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jueves, 7 de agosto de 2025

La Audiencia Nacional anula las sanciones del Banco de España a exdirectivos de la CAM por haber prescrito

 MADRID.-  La Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha dictado varias sentencias en las que anula las sanciones impuestas por el Banco de España a antiguos altos cargos de la entidad alicantina, entre ellos los exdirectores generales Roberto López Abad y María Dolores Amorós, ambos con condenas penales por hechos relacionados con la quiebra de la Caja, según publica hoy el diario Cinco Días. Las sanciones oscilaban entre los 150.000 y los 500.000 euros.

En estas resoluciones, que aún pueden ser recurridas ante el Tribunal Supremo, los magistrados estiman que las multas administrativas fueron impuestas fuera del plazo legalmente establecido. 

El procedimiento sancionador había sido suspendido temporalmente mientras se resolvían los procesos penales abiertos, pero el supervisor bancario no actuó con la diligencia debida al reactivarlo una vez concluidos estos. 

La Audiencia considera injustificado el retraso y, por tanto, declara prescritas las infracciones.

Los jueces subrayan que no existía ningún impedimento para que el Banco de España conociera el estado procesal de las causas penales, ya que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), órgano presidido por el subgobernador del propio supervisor, estaba personado en las mismas como parte interesada.

 Esto, según las sentencias, evidencia una falta de diligencia administrativa que ha terminado por invalidar las sanciones.

Con esta decisión, la Audiencia Nacional vuelve a poner en cuestión la gestión administrativa posterior al rescate de la CAM, subrayando las consecuencias de los errores de procedimiento incluso cuando se trata de responsabilidades derivadas de una crisis financiera de gran envergadura.

Estas sanciones, promovidas a instancias del Banco de España, respondían a las conclusiones de una investigación iniciada en enero de 2012, pocos meses después de que el organismo interviniera la entidad y la adjudicara al Banco Sabadell por un euro.

 El expediente sancionador quedó suspendido durante años debido a los procesos penales abiertos contra los exdirectivos en la Audiencia Nacional y en un juzgado de Alicante, lo que obligó a paralizarlo por prejudicialidad penal.

La suspensión se levantó oficialmente el 9 de diciembre de 2020, una vez que el Banco de España tuvo constancia de la sentencia firme dictada por la Audiencia Nacional en la causa principal, centrada en la falsificación de cuentas de la entidad. 

No fue hasta marzo de 2022, dos años después, cuando el Ministerio acordó imponer sanciones por diversas deficiencias en el control interno, la gestión crediticia e inversora, los procedimientos de control de riesgos, el sistema de retribuciones y el cumplimiento de los términos fijados para operaciones de deuda subordinada. 

Ahora, más de 10 años después, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha declarado la prescripción de las infracciones, anulando así las sanciones.

martes, 11 de marzo de 2025

El Banco de España mejora su previsión de PIB para 2025 al 2,7%, pero eleva la inflación al 2,5%

 MADRID.- El Banco de España ha revisado dos décimas al alza su previsión de crecimiento para el Producto Interior Bruto (PIB) español, desde el 2,5% hasta el 2,7%, y ha mantenido sus perspectivas para 2026 y 2027 en el 1,9% y el 1,7%, respectivamente.

En su último informe, el organismo que dirige José Luis Escrivá ha señalado que pese a la coyuntura internacional "incierta y compleja", la economía española ha seguido sorprendiendo al alza y mostrando un ritmo de crecimiento "robusto".

No obstante, estas previsiones no incorporan explícitamente el posible impacto del incremento de los aranceles, por parte de Estados Unidos, a las importaciones procedentes de México, Canadá y la UE, o la posible flexibilización de las reglas fiscales europeas para elevar el gasto público en defensa.

El director general de Economía del organismo, Ángel Gavilán, ha indicado que la política arancelaria tendría un efecto negativo en la actividad y positivo en la inflación, aunque este impacto sería algo menor en España que en el conjunto de la UE. En todo caso, ha advertido de que un aumento de la incertidumbre global tiende a estar asociado con caídas de la actividad económica en España, sobre todo en inversión.

En cualquier caso, el Banco de España ha decidido elevar su estimación para el crecimiento económico en 2025 al 2,7% --por encima del 2,6% previsto por el Gobierno--, aunque ha alertado de una ligera desaceleración en el ritmo de avance del PIB en los próximos trimestres.

La autoridad monetaria indica que los indicadores más recientes sugieren que la actividad económica española seguiría creciendo a un ritmo "robusto" en el primer trimestre de este año --entre el 0,6% y el 0,7% en tasa inter-trimestral--, aunque en los próximos trimestres proyecta una desaceleración gradual de las tasas de avance de la actividad.

De acuerdo con estas proyecciones, el avance del producto en el período 2025-2027 estaría basado en el empuje de la demanda interna. El consumo privado sería la rúbrica con una mayor aportación al avance de la actividad, mientras que el consumo público moderaría su aportación. Por su parte, la formación bruta de capital aumentaría su contribución al crecimiento del PIB en los próximos trimestres.

En cambio, la contribución de la demanda exterior neta al crecimiento del PIB sería ligeramente negativa en el período 2025-2027. Se contempla una gradual desaceleración de las llegadas de turistas internacionales, que mantendrían, no obstante, tasas de crecimiento elevadas en los próximos años.

