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lunes, 13 de junio de 2011

El Norte de África, alternativa para los fabricantes de automóviles

MADRID.- Los países del Norte de África se han convertido en una "importante" opción para que los fabricantes de automóviles implanten instalaciones productivas, por sus bajos costes y por el potencial de crecimiento de sus mercados, según un informe de la consultora pwc.

El informe menciona cinco países del Norte de Africa que presentan un gran potencial para convertirse en polos de producción y exportación de la industria del automóvil. Se trata de Argelia, Egipto, Libia, Marruecos y Túnez.
Así, pwc argumenta que estos países constituyen un área de interés toda vez que presentan unos costes de mano de obra "relativamente bajos", cuentan con abundantes reservas energéticas y tienen unas relaciones comerciales incipientes.
Además, el informe destaca también como ventaja competitiva de estos países su situación geográfica, pues se trata de una región muy próxima a Europa, y el Viejo Continente ofrece un mercado potencial de 500 millones de consumidores.
Otro factor positivo para estos países es el potencial de crecimiento de su mercado, pues actualmente cuenta con una población de 150 millones de personas, que ascenderá a 250 millones de habitantes en el horizonte de 2050.
Pwc recuerda que ha sido la alianza Renault-Nissan la que ha apostado primero por esta región, al anunciar en 2008 la construcción de una factoría en Tánger, con una inversión comprometida de 600 millones de euros.

domingo, 13 de marzo de 2011

Decenas de heridos por cargas policiales durante una manifestación pacífica en Casablanca


RABAT.- Decenas de manifestantes han resultado heridos este domingo durante una concentración pacífica celebrada en la ciudad de Casablanca, la más poblada de Marruecos, debido a las cargas con porras de la Policía, según han informado testigos presenciales. 

En la protesta participaban varios centenares para pedir reformas en el sistema político marroquí. "Este es un acto pacífico, no sabemos qué ha hecho que la Policía ataque una protesta pacífica", ha afirmado una activista opositora que participó en la manifestación, Ghizlaine Benameur, en declaraciones telefónicas. "Esta ha sido la intervención más violenta desde el comienzo de las protestas, el mes pasado", dijo.
La concentración se celebró, como cada semana, en la plaza Rey Mohamed, en el centro de la ciudad. Dos vecinos de Casablanca han confirmado que se han registrado incidentes durante la manifestación y que la Policía disolvió la protesta empleando porras. "Vivo en el centro de la ciudad y parece que estamos sitiados", ha indicado un residente que se negó a identificarse.
"Decenas de manifestantes han acabado con costillas rotas, brazos fracturados y contusiones" por los golpes de los policías, ha sostenido otro de los manifestantes, Ahmed Mediani, quien fue arrestado y posteriormente puesto en libertad.
La agencia oficial de noticias marroquí, MAP, informa de que la concentración fue organizada por la organización islamista ilegal Justicia y Caridad y destaca que ésta no contaba con autorización oficial.
El teletipo de MAP asegura que los manifestantes emplearon la violencia contra los policías y que uno de los agentes resultó herido. Como resultado, los policías dispersaron la protesta y llevaron a cabo varias detenciones.

domingo, 6 de marzo de 2011

El mapa del riesgo geopolítico

MADRID.- La división de mercados emergentes de RBC (Royal Bank of Canadá) ha elaborado un mapa de riesgo geopolítico al hilo de los acontecimientos en el Norte de África. La clave principal pasa por un entorno de precios de la comida, debil crecimiento económico y falta de libertades democráticas, según 'Cinco Días'.

Utilizando criterios de renta per cápita, empleo juvenil, inflación, estabilidad política, ausencia de violencia y contabilidad, RBC ha creado un esquema de puntuaciones aplicado a 152 países. 
El resultado no es sorprendente: Sudán, Irak, Yemen, Nigeria y Argelia son los países que figuran en cabeza. El color rojo de alerta máxima se extiende hasta otra serie de países: Irán, Siria, Egipto, Arabia Saudí, Colombia, China e Indonesia. 
Y España, atención, figura en el puesto 35. Sólo hay otros dos países europeos por encima y son precisamente de los grandes: Polonia y Grecia. Qatar y Singapur están por debajo. Y Francia, Reino Unido y Alemnia mucho más abajo.

Ola de protestas en el Norte de África y en Oriente Medio

PARÍS.- Estos son los últimos hechos ocurridos en el Norte de África y Oriente Medio, regiones sacudidas por una ola de protestas políticas y sociales sin precedentes. 

LIBIA - La insurrección afirma haber avanzado en su campaña hacia Trípoli, haciéndose con el control de Bin Jawad, a unos 100 kilómetros de Sirte, ciudad natal de Gadafi.
Primera reunión formal del "Consejo Nacional" -un gobierno provisional embrionario presidido por el ex ministro de Justicia Mustafá Abdeljalil- que se declara "único representante" de Libia.
Al menos 10 personas murieron y más de 20 resultaron heridas en enfrentamientos entre rebeldes y tropas leales al régimen en el puerto petrolero de Ras Lanuf, afirma un médico. El balance de muertos de las explosiones en un depósito de armas cerca de Bengasi se eleva a entre 32 y 34.
Ofensiva de las fuerzas del régimen de Gadafi contra la ciudad estratégica de Zauiya (oeste de Trípoli), donde los tanques toman las calles y disparan contra viviendas, según testigos.
La ONU afirma que más de 191.000 personas han huido hasta ahora de la violencia.

EGIPTO - El ex ministro del Interior Habib al Adly se declara no culpable de los cargos de corrupción que se le imputan, en el primer juicio contra un miembro del régimen del derrocado presidente Hosni Mubarak.
Cientos de manifestantes intentan asaltar un edificio de los servicios de los temidos servicios de seguridad del Estado, dependiente del ministerio del Interior y cuya disolución exigen los militantes pro democracia.
El nuevo primer ministro egipcio, Esam Sharaf, prometió el viernes cumplir con las exigencias de cambio, al tomar la palabra ante miles de personas congregadas en la emblemática Plaza Tahrir de El Cairo.
Se fijó la fecha del 19 de marzo para un referendo sobre las enmiendas a la Constitución.

YEMEN - Las fuerzas de seguridad detienen a 16 manifestantes en Adén, mientras miles de personas siguen manifestándose en el sur del país, exigiendo la caída del régimen del presidente Alí Abdalá Saleh, quien gobierna el país desde hace 32 años.
El ejército yemení abrió fuego contra manifestantes el viernes, matando a cuatro de ellos al norte de Saná.

ARABIA SAUDÍ - El ministerio del Interior hace hincapié en que las manifestaciones están prohibidas en Arabia Saudí y la policía está autorizada a reprimirlas "con todas las medidas necesarias".

OMÁN - El soberano de Omán, el sultán Qabus, despide a dos de sus ministros, días después de manifestaciones populares contra la corrupción en este pequeño país de la desembocadura del Golfo.

ARGELIA - La sexta tentativa de la oposición de organizar manifestaciones en la capital choca con la resistencia de la policía y de militantes favorables al régimen.

TÚNEZ - El nuevo primer ministro tunecino, Beji Caid Esebsi, acusó el viernes al derrocado presidente Zine el Abidine Ben Alí de "alta traición", un delito que puede ser castigado con la pena de muerte, en su primera aparición pública.
Los tunecinos elegirán el 24 de julio próximo una Asamblea Constituyente que tendrá a su cargo la redacción de una nueva Constitución, anunció por su parte el presidente interino, Fued Mebaza.

IRAK - Varios miles de personas se manifestaron en Bagdad y en varias ciudades del sur de Irak el viernes, en medio de un importante dispositivo de seguridad, contra la situación de los servicios públicos, la corrupción, el desempleo y la incompetencia de sus dirigentes.

JORDANIA - Miles de jordanos se manifestaron el viernes en Amán atendiendo al llamamiento de los islamistas exigiendo que se "reforme el régimen", al día siguiente de que el gobierno rechazara la opción de una monarquía constitucional que reclama una parte de la oposición.

BAHRÉIN - En un discurso ante manifestantes el viernes, el líder del principal movimiento opositor chiita, Wefaq, instó a chiitas y sunitas a coexistir pacíficamente, tras choques entre jóvenes de ambas ramas del islam.

viernes, 4 de marzo de 2011

El embajador de Marruecos en España intenta hacer creer que su país está al margen de la protesta

MURCIA.- El embajador del Reino de Marruecos en España, Ahmadou Souilem, ha destacado que la situación en su país "no es la misma" que en el resto de naciones de la región del norte de África y, por ende, ha señalado que la preocupación "no ha de ser la misma".

