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martes, 31 de diciembre de 2019

Cómo se dibujaron las provincias en España

 Las provincias de España son casi coincidentes con regiones de Voronoi (los bordes de cada polígono son equidistantes a dos capitales, o de otro modo, cada punto está más cercano a su capital que a otras).

MADRID.- No es noticia que muchos españoles preferirían ver las líneas del mapa político del país repartidas de otra manera. A las históricas demandas de los nacionalistas vascos o catalanes por la independencia se unen también otras por la interdependencia, como la voluntad de algunos ciudadanos de León por volver a conformar una región propia y desvinculada de Castilla, se reconoce hoy en El Confidencial

Lo que ni ellos ni los partidos independentistas ponen nunca sobre la mesa es, curiosamente, la división provincial, que seguiría siendo exactamente igual en sus futuros escenarios. 
Frente a quienes aspiran a modificar la Constitución de 1978 por haberse quedado obsoleta tenemos aquí un trabajo intelectual, el de la división del territorio, con casi 200 años de historia y que sigue funcionando.
Por eso nadie —con pequeños matices que mencionaremos más adelante— ha manifestado querer alterar los límites de su provincia.
Un apunte contemporáneo para respaldar la precisión del modelo provincial desarrollado en el primer tercio del siglo XIX.
Recientemente, el geólogo Jorge Ginés compartió este interesante experimento resultante de dividir la península en regiones de Voronoi. Esto significa tomar unos puntos cualesquiera (en este caso las capitales de provincia) y aplicar el diagrama ideado por el matemático ruso Georgy Voronoi, que consiste en crear tantas regiones como puntos existan asignando a cada región todo aquel territorio que esté más cerca de ese punto que de ningún otro. 
La matemática Clara Grima explica cómo funcionan estos diagramas y cómo se han utilizado para muchas cosas más aparte de la cartografía.
No es sorprendente que los actuales límites provinciales sean casi coincidentes a las líneas de un diagrama de Voronoi. Nuestras actuales provincias son hijas del racionalismo. Lo que no está tan claro es quién es el otro progenitor.

Prefecturas francesoides

En 1810, durante la invasión napoleónica, José Bonaparte encomienda a José Lanz, ingeniero nacido en México (por entonces Nueva España) y nacionalizado francés, la división de un territorio en el que nunca había vivido y del que fue desterrado. 
Quizá por eso, Lanz prescindió de reivindicaciones históricas y tiró de pragmatismo y accidentes geográficos para delimitar el territorio en 'departamentos', que los franceses renombraron como 'prefecturas'.
Pese a que el trabajo de Lanz no pasó de la provisionalidad, algunas de sus provincias nombradas en base a los ríos ya prefiguraban lo que estaba por venir. Por ejemplo el Zújar, afluente del Guadiana, serviría para delimitar el límite de las provincias de Córdoba y Badajoz, por entonces Mérida. Y así sucesivamente, cuenca a cuenca.
Sin embargo, muchas de esas prefecturas resultaron demasiado amplias para ser abarcadas. Al mismo tiempo, habría más de cien subprefecturas con las que interlocutar. Por eso el encargo realizado a Javier de Burgos en 1833 tenía, principalmente, un ánimo centralizador: poder coordinar la organización periférica del Estado a través de las diputaciones y hacer tábula rasa de los anteriores modelos de reinos y regiones.
De Burgos, que fue periodista, traductor de Horacio y, a la postre, Secretario de Estado de Fomento, se apoyó en una propuesta de 1822 que no llegó a entrar en vigor pero dibuja las provincias actuales casi al dedillo, con la salvedad de que incluía tres más: Calatayud, Játiva y Vierzo.
En el decreto de las Cortes donde se exponía el plan provisional, sus señorías cifraban "todas las almas" del país en 11.661.980 personas. Aquella España era un lugar muy distinto. La provincia de Madrid, con 290.490 habitantes, no estaba entre las más pobladas. Concretamente estaba por detrás de Zaragoza, Oviedo, Barcelona, Córdoba, Coruña, Granada, Vigo, Sevilla y Valencia. La nueva división provincial calculaba un ahorro para el país de 1.046.100 reales con respecto al modelo anterior.