Peores perspectivas para la inflación general

En comparación con el ejercicio de proyecciones de diciembre, la tasa de inflación general prevista para 2025 se revisa cuatro décimas al alza, desde el 2,1% hasta el 2,5% por los mayores precios de la energía. Por su parte, la estimación para la inflación subyacente baja del 2,3% al 2,2% en 2025.

En cuanto al resto del horizonte de proyección, se mantienen inalteradas las tasas de inflación general previstas para 2026 y 2027, en el 1,7% y el 2,4%, respectivamente.

No obstante, la ausencia de cambios en dichas tasas enmascara una leve revisión a la baja en la inflación de la energía en esos dos años, que se compensa por una leve revisión al alza en la inflación subyacente en una décima cada año, hasta el 2% en 2026 y el 1,9% en 2027.

Mejora la tasa de paro

En cuanto al mercado laboral, el Banco de España ha proyectado que la creación de empleo se prolongará a lo largo del período 2025-2027, aunque continuará reduciendo su ritmo de avance, en línea con lo observado en los últimos trimestres.

En particular, se prevé que, frente a los incrementos del 3% y el 2,2% registrados en 2023 y 2024, respectivamente, el empleo aumente un 1,9% en 2025 y ralentice progresivamente su crecimiento hasta una tasa del 1,2% en 2026 y del 1% en 2027.

Estos ritmos de avance previstos para el empleo, menores que los proyectados para el PIB, implicarían un aumento de la productividad por ocupado en los próximos años, que crecería a tasas algo menores que las observadas durante 2024, pero ligeramente por encima de las registradas en el promedio del período 2000- 2019.

Por otra parte, la tasa de paro continuará decreciendo en el horizonte 2025-2027, si bien a un ritmo menor que el observado en 2024. En concreto, el Banco de España ha mejorado la tasa de paro para 2025, del 10,8% al 10,5%, y ha estimado que caerá al 10% en 2026 y al 9,5% en 2027.

El déficit pasará del 3,4% del PIB en 2025

En cuanto al déficit de las Administraciones Públicas, el Banco de España ha mantenido su previsión de que podría cerrar 2024 en torno al 3,4% del PIB, superior al 3% estimado por el Gobierno y por encima de lo exigido por Bruselas (3%). El dato concreto lo dará a conocer Hacienda a final de este mes de marzo.

El organismo que dirige Escrivá ha proyectado que el déficit se reduciría hasta el 2,8% en 2025 y el 2,6% en 2026 y 2027, lo que supone una revisión a la baja de una décima en cada año con respecto al ejercicio de previsiones de diciembre.

La mejora del saldo a lo largo del horizonte de proyección se seguiría explicando, fundamentalmente, por la desaparición de las medidas temporales de apoyo ante la crisis energética aún vigentes y de los gastos extraordinarios asociados a diversas sentencias judiciales y a la dana --con un impacto de las medidas de un 0,5% del PIB repartido entre 2024 y 2025--.

Por su parte, la deuda de las administraciones en porcentaje del PIB se reduciría desde el 101,8% observado en 2024 hasta el 101,3% en 2025. En 2026, la ratio de deuda sufriría un ligero repunte, hasta el 101,6%, para posteriormente caer al 101% en 2027.

Incumplimiento del crecimiento del gasto comprometido con Bruselas

En términos del cumplimiento de las reglas fiscales europeas, el Banco de España prevé un crecimiento del gasto computable neto del 4,5% en 2025, del 4,1% en 2026 y del 3,8% en 2027, lo que supone unas tasas de avance que se sitúan, en esos años, unas ocho décimas, seis décimas y otras seis décimas por encima de los máximos establecidos en el Plan Fiscal Estructural a Medio Plazo del Gobierno, comprometido con Bruselas --del 3,7% en 2025, del 3,5% en 2026 y del 3,2% en 2027--.

Esta desviación es mayor que la estimada en el ejercicio de previsiones de diciembre debido al impacto, entre otras medidas, de la extensión de la subvención al transporte público y del decaimiento del gravamen a empresas energéticas; también, aunque en menor medida, por el efecto de los cambios en las variables macro-económicas y, en particular, el aumento del gasto en pensiones derivado de la revisión al alza de la inflación en 2025.

Tensiones comerciales y aumento del consumo público por Defensa

Entre las principales fuentes de riesgo externas, el Banco de España ha destacado el notable aumento reciente de la incertidumbre y de las tensiones geopolíticas y comerciales a escala global, que podrían tener "un significativo efecto adverso" sobre la actividad.

Entre las principales fuentes de incertidumbre de naturaleza interna, no descartan que en 2025 el consumo público vuelva a comportarse de forma más dinámica de lo esperado.

Todo ello en un contexto en el que, a escala europea, se está contemplando dotar a los Estados miembros de un mayor margen fiscal con el propósito de incrementar, de manera apreciable, el gasto público en defensa.

