miércoles, 20 de abril de 2011

Asociaciones educativas reclaman en un manifiesto la "libertad de pensamiento y de creación de centros"


VALENCIA.- Un total de 13 organizaciones de diversos sectores de la comunidad escolar han presentado en Valencia un manifiesto en el que "propugnan la libertad de pensamiento y de educación", así como la de "creación de centros". 

   En la iniciativa han participado los sindicatos FSIE-CV, USO-CV y APPRECE-CV y las asociaciones de profesores Apereva, Católica de Maestros de Valencia y As. de Educadores Cristianos de Alicante (AECA), han promovido el documento Alicante Educa en Libertad (AEL), Castellón Educa en Libertad (CEL), Valencia Educa en Libertad (VAEL), la Asociación Juan Pablo II por el Desarrollo Humano, la Institución FASTA, la Unión por la Mejora de la Enseñanza en Libertad (Unimel) y la Federación Educación y Desarrollo en Libertad (Fedel).
   En el documento, dado a conocer este martes en el Salón de Actos del Colegio Mayor Universitario La Asunción de Valencia, se asegura que "el derecho a la educación está intrínsecamente unido a la libertad real de elección de centro por lo que Los poderes públicos deben aplicar sistemas alternativos a los actuales, que hagan posible para todos el ejercicio de este derecho".
   "Esto es especialmente importante cuando la elección de los padres recae en un centro con ideario que imparte un tipo de educación que el Estado no puede ofrecer. Como condición indispensable para el ejercicio de este derecho, debe estar garantizada la libertad de creación de centros", argumentan sus impulsores.
   Asimismo, consideran que es "esencial para la construcción de la sociedad reconocer, promover y garantizar la libertad de los padres para educar a los hijos en sus propias convicciones ideológicas, éticas y religiosas, según reconocen la Constitución y los tratados sobre educación ratificados por España" de manera que "los poderes públicos no deben suplantar a los padres en esta función, sino antes bien deben promover y garantizar esta libertad que puede ser ejercida con el límite del orden público protegido por la ley".
   En esta línea, afirman que "los poderes públicos, en el ámbito educativo, deben someter su actuación al respeto debido a las convicciones ideológicas, éticas y religiosas en las que los padres quieran educar a sus hijos, tanto en las actividades escolares como en las extraescolares".
   "En todo caso --apuntan--, cualquier asignatura que incluya un contenido que pueda entrar en conflicto con ellas, no podrá ser impuesta sin su previo y expreso consentimiento, ni podrá tener carácter proselitista o de adoctrinamiento".
   De igual modo, recalcan que "el conocimiento de las lenguas es un bien cultural y humano de primer orden y los sistemas educativos deberían promover el conocimiento y práctica de las lenguas oficiales de España y de Europa". Ahora bien, advierten, "de conformidad con los tratados internacionales, los padres tienen derecho a elegir que la educación de sus hijos se imparta en su lengua materna, en la medida de lo posible".
   Por último, el manifiesto defiende que "la persona es el centro de la educación, y ante la creciente tecnificación de la relación educativa es necesario rehumanizar esta relación, redescubriendo el carácter humano y personal de la misma, antes que técnico".

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