   Souilem, quien ha insistido en que la situación que vive su país es "normal", ha hecho estas declaraciones en rueda de prensa tras ser recibido por el presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel.
   El embajador ha considerado que la analogía de la situación en el norte de África "no es aplicable a Marruecos por muchas razones, porque Marruecos ha demostrado que es un país estable y fortalecido en sus instituciones ante toda esta convulsión que se está viviendo".
   Incluso, ha destacado la estabilidad de Marruecos "en el trato y en la forma de hacer frente a esta nueva situación, no sólo a nivel de medidas políticas, sino también en las infraestructuras y en lo que es la gestión económica del Estado".
   Así, ha remarcado que Marruecos "es una monarquía en la que son posibles las manifestaciones", y ha matizado que las movilizaciones que se pueden dar "no cuestionan la legitimidad del régimen, que no ha tenido una respuesta de prohibición o impedimento de esas manifestaciones".
   Por lo tanto, ha insistido en que y, si ha habido manifestaciones, son en el marco de unas reivindicaciones "sectoriales, que no son novedosas y tampoco son manifestaciones que pretendan cuestionar el Gobierno ni el régimen".
   El embajador ha mostrado su "respeto enorme a la posición de España y de su Gobierno", en este aspecto.
   En lo que respecta a Marruecos, ha dicho que la posición es la expresada por la Liga Árabe el pasado miércoles, y que consiste en "el rechazo a cualquier intervención militar en Libia, que el pueblo libio resuelve sus problemas y que se le respete su soberanía".
   Souilem ha dicho que es una gran satisfacción "mantener contactos y las relaciones con el Gobierno central y con las distintas autonomías de España, sobre todo, aquellas en las que la presencia marroquí es notable, prueba de las buenas relaciones, de la buena vecindad, de la integración y de la apertura de estas autonomías hacia Marruecos".
   En este sentido, ha resaltado que "los intercambios culturales, políticos y comerciales con Marruecos son e trascendencia, no sólo para Marruecos, sino también para España en estos momentos en que la situación convulsa de la Región plantea ciertos interrogantes".
   En este contexto, ha dicho que este aumento y estrechamiento de las relaciones "es extraordinario y muy positivo". Así, ha dicho esperar que, en el futuro, estas relaciones "se profundicen mucho más y alcancen sectores más amplios que los actuales, en provecho de ambos pueblos y en una mejora de la atmósfera en la cuenca mediterránea en general".

Las protestas en el mundo árabe han derribado "el muro del miedo", según expertos en la zona

MADRID.- Las oleadas de protestas en el mundo árabe han derribado "el muro del miedo" al autoritarismo y han cambiado la faz de Oriente Próximo, con una "mutación cívica" que determinará el rumbo futuro de esa región y del norte de África, han coincidido anoche algunos de los principales expertos españoles en la zona. 

"No es una revolución. Es una revuelta antiautoritaria y de claro contenido económico y social", ha afirmado Ana Planet, investigadora del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos y participante en el seminario "Claves de la situación en el mundo árabe", celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
El foro, al que han asistido representantes del mundo académico, político y empresarial, diplomáticos y estudiosos del mundo árabe, y en el que también ha estado presente el príncipe Felipe, ha sido organizado por el Real Instituto Elcano.
Los especialistas participantes en la mesa redonda del seminario han analizado el momento y alcance de las revueltas del último mes y medio en Túnez y Egipto, que llevaron a la caída de sus respectivos regímenes autoritarios; la actual crisis de Libia, con tintes de conflicto civil, y las protestas que se han sucedido en otros países árabes, como Marruecos, Yemen o Bahrein.
Tal y como ha subrayado Miguel Hernando de Larramendi, del Grupo de Estudios sobre las Sociedades Árabes y Musulmanas, la punta de lanza de las protestas es "una juventud que ha recuperado su autoestima" y se ha convertido en "un auténtico revulsivo" para otras capas de la sociedad, en un "efecto contagio".
Son jóvenes que "están pidiendo oportunidades", en "un proceso rapidísimo" que ha llevado al cambio de régimen en Túnez en apenas 18 días y en Egipto en 11 días, ha explicado Haizam Amirah Fernández, investigador principal del Elcano.
Según este especialista, "algo profundo ha cambiado en el mundo árabe", sobre todo "en la relación entre estado y sociedad" gracias a ese impulso de la juventud descontenta "que pide los beneficios de una globalización que está ahí fuera".
"Si en 1989 cayó el muro de Berlín de cemento y hierro, aquí está cayendo en estos momentos el muro del miedo", ha agregado Amirah.
Las protestas también han puesto de manifiesto, como ha recordado Ana Planet, "el agotamiento del islamismo" a la hora de enfrentarse a esos regímenes dictatoriales, de ahí que algunos de los principales líderes musulmanes de Egipto o Túnez se hayan sumado a la revuelta de base laica.
Los expertos también se han referido a la importancia que en este proceso están teniendo las tecnologías de la comunicación, como internet o las televisiones Al Yazira y Al Arabiya.
"Quien no esté siguiendo las redes sociales en estos países no podrá entender todo lo que está pasando", ha dicho al respecto Amirah, quien ha insistido asimismo en que esos canales de televisión panárabes han servido tanto para transmitir información como para "ensalzar el espíritu de cambio".
Se ha producido, ha apuntado el catedrático de Estudios Árabes Islámicos Bernabé López, "una mutación cívica de todo el conjunto de los pueblos árabes", que "pasa por pedir cuentas a los gobernantes y por reclamar alternativas".
Gonzalo Escribano, profesor de Economía Aplicada de la UNED, ha advertido de las dificultades que pueden pasar estos países, "que van a necesitar el apoyo internacional", ha aseverado.
Sobre ellos, ha dicho, "hay altas expectativas, pero también la incertidumbre es muy elevada", lo que debería llevar a Europa a pensar sobre los riesgos que, por ejemplo, van a suponer los irremediables cambios en el suministro energético desde la región.
Es preciso, ha señalado al respecto Amirah, "desaprender" lo que pensábamos en España de estos países y contemplar el apoyo al proceso de cambio en que están inmersos como una cuestión "de interés de estado", que vaya "más allá de los intereses partidistas".

sábado, 26 de febrero de 2011

El ex ministro de Justicia libio anuncia la formación de un gobierno de transición

BENGHAZI.- El ex ministro de Justicia libio Mustafa Mohamed Abud al Jeleil, ha anunciado la formación de un gobierno interino con sede en Benghazi, según ha informado el diario 'Quryna' en su edición digital. Al Jeleil, quien ha dimitido esta semana en protesta por la represión contra las manifestaciones antigubernamentales, ha asegurado que con su anuncio no está cuestionando la unidad de Libia.

   "Abud Ajleil ha insistido en la unidad del territorio de la patria y en que Libia es libre y que su capital es Trípoli", ha informado 'Quryna' citando declaraciones telefónicas de Al Jeleil.

   Además, Al Jeleil habría insistido en señalar al líder libio, Muamar Gadafi, como "único" responsable "de los crímenes que han ocurrido" en el país y que su tribu, la tribu Gadhdhfa, son perdonados, sostiene 'Quryna'.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El TPI eleva a 10.000 el número de fallecidos por las revueltas en Libia


LA HAYA.- Unas 10.000 personas han muerto y 50.000 han resultado heridas desde el inicio de las revueltas opositoras en Libia, según un nuevo balance transmitido a la cadena Al Arabiya por fuentes del Tribunal Penal Internacional (TPI).