Además, entre otros factores, será importante seguir monitorizando hasta qué punto la actividad económica española puede seguir manteniendo un ritmo de crecimiento sensiblemente superior al de dos de sus principales socios comerciales --Francia y Alemania--, así como la evolución de la inversión privada, con una evolución más débil.

jueves, 14 de septiembre de 2023

El Banco de España eleva al BCE la denuncia contra el Santander ante la gravedad de los hechos denunciados

 


 SEVILLA.- El pasado mes de agosto fue presentada ante el Banco de España una denuncia ante el Banco de España en la que se reclama la revocación de la licencia bancaria a Banco Santander y la inhabilitación de Ana Patricia Botín y otros altos directivos por su presunta implicación y participación directa en la estafa piramidal de Bernard Madoff, según revela Diario 16.

En la denuncia, presentada por Eduardo Martín-Duarte, abogado en ejercicio y accionista de Banco Santander, se señala cómo distintos empleados y entidades bancarias (como UBS) advirtieron al Santander de las irregularidades de BLMIS que evidenciaban el manifiesto fraude piramidal que posteriormente salió a la luz.

Pese a disponer de esos informes, correos y advertencias de febrero de 2002, junio de 2004, agosto de 2005, julio y octubre de 2006 y marzo de 2007, durante más de 5 años, según se indica en la denuncia, en el Santander «no requirieron ni recopilaron la documentación e información que sus empleados requerían y, por el contrario lo único que hicieron fue crear en octubre de 2007 el subfondo Landmark para seguir invirtiendo en BLMIS después de que UBS les obligó a cerrar el subfondo LIF-USEP por su exposición a la estafa piramidal; lo que demostraría la participación en el fraude de las entidades y personas mencionadas en este escrito».

Sin embargo, el documento denuncia, entre otras cosas, algo más inquietante. Tras la detención de Madoff «Banco Santander, Optimal, Banif y M&B empezó a negociar acuerdos con sus clientes, siendo estos acuerdos una nueva estafa -que agravaba la anterior- por cuanto el Grupo Santander hizo firmar a sus clientes unos acuerdos para que no reclamasen judicialmente, acuerdos en los que se les restituía una ínfima parte de sus activos mediante unas leoninas participaciones preferentes, habiendo previamente minusvalorado las participaciones de los clientes en los respectivos fondos como consecuencia de la estafa piramidal pero no en la proporción real en la que el fraude impactó en la cesta de fondos. 

Por tanto, el valor liquidativo que se facilitó a los clientes era falso desconociendo el cliente al firmar el acuerdo transaccional el valor de la verdadera pérdida experimentada en su capital invertido».  

Según se indica en la denuncia esa minusvaloración era engañosa por cuanto la estafa piramidal no afectó al 100% de la participación sino solamente a la parte que se había ‘colocado’ en BLMIS por cuanto las participaciones se componían de una cesta de inversiones en las que BLMIS no representaba el 100%.

Respuesta del Banco de España

Diario16 ha tenido acceso en exclusiva a la respuesta del Banco de España que, tras comprobar la gravedad de los hechos denunciados y de la documentación aportada, documentación hasta ahora inédita en España, ha decidido elevar la denuncia al Banco Central Europeo.

«En atención a la naturaleza de los hechos denunciados y a la condición de ‘entidad significativa’ de Banco Santander, la denuncia va a ser objeto de traslado al Banco Central Europeo y puesta a su disposición la completa documentación por Ud. aportada».

No obstante, el Banco de España no se queda ahí, dado que como algunos de los hechos denunciados implican a empresas de inversión, la denuncia también será trasladada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores porque puede ser relevante «en el marco de las competencias que en materia de supervisión y, en su caso, de sanción del mercado de valores» dispone la CNMV.

La importancia de este documento del Banco de España es muy elevada, dado que viene firmado por la misma Jefa de la División de Gobernanza y Transparencia, María Luisa Boronat Velert.

Según se colige de la ingente documentación a la que ha tenido acceso Diario16 respecto a la relación entre Banco Santander y la estafa de Bernard Madoff, los altos directivos de Santander, de empresas del grupo y afines presuntamente perpetraron una serie de hechos que «pudieran afectar directamente a la idoneidad de todo ellos, que, formando parte de los órganos de administración y dirección de las referidas entidades, fondos y subfondos, autorizaron la fraudulenta ‘colocación’ de aproximadamente 4.000 millones de dólares de sus clientes en BLMIS, siendo conocedores de todas las múltiples irregularidades y alertas de fraude piramidal de BLMIS por los distintos informes, correos electrónicos y advertencias de los empleados y de la UBS. 

En vez de ordenar que se detuviese la ‘colocación’ de más activos de sus clientes, las entidades y personas físicas referidas consintieron el fraude, lo mantuvieron e incluso lo incentivaron creando un nuevo fondo en octubre de 2007, Landmark, con la única finalidad de seguir canalizando fondos a la estafa piramidal de BLMIS [Madoff]».

Según la Guía para la evaluación de la idoneidad del Banco Central Europeo (BCE) las entidades financieras tienen una responsabilidad a la hora de seleccionar y nombrar miembros del órgano de dirección que cumplan los requisitos de idoneidad que marcan la normativa. En la evaluación de los miembros de los órganos de dirección las entidades supervisadas deben ejercer la diligencia debida antes del nombramiento y posteriormente de forma continuada.

