viernes, 29 de agosto de 2025

Guardamar no se opone a la demolición de las casas de veraneo en playa Babilonia ante el aval del T. Supremo



GUARDAMAR.- El Ayuntamiento de Guardamar no se opone al derribo de las casas de veraneo en playa Babilonia; es más, está completamente de acuerdo con la decisión de la Dirección General de Costas del Gobierno central y en un reciente pleno municipal no se aprobó apoyar expresamente a los vecinos en su lucha desesperada contra la demolición que, salvo un milagro de última hora, comenzará el próximo 15 de septiembre tras una rotunda sentencia del Tribunal Supremo y un aval jurídico sobre el acto administrativo de reposición emitido por un juzgado de lo Contencioso de Elche a ejecutar por la empresa pública "Tragsa" y sufragado por los propios afectados tras firmar actas de conformidad con Costas. Para el Tribunal Supremo los propietarios carecen de cualquier base legal para permanecer en estos inmuebles y da paso al replanteo.
 
La situación de ruina técnica de las casas residenciales de obra para veraneo, con secuenciales derrumbes internos, que sustituyeron a las primitivas de madera para uso de pescadores en un idílico poblado hace años desaparecido, podría inducir incluso a expedientes de demolición inminente por parte del Ayuntamiento y el mal estado de salubridad de los restos abatidos por las olas, con fuerte presencia de roedores, podría obligar incluso a Sanidad a decretar medidas cautelares que terminarían aconsejando la retirada de las protecciones frente a temporales marítimos con la consiguiente eclosión de las edificaciones aún en pié. Muchas presentan daños estructurales causados por la erosión marina, debido al impacto constante de las olas.
 
"El mar, que no da tregua, avanza lento, pero sin pausa, llevándose consigo las piedras que los propietarios de las casas han puesto para paliar su avance, o abriendo los sacos de arena que solo retrasan lo inevitable. Las casas de la Playa de Babilonia, en Guardamar del Segura, tienen los días contados", se ha llegado a escribir recientemente. 
 
"Cuando paseas por la Playa de Babilonia, sorprende ver como el mar choca contra los pilares de sus casas. Algunas cuentan con escaleras, que en su día bajaban a la playa y que hoy bajan directamente al mar. Las olas golpean incansables una y otra vez mientras sus dueños luchan (también incansables) contra su azote. Todos somos conocedores de que el mar no perderá. Mientras tanto, propietarios y turistas siguen disfrutando de las pocas Casas de Babilonia que siguen en pie", se añade. 
 
El 15 de septiembre - previo desalojo de personas y enseres - está marcada como fecha para el derribo de las primeras sesenta viviendas, según notificaciones oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica. Algunos propietarios han negociado su salida. La legislación  estatal sigue limitando expropiaciones sin indemnización. Es la aplicación estricta de la legalidad invocando protección medioambiental.
 
Durante casi 100 años, muchas familias han disfrutado del lujo de despertarse pegados al mar, con los pies (casi) en la arena. En su mayoría, segundas viviendas usadas para veranear por las clases más pudientes de la Vega Baja del Segura pero edificadas en dominio público marítimo-terrestre, en un suelo que era de todos los españoles, la gran mayoría sin poder gozar de ese mismo privilegio de unos pocos.
 
La concesión en ese dominio público marítimo-terrestre de las viviendas de la Playa de Babilonia, en Guardamar del Segura, se produjo en el año 1934. Sin embargo, la Ley General de Costas de 1988 cambió la situación de dichas viviendas, algunas de las cuales carecen de concesión desde el año 2011, (y las demás desde el 2018 tras la prorroga por treinta años acordada por un Gobierno socialista mayoritario). 
 
Madrid decidió no prorrogar más sus concesiones, pasando su situación a ilegal. A pesar de que sus propietarios solicitan prórrogas, una vez tras otra, el Supremo las deniega (también una y otra vez). 
 
Y es que los informes medioambientales indican que las casas de la Playa de Babilonia son un peligro. En primer lugar, el retroceso de la playa, por el avance del mar, afecta a la integridad de las viviendas, y en segundo lugar, las olas arrastran consigo, a mar abierto, los escombros de las viviendas destruidas.  
 
Las casas de la Playa de Babilonia, en Guardamar del Segura, están condenadas a desaparecer. El retroceso en la playa, hace que el agua bese, con su lengua de espuma, las puertas de las viviendas de veraneantes.
 
 Con los temporales de invierno, los propietarios se ven obligados a tapiar puertas y ventanas, y solo les queda cruzar los dedos para que el agua no destruya las paredes de estas casas cuya mayoría son ruinas. 
 
El peso de un destino convierte esos muros en escombros. El Tribunal Supremo negó reiteradamente la posibilidad de suspender los derribos por caducidad de concesión desde 2018.  En 2023 avaló el fin de la prórroga y confirmó que no cabe prórroga adicional.

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