   Pese a que el régimen de Muamar Gadafi sólo ha confirmado el fallecimiento de unas 300 personas, otras fuentes como organizaciones humanitarias multiplican estas cifras. La Federación Internacional de Derechos Humanos ha situado en 640 el número de fallecidos desde el pasado 14 de febrero, informa Al Arabiya en su Twitter.
   El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, ha calificado este miércoles de "verosímil" la estimación de mil muertos durante las manifestaciones contra el líder libio.
   Por su parte, el médico francés Gérard Buffet, que trabaja en la atención a los heridos en la ciudad de Benghazi, ha declarado a 'Le Point' que sólo en esta localidad habrían fallecido "más de 2.000 personas". 
El médico, que considera "imposible" saber el número exacto de víctimas a causa de la represión de las fuerzas militares y de seguridad, ha relatado que lo que se vive estos días en Benghazi es una auténtica "carnicería".
Saif Al Islam, hijo del mandatario libio, Muamar Gadafi, ha asegurado este miércoles que la vida en Libia está transcurriendo con normalidad, con los puertos, aeropuertos y escuelas "abiertos", aunque con "problemas" en las regiones del este del país magrebí. 
   "La vida está normal. Los puertos, escuelas y aeropuertos están abiertos. Los problemas residen en las regiones orientales", ha dicho el hijo del mandatario en declaraciones a la televisión estatal durante una visita a sus instalaciones. "La vida es normal", ha añadido, antes de hacer un llamamiento a los "hermanos" libios para que se unan a "la batalla nacional".
Miles de personas están celebrando, sin embargo, en las calles de Benghazi que la ciudad ya no está sometida al control del régimen que lidera Muamar Gadafi. Los manifestantes han lanzado fuegos artificiales y han expresado su condena al mandatario libio.
   Los rebeldes y sus seguidores han abarrotado las calles de esta ciudad oriental, epicentro de las manifestaciones antigubernamentales, portando banderas de la época anterior a Gadafi y repartiendo zumos y snacks a los vehículos que pasaban por la zona, que han hecho sonar sus bocinas.
   Ante edificios carbonizados por la violencia de los últimos días, un hombre ha exhibido una fotografía de Gadafi con el cuerpo de un cerdo mientras pasaban camiones llenos de entusiasmados detractores del mandatario libio por las calles.
   "Ben Alí, Hosni, Muamar", se puede leer en un grafiti pintado en un cartel de la ciudad de Benghazi, en referencia a los dos presidentes depuestos por las protestas en Túnez y Egipto.
   El director del centro de salud de Benghazi, Hossam Ibrahim Sherif, ha asegurado que, desde el inicio de las protestas que reclaman la renuncia de Gadafi, han muerto unas 320 personas por la represión de las autoridades.
   Los manifestantes anti-Gadafi se han congregado ante el juzgado de la localidad, situado junto a un edificio de seguridad que fue incendiado la semana pasada en este bastión de los detractores del mandatario libio que durante años ha rivalizado con la capital.
   Tras una semana de violencia que ha conseguido acabar con el control gubernamental, este elegante puerto mediterráneo, que tiene una población de unas 700.000 personas, ha comenzado a autogestionarse por medio de comités populares.
   En la prisión de las afueras de la ciudad, incendiada y con las puertas y las ventanas destrozadas, todavía se puede observar un grafiti con el siguiente mensaje: "No a la destrucción, sí a la libertad".
   La ciudad está recibiendo suministros tras varios días de violencia. Varios camiones cargados con mercancías catalogadas como donaciones se dirigen al centro urbano. Los residentes han exhibido fotografías de los familiares que fueron asesinados en la masacre de 1996 en la prisión de Abú Salim, en la que murieron unos 1.000 personas, muchos de ellos de Benghazi. "Todos ellos eran mis hermanos", ha explicado Abdulá Hamed, un ingeniero de 41 años de edad.
   Un abogado de esta ciudad oriental libia ha explicado que un comité de seguridad formado por civiles arrestó el pasado lunes a 36 "mercenarios", procedentes de Chad, Níger y Sudán y contratados por el régimen de Gadafi para combatir en la ciudad.
   Por su parte, la cadena británica de televisión Sky News ha mostrado un vídeo con misiles antiaéreos en lo que parece ser una base abandonada cerca de la ciudad de Tobruk.
   Los libios que habitan en zonas de pastoreo en la carretera al este de la localidad de Al Marj ya han retomado su actividad. Este área apenas se ha visto afectada por la revolución que ha asolado el país y que Gadafi se ha comprometido a suprimir.
   "No ha habido efecto aquí. Ha sido todo en ciudades como Benghazi y Tobruk", ha explicado un trabajador de la estación de servicio en Al Jarouba, una localidad entre Tobruk y Benghazi, próxima a la zona libia del desierto del Sáhara.
   En Benghazi, varios minibuses con trabajadores egipcios y sirios han salido de la ciudad, si bien los operarios han asegurado que no huyen de la violencia sino que regresan a sus hogares porque ahora no hay trabajo. "Benghazi está bien... No hay peligro ahora", ha dicho Farhan Abou Mogthab, un trabajador sirio de 40 años de edad
   En Tobruk, varios militares, que aún visten uniforme aunque ya no son leales a Gadafi, han asegurado que esta localidad ya no está sometida al régimen libio.
Precisamente, un avión de la fuerza aérea libia se ha estrellado cerca de Benghazi, en el este de Libia, después de que su tripulación se negara a obedecer la orden de bombardear la ciudad y decidiera saltar con paracaídas del aparato, según informó el diario local 'Quryna'.  
  Un militar, con rango de coronel, informó al diario desde una base aérea próxima a Benghazi que el capitán Attia Abdel Salem al Abdali y su adjunto, Alí Omar Gaddafi, saltaron en paracaídas desde el aparato, un Sukhoi-22 de fabricación rusa, y consiguieron tomar tierra.

martes, 22 de febrero de 2011

El Gobierno español evalúa los riesgos derivados de la crisis árabe

MADRID.- La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha asegurado que el Gobierno está haciendo evaluaciones de riesgo al hilo de las revueltas surgidas en los países árabes pero ha incidido en que ello no es obstáculo para "empujar en la buena dirección" en estos países. 

  Chacón no ha querido facilitar más detalles sobre la evaluación de riesgos que está haciendo el Ejecutivo. Además, ha subrayado que la Unión Europea (UE) y la ONU deben, además de "condenar radicalmente la violencia ejercida contra los ciudadanos", empujar en la "buena dirección" porque "las demandas de dignidad, de derechos y de libertad son más fuertes que el poder y que la fuerza".
   A su juicio, estas revueltas están demostrando dos cosas empezando porque el presidente libio Muamar Gadafi "y algunos como él son simplemente lo que parecía que eran". Su segunda conclusión es que Europa y no sólo Europa, "en excesivas ocasiones, has sido excesivamente prudentes, es decir, excesivamente benevolentes" con estos gobernantes autoritarios.
   Así, Chacón ha subrayado que la comunicad internacional debe "empujar en la buena dirección" y, aunque no ha precisado cómo, ha señalado que tanto la UE como la ONU ya empezaron ayer ha emitir dictámenes y hacer lo que se espera de ellas. La ministra se ha expresado así cuando se le ha preguntado si podría esperarse, incluso, una intervención militar por parte de la OTAN en Libia.

Gadafi se queda solo frente a su pueblo, al que intenta masacrar

NUEVA YORK.- Los diplomáticos de Libia en Naciones Unidas y en otros países han roto sus lazos con el líder del país, Muamar Gadafi, y han pedido a la comunidad internacional que pare la matanza perpetrada contra los antigubernamentales. 