Según se indica en la denuncia «Banco Santander no puede manifestar que ha cumplido con dicho principio por cuanto los hechos parecen demostrar presuntivamente que Ana P y Javier Botín –presidenta y miembros de su consejo de administración y comité ejecutivo –- no hacen honor a la honorabilidad que se les supone por la participación en los hechos denunciados en este escrito. 

El Banco Santander ha ocultado al Banco de España y al BCE la existencia de esas causas de inidoneidad por la participación directa en la estafa piramidal BLMIS que denunciamos en este escrito y afectan directamente a su presidenta –Ana Patricia Botín- y a un miembro de su Consejo de Administración –Javier Botín».

Por otro lado, la supervisión de la idoneidad por parte de las entidades debe evitar que sean nombrados en los órganos de dirección o permanezcan en ellos personas que pudieran representar un peligro para el funcionamiento adecuado del órgano directivo cuando surjan cuestiones relacionadas con su idoneidad.

A este respecto, según se indica en la denuncia, tanto el Banco de España como el BCE tienen la responsabilidad de garantizar que las entidades significativas supervisadas cumplan los requisitos de idoneidad de los responsables de la gestión de las entidades de crédito.

«En el caso que nos ocupa la presidenta y miembros del Consejo de Administración del Banco Santander mencionados en este escrito no cumplen los requisitos de idoneidad como parece quedar en evidencia, presuntivamente, con los hechos denunciados y otros anteriores que han sido objeto de sonados escándalos por fraude fiscal y de otro tipo. Para todo ello debe llevarse a cabo una supervisión continuada que no puede traducirse en una relajación de los criterios de idoneidad», afirma la denuncia.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

El Banco de España critica "la subida generalizada" de sueldo a las funcionarios mientras se destruye empleo

  MADRID.- El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha puesto abiertamente en cuestión el proyecto de Presupuestos del Gobierno para 2021 por su falta de realismo y por incluir medidas que considera erróneas como la subida generalizada de sueldo a los empleados públicos en plena crisis.

El gobernador, que es funcionario él mismo, se ha posicionado en su comparecencia en el Congreso de los Diputados en contra del "crecimiento generalizado" del 0,9% de la retribución de los trabajadores públicos en "una coyuntura de importante destrucción de empleo y deterioro acusado de las cuentas públicas". Ha sustentado su crítica en que esta subida no sólo les protege su poder adquisitivo, sino que les hace ganar más, lo que ha presentado como erróneo en una etapa de sufrimiento en el sector privado y graves riesgos de desviación al alza del déficit y la deuda pública.

"Dicho esto, en mi opinión, sería más conveniente que, en lugar de adoptar incrementos salariales generalizados para los trabajadores públicos, se

valorase la posibilidad de implementar, de acuerdo con criterios objetivos, aumentos más focalizados dentro de este colectivo, por ejemplo, en el personal sanitario", ha subrayado.

También ha puesto en cuestión las previsiones de recuperación de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, por "optimistas" ante "la amplia batería de indicadores adelantados" que apuntan ya a un "estancamiento" en la recuperación del empleo y a "una pérdida de impulso" de la mano de los nuevos confinamientos.

El gobernador ha cuestionado que los gastos, pese al fuerte aumento que recogen los Presupuestos, estén infravalorados al no reflejar las necesidades de compra de material sanitario y la extensión de los ERTE. Y, al tiempo, ve los ingresos sobrevalorados, particularmente al contar con los 27.000 millones de euros de fondos europeos en 2021. El gobernador considera arriesgado apostar, como hace el Gobierno, que reforzarán la recuperación por la "evidencia histórica y empírica" de dificultades de ejecutar los fondos y de conseguir que sirvan para multiplicar el crecimiento económico del país.

Aunque ha insistido en la necesidad de ajustar las cuentas públicas a medio plazo, una vez superada la pandemia, ha criticado que se introduzcan ya subidas de impuestos en 2021, porque pueden ser contraproducentes para la necesaria recuperación económica. "Habría sido preferible", ha dicho, retrasar algunos incrementos tributarios, porque no conviene ahora "una subida de la presión fiscal generalizada".

Ha aprovechado para recordar que la revalorización de las pensiones con el IPC acordada en el Pacto de Toledo encarecen el sistema de forma estructural y que eso obliga a tomar medidas de ajuste que compensen la decisión.

El portavoz socialista, Pedro Casares, le ha pedido que subraye la necesidad de que haya presupuestos para 2021, pero Hernández de Cos ha puesto más énfasis en que lo que ve esencial es "un pacto político sobre el principio de la necesidad de consolidación fiscal a medio plazo". Ha insistido en que serán inevitables medidas de ajuste a lo largo de la década y considera necesario que los partidos que pueden participar en el gobierno estos años acuerden la necesidad de una senda de ajuste.

La portavoz del PP, Elvira Rodríguez, ha hecho énfasis precisamente en que hay que poner en marcha esa senda, porque, en caso contrario, ve riesgo de "explosión" en las cuentas públicas tras la pandemia. La portavoz de Ciudadanos, María Muñoz, se ha mostrado de acuerdo en las críticas del gobernador. "Son presupuestos desfasados en previsiones, demasiado optimistas y carentes de un plan para la gestión de los fondos europeos". "No son los que habríamos elaborado en Ciudadanos", ha afirmado Muñoz dejando en el aire el apoyo de su partido.

