5,3 puntos en un
año, hasta situarse en el 48,7%, el 43,1% sin tener en cuenta a TSB.
Además, el margen de clientes ha continuado su tendencia alcista, puesto
que al término de septiembre se había elevado al 2,99%, tras crecer más
de medio punto en un año.
Sabadell cumple y supera los objetivos
financieros establecidos en su plan estratégico para 2021-2023, donde
se fijaba un RoTE superior al 6% a cierre de 2023 y mantener una ratio
CET1 'fully-loaded' superior al 12% a lo largo del plan. El colchón MDA
(máxima cantidad distribuible) se situó en 428 puntos básicos,
ofreciendo un "amplio colchón" por encima de los requerimientos,
mientras que la ratio de crédito sobre depósitos era a cierre del tercer
trimestre del 94,6%. Asimismo, la ratio de cobertura de liquidez (LCR)
alcanzaba el 220% a cierre de septiembre.
El
consejero delegado, César González-Bueno, ha destacado que el cierre
del tercer trimestre "muestra de nuevo avances significativos en los
resultados. Seguimos con la transformación radical de nuestro negocio con
el fin de ampliar la base de clientes y elevar su vinculación".
Por su parte,
el director financiero, Leopoldo Alvear, ha señalado que, de nuevo, el
banco ha sido capaz de generar capital orgánicamente. "Esto ha
sido posible gracias a la mejora de nuestra rentabilidad, que estamos
aumentando por encima de lo previsto y ya se acerca a cubrir el coste de
capital", ha explicado.
Por otro lado, el crédito vivo de
Banco Sabadell cerró septiembre con un saldo de 151.627 millones de
euros, lo que representa una caída interanual del 3,3% por las
amortizaciones de hipotecas, la menor pujanza de la inversión
empresarial, y los vencimientos de préstamos de Administraciones
Públicas.
En la comparativa intertrimestral, el crédito decrece un 1,4%,
impactado en parte por la estacionalidad.
Sabadell destaca que la
moderación de la demanda de crédito para la adquisición de vivienda
contrasta con el dinamismo del crédito al consumo, que creció
un 27% en los tres primeros trimestres, hasta los 1.581 millones.
La
facturación de tarjetas avanzó un 7%, hasta alcanzar los 17.281 millones
de euros en los nueve primeros meses, mientras que la de TPVs se
incrementó un 12%, hasta los 39.307 millones de euros. Además, estos
datáfonos realizaron 1.201 millones de transacciones entre enero y
septiembre.
Por
otro lado, los recursos de clientes en balance cerraron el tercer
trimestre en 161.973 millones de euros, lo que supone un 0,8% menos
interanual y un 0,5% menos intertrimestral. Los saldos de cuentas a la
vista se situaron en 136.511 millones de euros, con un descenso del 7,6%
interanual. Por
su parte, los depósitos a plazo suman 24.184 millones de euros, con un
alza del 52,1% respecto a septiembre de 2022 y de un 12,6% respecto al
trimestre anterior.
Los
recursos de clientes fuera de balance alcanzaron los 39.342 millones de
euros a cierre de septiembre de 2023, lo que supone un incremento del
3,4% interanual. Este aumento se explica, principalmente, por
la buena evolución de los fondos de inversión.
De esta forma, los
activos totales del grupo sumaban 243.261 millones de euros, un 6,6%
menos en la comparativa interanual por la devolución anticipada de la
TLTRO III. En el trimestre se mantienen estables.
Los activos problemáticos
presentaban un saldo de 6.930 millones a septiembre de 2023, de los que
5.891 millones eran préstamos dudosos y 1.039 millones eran
activos adjudicados. En el último año, los activos problemáticos se han
reducido 109 millones de euros, mientras que en el trimestre la
reducción es de 41 millones.
La entidad
indica que la reducción del saldo vivo de crédito evita que la caída de
los activos problemáticos se traduzca también en una caída en la ratio
de morosidad, que a septiembre se situaba en el 3,54%, frente al 3,40%
de un año antes. Comparado con el trimestre anterior, se mantiene
prácticamente estable.
Por
otro lado, Sabadell ha aumentado la cobertura de activos problemáticos
que, incorporando el total de provisiones, se sitúa en el 53,9%. Solo
para préstamos dudosos (o créditos clasificados como 'stage 3') la
cobertura asciende hasta el 56,5%, y para los activos adjudicados se
eleva al 38,9%.
De esta forma, el coste de riesgo crediticio mejora
respecto al trimestre anterior y se sitúa en 43 puntos básicos. El coste
de riesgo total del grupo también observa una tendencia positiva y se
coloca en 55 puntos básicos, cinco puntos básicos mejor que al inicio
del ejercicio.
Los depósitos de los alicantinos alcanzan los 35.700 millones
Por otra parte, según datos del Banco de España, los ahorros de los alicantinos crecieron más de un 2% (concretamente, un 2,1%) entre el segundo trimestre y el primero, lo que se traduce en 737,3 millones de euros más en el banco.
Los ahorros del sector privado (familias y empresas) de la provincia de
Alicante vuelven a crecer tras varios trimestres de descensos.
Desde que
pasó la pandemia, hogares y compañías de la provincia han estado
tirando de ahorros para evitar endeudarse, máxime con la progresiva
subida de tipos de interés experimentada desde 2022. Sin embargo, el
segundo trimestre del ejercicio en curso evidencia un llamativo cambio
de tendencia.
Los alicantinos guardan en el banco un total de 35.680 millones de euros
(a fecha de junio), una cifra próxima pero aún por debajo a la que
tenían en junio de 2022, cuando eran 35.775 millones de euros. Desde
entonces, tras un ligero incremento en el tercer trimestre, el ahorro
había caído en picado, hasta tocar suelo en marzo de este año con solo 34.942 millones de euros, según los mismos datos.
De esta forma, Alicante presenta una variación trimestral muy positiva,
el citado 2,1% de incremento, y una caída interanual que se reduce hasta
quedarse en un -0,3%.
Por contra, el crédito vivo sigue reduciéndose,
no solo porque los bancos sean ahora mucho más exigentes que hace unos
años a la hora de prestar, sino porque los consumidores también evitan
en mayor medida recurrir al endeudamiento. Sobre todo, con los tipos de
interés al 4%, que han disparado el coste de las hipotecas.
Así, al
cierre de junio los bancos tenían prestados en la provincia un total de 31.003 millones de euros a particulares, casi 2.000 millones menos que hace un año (32.973 millones), lo que supone una caída de más de seis puntos.
De
esta manera, en junio el crédito se sitúa 4.676 millones de euros por
debajo de los depósitos en la provincia de Alicante, lo que arroja una ratio del 86,9
(por cada 100 euros en depósitos, hay casi 87 prestados). Se trata del "mínimo histórico" para este
ratio, que hace solo un año, en junio de 2022, alcanzaba aún el 92,2%.