   Las fuerzas de seguridad de Gadafi han reprimido fuertemente las protestas que piden el fin de 41 años de mandato del dictador. Los enfrentamientos comenzaron en la región petrolífera del este del país la semana pasada, pero se han extendido a la capital, Trípoli. Los grupos de Derechos Humanos hablan de al menos 233 muertos.
   El ex embajador de Libia en India Alí al Essawi, que dimitió en protesta por la fuerte represión de las manifestaciones, ha pedido a las potencias internacionales que ayudasen a la población, que estaban siendo masacradas por mercenarios y por bombardeos aéreos, según sus declaraciones.
   "Los libios no pueden hacer nada contra los aviones de combate. No pedimos tropas internacionales sino que pedimos que la comunidad internacional salve a los libios", explicó el ex embajador.
   "Hago una petición a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (de la ONU). Ahora es el momento de ser justo y honesto para proteger a la población libia", indicó.
   Además, Essawi aseguró que varios miembros del Ejército han desertado ya que no podían "ver a extranjeros matando a libios".
   El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha fijado una reunión para las 15:00, hora española, para discutir sobre la situación de Libia, a petición de Ibrahim Dabbashi, el 'número dos' de la Embajada libia ante la ONU que ha retirado su apoyo a Gadafi, definiéndolo como "tirano".
   La Embajada de Libia en Malasia también ha condenado la represión, calificándola de "brutal y criminal" después de que el edificio fuese ocupado brevemente por unos 200 manifestantes.
   Este grupo destruyó un retrato de Gadafi y sustituyó una bandera de Libia por otra que dijeron que era de la etapa anterior a Gadafi. No hubo ningún enfrentamiento y las 200 personas abandonaron la Embajada de forma pacífica.
   "No podemos expresar lo enfadados que estamos. Los libios ya han dicho 'no' y ellos han contestado con sangre", denunció uno de los manifestantes en Kuala Lumpur, Marwa Mastor. Usama Ahmed, un consejero de la Embajada, explicó que el embajador seguiría en su cargo para ayudar a los 5.000 libios que viven en Malasia.
   El embajador de Libia en Estados Unidos también retiró su apoyo al líder de su país, aunque no ha dimitido.
   En un comunicado publicado el lunes, la misión de Libia ante la ONU pidió que "los oficiales y los soldados del Ejército libio, donde estén y cualquiera que sea su rango (...) se organicen y marchen hacia Trípoli para cortar la cabeza de la serpiente".
   Además, pidieron a Naciones Unidas que imponga una zona que restrinja los vuelos sobre las ciudades libias para impedir que lleguen nuevos mercenarios o cargamentos de armas.
Un grupo de oficiales del Ejército libio han urgido en un comunicado dirigido a los soldados que "se sumen al pueblo" y contribuyan a la marcha del mandatario, Muamar Gadafi, ha informado este lunes la cadena panárabe Al Yazira.
Este mismo medio señala además que los mismos oficiales han pedido al resto de efectivos militares que marchen hacia la capital del país, Trípoli, para añadir presión sobre Gadafi, objeto de las actuales protestas.
La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, calificó este martes de "crimen contra la Humanidad" la represión contra los manifestantes antigubernamentales en Libia y reclamó una investigación internacional sobre estos hechos. La oficina de Pillay ha constatado, de momento, al menos 250 muertos desde que comenzaron las movilizaciones, hace cinco días.
   En un comunicado, Pillay exigió el cese inmediato de las violaciones de Derechos Humanos y denunció el uso de ametralladores, aviones de combate y francotiradores contra los civiles. "Los ataques generalizados y sistemáticos contra la población civil equivalen a crímenes contra la Humanidad", advirtió.
   "La insensibilidad con que han actuado las autoridades libias y sus francotiradores, que dispararon con fuego real contra manifestantes pacíficos, es algo inconcebible", prosiguió. "Estoy extremadamente preocupada por la pérdida de vidas incluso en estos momentos, mientras hablo", añadió.
   La oficina de Pillay no tiene presencia en Libia, pero está dispuesta a colaborar en las investigaciones y a promover los derechos civiles, políticos y económicos en el país, prosiguió el comunicado.
   A través de sus contactos con las organizaciones de Derechos Humanos, la alta comisionada ha constatado al menos 250 víctimas mortales y cientos de heridos desde que comenzaron las movilizaciones contra Gadafi.
   "Han sido detenidos numerosos defensores de los Derechos Humanos y periodistas", denunció el responsable para Oriente Próximo y Norte de África, Frej Fenniche, durante una rueda de prensa en Ginebra. "Desconocemos si están vivos", añadió.
 El aeropuerto de Benghazi, la segunda ciudad más importante de Libia, ha quedado destruido a causa de la violencia y no es posible el aterrizaje de aviones de pasajeros, según informó este martes el ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Aboul Gheit.
"Respecto al este de Libia, las pistas del aeropuerto de Benghazi han quedado destruidas y no es posible el aterrizaje de los aviones egipcios ni de ningún otro país", declaró en rueda de prensa.
El régimen de Muamar Gadafi utilizó este lunes cazabombarderos, mercenarios fuertemente armados con fusiles de alto calibre e incluso antiaéreos para reprimir a los manifestantes antigubernamentales, según informó este martes Al Yazira.
   Testigos presenciales informaron desde Trípoli a la cadena qatarí de televisión por satélite que se habían vivido episodios de "extrema violencia" en las últimas 48 horas. No obstante, de momento no se han podido recibir imágenes sobre los incidentes, según Al Yazira.

Morir como un mártir


Muamar Gadafi prometió hoy martes morir en Libia como un mártir y dijo que aplastará una revuelta que ha liberado a las regiones del este del país tras cuatro décadas bajo su control.
Gadafi, ataviado con una túnica marrón, se mostró furioso y golpeó con la mano el atril ante el que hablaba, en el patio exterior de una de sus residencias, dañada en 1986 en un bombardeo estadounidense que intentaba matarle. A su lado se alzaba un monumento de un puño aplastando un caza estadounidense.
"No voy a dejar esta tierra, moriré aquí como un mártir", dijo Gadafi en el canal estatal, negándose a ceder a las demandas de sus propios diplomáticos, soldados y manifestantes, que desafiaron una fuerte represión en las calles para pedirle que se marche.
Enormes protestas en las vecinas Túnez y Egipto han derrocado a sus veteranos líderes, pero Gadafi ha dicho que no se verá forzado a marcharse por la rebelión que barre su vasta nación petrolera de apenas siete millones de habitantes, que se extiende desde el Mediterráneo y hasta el Sáhara.
"Me voy a mantener aquí desafiante", afirmó Gadafi, que ha gobernado con una mezcla de populismo y estrecho control desde que llegó al poder en 1969 con un Golpe de Estado.
La Casa Blanca señaló que la comunidad internacional tiene que hablar con una sola voz ante la "atroz violencia" en Libia, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, señaló que EEUU tomarían "medidas apropiadas" en su momento.
Pero Washington tiene poca influencia sobre Libia, que fue adversaria de EEUU durante la mayor parte del Gobierno de Gadafi, hasta que en 2003 accedió a abandonar un programa de armas de destrucción masiva y actuó para resolver las acusaciones del atentado de Lockerbie en 1988.
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que Gadafi ha declarado la guerra a su pueblo y señaló en una rueda de prensa que respaldaría sanciones a Libia si Gadafi no detiene la violencia.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, acusó a Libia de disparar a civiles desde aviones y helicópteros militares. El alto comisionado de Derechos Humanos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas afirmó que los "ataques sistemáticos" sobre civiles podrían suponer "crímenes contra la humanidad".
La Liga Árabe ha suspendido la participación de la delegación libia, según la televisión Al Arabiya.
Pero Gadafi se mostraba decidido. En su exaltado discurso de 75 minutos afirmó que los manifestantes son "ratas y mercenarios" que merecen la pena de muerte. El líder libio afirmó que enviaría gente para "limpiar Libia casa por casa" a menos que los manifestantes se rindan.
También instó a los ciudadanos a tomar las calles para mostrar su lealtad.
"Todos vosotros que amáis a Muamar Gadafi, salid a las calles, asegurad las calles, no les tengáis miedo (...) Perseguidles, arrestadles, entregadles", dijo.
La agencia de noticias oficial le citó diciendo al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que "Libia está bien, su pueblo está (...) aferrándose a su seguridad".
Sin embargo, el ministro británico de Exteriores, William Hague, señaló que hay "muchos indicios de que la estructura del Estado (está) colapsando en Libia". Reino Unido y otros países europeos han dicho que están intentando evacuar a sus ciudadanos en Libia por avión.
Varios cientos de personas participaron en una marcha en favor de Gadafi en la plaza Verde del centro de Trípoli, según un reportero europeo en el lugar. Exclamaban lemas como "¡Nuestro líder!" y "¡Seguimos tu camino!", ondeando banderas verdes libias y portando en alto retratos de Gadafi.
"Hay varios cientos de partidarios (de Gadafi) abriéndose paso por el centro de la ciudad. Van en coches, haciendo mucho ruido y llevando su retrato", señaló un residente de la ciudad costera, de dos millones de habitantes y que es crucial para controlar Libia.
En Sabratah, unos 80 kilómetros al este de la capital, el Ejército libio desplegó un "gran número" de soldados después de que los manifestantes destruyeran casi todas las oficinas de los servicios de seguridad, según el diario online Quryna.
Antes, varios testigos que huían hacia Egipto a través de la frontera indicaron que Gadafi está utilizando tanques, aviones de guerra y mercenarios para combatir las crecientes manifestaciones en su contra.
Las noticias de la sangrienta represión han acumulado presión sobre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para que actúe, con políticos estadounidenses criticando su silencio y pidiendo acciones militares que van desde bombardear las bases aéreas libias a bloquear zonas del espacio aéreo.
El este del país ya no está bajo control de Gadafi, según dijeron varios soldados rebeldes en la ciudad de Tobruk a un reportero de Reuters en el lugar.
Los residentes de Tobruk señalaron que la ciudad llevaba tres días en manos del pueblo. Señalaron que el humo que subía de la ciudad procedía de un depósito de municiones bombardeado por soldados leales a uno de los hijos de Gadafi.

lunes, 21 de febrero de 2011

Al menos 160 muertos solo este lunes por los enfrentamientos en Trípoli

TRÍPOLI.- Los enfrentamientos de manifestantes antigubernamentales con partidarios del dirigente libio, Muamar Gadafi, y las fuerzas de seguridad han dejado este lunes al menos 160 muertos, según ha informado la cadena de televisión Al Arabiya, que cita a testigos.    

