Esta
vez prometo no tratar nada relacionado con el COVID19. Todos nos
encontramos ya algo saturados con la cuestión de la pandemia y se me
ocurrió algo que nos desintoxique un poco el cerebro del aluvión
informativo que provoca. Además, ¿sabían que existen otras cosas
importantes en este mundo? Bien, para distraer un poco la mente, voy a
relatar mi opinión sobre un asunto radicalmente distinto.
La
existencia, o no, de civilizaciones extraterrestres. Muy pronto he
dicho que no tiene nada que ver con el COVID19, porque hay quienes
afirman que detrás de la pandemia está el plan extraterrestre para
hacerse con el control del planeta. Nada menos.
Siempre
me interesó este apasionante asunto, motivo por el cual, he leído y
visto ingentes cantidades de artículos periodísticos o documentales
sobre el mismo. Deseo plasmar en este artículo la opinión que entiendo
como más plausible después de todo lo visto y sobre todo, a raíz de un
acontecimiento importantísimo ocurrido en los EEUU, que no ha tenido,
desde mi punto de vista, el eco que se merecía en los medios.
Hace
algo más de un año, el Sr. Christopher Sherwood, entonces portavoz del
Departamento de Defensa de los EEUU admitía pública y oficialmente, ¡por
primera vez en la historia!, que el ejército norteamericano se
encuentra en ocasiones con “fenómenos lumínicos inexplicables”. Este
anuncio supone un hito en la historia de la Humanidad, porque lo que
hasta ahora habían hecho los gobiernos y ejércitos del planeta, había
sido encubrir el fenómeno, buscar explicaciones convencionales a los
avistamientos, desprestigiar a los testigos de fenómenos de este tipo,
etc., etc., etc...
Junto
con su anuncio, se proyectó un video, tomado desde un “caza” de la
Armada de los EEUU, en el que se podía observar cómo un objeto lumínico
evolucionaba frente al mismo y se movía siguiendo trayectorias que de
ninguna forma pueden ser descritas por meteoritos u otros fenómenos
naturales. En la rueda de prensa, el Sr. Sherwood confesó que existía
una iniciativa del gobierno de los EEUU, secreta hasta ese momento,
llamada AATIP (Programa Avanzado de Identificación de Amenazas
Aeroespaciales por sus siglas en inglés), que se estaba encargando del
estudio de todo este asunto.
Una primera conclusión,
ahora oficialmente admitida, es que el fenómeno está ahí, que es algo
real, que no es un invento de algunos lunáticos, de gente con afán de
protagonismo o de gente que quiere vender libros. Además, eminentes
científicos han admitido la posibilidad de existencia de civilizaciones
extraterrestres. Por ejemplo, Stephen Hawking decía que, dada la
inmensidad del Universo, era probabilísticamente imposible que
estuviéramos solos, otra cosa distinta es que exista alguna civilización
a una distancia asequible y con tecnología suficientemente avanzada
como para permitirles llegar hasta aquí.
Otra
reflexión que hacia Hawking al respecto de esta cuestión era que veía
muy imprudente por nuestra parte emitir señales o enviar artilugios al
espacio revelando nuestra posición, con la esperanza de que alguna
civilización nos conteste, puesto que si son detectados, no sabemos si
estos seres serán amigables u hostiles. Hasta aquí, reflexiones de uno
de los más grandes físicos que ha tenido la Humanidad.
El
también eminente físico, de origen japonés, Michio Kaku, confiesa en
una entrevista, que ha recibido encargos por parte de algunos gobiernos
para analizar científicamente casos OVNI. En su opinión, el 95% de los
avistamientos de sucesos extraños en el planeta pueden ser explicados
por causas convencionales, pero existen, en torno a un 5% de casos, sin
explicación alguna.
En mi opinión, el fenómeno está
ahí, pero debe estudiarse científicamente, sin tapujos y a fondo, sin
temor al resultado. Pero hasta ahora no ha sido así, aunque las
manifestaciones del Departamento de Defensa de los EEUU abren una puerta
a que, por fin, se nos diga todo lo que se sabe sobre este asunto.
Por
un motivo o por otro, todo lo relacionado con el fenómeno OVNI siempre
se ha mantenido y se mantendrá en secreto. Siempre se ha intentado
encubrir el fenómeno y existen motivos para ello. Imaginen que alguien
es testigo involuntario de unas pruebas militares, como por ejemplo, el
lanzamiento de un misil, el vuelo de un aparato experimental, etc. .
¿Qué hará el gobierno de turno? Desprestigiar al testigo, ofrecer una
explicación plausible y convencional del fenómeno, controlar lo que se
pone de manifiesto en los medios de comunicación, etc., etc., Cualquier
cosa, antes que admitir que se dispone de ese arma, antes del momento
adecuado para que salga a la luz.