El nacionalista catalán Ferrán Bel, ha coincidido con el gobernador en que no es el momento de subida para los empleados públicos. "Ser prudente es casi una necesidad. No es el momento de que los empleados públicos recuperen poder adquisitivo" , ha recalcado Hernández de Cos, según la crónica de El Mundo.

lunes, 18 de mayo de 2020

El Banco de España prevé una crisis larga

MADRID.- El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha avisado de que la crisis económica que se avecina es más aguda de lo previsto y ha vaticinado una caída del PIB del 9,5 % para este año, casi tres puntos superior a la de hace un mes, al tiempo que aconseja no retirar todavía las medidas fiscales de emergencia.

"La recuperación no estará exenta de dificultades y no se puedan descartar escenarios más desfavorables que los considerados actualmente", ha advertido durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados para explicar la evolución económica y el impacto de las medidas aprobadas hasta el momento para hacer frente al COVID-19.
Hernández de Cos ha dicho que se han quedado desfasados los dos escenarios que barajaba el Banco de España de caída del PIB para este año (entre el 6,6 y el 8,7 % si el confinamiento duraba ocho semanas y en el 13,6 % si dura doce semanas) y que son más realistas, una caída del PIB de entre el 9,5 % y el 12,4 % con incrementos posteriores del 6,1 % y el 8,5 % en 2021.
Estas caídas de la economía serían mayores si no se acomete un plan plurianual de medidas "ambiciosas" en el terreno fiscal o laboral, además de en el ámbito de la política monetaria europea.
A corto plazo ha señalado que "no cabe una retirada prematura de las medidas fiscales de emergencia" ya que aumentaría el riesgo de que la economía sufriera daños más duraderos y estructurales.
El gobernador del Banco de España ha valorado las medidas de apoyo a las rentas y a los agentes más afectados mediante inyecciones rápidas de recursos transitorios y ha sido claro al advertir de que "no hay alternativa sensata a la expansión presupuestaria".

En este sentido, cree necesario hacer una revisión profunda de la fiscalidad para aumentar la recaudación y ha considerado que hay margen en el IVA y en los impuestos medioambientales si comparamos esta presión fiscal con la de otros países de la de eurozona.
También ve razonable aplicar un impuesto a nivel internacional sobre algunas grandes multinacionales y así se refería a los impuestos digital y a las transacciones financieras.
Hernández de Cos ha subrayado que la magnitud de la consolidación fiscal es tan relevante que "no podemos pensar que con cambios mínimos o figuras impositivas nuevas se podría afrontar el reto". Para el gobernador solo hay cuatro figuras impositivas con gran capacidad de recaudación y ha dicho que lo adecuado es combinar la eficiencia impositiva con el gasto público.
Superada la pandemia el gobernador ve necesario un plan de ajuste de las cuentas públicas, gradual y a medio plazo, con una revisión de gasto ineficiente y con planes plurianuales de consolidación. "Requerirá un acuerdo político...que se mantenga previsiblemente durante varias legislaturas", ha puntualizado tras insistir en el consenso también de las administraciones territoriales.
Ha advertido del elevado déficit estructural actual, en torno al 3 % del PIB, que será mayor ante los intereses de una mayor deuda pública y ante incrementos de gasto como las pensiones o la renta mínima.
Precisamente, sobre el Ingreso Mínimo Vital ha considerado que como instrumento de equidad es deseable, pero que las experiencias de otros países demuestran que no es fácil introducir un esquema de esas características sin generar trampas a la pobreza, desincentivos a la oferta laboral e incluso, economía sumergida.
Hernández de Cos ha calculado que el coste de todas las medidas aprobadas hasta el momento sin tener en cuenta los avales del Estado a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) es del 3 % del PIB, de un entorno de más de 30.000 millones de euros.
Otra de las medidas pendientes en el futuro será una "revisión profunda" de las modalidades contractuales que tienda a equiparar el grado de protección ofrecido a los distintos grupos de trabajadores.
El gobernador del Banco de España ha reconocido que el coronavirus ha incrementado "sustancialmente los riesgos para la estabilidad financiera", en especial en créditos a empresas y familias, aunque ha aclarado que cuentan con una situación patrimonial "más saneada" que en la anterior crisis.
Ha señalado la capacidad del ICO y del sector bancario a la hora de movilizar el dinero, que "ha sido muy ágil", y ha subrayado que las entidades "tienen que seguir analizando los riesgos" para asegurar que los créditos no van a parar a empresas no viables.
Ha mencionado los problemas de liquidez de las compañías españolas, y ha avanzado que, según los últimos datos el flujo de nuevos créditos concedidos por los bancos a las empresas repuntó algo más de un 50 % en marzo respecto al mismo periodo del año anterior.

lunes, 4 de mayo de 2020

El Banco de España exige al Gobierno un programa de reformas

MADRID.- El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha instado este lunes a las autoridades a adoptar una respuesta "contundente, rápida y coordinada" a nivel fiscal, monetario y prudencial a fin de evitar que los efectos de la crisis del coronavirus sean duraderos.