La cadena de televisión vía satélite ha ofrecido la cifra mediante un flash en la pantalla, sin dar más detalles por el momento. La cadena había apuntado a que los enfrentamientos de los últimos días habían dejado 400 muertos, citando a la Liga Internacional por los Derechos Humanos.
La cadena de televisión qatarí Al Yazira ha informado de bombardeos aéreos en la capital libia y en las ciudades de Misratah y Az Zawaziya, basándose en el testimonios de varios testigos de los ataques.
   "De lo que estamos siendo testigos hoy es inimaginable. Aviones de combate y helicópteros están bombardeando indiscriminadamente una zona después de otra, hay muchos, muchos muertos", ha explicado Adel Mohamed Salé, en referencia a los ataques aéreos en la capital libia.
   Salé, que se ha presentado a sí mismo como un activista político, ha señalado que los bombardeos habían tenido como objetivo inicialmente un cortejo fúnebre en Trípoli. "Nuestra gente está muriendo, esta es la política de tierra quemada", ha denunciado, asegurando que "cada 20 minutos bombardean".
   Posteriormente, varios testigos han asegurado a Al Yazira que se estaban produciendo bombardeos aéreos en las ciudades de Misratah y Az Zawaziya.
 Saif al Islam, hijo del dirigente libio Muamar Gadafi, ha ordenado la formación de un comité de investigación para aclarar las circunstancias de las muertes en la ola de protestas que vive el país, según informa la BBC, que cita a la televisión estatal libia.
   Este comité de investigación estará encabezado por un juez libio y que contará con la participación de grupos de defensa de los Derechos Humanos extranjeros, ha precisado la fuente.
 El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha hablado por teléfono con el dirigente libio, Muamar Gadafi, al que ha manifestado su "gran preocupación" por la escalada de violencia que está viviendo el país y le ha pedido que "cese de forma inmediata" la represión por parte de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes antigubernamentales, según un portavoz.
   "El secretario general ha expresado su profunda preocupación por la escalada de la violencia y ha subrayado que debe cesar inmediatamente", ha señalado el portavoz. Asimismo, "ha reiterado su llamamiento a que se respeten las libertadas básicas y los Derechos Humanos, incluida el de reunión pacífica y el de información", ha precisado.
   Ban también ha insistido en "la necesidad de garantizar la protección de la población civil bajo cualquier circunstancia" y ha instado a "todas las partes a mostrar contención y pedido a las autoridades que inicien un diálogo de amplia base para abordar las preocupaciones legítimas de la población.
La delegación libia ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha proclamado este lunes su lealtad al pueblo libio y "a nadie más", tras la violenta represión de las manifestaciones antigubernamentales por parte del régimen que lidera Muamar Gadafi.
  "Los miembros de la misión libia sólo están representando al pueblo libio y a nadie más", ha subrayado el portavoz de la delegación libia ante el organismo multinacional, Dia al Hotmani, en una conversación telefónica.
   El portavoz ha explicado que los miembros de la misión libia han manifestado este lunes, durante una reunión en la sede de la ONU en Nueva York, su "sentimiento de preocupación por el genocidio" en Libia y han lamentado que no haya una reacción de la comunidad internacional ante la represión contra las manifestaciones.
   Hotmani ha asegurado hablar en nombre de todos los miembros de la misión libia hasta el nivel del 'número dos' de la misma, Ibrahim Dabbashi, pero no ha querido aclarar cuál es la postura del jefe de la misión, el representante permanente Abdurrahman Shalgham.
   El 'número dos' de la delegación libia ante Naciones Unidas, Ibrahim Dabashi, ha asegurado, en declaraciones a la cadena británica BBC World, que Gadafi no puede continuar por mucho tiempo en el poder. "Creo que es el final del coronel Gadafi. Es cuestión de días que renuncie o el pueblo libio se deshaga de él", ha manifestado.
   El representante diplomático ha afirmado que "el mejor escenario" es que el líder libio sea llevado ante la justicia, "para procesarle y conocer los crímenes que cometió anteriormente", aclarar si hubo "genocidio en la prisión de Abu Salim" y conocer el "genocidio que está cometiendo ahora y las desapariciones de ciertas personalidades importantes", así como "todos los otros crímenes que ha cometido en los 42 años que ha estado en el poder".
   La misión libia ante Naciones Unidas ha reclamado al organismo multinacional que imponga una prohibición de vuelo sobre la capital del país magrebí, Trípoli, tras las informaciones que señalan que aviones de guerra están siendo empleados para dispersar a los manifestantes.
   La represión contra las manifestaciones antigubernamentales en Libia ha llevado este lunes a varios embajadores del país magrebí a presentar su dimisión. Según ha informado la cadena de televisión qatarí Al Yazira, han presentado su renuncia por discrepancias con la actuación del régimen de Gadafi los embajadores de Libia ante la Unión Europea, Bangladesh, Indonesia y China.
   La violencia empleada por las autoridades contra las manifestaciones en los últimos días ha causado, según la Federación Internacional para Derechos Humanos, al menos 400 muertos.
 Los pilotos de los dos cazas Migare libios que aterrizaron a primera hora de esta tarde en el aeropuerto internacional de Malta han explicado que huyeron a la isla tras recibir órdenes de bombardear la ciudad de Benghazi, la segunda del país y que presuntamente estaría en manos de los manifestantes antigubernamentales, informa el 'Times of Malta'.
   Los dos pilotos han explicado a las autoridades maltesas que habían despegado desde una base militar próxima a Trípoli. Inicialmente habían pedido realizar un aterrizaje de emergencia en la isla para cargar combustible, precisa el diario, pero una vez en tierra han pedido asilo político. Ambos están siendo interrogados actualmente por la Policía.
   Según el corresponsal de la cadena Al Yazira en Malta, los dos pilotos son "coroneles veteranos" que se han negado a bombardear a los manifestantes y han desertado. La cadena ha informado de que aviones de combate están bombardeando Trípoli.
   La llegada de los dos cazas se había producido poco después del aterrizaje de dos helicópteros civiles procedentes de Libia con siete personas. Según las fuentes consultadas por el 'Times of Malta', los aparatos "escaparon de Libia sin autorización oficial" pero llegaron a Malta de forma regular.
   Según estas fuentes, dado lo apresurado del viaje, sólo uno de los siete pasajeros llevaba pasaporte. Al parecer, los pasajeros de los dos helicópteros han asegurado que son franceses, extremo que está tratando de aclarar la Policía de inmigración.

HRW eleva a 233 los muertos por las protestas de los últimos cuatro días en Libia

TRÍPOLI.- El número de muertos por los enfrentamientos entre manifestantes antigubernamentales y las fuerzas de seguridad de los últimos cuatro días en Libia ha ascendido a 233, según informa la ONG estadounidense Human Rights Watch (HRW).    Fuentes de un hospital del este de Benghazi, escenario de los peores disturbios, han informado de que al menos 60 personas han perdido la vida este domingo.

Una comisaría de Policía se encuentra en llamas en un barrio de las afueras de la capital al igual que varios vehículos aparcados delante de la misma, según ha podido constatar un reportero de Reuters.
   La comisaría se encuentra en la zona de Souk al Jamma, en el este de la capital, pero no hay señales de manifestaciones antigubernamentales o enfrentamientos en esta zona, según el reportero.
   Anoche se habían producido enfrentamientos entre manifestantes antigubernamentales y partidarios del dirigente libio, Muamar Gadafi, en la céntrica Plaza Verde. Según el Movimiento Juvenil Libio, al menos cinco personas murieron en estos incidentes.
   Esta mañana se había informado de que un edificio del Gobierno central, el Salón del Pueblo, se encontraba en llamas y rodeado de combatientes que intentantan apagar el incendio, según un reportero de Reuters.
El Gobierno francés está "muy preocupado" por la situación que se vive en Libia, donde las autoridades han reprimido con violencia las recientes manifestaciones contra el régimen de Muamar Gadafi, y hará todo lo posible para evitar una guerra civil, según ha afirmado este lunes su portavoz, François Baroin.
   Según el último balance publicado por la organización de defensa de los Derechos Humanos Human Rights Watch, basado en fuentes de hospitales, la represión de las protestas se ha cobrado la vida de al menos 233 personas en los últimos cuatro días.
   "Estamos muy preocupados, muy afectados, y condenamos firmemente todo lo que ha ocurrido, esta violencia inaudita. Esto puede llevar a una guerra civil extremadamente violenta y larga", ha advertido Baroin en declaraciones a la emisora de radio Europe 1.
   El portavoz ha indicado que "la represión ha comenzado y hay que poner todos los medios del plan diplomático, coordinar la postura estadounidense y la europea para impedir un drama".

domingo, 20 de febrero de 2011

El hijo de Gadafi afirma que no permitirá que el caos se instale en Libia


TRÍPOLI.- Seif el Islam, hijo del líder libio, Muamar el Gadafi, afirmó en la televisión estatal que el país se encuentra "en una situación gravísima" y en peligro de "guerra civil", pero advirtió que "no permitirán el caos" y que el Ejército "permanece y permanecerá fiel" a su padre y al régimen.