Casi clavando lo de hoy

Once años después, el geógrafo acabó integrando a las tres provincias extra en Zaragoza, Valencia y León (además de cambiar Chinchilla por Albacete) para dar con un mapa clavado al actual.
En estos modelos se introdujo un doble criterio de eficiencia: las provincias tenían que tener entre 100.000 y 400.000 habitantes y que todos sus municipios estuvieran ubicados a menos de una jornada a caballo de su capital de provincia. Incluso visto con los ojos del presente, teniendo en cuenta las vías de comunicación actuales, el plan de 1833 se demostró bastante preciso, como muestran estas visualizaciones realizadas por @Apariciovich.
"Se ha mantenido que la provincia española era una invención de Javier de Burgos, basada en el modelo de los departamentos franceses y que se realizó la división territorial poco menos que con un mapa y un compás", escribe Enrique García Catalán en su 'Urbanismo de Salamanca en el siglo XIX', que considera además "que esta afirmación es incierta y que debe romperse de una vez por todas con un tópico... pues la provincia es una figura con amplios antecedentes en la historia de España". 
Expone además que el proceso de división en provincias apareció ya en el siglo XVIII y en 1813 comenzó a reiniciarse el interés, tras el repliegue de las tropas francesas.
Qué curioso. El polifacético Fermín Caballero también criticó la organización territorial de Lanz en 1810 usando una expresión similar; decía que estaba hecha "con el compás y la punta del sable, sin consideración alguna del orden existente". 
Por ello la de 1833, para la que Caballero realizó la propuesta final como miembro de la Comisión Mixta de División Territorial y Rectificación de Límites Provinciales, incorporaba sutilezas regionales que los proyectos anteriores no tuvieron en cuenta. Fue un proceso de dos décadas en los que todo el país logró alcanzar un 'pacto provincial', como lo describe Jesús Burgueño en su libro 'La Invención de las Provincias'.
Desde 1833 los cambios al dibujo de Javier de Burgos han sido menores, afectando exclusivamente a municipios limítrofes
En 1927, la que por entonces era la provincia de Canarias se dividió en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas. Salvo éste el resto de cambios al modelo decimonónico han sido menores, afectando exclusivamente a municipios limítrofes entre dos provincias. 
Por ejemplo una pedanía que se separaba de un ayuntamiento para irse con el de otra provincia. Se sospechaba en muchos casos —el de Villena y Sax, incorporados a Alicante desde Albacete y Murcia en 1836— de injerencias políticas y diputados afines, pero al fin y al cabo así se escribe también la historia. 
El último caso fue el de Gátova, que en 1995 pasó de Castellón a Valencia aduciendo razones económicas y sentimentales.
Este municipio de 400 habitantes expuso que se había demostrado "la existencia de una tendencia natural de los vecinos a desplazarse a Valencia salvo para asuntos oficiales, dada su mayor proximidad geográfica y accesibilidad. Por último cabe resaltar el factor humano y sociológico que de modo natural produce un mayor acercamiento a la provincia de Valencia que a la de Castellón de la Plana".
Ante esas razones no hay racionalismo que pueda aplicarse y así provocó el último retoque al mapa de las provincias, un dibujo que ha pasado de provisional a bicentenario.

Castellanos y Leoneses: “Hay centralismo de Valladolid y León está despoblado”


LEÓN.- Todo empezó cuando, en una especie de ejercicio del derecho a la autodeterminación autonómica dentro de la Constitución española, el Ayuntamiento de León reclamó la segregación de esta provincia, de Zamora y de Salamanca de la actual Castilla y León para formar una nueva comunidad autónoma —la de la región leonesa—. 