Tras la publicación del Informe de Estabilidad Financiera del organismo, Hernández de Cos ha reconocido que las “necesarias” medidas de contención del coronavirus adoptadas por el Gobierno han tenido un impacto “muy severo” en la actividad económica, que ha incrementado “sustancialmente” los riesgos para la economía.
Con todo, el gobernador destaca en el comunicado que los hogares y las empresas afrontan la situación con una posición financiera “significativamente más favorable que antes de la crisis financiera global”, como resultado, sobre todo, de la “sustancial reducción de su endeudamiento” durante los últimos años.
Además, el sector bancario español ha mejorado “de forma significativa” la calidad de su balance y sus niveles de solvencia en la última década, lo que le coloca en una “mejor situación para absorber esta crisis y para seguir facilitando la financiación que la economía precisa”.
No obstante, Hernández de Cos advierte de que la magnitud del deterioro económico de corto plazo “sin precedentes cercanos”, la incertidumbre sobre su duración y la heterogeneidad en sus efectos y en la posición de partida de los agentes y de las entidades, obligan a mantener un seguimiento supervisor muy estrecho.
En este sentido, urge a las autoridades a adoptar una respuesta “en las áreas fiscal, monetaria y prudencial”, que deberá complementarse desde Europa, también de forma contundente.
En concreto, sostiene, más allá de la batería de medidas ya aprobadas por el Consejo Europeo, “debe darse prioridad a la puesta en marcha de instrumentos que refuercen la capacidad de la Unión Europea para favorecer unas condiciones de financiación adecuadas con las que sufragar los cuantiosos costes de la crisis, y que impulsen la capacidad de crecimiento económico del área”.
Sobre la política fiscal, el gobernador del Banco de España considera que deberá adaptarse a la intensidad final de la perturbación y acompañar a la economía durante su reactivación.
Esta necesaria reacción llevará a un incremento “muy significativo del endeudamiento público, cuya reducción habrá de afrontarse, una vez que se disipen los efectos de la crisis, a través del diseño y la implementación de un programa de consolidación fiscal de medio plazo y de la aplicación de las reformas estructurales necesarias”.
Respecto a la política monetaria, recuerda que el Banco Central Europeo (BCE) está preparado para aumentar el tamaño del nuevo programa de compra de activos y ajustar su composición, en la medida requerida y durante el tiempo necesario.
Mientras que las decisiones de política prudencial “se han dirigido a permitir a las entidades financieras utilizar los colchones de capital acumulados, a limitar la distribución de sus beneficios, y a evitar la potencial prociclicidad indeseada en la aplicación de la normativa contable y prudencial”.
El Banco de España prevé que la crisis económica y social vinculada al coronavirus provocará “ajustes a la baja” en el mercado de la vivienda a corto plazo, debido al impacto “muy significativo” que habría tenido en la demanda el confinamiento por la pandemia. Aunque la recuperación dependerá de cuánto persistan los efectos de esta “perturbación”, el organismo destaca que, a diferencia de la crisis de 2008, el sector no parece sobredimensionado, y el endeudamiento de las familias se estaba contrayendo, lo que mitiga “el alcance de los posibles riesgos para la estabilidad económica”.
En este sentido, el Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España publicado este lunes insiste en que la concesión de las hipotecas ha sido “mucho más prudente” en los últimos doce años, factor que arroja una menor probabilidad de que un préstamo entre en dudoso ante un posible impago. El organismo adelanta que el impacto de la crisis sanitaria será “significativo”, al menos en el corto plazo, en el sector, que ya se encontraba en una fase de desaceleración, tanto a nivel de actividad como de precios, tras la “notable expansión” de los años anteriores.
La construcción, recuerda el Banco de España, es una de las actividades más golpeadas por esta emergencia sanitaria, como muestra que la afiliación a la Seguridad Social en este sector cayera un 11,3 % el pasado marzo. En total, el retroceso, que se concentró en la segunda quincena del mes, llegó al 4,3 % (833.979 afiliados), con especial peso en la hostelería (un 11,9 % menos).
Por otro lado, el Banco de España ha advertido de que la pandemia tendrá un impacto negativo sobre la “ya modesta” capacidad de generación de resultados por parte de las entidades bancarias españolas. Según ha puesto de manifiesto, el sector bancario español continuó su proceso de desapalancamiento y mejora de la calidad crediticia en 2019, al tiempo que aumentó ligeramente su solvencia y disminuyó su rentabilidad por factores extraordinarios. En este contexto, el Banco de España espera que la irrupción del coronavirus y las medidas de contención implementadas tengan un impacto negativo en la morosidad, presionando adicionalmente la rentabilidad a la baja.
El organismo espera que el programa de avales a empresas para mitigar el impacto de la crisis del coronavirus contribuya a que el crédito siga fluyendo al sector productivo, pero prevé que la expansión de la pandemia cause aumentos en las ratios de dudosos y el volumen de refinanciaciones y reestructuraciones de las entidades, pese a su descenso en 2019.
En concreto, espera un aumento más rápido de la morosidad en el caso de los préstamos al consumo de los hogares, dado el elevado crecimiento que registró esta cartera en los últimos años y el comportamiento que tradicionalmente se ha observado en respuesta a este tipo de perturbaciones.
Aunque desde 2013 los flujos anuales de nuevos dudosos se han visto más que compensados por las recuperaciones y salidas a fallidos, el organismo gobernado por Pablo Hernández de Cos ha advertido de que la actual crisis revertirá este proceso de saneamiento. “Las entradas en dudoso aumentaron en cierta medida ya en 2019, pero la crisis pandémica hará que este flujo de entrada aumente adicionalmente. 
En este sentido, resulta crucial que las entidades mantengan unos adecuados estándares de concesión de los préstamos”, ha señalado.
Asimismo, ha recordado que, aunque las recuperaciones y las salidas a fallidos siguieron compensando el incremento de los nuevos créditos dudosos 2019, la crisis también dificultará mantener esta diferencia positiva, así como la liquidación de activos problemáticos a través de ventas de activos adjudicados y fallidos.
En préstamos a empresas, el impacto adverso de la crisis del coronavirus sobre la mora será heterogéneo entre sectores y entre empresas, dependiendo de su situación financiera de partida. Además, las medidas económicas de apoyo al sector privado reducirán el impacto de la pandemia en la mora de los préstamos empresariales, tanto a través del apoyo directo a la situación financiera de las empresas como a través del estímulo macroeconómico.
Respecto a los depósitos, que continuaron aumentando en 2019, el Banco de España prevé que la crisis del COVID-19 sostenga su crecimiento, debido al previsible aumento de la tasa de ahorro de los hogares y la búsqueda de activos líquidos y de bajo riesgo.
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha incidido en que la significativa mejora de la calidad del balance y los niveles de solvencia del sector en la última década “le colocan en mejor situación para absorber esta crisis y para seguir facilitando la financiación que la economía precisa”. 
Sin embargo, ha alertado de que la magnitud del deterioro económico de corto plazo, sin precedentes cercanos, la incertidumbre sobre su duración y la heterogeneidad en sus efectos y en la posición de partida de los agentes y de las entidades “obligan a mantener un seguimiento supervisor muy estrecho”.