Seif el Islam, considerado hasta ahora el más probable sucesor de Gadafi, anunció "nuevas leyes y un debate nacional sobre una nueva Constitución que se puede abrir a partir de mañana si estamos de acuerdo".
"Estamos en un giro peligroso de la historia de nuestro país, antes de que todo el mundo tome las armas y haya una guerra civil y una escisión en Libia, hace falta un debate nacional, con el que Gadafi está de acuerdo, para pasar a una segunda república", afirmó.
El hijo del líder libio recalcó que hay dos opciones: "o estamos de acuerdo todos los libios que queremos la democracia, la libertad y las reformas y actuamos con la razón, o será el caos y nos encontraremos en un ciclo de violencia peor que en Irak o en Yugoslavia".
Destacó que el Ejército "desempeñará un papel esencial para restaurar la seguridad, sea cual sea el precio a pagar, ya que se trata de la unidad de Libia" y aseguró que los militares libios "no son los de Túnez ni los de Egipto".
En este sentido, recalcó que el Ejército "permanecerá fiel a Libia y a Gadafi hasta el último minuto" y que "destruirá a los que hagan un complot contra el país".
"En lugar de llorar a los 80 muertos de estos últimos días, si el caos llega, lloraremos a centenares de miles de nuestros hermanos y estaremos obligados a huir de nuestro país", aseveró.
"La situación es gravísima, hay un plan para la desestabilización de Libia, que no es Túnez ni Egipto, aquí la situación es diferente, ya que Libia está compuesta de tribus y no de partidos políticos y organizaciones y corremos el riesgo de una guerra civil", añadió.
Seif el Islam advirtió además de que a partir de esa guerra civil "podría haber otra guerra en torno al petróleo, en torno a la distribución de esas riquezas" y los libios corren "el riesgo de volver a la época del hambre".
"Si no nos ponemos de acuerdo, prepararos a ser de nuevo colonizados por occidente, ya que éste no permitirá la creación de un Estado islámico en Libia, ni dejará que se exporte el terrorismo, ni que el petróleo se queda en las manos de criminales", subrayó.
El hijo de Gadafi aseguró que han sido robadas grandes cantidades de armas y municiones en varias partes del país y que los criminales "circulan incluso a bordo de blindados".
A su juicio hay tres grupos responsables de los disturbios que sacuden el país: el primero está formado por "opositores del interior y el exterior".
El segundo por organizaciones islamistas "que se han armado y han asesinado a las fuerzas de seguridad" y "han anunciado en la ciudad de Al Baida la creación de un Estado Islámico", según dijo.
Y el tercero está integrado por "personas de todas clases, entre ellos niños, drogadictos, fugados de la justicia e incluso personas honestas, que expresan reivindicaciones legítimas", afirmó. "Hemos detenido a decenas de hermanos árabes y africanos que tienen como misión desestabilizar Libia y aterrorizar a la población", sostuvo.
El hijo de Gadafi señaló que en Bengasi se registraron 84 muertos y en Al Baida 14 fallecidos por los disturbios y reconoció que el Ejército y las fuerzas de seguridad "han cometido errores en los enfrentamientos con los manifestantes, disparando y matando a gente".
Aún así, acusó a los medios de comunicación internacionales de ofrecer "balances imaginarios" y a los de su país de "no haber cubierto los acontecimientos para dar la verdad sobre lo que pasó".
Según su hijo, Gadafi se encuentra en Trípoli y es quien "dirige el combate".
"Estamos con Libia, con Gadafi y nos batiremos hasta el último minuto hasta la última gota de sangre para salvaguardar nuestro país y su unidad", insistió.
Ayer, comandos militares libios, apoyados por mercenarios extranjeros, dispararon contra las miles de personas que acudían al cementerio de Bengasi a enterrar a los 35 muertos del sábado. El principal hospital de la ciudad ha quedado colapsado y se ha quedado sin suministros para atender a las víctimas. Hay cientos de heridos, muchos de gravedad, según fuentes hospitalarias citadas por las agencias internacionales.
Esta represión es la más violenta de todas las que ha habido hasta ahora contra las revueltas populares en el mundo árabe.

Fuentes médicas elevan a 300 el número de muertos en Libia mientras parece que ha huído Gadaffi

TRÍPOLI.- Al menos 300 personas han muerto en los cuatro últimos días de protestas antigubernamentales sólo en la ciudad de Benghazi, la segunda más importante del país, según el balance difundido este domingo por la cadena panárabe Al Yazira, que cita fuentes médicas libias. El régimen libio prohíbe la entrada en el país a la prensa extranjera, por lo que estas informaciones no se han podido confirmar. En Trípoli se rumorea que Gadaffi ha huído a Venezuela.

Efectivamente, el líder libio, Muamar Gadafi,  parece ha huido del país con destino a Venezuela, según ha asegurado el secretario adjunto de la Embajada libia en Pekín, Husein Sadeq al Misurati, quien ha anunciado su dimisión y que se suma a la revuelta en una entrevista en directo en el canal de televisión panárabe Al Yazira. La cadena Al Arabiya también ha informado de noticias aún sin confirmar de la partida de Gadafi hacia un país extranjero.

   "Por la presente renuncio a mi puesto y me sumo a las protestas", ha proclamado Al Misurati en unas declaraciones a Al Yazira en las que ha aprovechado para emplazar a otros diplomáticos a hacer lo mismo.

   Además, Al Misurati ha asegurado que el hijo de Gadafi, Saif al Islam,  se encuentra enzarzado en una lucha con su hermano, Mutasim Gadafi e incluso ha asegurado que Mutasim ha disparado contra su hermano.

   El diplomático ha asegurado que "el pueblo libio recordará qué estados han estado con él en este momento", en referencia a las presiones internacionales contra Gadafi.

Al menos 100 personas han muerto y 200 han resultado heridas de gravedad en la tarde de este domingo durante los disturbios entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Benghazi, según ha informado Habib al Obaidi, un médico del hospital Al Jalae, el más importante de la ciudad.

  "Hoy ha sido una auténtica tragedia (...). Desde las 15.00 horas (14.00 hora peninsular española) hasta las 21.15 horas hemos recibido 50 muertos, la mayoría por herida de bala", ha explicado Al Obaidi en declaraciones a Reuters. "Hay 200 heridos, 100 de de ellos en estado muy grave", ha añadido.


Los manifestantes marcharon coreando consignas como "No hay más dios que Alá y Gadafi es enemigo de Alá", sostiene en su Twitter el Movimiento Juvenil Libio, uno de los impulsores de las protestas, citando fuentes de la capital libia.


   La oposición asegura además que dos de las tribus más importantes del país los Warfala y los bereberes, se han sumado a las protestas, un dato que podría ser clave.

   Hasta ahora la protesta se había concentrado en las ciudades del este del país, donde han muerto más de 200 personas en los últimos días por la acción de las fuerzas de seguridad y de los "mercenarios" subsaharianos afines al régimen de Gadafi.
El ministro de Seguridad Pública, teniente Abdel Fatá Yunis Obeidi, se ha sumado a las protestas en Benghazi, según ha informado un residente de la ciudad en declaraciones telefónicas a la cadena panárabe Al Yazira.

El embajador de Libia ante la Liga Árabe ha presentado su dimisión por lo que ha denominado "genocidio en masa contra los libios", según ha informado la cadena panárabe Al Yazira.    Más de 200 personas han muerto en todo el país en los últimos días durante la represión de las protestas contra el régimen del coronel Muamar Gadafi.

La Brigada Rayo del Ejército libio ha anunciado a los vecinos de Benghazi que se unen a las protestas contra el régimen del coronel Muamar Gadafi y que han logrado la "liberación" de la ciudad, la segunda ciudad más importante del país, según fuentes de la propia Benghazi.


   Los militares de la brigada han llegado al hospital Al Jalae, el más importante de la ciudad con varios soldados heridos durante los enfrentamientos con la Guardia Pretoriana, las fuerzas especiales del Ejército libio, según ha explicado el director de la sección de cuidados intensivos del hospital, Habib al Obaidi.

   La información ha sido confirmada también por el abogado Mohamed al Mana. "Ahora están diciendo que han vencido a la Guardia Pretoriana y que se han unido a la revuelta pupular", ha asegurado Al Mana en declaraciones telefónicas a Reuters.

