ALICANTE.- La peor campaña citrícola en quince años, los efectos de la DANA en las
hortalizas y los "preciosos ruinosos" de la uva del Vinalopó condenan el
año agrario 2019 en la provincia de Alicante a un descenso del valor
económico del 28 % en comparación con el ejercicio anterior.
Este es el balance agrario de 2019 que ha hecho este jueves la
Asociación Jóvenes Agricultores (Asaja) de Alicante en el tradicional
encuentro con los medios de comunicación en estas fechas previas a las
fiestas de Navidad.
Según Asaja de Alicante, "el único dato positivo llega de la mano de
la gestión de la nueva consellera de Agricultura, Mireia Mollà, con
respecto a la crisis de la Xylella Fastidiosa, que desde septiembre ha
cambiado de estrategia y se han dejado de arrancar almendros sanos de
forma indiscriminada".
Los tres cultivos que justifican el "descalabro" del valor económico
agrario en 2019 son: cítricos, hortalizas y, dentro del viñedo, la uva
de mesa. Precisamente, los que mayor valor tienen en el mercado.
Además, cítricos (49, 9%) y hortalizas (22,7 %) copan la producción
vegetal de la provincia. Y es que, cuando la campaña citrícola va mal,
es muy difícil que las gráficas arrojen números positivos, ya que este
cultivo representa más del 45 % de la renta agraria en Alicante.
En el caso citrícola, en la campaña 2018-2019 se produjo un
"cataclismo de precios en origen que nos llevó a la peor campaña
citrícola de los últimos 15 años, con pérdidas estimadas para los
agricultores de 123 millones de euros", han asegurado responsables de
Asaja de Alicante.
Uno de los motivos de esta situación fue "la entrada masiva de cítricos de Sudáfrica".
"Desde Asaja advertimos de que la libre entrada de productos de
terceros países fue el detonante, generando una inestabilidad de la
campaña permanente y la causa principal de una de las mayores crisis de
precios de las últimas dos décadas", ha remarcado el presidente de Asaja
de Alicante, Eladio Aniorte.
Mientras, las hortalizas fueron el cultivo más afectado por la DANA
de septiembre pasado y, principalmente, por "las múltiples roturas del
Segura", según la asociación.
De las 6.000 hectáreas plantadas en la comarca de la Vega Baja,
quedaron destruidas 5.000 hectáreas, contabilizándose unas pérdidas de
138 millones de euros, de acuerdo con los datos manejados por la
entidad.
"Se perdieron algunas de las hortalizas más valiosas, como la
alcachofa, boniatos o calabazas", ha informado, por su parte, el
presidente de Asaja de Orihuela, José Vicente Andreu.
"Por ello, vemos cómo se produce una importante bajada en las
toneladas de un 28,8 %, pasando de 377.594 toneladas en 2018 a 268.658
toneladas en 2019, y un pinchazo en el valor económico de -50,9 %,
pasando de 199.262.395 euros en 2018, a 97.919.138 euros en el 2019", ha
concretado Andreu.
El tercer vértice de este fatídico triángulo agrario lo compone la uva de mesa embolsada del Vinalopó.
El viñedo, a pesar de que mantiene la superficie cultivada y aumenta
la producción, desciende acusadamente en valor económico, al pasar de
73.072.982 euros en 2018 a 47.326.438 euros en 2019 (-35,2%), como
consecuencia, sobre todo, de los ruinosos precios esta campaña.
En el resto de los cultivos, la tendencia de las cifras económicas tampoco resulta favorable.
Por ejemplo, el olivar, cultivo único que mayor superficie ocupa en
la provincia de Alicante, con 28.000 hectáreas, se ha visto lastrado por
una bajada del valor económico de un 32,1 %, debida, principalmente, a
los precios bajos que ha tenido el aceite de oliva, que ha vivido una
campaña históricamente mala.
No han corrido mejor suerte los frutales de hueso (cereza, níspero,
albaricoque), donde Asaja de Alicante aprecia una disminución de la
superficie cultivada de un 4,7 % a causa del efecto desánimo por los
bajos precios que arrastran en las últimas campañas, que han hecho
retroceder las plantaciones y una pérdida del valor económico del 7,6 %.
"En general, como arroja el valor económico de cada uno de los
cultivos, los precios percibidos por el agricultor han sido ruinosos y
han afectado de forma muy negativa a los ingresos y, por tanto, a la
capacidad inversora de nuestros productores", según la asociación.
Ello, "sin duda, podría perjudicar las hectáreas cultivadas y la planificación para el próximo año", ha apuntado.
"En 2020 también influirá directamente el hecho de que los
agricultores de hortaliza de la Vega Baja sin seguro agrario y afectados
por la DANA (el 97 %) reciban o no algún tipo de compensación económica
por parte del Gobierno o Consell", según Asaja de Alicante
Por otra parte, Asaja de Alicante sostiene que la situación hídrica
de 2019 ha estado marcada por "los continuos desaires al acueducto por
parte del Gobierno de Pedro Sánchez y de la ministra para la Transición
Ecológica, Teresa Ribera, persona que, en su mandato, no se ha dignado a
reunirse con los regantes del Levante ni una sola vez".
"Que el Gobierno socialista haya rechazado por primera vez la opinión de
los técnicos y reducido el trasvase previsto para noviembre a 4,7
hectómetros cúbicos solo para suministro urbano sienta precedentes y es
síntoma de la predecible hoja de ruta que puede estar empezando a trazar
la alianza PSOE-Podemos que, previsiblemente, nos gobernarán durante
los próximos cuatro años", ha dicho Aniorte.
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