PP y Ciudadanos ven en esta reivindicación un contagio del desafío independentista catalán, mientras que el alcalde socialista, José Antonio Díez, la justifica por motivos identitarios y económicos.
En cualquier caso, ha quedado claro que la ciudadanía quiere aportar su visión sobre esta polémica. A continuación el análisis que han hecho cinco lectores de La Vanguardia.
Borja García León, ciudadano de Castilla y León, concretamente, de Santovenia de Pisuerga , provincia de Valladolid.
“Con respecto a la autonomía leonesa creo que es muy difícil negarse a ella, puesto que, provincias como Madrid, La Rioja y Cantabria, se han constituido en comunidades autónomas. No veo por qué, un reino histórico como es el Reino de León no pueda ser una autonomía”.
“Pero, ¿qué es el Reino de León? Primero, para reivindicar una determinada autonomía, entiendo que tiene que haber un territorio que la constituya. Y aquí comienza el punto con el que no estoy de acuerdo con la autonomía”. 
“Los políticos ‘leonesistas’ reclaman una autonomía leonesa formada por tres provincias, pero ¿el Reino de León tiene tres provincias o cinco?”
“La comarca en la que vivo, La Campiña del Pisuerga, fue conquistada y poblada por leoneses, el fundador de Valladolid, el Conde Ansurez, cuya estatua está en la Plaza Mayor de la ciudad, era apodado el anticastellano por ser rival directo de El Cid”.
“La historia de Valladolid y de Palencia es leonesa y los ‘leonesistas’ no la reivindican como propias. El blasón de mi municipio es leonés, simboliza que el Reino de León cruzó la frontera natural que era el río Pisuerga para expandirse territorialmente como reino hacia el Este (estaban pujando con los castellanos por este territorio)”.
“En Villalar está el puente El Fierro (palabra leonesa). Podemos encontrar cómo en las comarcas de Valladolid y Palencia, hasta hace muy poco se hablaba con leonesismos y aún hoy se utilizan, palabras como mancar, rodea, arambol...”
“Haciendo este pequeño resumen histórico y vivencial, a la pregunta: ¿está a favor de la autonomía del Reino de León?... Yo quiero poder votar y votar que sí, pero sus demandas excluyen al Este del Reino de León”.
“Un Reino de León formado por sólo tres provincias es artificial, por tanto, estoy en contra de esa propuesta. Pero no podré votar porque me excluyen como leonés”.
“Si las tres provincias donde quieren que se haga el referéndum autonómico, dos votan en contra... pues el referéndum de secesión se ha perdido y estos ‘leonesistas’ tendrán que asumir que la mayoría de la población leonesa quiere estar unida a Castilla y no sacarse de la manga que las provincias que digan ‘Sí’ a la autonomía, aunque sea sólo una , la de León claro, se constituyan en una nueva entidad autonómica”.

Raúl Pastor Blanco, reside en Valladolid. "En mi opinión, León tiene todo el derecho a decidir o cuestionar el ser una comunidad autónoma propia”.
“Claro está, siguiendo todos los pasos legales que obliga la Constitución y la ley que regula las autonomías”.
“Nadie podría poner en cuestión esa propuesta, saliera adelante o no. Históricamente está claro que poco o nada tiene que ver con el resto de provincias de Castilla y León”.
“Teniendo incluso más parecidos con Asturias, por el relieve, minería, costumbres... el problema viene con las comparaciones con Catalunya, que su fallo garrafal fue saltarse todas las normas, porque está claro que no iban a poder reunir los requisitos para que saliera bien”.
“Soy andaluz, de Jaén, pero nunca me pareció razonable que hubiese una sola comunidad autónoma compuesta por dos regiones”.
“Si este fuese el caso habitual y todas o casi todas las comunidades autónomas estuvieran compuestas por dos o más regiones, me parecería bien, pero, al no ser así, veo que se ha cometido un agravio tanto con castellanos viejos como con leoneses”.
“Como la mejor manera de entender el problema de alguien es ponerse en su pellejo, eso que llamamos tener empatía, yo me pongo en situación y me imagino que en los años 70-80, cuando se crearon las autonomías, le hubiese tocado por su mala suerte a Andalucía compartir autonomía con otra región, por ejemplo, por proximidad, con Castilla la Nueva (que se llamaba entonces)”.
“Si eso fuese así, hoy estaría reclamando al igual que lo han hecho los leoneses una autonomía propia y no compartida”.
“Si lo que queremos es vivir en un mundo más justo, apoyar esta iniciativa es una pequeña parte de esa justicia que buscamos”.
“A los andaluces nos dejaron votar el Estatuto de Autonomía, a ellos se lo impusieron por la fuerza y con calzador. Ya que no votaron entonces, que lo hagan ahora, y esa sería la mejor medida para saber qué es lo que prefiere el pueblo leonés y el castellano”.