lunes, 20 de abril de 2020

El Banco de España calcula que la economía caerá este año hasta un 13%

MADRID.- La economía española registrará en 2020 una contracción "sin precedentes en la historia reciente", que superará "con creces" la que se produjo en cualquiera de los años de la crisis financiera global, según cálculos preliminares del Banco de España recogidos en el artículo 'Escenarios macroeconómicos de referencia para la economía española tras el Covid-19' publicado este lunes por la institución.

El Banco de España, utilizando dos metodologías distintas, calcula que el PIB caerá este año, en promedio, entre un 6,6% y un 8,7% en el caso de que el confinamiento de la población dure ocho semanas (el caso más probable, en su opinión) y del grado en el que persista la perturbación tras finalizar el estado de alarma.
Así, si se produjera una normalización de la actividad casi completa después del estado de alarma, el retroceso del PIB sería del 6,6%, pero si la normalización no llega hasta el cuarto trimestre, la caída sería del 8,7%. En el supuesto de que el estado de alarma se alargara hasta las 12 semanas y no se hubiera llegado a la normalización de la actividad a fin de año, particularmente en las ramas ligadas a hostelería, restauración y ocio, la economía española podría caer hasta un 13,6% en 2020.
Este sería el escenario que contempla la institución a partir de una metodología basada en la oferta, con una naturaleza "eminentemente contable", pero que, a su juicio, resulta útil para poder disponer de una estimación verosímil de la magnitud de la crisis.

Utilizando otra metodología distinta, la del Modelo Trimestral del Banco de España (MTBE), el que utiliza habitualmente la institución para la realización de sus proyecciones macroeconómicas y que considera más efectivo en horizontes temporales amplios, la caída del PIB podría situarse este año entre el 6,8% y el 9,5% de media si el confinamiento dura ocho semanas y llegar hasta el 12,4% si el estado de alarma se extiende a 12 semanas.
En concreto, con esta metodología, el PIB retrocedería un 6,8% con un confinamiento de ocho semanas y suponiendo que las medidas puestas en marcha eviten la pérdida duradera de puestos de trabajo y el cierre de empresas, y ahondaría su caída hasta el 9,5% si, durante el estado de alarma ocho semanas, una cierta proporción de empresas no logran evitar que sus problemas de liquidez se conviertan en problemas de solvencia.
En el supuesto de que el confinamiento fuera de 12 semanas y existiera una proporción mayor de empresas que no lograran evitar dificultades de solvencia, el PIB podría contraerse hasta un 12,4% este año.
En cada uno de los tres escenarios el nivel del PIB del final de 2020 sería inferior al que se preveía en las proyecciones de diciembre de 2019 en 8,5 puntos, 10,4 puntos y 12,5 puntos, respectivamente.

Contracción del 4,7%

El Banco de España hace además una proyección sobre el PIB del primer trimestre, que se vio afectado solamente durante la última quincena por la declaración del estado de alarma. La institución estima que la economía española retrocedió un 4,7% entre enero y marzo, aunque subraya que esta cifra debe interpretarse "con grandes dosis de cautela", pues se ha calculado a partir de suponer una proporción determinada de descenso de actividad en cada rama.
El aumento del número de semanas de confinamiento en el segundo trimestre llevaría a una intensificación del ritmo de caída intertrimestral del PIB en ese período, cuya magnitud variaría según el escenario considerado.

Recuperación en 2021

El Banco de España insiste, en cualquier caso, en la naturaleza provisional de estos cálculos, que serán sometidos a una revisión continuada en los próximos meses, a medida que se vaya disponiendo de nueva información.