Pero
ahora imaginemos por un momento que, en algunos ejércitos de algunas
potencias y en las altas esferas de la política internacional, se
tuviese constancia de la existencia de civilizaciones extraterrestres
que nos visitan. En ese caso, nuestro involuntario testigo y el fenómeno
observado sufrirían la misma situación de censura encubierta, puesto
que la evidencia de la existencia de una civilización extraterrestre
provocaría un brutal caos a nivel planetario y los gobiernos del planeta
no van a arriesgarse a esta situación.
Piensen
por un momento en lo que ocurriría si todos los habitantes del planeta
tuviésemos constancia de la existencia de una cultura extraterrestre
que dispone de una tecnología muchísimo más avanzada que la nuestra. En
primer lugar crearía un terror generalizado, una gran histeria
colectiva, ante la evidencia de que estamos en manos de no se sabe que
seres, con no se sabe que intenciones. En segundo lugar, las autoridades
terrestres quedarían de inmediato desautorizadas. ¿Qué importancia
tiene lo que diga un Presidente del Gobierno o el mismo Papa si sabemos
que existen seres que nos pueden eliminar cuando quieran y por tanto
están por encima de su autoridad? Comparado con estos seres, nadie
tendría un verdadero poder aquí en la Tierra.
En
cualquier caso, ha de mantenerse todo en secreto, porque en el primer
caso están en juego los intereses geoestratégicos de las potencias del
planeta y en el segundo caso, nos arriesgamos a vernos sumidos en el
caos social, a nivel planetario.
Bueno, ya he explicado
porque pienso que este fenómeno es y será siempre un secreto, al menos
mientras pueda serlo. Y recuérdese que nada concluyente se conoce
públicamente al respecto. Ahora explicaré la que me parece la hipótesis
más plausible, a la vista de los numerosos indicios existentes, o
pruebas en opinión de algunos.
Desde mi punto de
vista, lo más probable es que existan una o más civilizaciones
extraterrestres que nos visitan, y no de ahora, sino desde hace miles de
años. En diversas culturas ancestrales, en diversos puntos del planeta,
aparecen rastros que podrían ser de dichos seres. Por supuesto que
podrían ser rastros de otras cosas, no parecen haber, hoy por hoy,
pruebas concluyentes, pero hay muchos casos en los que la antropología,
la arqueología o la historia, no consiguen dar respuestas concluyentes a
determinados hechos y esto alimenta la posibilidad de la hipótesis
extraterrestre.
Pero
quizá lo más inquietante sea el hecho de que importantes personajes
públicos, que tuvieron ciertos cargos de alta responsabilidad, han
manifestado hechos realmente impresionantes al respecto. Entre estos
personajes cabe citar a Paul Heyller, ex ministro de defensa de Canadá,
Nick Pope, ex alto funcionario del Ministerio de Defensa del Reino Unido
o Alain Juillet, ex director de la Agencia Francesa de Inteligencia,
algo así como la CIA en versión francesa. Todos ellos afirman tener
constancia de la existencia de extraterrestres y mucho más, pero hay lo
dejo. Para quien quiera profundizar en las declaraciones de estos
personajes solo tiene que buscar sus nombres en la Red.
Aparte
de pensar que, efectivamente existen y están aquí, pienso que han
intervenido en ciertos momentos del desarrollo de la Humanidad y que su
presencia, en ciertas ocasiones, fue interpretada como la de enviados de
los dioses. Como en otras ocasiones, no hay pruebas concluyentes que
confirmen nada, pero a lo largo de la historia se suceden los
testimonios de apariciones de seres o artilugios extraños. Otra cuestión
sería determinar hasta que punto ha llegado su intervención. Hay
quienes piensan que la intervención ha sido total, hasta el punto de que
el ser humano seria producto de una de estas civilizaciones. Como es
habitual, no hay pruebas concluyentes, solo indicios que se prestan a
múltiples interpretaciones.
El gran problema de este
fenómeno es que, sea cual sea el origen del mismo, su conocimiento nos
estará vetado o bien por intereses geoestratégicos o bien por intereses
políticos y sociales. En caso de tratarse de un fenómeno relacionado con
la existencia de una civilización extraterrestre, el ser humano
necesitará que lo preparen concienzudamente para tamaña noticia, así
como un largo periodo de adaptación a dicha realidad. En mi opinión,
dicha operación de preparación pudiera haber comenzado.
En
fin, como conclusión final, en mi opinión existen, están aquí, han
estado siempre, han intervenido en el desarrollo de la Humanidad y
probablemente lo volverán a hacer. Pero lo que se sabe de cierto
públicamente, nada, porque todo lo relacionado con esta cuestión
continuará siendo secreto militar por mucho tiempo, tanto si detrás del
fenómeno hay terrestres como extraterrestres.
(*) Economista