Pascual, nació y vive en Zamora. Para empezar, la idea de asociar Estado y Nación (española, leonesa, catalana o azerí) siempre me ha parecido anacrónica y bastante pueblerina, por mucho que se adorne de modernidad”.
“Para continuar, la idea de tener que construir un nuevo parlamento, pagar a un nuevo presidente y mantener a toda su cohorte, pagar a otra docena de consejeros y mantener a todas sus cohortes, habilitar una docena de consejerías, llevar representantes a Europa... me provoca a ratos ira y a ratos pereza”.
“A ver si se enteran de una vez los políticos y los militantes de sus aburridísimos partidos de que los votamos para que garanticen el funcionamiento de la sanidad, la educación, las carreteras, la seguridad...”
“No los votamos para tener ocurrencias olímpicas ni para que nos eduquen en la tradición... Me la refanfinflan Don Pelayo y Don Ramón Berenguer II”.
“Hay centralismo de Valladolid, León está despoblado y se está muriendo”.
“Hay poca inversión, no se invierte en nada y León ya es la ciudad que pierde más habitantes de Castilla y León”.
“No tiene nada que ver con la independencia ni nadie quiere romper España, León fue obligado a integrarse en Castilla por interés económico tanto del PP como de los socialistas”.
“Lo hicieron sin contar con el pueblo y a eso se le llama democracia...”

miércoles, 6 de noviembre de 2019

España, entre los primeros en igualdad regional en una clasificación del FMI

WASHINGTON.- España se encuentra entre los primeros clasificados en términos de igualdad regional en una clasificación que presentó hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que lideran el Reino Unido, Francia y la República Checa.

España, clasificada en sexto lugar, tiene también por delante a Suecia y Estados Unidos en ese listado, que analiza qué países presentan menores desigualdades entre sus regiones.
"Las dimensiones regionales son elementos clave al considerar los hechos y las políticas sobre desigualdad de ingresos. En cualquier país, las políticas dirigidas a regiones específicas pueden complementar las transferencias sociales convencionales para mitigar la desigualdad entre regiones", advierte el FMI en el informe.
A pesar de que estos países se encuentran teóricamente en una buena situación a nivel de desigualdad entre las regiones, el FMI advirtió que la disparidad es "persistente" y ha aumentado en los últimos 15 años.
"La disparidad regional sigue siendo considerable incluso después de considerar las diferencias regionales de precios. Un hecho desconcertante es que las regiones con bajos niveles de ingresos tienden a tener menos acceso a la atención médica, menores niveles de educación y mayores tasas de desempleo", destacó.
A la cola de la clasificación, en la que no aparece ningún país africano, se encuentran Brasil, Irlanda e India, naciones en las que el Fondo recomienda que las políticas gubernamentales sobre impuestos y gastos sean "replanteadas" para que los países puedan abordar mejor la desigualdad entre las regiones.
"Las políticas podrían ayudar a las personas a mejorar sus habilidades para empleos mejor remunerados y ayudar a reconstruir comunidades para crear empleos locales", apuntó la institución dirigida por Kristalina Georgieva.
Otro de los países que ocupa las últimas posiciones es Alemania, por el contraste existente entre la parte occidental y la antigua Alemania del este.
Para hacer frente a esta situación, el FMI recomendó a los gobiernos de estos países que aumenten la redistribución de ingresos a través de impuestos y pagos de transferencias.
Asimismo, el Fondo aseguró que las políticas favorables al crecimiento para mejorar la educación, la atención médica, la infraestructura y la vivienda asequible pueden facilitar que las personas menos calificadas y de bajos ingresos encuentren trabajo en otros lugares.