"La perturbación sufrida por la economía española es, como en el caso de otros países, de una notable severidad, aunque subsiste una gran incertidumbre acerca del impacto concreto sobre el crecimiento del PIB en 2020, que depende de factores como la duración del confinamiento, las características de la transición hacia la normalidad y el éxito de las políticas económicas en limitar la persistencia de los efectos sobre la actividad y el empleo, esperándose en todo caso un repunte desde la segunda mitad del año, dando pie a una recuperación notable en 2021", apunta el Banco de España.
De hecho, con el modelo de simulación del MTBE, la institución que gobierna Pablo Hernández de Cos calcula que el PIB crecerá en 2021 entre un 5,5% y un 8,5%, dependiendo de la duración final del confinamiento y de si las medidas adoptadas lograron contener la pérdida de empleos y empresas y los problemas de solvencia de éstas.
En todo caso, la institución precisa que, de cara a 2021, cabe esperar que la economía española recupere una parte significativa, pero no completa, del flujo de actividad y empleo que se esperaba antes de la pandemia.

Déficit

Con independencia de los distintos escenarios construidos, el Banco de España reconoce que el coste presupuestario del episodio recesivo causado por el Covid-19 será "muy elevado", como consecuencia tanto de las medidas adoptadas como, sobre todo, de la actuación de los estabilizadores automáticos.

Según los distintos escenarios considerados, la institución calcula que déficit público de 2020 podría situarse en una horquilla comprendida, aproximadamente, entre el 7% y el 11% del PIB. Para 2021, estima que el déficit estará entre el 5,2% y el 7,4%. Por su parte, la deuda pública se situaría este año y el próximo en niveles comprendidos entre el 110% y más del 120% del PIB, aproximadamente.
En todas estas estimaciones el Banco de España ha tenido en cuenta el coste de las medidas puestas en marcha por el Gobierno para limitar el impacto económico y social de la pandemia, pero no las anunciadas ni delimitadas con precisión, como es el caso del ingreso mínimo vital.
En función de los distintos escenarios considerados, la institución monetaria calcula que la tasa de paro podría escalar en 2020, en media anual, a porcentajes de entre el 18,3% y el 21,7% de la población activa y bajar en 2021 a tasas de entre el 17,5% y el 19,9%. "El repunte de la actividad económica se traduciría en una reversión parcial del descenso del desempleo en 2021, que, no obstante, todavía se mantendría en niveles notablemente superiores a los que se pronosticaban antes de la irrupción de la crisis sanitaria", afirma.

lunes, 14 de octubre de 2019

El Banco de España avisa de que la situación económica puede alargar los bajos tipos

MADRID.- El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha considerado hoy que el actual contexto de "menor dinamismo económico" hace "más probable" que se prolongue el período de bajos tipos de interés, con lo que la rentabilidad de la banca se verá sometida a una presión a la baja "adicional".

En su intervención en unas jornadas financieras organizadas por KPMG y Expansión, De Cos ha explicado que, en este entorno macroeconómico, los bancos deben "perseverar" en mejorar la calidad de sus balances, elevar sus niveles de eficiencia y solvencia y redoblar sus esfuerzos para mejorar su reputación.
"La revisión a la baja de las perspectivas económicas globales es el principal argumento que justifica un cierto deterioro del balance de los riesgos para la estabilidad del sistema financiero español", ha dicho.
Según las últimas previsiones, revisadas a la baja recientemente por la entidad, la economía española crecerá un 2 % en 2019; un 1,7 % en 2020 y un 1,6 % en 2019.
Y "este menor dinamismo económico puede tener implicaciones negativas tanto para las valoraciones de los activos financieros y reales como para las rentas de los agentes, incrementando sus niveles de endeudamiento".
De Cos cree, asimismo, que en España, las políticas económicas deben centrarse en reducir las vulnerabilidades que todavía se mantienen en nuestra economía, como el endeudamiento público y exterior, y en incrementar el crecimiento de medio y largo plazo a través de la implementación de las reformas estructurales adecuadas.
Y en este contexto, ha añadido, "sería deseable que, tras las elecciones, se conformara un Gobierno estable que redujera la incertidumbre sobre el curso futuro de las políticas económicas, diera un nuevo impulso a las reformas estructurales y retomara el proceso de consolidación fiscal".
En cuanto a la política macroprudencial, ha considerado que debería enfocarse en reducir la potencial generación de riesgos que puedan afectar a la estabilidad financiera y en la acumulación de colchones que puedan utilizarse en eventuales escenarios macroeconómicos más adversos.
También ha abierto la puerta a la posibilidad de que se active el colchón anticíclico (CCA) -que es una reserva de capital que las entidades deben acumular en periodos de bonanza para reforzar su solvencia- en 2021.
De momento, el Banco de España ha decidido mantenerlo en el 0 % durante el cuarto trimestre de 2019, pero, en el caso de que se confirmen las previsiones sobre el escenario central de la economía española, a principios de 2021 "diversos indicadores de referencia superarían los umbrales de activación".
En cualquier caso, De Cos ha recordado que si se activa este instrumento macroprudencial, las entidades de crédito afectadas contarían con un plazo de doce meses para cumplir con el requerimiento.