En la jornada de protestas de este domingo los militares habrían abierto fuego con armamento pesado contra los manifestantes de Benghazi, donde las protestas habrían forzado a los miembros de las fuerzas de seguridad a retirarse a una base fortificada conocida como el Centro de Mando, en el barrio de Birka, desde la que habrían continuado realizando disparos.


   La oposición asegura que controla gran parte de la ciudad y ha denunciado la presencia de "mercenarios" de países subsaharianos que están atacando a los manifestantes contrarios al régimen. El Movimiento Juvenil Libio informa a través de Internet que está ocurriendo una auténtica "masacre" y ha solicitado incluso una intervención internacional inmediata.

   "Anoche fue una masacre", ha asegurado un vecino de Benghazi en declaraciones telefónicas a Reuters bajo condición de anonimato. Aseguró haber visto cómo las fuerzas de seguridad empleaban armamento pesado, pero también indicó que "muchos militares y policías se han sumado a las protestas".

   Un segundo vecino de la localidad aseguró que en la marcha funeraria de este domingo participan "unas 100.000 personas", una participación abrumadora, ya que la población de la ciudad no supera el millón de habitantes.

   Otro testigo presencial, un destacado líder tribal que también prefirió el anonimato, afirmó que los militares están confinados en el Centro de Mando. "La presencia de las autoridades es nula en la ciudad y las fuerzas de seguridad están en su cuartel. La ciudad está amotinada", dijo.

   Sin embargo, los manifestantes parecen dispuestos a terminar con el régimen. "No nos rendiremos hasta que caiga el régimen. Pedimos a la ONU que intervenga de inmediato para detener la masacre", ha afirmado uno de los participantes en la protesta.

   La revuelta parece haber calado más en la región de la Cirenaica, en el este del país, mientras que en Trípoli y otras ciudades del oeste la situación parece estar mucho más calmada. De hecho, en la capital ha transcurrido este domingo una manifestación de varios miles de personas para mostrar su respaldo al coronel Muamar Gadafi, cabeza visible del régimen.

El balance de muertos en los cuatro días de violentas protestas que han tenido como epicentro la segunda ciudad de Libia, Benghazi, en el este, se elevava ya esta mañana a 173, según ha indicado la organización Human Rights Watch (HRW) y recoge la cadena BBC. Previamente, este organismo había cifrado en al menos 104 los fallecidos, tras la muerte de al menos 20 personas el sábado.

Los disturbios, los peores en las cuatro décadas al frente del país de Muamar Gadafi, comenzaron como una serie de protestas inspiradas por las revueltas populares en Egipto y Túnez pero se encontraron con una feroz represión por parte de las fuerzas de seguridad.
Según ha indicado a la BBC una médico en Benghazi, al menos 45 personas murieron y otras 900 resultaron heridas el sábado y fueron trasladada solo un hospital, por lo que calificó de "masacre" lo ocurrido.
De acuerdo con testigos en esta ciudad, las fuerzas de seguridad se han retirado a un recinto fortificado en el centro de la ciudad desde donde están disparando contra la gente que regresa para enterrar a los manifestantes abatidos en los días anteriores.
"Decenas de personas murieron (...) estamos en medio de una masacre", ha relatado a Reuters un testigo, que dijo que había ayudado a trasladar a las víctimas a un hospital en Benghazi.
En su anterior comunicado, HRW había indicado que el balance, recopilado en base a conversaciones con testigos y fuentes médicas, es "conservador". El Gobierno libio no ha dado ningún balance de víctimas por el momento ni ha hecho ningún comentario oficial sobre los últimos acontecimientos.
Un doctor del hospital de Benghazi ha explicado que las víctimas presentan heridas graves de fusiles con gran velocidad de disparo. Por su parte, un residente indicó que las fuerzas de seguridad han disparado contra los manifestantes desde un edificio fortificado.
"En estos momentos, la única presencia militar en Benghazi está confinada al Complejo del Mando Central en la ciudad. El resto de la ciudad ha sido liberado", explicó a última hora del sábado.
"Miles de personas se han congregado delante del tribunal de Benghazi (...) todas las oficinas del comité revolucionario (gobierno local) y las comisarías de Policía en la ciudad han sido quemadas", añadió.
Otro testigo, una importante figura tribal que pidió el anonimato, ha indicado que "la presencia oficial del Estado está ausente en la ciudad y las fuerzas de seguridad están en sus cuarteles y la ciudad está en un estado de motín civil". Según él, miles de personas se han congregado, como en días anteriores, delante del tribunal del norte de la ciudad y gritan "queremos derrocar al régimen".
Por otra parte, la violenta represión de las protestas ha llevado a unos 50 líderes religiosos musulmanes del país ha emitir un llamamiento, remitido a Reuters, en el que piden a las fuerzas de seguridad, como musulmanes, que dejen de matar.
"Este es un llamamiento urgente para los eruditos religiosos (los faqihs y jeques sufíes), intelectuales y líderes de clanes de Trípoli, Bani Walid, Zintan, Jadu, Msalata, Misrata, Zawiah y otras localidades en la zona occidental", reza el mensaje.
"Pedimos a todos los musulmanes, dentro del régimen o que le ayudan de algún modo, que reconozcan que el asesinato de seres humanos inocentes está prohibido por nuestro creador y por su querido profeta (...) no matéis a vuestros hermanos y hermanas. ¡Parad la masacre ahora!", reclaman.
Entretanto, la agencia oficial JANA ha informado de que las autoridades libias han detenido a decenas de miembros árabes de una "red extranjera" que pretendían desestabilizar el país, según Al Arabiya.
Los detenidos en varias ciudades libias estaban "entrenados para dañar la estabilidad de Libia, la seguridad de sus ciudadanos y la unidad nacional", ha indicado la agencia oficial. Las fuentes próximas a la investigación citadas por JANA han señalado que el grupo está integrado por tunecinos, egipcios, sudaneses, palestinos, sirios y turcos.
Todos ellos han sido "acusados de incitar a actos de saqueo y sabotaje como la quema de hospitales, bancos, tribunales, prisiones, comisarías y oficinas de la Policía militar, así como edificios públicos y propiedades privadas, según planes preparados de antemano", precisa el medio oficial.
Tras incidir en que "algunas ciudades libias han sido escenario de actos de sabotaje y destrucción desde el martes", JANA indica que los sospechosos buscaban "tomar las armas de las comisarías y la Policía militar y usarlas".
"Fuentes próximas a la investigación no descartan que Israel esté detrás de la red", afirma la agencia.
Según Reuters, varios miles de partidarios de Gadafi se dieron cita este domingo en la plaza Verde de Trípoli al grito de "Dios, Libia y Muamar" y "Muamar es el pionero del nacionalismo árabe".

sábado, 19 de febrero de 2011

Las protestas se cobran 84 muertos en la Libia de un Gadafi tornado en asesino


TRÍPOLI.- Las manifestaciones en demanda de un cambio político se ha cobrado en los últimos tres días en Libia la vida de 84 personas, 35 de ellas en Benghazi, según la organización humanitaria HRW, por las protestas en varias ciudades del país en demanda de un cambio político al régimen de Muamar al Gadafi, que lleva 41 años en el poder. Las autoridades libias no han proporcionado una versión oficial de estos balances.

Según HRW, que basa sus cifras en conversaciones telefónicas con centros hospitalarios y testigos, "las fuerzas de seguridad de Al Gadafi dispararon contra los ciudadanos, que simplemente demandan un cambio".

Las protestas organizadas en Libia contra el régimen de Muamar Gadafi se han extendido este sábado a más ciudades, principalmente en la zona este, sin que por el momento exista forma de contrastar las informaciones publicadas por organizaciones de Derechos Humanos.

La cadena Al Yazira ha informado de que este sábado están celebrándose manifestaciones en Trípoli, Banghazi, Al Bayda, Darnah, Ajabiya, Quba, Tobruk, Zentan, Tajoura y Shahhat. Según estas informaciones, ha ardido una comisaría de policía en Benghazi --la segunda mayor ciudad del país-- y también han sido quemadas unas oficinas de las fuerzas de seguridad en Darnah.
Amnistía Internacional (AI) cifró en 46 las víctimas mortales de los últimos tres días, acusó a las autoridades del "excesivo" empleo de la fuerza contra "manifestantes que piden un cambio político" e indicó que la mayor parte de las víctimas resultaron alcanzadas en "la cabeza, pecho y cuello".

 Numerosos residentes emprendieron este sábado patrullajes por su cuenta en la ciudad de Benghazi, en el este de Libia, debido a la ausencia policial en las calles después que fuerzas gubernamentales atacaran por la madrugada un campamento de manifestantes que exigían el fin del régimen de Moamar Gadafi, dijeron testigos.