martes, 10 de abril de 2018

Murcia y Valencia se unen en Alicante para pedir financiación, agua y el Corredor Mediterráneo


ALICANTE.- La Región de Murcia y la Comunidad Valenciana han comprometido hoy a sumar esfuerzos contra el actual "agravio" que sufren ambos territorios en materia de financiación autonómica, agua e infraestructuras, sobre todo el Corredor Mediterráneo.

Así lo han puesto de manifiesto tras una reunión de más de una hora en Alicante los presidentes valenciano, el socialista Ximo Puig, y el popular Fernando López Miras, quienes han destacado el "nuevo camino de colaboración" entre ambos territorios, por encima de las diferencias que puedan tener por el distinto signo político.
Puig y López Miras han firmado acuerdos en financiación, recursos hídricos e infraestructuras, que defenderán en los distintos ámbitos para tratar de corregir la actual situación que genera "desigualdad y falta de oportunidades" a los habitantes valencianos y murcianos.
Para el president Puig, "si la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia tuvieran una financiación adecuada, tendrían un crecimiento superior al 4 por ciento", lo cual constituye "una realidad que genera una profunda falta de equidad y un problema para España".
En palabras de López Miras, ambas comunidades están "discriminadas" desde 2009, año desde el que se "sufre la injusticia de un sistema de financiación" que resulta "injusto e insolidario", y que en el caso de la Región murciana se refleja en que cada año se reciben 250 millones de euros menos que la media, con solo una autonomía peor financiada, que ha dicho que es precisamente la valenciana.
López Miras ha sostenido que este "maltrato continuo a los valencianos y murcianos debe corregirse basado en un acuerdo mayoritario" y ha puesto como ejemplo que "el 80 por ciento de la deuda (de la Región) es consecuencia de este sistema de financiación".
El agua es la segunda materia que más tiempo ha ocupado en la cumbre entre Puig y López Miras, materia en la que el president valenciano ha recordado que estas dos autonomías "no despilfarran" y sí piden "un esfuerzo en infraestructuras y solidaridad entre comunidades para una calidad del agua que no pare el desarrollo" porque "aún hay posibilidades de crecimiento y de mejorar la capacidad de exportación".
En este asunto, el presidente murciano ha subrayado que el agua es una de las "herramientas" fundamentales para el desarrollo de la Comunidad y la Región, y ha destacado que el sector agroalimentario de su territorio utiliza el 3 por ciento del agua disponible para generar el 20 por ciento de las exportaciones españolas de fruta y hortalizas.
Por ello, ha apelado a un Pacto Nacional del Agua basado en la solidaridad y que pivote en un uso eficiente, ya que cree que "hoy en España hay agua suficiente para abastecer a todos los españoles: para beber, para las industrias y los cultivos", pero lo que ocurre es que "está mal distribuida".
Las deficiencias en infraestructuras han sido la tercera materia de consenso en estas dos comunidades del sureste peninsular, y han demandado especialmente la finalización del Corredor Mediterráneo con el argumento de que de él depende la competitividad de sus economías.
"Es una infraestructura capital para el crecimiento de todo el país y para articular el Mediterráneo", ha sostenido Puig, en plena sintonía con su homólogo murciano.