VALENCIA.- La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte (FVET) ha cuantificado por primera vez el impacto del "colapso" del servicio de la las ITV en la Comunitat Valenciana. Según sus cifras, el 64 por ciento de las empresas del transporte lo sufren, tienen (al menos) dos vehículos en espera y el tiempo para conseguir cita supera los dos meses, lo que supone que hay 19.200 vehículos pesados en espera.
En el marco de la campaña 'Ni un Minuto Más', en la que se ha recabado los datos, FVET ha lanzado una encuesta entre las empresas que forman parte de las asociaciones adheridas a la iniciativa con el objetivo de "visibilizar las pérdidas del transporte por carretera tanto de mercancías como de personas".
La entidad denuncia que la "ineficiencia" del sistema actual obliga al 78,5% de las empresas a desplazarse fuera de la provincia de Valencia para poder pasar la inspección de parte de su flota y seguir trabajando.
FVET advierte de que la "parálisis" de las flotas "obliga a las empresas del transporte por carretera a afrontar costes fijos sin generar ingresos, lo que supone una pérdida de ingresos estimada de 600 euros por camión al día".
La entidad critica una "situación de parálisis administrativa que está comprometiendo seriamente la actividad de las empresas de transporte y la seguridad jurídica de los profesionales".
A
su juicio, este "problema estructural se suma al impacto negativo del
encarecimiento del precio del combustible por la guerra de Irán que ha
aumentado los costes operativos del sector del transporte por carretera y
está afectando gravemente a la competitividad de un sector esencial
para la economía valenciana".
Los datos de la encuesta revelan
que la percepción del servicio es "alarmante" ya que siete de cada diez
lo califican con la puntuación mínima (uno sobre cinco).
"Esta
insatisfacción se sustenta principalmente en tiempos de espera
inasumibles que bloquean la cadena logística: el 62,8% de los
transportistas afirma tardar dos meses o más en conseguir una cita para
sus vehículos de empresa", agrega la federación.
Además,
recalca que el impacto operativo es "directo" ya que el 57,7% de las
empresas tiene o ha tenido vehículos de su flota parados por carecer de
la inspección técnica vigente. De estas compañías afectadas, más de la
mitad ha sufrido esta inmovilización durante una media de dos meses.
En este sentido y ante la imposibilidad de obtener cita en centros de
la Comunitat Valenciana, el 78,5% de las empresas del transporte "ya no
pasa la ITV de parte de su flota en sus fronteras y se desplaza a
autonomías vecinas para evitar sanciones y poder seguir operando".
Más allá de la carga administrativa, FVET advierte de las "severas
consecuencias económicas" que acarrea la "paralización forzosa" de las
flotas:
Cada día que un camión permanece inmovilizado a la espera de una
inspección técnica, las empresas dejan de cumplir con sus compromisos
logísticos y afrontan costes fijos sin generar ingresos, lo que se
traduce en una pérdida de ingresos estimada de 600 euros por camión al
día.
Esta situación "no solo asfixia la rentabilidad de las
pymes y autónomos del sector, sino que debilita la capacidad exportadora
de la Comunitat Valenciana en un momento en el que la agilidad de la
cadena de suministro es clave para la economía regional".
El
presidente de FVET, Carlos Prades, ha criticado que estas cifras
"confirman el fracaso de la gestión actual":
"No es solo una cuestión de
incomodidad, es un perjuicio económico real. El sector no puede
permitir que sus herramientas de trabajo estén paradas por la
ineficiencia de un servicio público".
La campaña 'Ni un minuto
más', que ya cuenta también con el apoyo de la Unión de Consumidores,
reclama una "solución inmediata" antes de la temporada estival.
Entre
las reivindicaciones recogidas en la encuesta por la Federación destacan
el cambio de modelo de gestión y se demanda "evolucionar hacia un
sistema público-privado o totalmente liberalizado que elimine los
cuellos de botella".
Además, las asociaciones profesionales
demandan líneas y estaciones especializadas y urgen la creación de
"espacios exclusivos para vehículos industriales con horarios adaptados a
la operativa del transporte".
En paralelo, también exigen "mayor
flexibilidad y agilidad, recuperando la posibilidad de atención sin cita
previa para profesionales y agilizar la facturación mediante la
reapertura de fichas de cliente".
Por todo ello, Prades ha
insistido en que este sistema es "inaceptable cuando el servicio que se
recibe genera tanta incertidumbre y pérdidas a un sector estratégico de
la economía valenciana".
Asimismo, "hay que añadir que el colapso del sistema de las ITV está impactando negativamente en la recaudación fiscal valenciana lastrando los ingresos públicos", ha denunciado.