"No vemos un solo policía en las calles, ni siquiera un agente de tránsito", dijo un abogado en Benghazi. Los residentes temen que las fuerzas progubernamentales emprendan ataques casa por casa después de la represión contra el campamento de manifestantes.

"Los residentes asumieron patrullajes vecinales... para la protección de sus casas y vecindarios", dijo el abogado. Esta persona y otras dentro de Libia solicitaron no ser identificadas a cambio de hacer declaraciones, por temor a de represalias. 

La situación se ha vuelto cada vez más caótica en esta nación del norte de Africa, donde 84 personas han muerto a causa de la represión de las manifestaciones contra Gadafi, según el grupo de derechos humanos Human Rights Watch.

Las autoridades cortaron el servicio de internet en Libia a partir de las 2.00 de la madrugada del sábado, según la compañía de seguridad Arbor Networks, con oficinas centrales en Estados Unidos. Con la supresión de este medio clave de comunicación, Libia quedó aislada del exterior.

El opositor libio Fahi al-Warfali, quien se encuentra en Suiza, dijo que varios dirigentes de los inconformes han sido detenidos, entre ellos Abdel Hafez Gougha, uno de los organizadores de la movilización y a quien se detuvo después que su casa fuera allanada en la noche por fuerzas de seguridad.

Según la organización de derechos humanos Human Rights Watch, unas 84 personas han muerto en las protestas en Libia, que han escalado de nivel desde su inicio el martes. Las cifras de víctimas facilitadas el viernes coinciden con las del grupo de derechos humanos.

A las 05.00 horas del sábado, fuerzas especiales atacaron a cientos de manifestantes, entre ellos abogados y jueces, que habían acampado frente a un tribunal en Benghazi, la segunda ciudad de mayor tamaño en Libia y epicentro de la agitación antigubernamental.

"Lanzaron gas lacrimógeno a los manifestantes en carpas y despejaron las áreas después de que muchos huyeron llevándose a los muertos y a los heridos", dijo un manifestante en declaraciones telefónicas desde Benghazi. "Esta es una ciudad fantasma. Todos tememos que algo grande va a ocurrir hoy en Benghazi", agregó.

El manifestante declinó identificarse, en otra expresión del temor a represalias que es generalizado entre la gente.

Millares de opositores comenzaron hace tres días a exigir el fin del gobierno de 42 años de Moamar Gadafi. Las protestas se han efectuado principalmente en ciudades del oriente, una zona empobrecida del país. Las manifestaciones han sido reprimidas brutalmente por milicias armadas y fuerzas de elite.

"Las autoridades libias deben suspender inmediatamente los ataques a los manifestantes pacíficos y protegerlos de agresiones de los grupos armados progubernamentales", dijo Human Rights Watch en un comunicado el grupo de derechos humanos que tiene sus oficinas centrales en Nueva York. 

 Líneas rojas

La represión de las manifestaciones opositoras en Libia ha causado la muerte de decenas de personas, en momentos en que la movilización contra el régimen de Muamar Kadhafi se intensificaba en el este del país.

Para la organización de defensa de los Derechos Humanos, Human Rights Watch (HRW), que cita testimonios de personal médico y de testigos, al menos 84 personas murieron en Libia desde el principio de las manifestaciones, el pasado martes 15 de febrero.

"Las autoridades libias deben parar inmediatamente los ataques contra los manifestantes pacíficos y protegerlos de los grupos armados progubernamentales", afirmó en un comunicado HRW, con sede en Nueva York.

Un recuento realizado por agencias internacionales a partir de diferentes fuentes locales el viernes por la tarde totalizaba 41 muertos, en momentos en que testigos y medios de comunicación indicaban que varios edificios públicos y vehículos se habían incendiado en varias ciudades.

El fiscal general de Libia, Abdelrahman Al Abar, ordenó una investigación sobre la violencia ejercida en ocasión de las manifestaciones contra el régimen, indicó el sábado una fuente fidedigna.

"El fiscal ordenó la apertura de una investigación sobre las razones y el balance de los acontecimientos en algunas ciudades, e instó a acelerar los procedimientos para juzgar a todas las personas culpables de muertes o saqueos", agregó sin brindar más detalles dicha fuente, que pidió el anonimato.

Mientras tanto, una fuente allegada al poder indicó que las fuerzas de seguridad "recibieron la orden de salir del centro de la ciudad de Al Baida (a 1.200 km al este de Trípoli) para evitar enfrentamientos con los manifestantes".

En cambio, la situación en Trípoli seguía estando más tranquila el sábado, al igual que los días anteriores, durante los cuales partidarios del régimen se manifestaron con fotos de Kadhafi.

Según la empresa con sede en Estados Unidos Arbor Networks, el servicio de Internet fue cortado en Libia, donde el gobierno querría quitar a los manifestantes opositores formas de organización y comunicación.

Kadhafi no ha realizado declaraciones públicas desde el inicio de la movilización, pero los comités revolucionarios, columna vertebral de su régimen, amenazaron el viernes, en la página web de su periódico Azahf Al Ajdar (La Marcha Verde), con una respuesta "violenta y fulminante" a los manifestantes.

"El poder del pueblo, la Jamahiriya (poder de las masas), la revolución y el líder (Kadhafi) constituyen líneas rojas. El que intente sobrepasarlas o acercarse a ellas se arriesga al suicidio y juega con fuego", advirtieron.

Un habitante de Benghazi ha relatado la situación caótica que se vive en esta ciudad y ha dicho que durante la última noche se han escuchado disparos y un grupo de manifestantes opositores ha atacado la sede de la radio pública. Además, según otro testigo, "un gran número" de personas se ha congregado ante el tribunal de la localidad.


   Varias partes de Benghazi se encontraban este sábado sin suministro eléctrico, según informaciones de la cadena británica BBC, que confirma también el bloqueo de algunas páginas web como Facebook o Al Yazira. La cadena qatarí ha denunciado que su señal está siendo atacada en Libia.

   El periódico privado Quryna, propiedad de uno de los hijos de Gadafi, ha adelantado que el Parlamento aprobará próximamente cambios políticos, incluidos cambios de personas en algunos cargos.
Desde el martes se están llevando a cabo manifestaciones sin precedentes contra el régimen, similares a las organizadas en otros países musulmanes, como las revueltas que llevaron a la caída a los presidentes de dos países vecinos de Libia, Túnez y Egipto.

ÚLTIMA HORA


Al menos 15 personas han fallecido en Benghazi por disparos de las fuerzas de seguridad, que abrieron fuego contra los participantes en una marcha fúnebre, según ha informado un médico del hospital Al Jalah en declaraciones a la cadena panárabe Al Yazira. Los disparos habrían causado además decenas de heridos. La marcha era para recordar a varios de los manifestantes fallecidos en los últimos días de protestas.
   En total son ya 44 los fallecidos por las protestas en los tres últimos días que han sido trasladados a ese hospital, según la fuente. "No tenemos medios suficientes en este hospital y los heridos llegan en oleadas. Todos tienen heridas muy graves en la cabeza, el pecho o el abdomen. Son heridas de bala de fusiles de gran potencia", ha explicado.
   "Todos son civiles de entre 13 y 35 años. No hoy policías ni militares heridos", ha asegurado, al tiempo que dijo que no hay otra explicación para estas heridas que los disparos de las fuerzas de seguridad. "Es una política de 'disparar a matar'", ha afirmado.
   Mientras, continúan las informaciones confusas sobre la situación, ya que la oposición asegura haber tomado el cuartel del Ejército en la ciudad, una información que ha ratificado el médico del hospital Al Jalah.
   Otro vecino de la ciudad, la segunda más importante del país, ha indicado que los hospitales de la ciudad están desbordados por los muertos y heridos, y que se están quedando sin reservas de sangre.
   "Es una gran masacre. Nunca hemos oído hablar de nada parecido. Es horrible", ha afirmado Ahmed en declaraciones bajo condición de anonimato por miedo a posibles represalias. "El tiroteo continúa ahroa mismo. Estamos a unos 3 kilómetros de distancia y esta mañana hemos visto a militares llegando a la ciudad", ha proseguido.
   Las protestas están calando principalmente en el este de Libia, en ciudades como Baida, Tobruk o la propia Benghazi, pero también habría revuletas en localidades del oeste como Misurata, donde miles de personas habrían salido a la calle para protestar contra la brutalidad de las fuerzas de seguridad.
   Además, los opositores denuncian la presencia de "mercenarios" subsaharianos que no hablan árabe armados y desplegados para reprimir las protestas. Incluso han hecho circular vídeos en los que se puede ver a paramilitares de raza negra uniformados muertos a manos de los manifestantes.