VALENCIA.- El invierno 2025-2026 en la Comunitat Valenciana ha tenido un carácter muy cálido y húmedo, con la menor insolación desde 2010 y una precipitación media un 53% superior al promedio climático del periodo 1991-2020, que ha hecho que sea el invierno más lluvioso de los últimos seis años, según el avance climatológico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La temperatura media del trimestre ha sido de 9,9 grados, 1,3 grados por encima de lo normal (8,6º), lo que sitúa a este invierno como el sexto más cálido y el decimotercero más húmedo desde al menos 1950.
Las temperaturas máximas diurnas han superado en 1,0 grado el promedio normal, mientras que las mínimas nocturnas han presentado un carácter muy cálido, con una anomalía de +1,7 grados, favorecida por la abundante nubosidad y la escasa insolación.
En cuanto a la radiación solar, Aemet ha indicado que, con datos de insolación estimados desde satélite, este ha sido el invierno con menos horas de sol en la Comunitat Valenciana desde 2010.
El organismo ha explicado que la persistente nubosidad durante diciembre y enero ha reducido notablemente la amplitud térmica diaria, con días fríos y noches relativamente suaves.
El 6 de enero ha sido el día más frío del trimestre y el día de Reyes más frío desde 1985, con una temperatura media 5,3 grados inferior al valor habitual y mínimas de hasta -7,1 grados en Ademuz, -6,6 en Castellfort y Fredes y -6,1 en Vilafranca.
Febrero, por su parte, ha tenido un carácter extraordinariamente cálido y se ha situado como el tercer mes de febrero más cálido desde al menos 1950, solo por detrás de 1990 y 2020.
En los observatorios de Castellón de la Plana y València solo hay un precedente de un febrero tan cálido, el de 1937, mientras que en Alicante ha sido el cuarto más cálido, tras 1937, 1990 y 2007, debido principalmente a los continuos temporales de viento de poniente que han transportado masas de aire templadas e incluso de origen tropical.
Aemet ha destacado que el 11 de febrero ha sido el día de invierno más cálido en promedio en la Comunitat Valenciana desde al menos 1950. Ese día, las temperaturas mínimas registradas en las tres capitales han sido las más altas en un mes de febrero desde que hay datos, con valores de 19,5 grados en Castellón de la Plana-Almassora, 19,1 en València y 18,5 en Alicante.
Desde el punto de vista pluviométrico, la precipitación media del trimestre ha alcanzado los 191,8 litros por metro cuadrado, frente a los 125,1 litros del promedio 1991-2020, lo que supone un superávit del 53% y permite calificar el invierno como húmedo, el más húmedo de los últimos seis años.
Por provincias, el superávit ha sido del 64% en Castellón, del 54% en València y del 38% en Alicante, con un carácter muy húmedo en el 45% del territorio e incluso extremadamente húmedo en el litoral del Baix Maestrat.
Sin contar las lluvias de marzo, los máximos acumulados del trimestre se han registrado en La Drova, con 602,5 litros por metro cuadrado, en Barx y la Font d'en Carròs, con 543,0, y en La Casella (Alzira), con 525,8, mientras que en zonas del Alt Vinalopó y la Serranía el acumulado ha quedado por debajo de los 100 litros.
Aemet ha precisado que, en función de la precipitación normal de cada punto, el trimestre ha resultado muy húmedo en casi la mitad de la superficie autonómica, húmedo en otra gran parte y solo normal en el resto.
El invierno ha estado acompañado por numerosos temporales de lluvia, viento y mar, especialmente durante diciembre y enero. En diciembre se produjeron cuatro episodios muy destacados que han motivado la activación del aviso rojo en los litorales de la provincia de València los días 14, 15 y 28, este último solo en el litoral sur.
El 28 de diciembre fue el día de mayor adversidad de ese mes, con un total de 2.057 descargas de rayo dentro del territorio de la Comunitat Valenciana, máximo histórico para un mes de diciembre y acumulados superiores a 200 litros en menos de doce horas en una franja entre Barxeta, Rafelguaraf, Simat de la Valldigna, Carcaixent, Guadassuar y l'Alcúdia. Las tormentas del día 28 han sido responsables de una parte importante del excedente pluviométrico de diciembre.
En enero se registraron dos temporales destacados: entre los días 3 y 6 se desarrolló un temporal invernal en dos fases, la primera asociada a la borrasca Francis y la segunda fase el lunes 5. El segundo temporal de enero fue el día 20, originado por la borrasca Harry, que generó olas superiores a 4 metros.
Febrero, en cambio, ha registrado un déficit de lluvias del 47%, ligado a una circulación anómala de frentes y a la sucesión de temporales de viento de poniente que han llegado resecos a la Comunitat.
El día 14 ha sido el de viento más intenso, con aviso rojo en la provincia de Castellón por rachas superiores a 130-140 kilómetros por hora y valores por encima de 90 kilómetros por hora en numerosos observatorios, como Fredes (126 km/h), Bejís (118), el aeropuerto de València (111), Morella (109) o Vilafranca (102).
Fuera del trimestre invernal, Aemet ha apuntado que la primera mitad de marzo presenta un carácter ligeramente frío, con una temperatura media 0,3 grados por debajo del promedio, pero también muy húmedo por dos temporales que han dejado lluvias generalizadas. Con estos episodios, el mes presenta ya casi el doble de precipitación de lo normal y un carácter muy húmedo.
Aemet ha atribuido este invierno húmedo y ventoso, prolongado en marzo, a una configuración sinóptica dominada por la presencia casi permanente de bajas presiones asociadas al chorro polar al sur de las Islas Británicas, con valores muy bajos de presión en latitudes inusualmente meridionales.
Se trata, según la agencia, de la mayor anomalía negativa estacional de presión al nivel del mar registrada en el planeta durante el invierno 2025-2026, combinada con altas presiones muy al sur de las Azores que han favorecido la continua sucesión de frentes y de hasta catorce borrascas de gran impacto, aunque las dos últimas de marzo apenas han afectado al territorio valenciano.
Con los datos hasta el 18 de marzo, el inicio del año hidrológico 2025-2026, que comenzó el 1 de octubre, presenta un carácter muy húmedo en la Comunitat Valenciana, con un 43% más de precipitación que el valor normal.
Aemet ha recordado que los datos empleados para este avance climatológico son provisionales y están sujetos a validación posterior.


